Skip to content

ACOSB

  • INICIO
  • ROFAN
  • BL & GL
  • FANTASÍA
  • +15 & +19
  • VIP
  • MANHWAS
  • My Bookmarks
ACOSB

Capítulo 85

Después de encontrarse con el Emperador y la Santa, los cuales insistían acerca de aceptar a Chloe Garnetsch como la próxima Emperatriz del Imperio de Astart, el Duque, Adrián de Hedges, no pudo contener su curiosidad acerca de tan aclamada joven. Una chica que, al parecer, no solo había cautivado al Soberano del Imperio, sino que también lo hizo con la que ostentaba el cargo más alto del Templo. Así que, para tener una clara opinión acerca de ella, debía, primero, conocerla.

En su visita al Palacio, Raymond le dijo que pasara un momento por la biblioteca, un lugar que, para él, era relajante y agradable. Mientras caminaba por los pasillos del silencioso espacio, allí, se encontró con la rumoreada joven, Lady Chloe Garnetsch, quien se hallaba leyendo tranquilamente al lado de un amplio ventanal. Adrián de Hedges sabía que no era casualidad la sugerencia de Raymond, y que simplemente le había puesto en bandeja la oportunidad de conocer de primera mano a la chica. Pero, lo que más le sorprendió a Adrián de Hedges, fue la naturalidad con la que fluyó su conversación con ella, algo que él no se esperaba.    

  • ┈┈┈••✦ ♡ ✦••┈┈┈• 

Aquel día fui a la biblioteca, como era habitual, para deleitarme con mi hobby favorito: leer. Sin embargo, lo que no esperaba es que, de ahí a un rato, un anciano se me acercara. Aunque no lo conocía, en cuestión de minutos, comenzamos a charlar con soltura, pues, al parecer, compartíamos los mismos gustos.

—¿Has leído este libro más de veinte veces?—dijo él, mirándome con asombro, al mismo tiempo que yo asentía con una sonrisa.

—Sí, es uno de mis libros favoritos. Si lo desea, puedo prestarlo para que lo lea usted también.

El anciano pareció dudar por un momento, pero finalmente asintió.

—Gracias, joven.

Con aquellas palabras, le entregué el tomo y él lo sostuvo con cuidado, como si fuera un tesoro.

—¿Le gusta la literatura clásica?—pregunté.

—Sí, siempre he encontrado consuelo en los libros.—respondió el hombre, cuyos ojos brillaban con un destello de nostalgia.

—Es un placer conocer a alguien que comparte mi amor por la lectura.—dije, sonriendo.

El anciano asintió, y por primera vez, una sonrisa tímida apareció en su rostro.

—El placer es mío, joven. Aunque, tal como hablas, pareces tener un alma vieja.

Nos reímos suavemente, y por un momento, la brecha generacional pareció desaparecer.

—¿Tiene algún libro favorito en particular? —pregunté, curiosa.

—Hay uno…—respondió él, mirando hacia la lejanía—. Un libro que leí en mi juventud. Trata sobre el amor y la pérdida, y cómo encontrar la fuerza para seguir adelante.

—Suena hermoso.—contesté, sintiendo una conexión con sus palabras.

—Lo es.—asintió—. Tal vez algún día te lo preste.

—Sería todo un honor.—expresé, sintiendo una cálida sensación en mi pecho.

El hombre sonrió nuevamente, y por un momento, pareció más joven, como si el peso de los años se hubieran levantado de sus hombros.

—Bueno, no quiero retenerte más.—concluyó, sosteniendo el libro con cuidado—. Gracias por esto.

—De nada.—respondí, mientras me inclinaba ligeramente—. Espero que disfrute su lectura.

Mientras me alejaba, no pude evitar sentir que había hecho un nuevo amigo en el lugar más inesperado: la biblioteca. Un lugar lleno de historias y sabiduría, que había sido testigo de un pequeño pero significativo encuentro entre dos almas amantes de los libros.

  • ┈┈┈••✦ ♡ ✦••┈┈┈• 

Cuando Chloe Garnetsch se fue, Adrián de Hedges se quedó contemplando el tomo en sus manos. Parecía estar reflexionando profundamente para sus adentros. Mientras tanto, Raymond, quien había estado observando la conversación detrás uno de estantes repletos de libros, lo miró fijamente y se le acercó.

—¿Por qué dudas, Duque?—preguntó el joven Emperador.

—Bueno, es solo que…—balbuceó el Duque, rascándose la barba—. Aunque reconozco las cualidades de Lady Chloe Garnetsch, aún tengo mis ciertas reservas sobre su idoneidad para el puesto de Emperatriz.

—¿Reservas?—inquirió Raymond, frunciendo el ceño.

—Sí. Aunque es inteligente y encantadora, su origen sigue siendo un tema un tanto delicado. No todos en el Imperio estarán de acuerdo con su ascenso al trono.

—Eso es algo de lo que yo me encargaré de manejar.—dijo Raymond con firmeza—. Lo importante, es que ella tiene el corazón y la mente para ser una gran Emperatriz, y eso es algo de lo que estoy muy seguro.

—Su Majestad, entiendo su pasión, pero no podemos ignorar la opinión pública—respondió el Duque, manteniendo su postura.

—¿Opinión pública?

La voz que intervino, en ese momento, fue la de una chica muy joven. Era Lette, quien, con una sonrisa astuta, había aparecido por detrás del Emperador. El Duque, inmediatamente, dirigió su mirada hacia ella y, sin dejar que él respondiera, la Santa continuó con la discusión, apoyando los argumentos que expuso Raymond. 

—Duque, ¿no cree que la gente podría cambiar de opinión si ven lo maravillosa que es Chloe?

—Eso es posible, pero no es algo que suceda de la noche a la mañana.—replicó el Duque.

—Entonces, ¿qué sugiere?—preguntó Raymond, cruzando los brazos.

—Propongo un período de prueba.—sugirió Adrián de Hedges, con una expresión pensativa—. Durante ese tiempo estipulado, Lady Chloe Garnetsch podría demostrar sus habilidades y ganarse el apoyo del pueblo. Si logra ganarse su confianza, entonces no habrá más objeciones, al menos, por mi parte.

Raymond observó al Duque con escepticismo, pero luego asintió lentamente.

—Está bien. Acepto su propuesta. Pero tenga en cuenta que no toleraré ninguna injusticia hacia Chloe durante este período.

—Por supuesto, Su Majestad.—respondió el hombre, inclinándose ligeramente—. Haré todo lo posible para asegurarme de que sea tratada con el respeto que merece.

—Gracias, Duque de Hedges.—añadió Lette, sonriendo con amplitud—. Estoy segura de que Chloe impresionará a todos.

—Espero que así sea.—dijo el anciano, quien le devolvió la expresión, con una sonrisa leve—. Ahora, si me disculpan, tengo asuntos que atender.

El Duque de Hedges se inclinó nuevamente antes de retirarse, dejando a Raymond y Lette solos en el pasillo de la biblioteca.

—Bueno, eso fue… Interesante.—dijo Lette, mirando a Raymond.

—Sí. Al menos es un paso más en la dirección correcta.—respondió Raymond, con un suspiro—. Ahora solo queda esperar y ver cómo se desarrolla todo.

—Confía en Chloe.—animó Lette, colocando una mano tranquilizadora en el brazo de Raymond—. Ella es más fuerte de lo que piensas.

—Lo sé.—afirmó Raymond, con una sonrisa—. Y por eso la amo.

Los dos compartieron una mirada de complicidad antes de continuar su camino, listos para enfrentar los desafíos que vendrían.

  • ┈┈┈••✦ ♡ ✦••┈┈┈• 

A los pocos días, me notificaron sobre un cierto período de prueba que debería de pasar para obtener el apoyo de la nobleza, antes de casarme con Raymond, el actual Emperador. En él, ellos valorarían mis aptitudes para el puesto de Emperatriz, mientras actuaba como tal, durante ese tiempo estipulado.

—No te preocupes, Chloe.—dijo Lette, quien me tomó de la mano y sonrió—. Sé que es difícil, pero todos estamos aquí para apoyarte.

—Gracias, Lette.—respondí, intentando sonreír de igual forma—. Sé que lo superaré, pero me duele pensar en todo lo que he tenido que pasar en el pasado. Al final, siguen habiendo dudas y se tuvo que llegar hasta este acuerdo, donde solo se me da una única oportunidad para demostrar mi valía.

—Lo entiendo.—continuó Lette, apretando mi mano—. Pero recuerda, no estás sola. Tienes a Raymond, a mí, y a todas tus amigas aquí. Juntos, podemos superar cualquier cosa, Chloe.

—Tienes razón.—asentí, sintiendo un poco de alivio—. No puedo cambiar el pasado, pero puedo asegurarme de que el futuro sea mejor.

—¡Esa es la actitud!—exclamó Lette, animada—. Ahora, ¿qué tal si nos enfocamos en algo más alegre? Después de todo, ¡pronto serás la Emperatriz de Astart!

—Sí, tienes razón.—contesté, sonriendo alegremente—. Hay mucho que hacer y muchas razones para estar feliz.

—¡Exacto!—continuó Lette, cuya sonrisa se hizo todavía más brillante—. Y recuerda, no importa lo que pase, siempre estaré aquí para ti.

—Gracias, Lette.—agradecí, sintiéndome genuinamente dichosa, por tener a alguien como ella a mi lado—. Eres una verdadera amiga.

—Por supuesto.—se enorgulleció Lette, riendo—. Ahora, ¿qué tal si planeamos algo divertido para celebrar tu próximo ascenso al trono?

—¡Eso suena genial!—exclamé, sintiendo que mi ánimo había mejorado con creces—.  ¡Hagámoslo, entonces, Lette!

Mientras Lette y yo comenzábamos a planear nuestra celebración, sentí que el peso en mi corazón se aliviaba un poco. Aunque el pasado podía ser doloroso, el futuro estaba lleno de posibilidades, y con el apoyo de personas como Lette, a mi lado, sabía que podía enfrentar cualquier cosa que se opusiera en mi camino a la felicidad.



RAW HUNTER: ACOSB
TRADUCCIÓN: ROBIN
CORRECCIÓN: MIMY



© 2026 ACOSB

No puedes copiar el contenido de esta página.

    Previous Post

  • CAPÍTULO 84

    Next Post

  • CAPÍTULO 86 FIN
Scroll to top
  • INICIO
  • ROFAN
  • BL & GL
  • FANTASÍA
  • +15 & +19
  • VIP
  • MANHWAS
  • My Bookmarks