Capítulo 3
Lauren puso en marcha su plan de inmediato. Utilizó un secreto comercial que un noble mujeriego, Youngsik, había revelado descuidadamente mientras estaba borracho en una fiesta.
Se dirigió a buscar a un antiguo escritor que había desaparecido de forma deshonrosa hace mucho tiempo y le pidió que le escribiera una carta de amor en su lugar. Una carta artística y poética digna de ser llamada “el fragmento de un dios”.
Elliott Brown, quien recibió la solicitud de Lauren, logró adornar su anhelo con oraciones lo más hermosas y sólidas posibles. Las cartas que podrían cautivar al Duque Theron, conocido como un amante de la guerra y a la vez un ávido lector, fueron escritas por las manos de Elliott Brown.
Al leer las cartas, Argen comenzó a encontrarse con Lauren con más frecuencia. Lauren, en un esfuerzo desesperado por hablar menos, interpretaba a una flor frágil y tímida, y Argen caía en esa trampa. El fragmento de un dios realmente era patético y delicado.
Y en ese momento, Elliott cambió la dirección de las cartas.
En las anécdotas de sus encuentros que Lauren le contaba, Elliott hacía hincapié en los errores que había cometido Argen, expresando cuánto le dolía su corazón. Señalaba la brutalidad que Argen, quien había estado en el campo de batalla, mostraba sin querer. Se estremecía ante los ojos pálidos de Argen, que eran como un punzón de hielo detrás de su máscara.
Elliott insertaba todo eso de manera muy astuta, disfrazando su amor y preocupación, dejando caer poco a poco esas emociones en las cartas.
Además, hacía pequeñas solicitudes. Quería una campanilla, por ejemplo, o que en su próximo encuentro pudieran ver la nueva ópera… Quería ver un desafortunado libro que había desaparecido de repente hace años.
Argen, aunque se quejaba, cumplía todas esas peticiones. Intentaba ocultar su naturaleza aterradora que asustaba a Lauren. Hasta llegó a quitarse la máscara frente a él.
A Lauren le agradaba el hecho de que Argen obedeciera como un perro bien educado, así que pasaba por alto cualquier cosa que Elliott pidiera en sus cartas haciéndose pasar por él.
Sin embargo, las solicitudes empezaron a volverse extrañamente obsesivas. En la última carta, Argen pedía que, utilizando su autoridad como Duque, devolviera el título de barón a El Black.
Para entonces, Argen había hecho una deducción bastante razonable. En realidad, Lauren Fedette amaba profundamente a este escritor, El Black, y se había acercado a él por esa razón. De lo contrario, no mencionaría a El Black en cada carta ni intentaría cambiarlo y manipularlo así.
La sospecha de Argen hacia Lauren se encendió como él había esperado.
Las cartas eran fluidas, pero cuando se encontraban cara a cara, Lauren mantenía la boca cerrada, enviándole miradas melancólicas. Sin embargo, de vez en cuando soltaba alguna palabra imprudente que capturaba la atención de las personas, mientras que en las cartas hablaba de amor y miedo, ignorándolo.
Lauren, el “fragmento de un dios” que no solo era venerado por todos, sino que también quería controlarlo.
Una madrugada, Argen, consumido por los celos, golpea la puerta de la pequeña y vieja casa de El Black. Y, osando matar al escritor obsoleto que había robado el amor de Lauren, lo asesina.
Sin embargo, mientras intentaba incendiar la casa de El Black, descubre que El Black es, en realidad, Elliott Brown, quien había escrito las cartas en nombre de Lauren, sintiendo una nueva traición.
Con esa revelación, Argen se dirige a buscar a Lauren, le corta la lengua y las manos, y lo lleva al castillo del Duque. Por supuesto, el Conde Fedette se opone ferozmente. Entonces, él se disfraza con el emblema de la familia Fedette y mata al Emperador.
Sin querer, el Príncipe Heredero se convierte en el nuevo Emperador y aniquila a los Fedette.
De repente, Lauren, que se ha convertido en un traidor, no puede decir ninguna palabra ni escribir nada para siempre, y vive al lado de Argen como “el fragmento de Theron”.
«Oh, qué estrés. Oh, qué devastación.»
Elliott, sentado en su escritorio, temblaba de frustración. Desde su perspectiva, no había personas cuerdas en esta novela.
Era lógico que Elliott, que conocía el contenido del original, rechazara la solicitud de Lauren. A pesar de que Lauren se enojó e hizo algo que parecía una amenaza, no había nada que pudiera hacer.
El hecho de que las cartas que se creían sinceras fueran escritas por otra persona era el inicio de la tragedia.
Además, a diferencia de la historia original, Elliott en ese momento no tenía la habilidad para escribir oraciones que satisfacieran al exigente y despiadado Duque Theron. Aunque le gustaban los libros y las novelas en línea, nunca había escrito una por su cuenta.
Y no es de extrañar, ya que el único talento que Im Seong Sik tenía antes de la posesión era atender a clientes difíciles con una sonrisa amable.
—Hubiera sido mejor poseer a un sirviente. ¿Qué sé yo de ser un escritor…?
Elliott frunció el ceño. No tenía idea de cómo enfrentarse al montón de trabajo que tenía delante.
«Un momento, ¿un sirviente?»
Elliott, que había estado apoyando su cabeza sobre el escritorio y revolviéndose el cabello, se incorporó de repente. El movimiento sorprendió a Camembert, que descansaba cómodamente detrás de él, y emitió un corto y agudo sonido de protesta: —¡Miau!
—Lo siento, lo siento. Pero Camembert, creo que he encontrado una manera de ganar dinero para ti.
Indiferente a su excusa, Camembert le lanzó una mirada de advertencia que decía que guardara silencio y volvió a apoyar su cabeza en las patas.
Elliott sacó una hoja de papel y comenzó a escribir algo con detenimiento. Después de dejar secar la tinta, sostuvo el papel con cuidado para que no se arrugara y salió de casa. Su expresión era mucho más ligera que antes.
Sí, después de todo, no tenía intención ni habilidad para vivir como en la historia original, así que no había razón para aferrarse a la profesión de escritor fantasma. Bastaría con encontrar un trabajo en el sector de servicios que le permitiera ganar suficiente dinero para sobrevivir. Después de todo, él ya había sido reconocido como el “empleado del mes” en varios trabajos de servicio.
El cuerpo en el que había sido poseído era delgado y débil, pero no parecía estar especialmente enfermo. Seguramente su falta de energía se debía a que se sumía en el alcohol, no comía, no hacía ejercicio y no veía la luz del sol todos los días. Incluso parecía que había sido fumador.
El trabajo en el sector de servicios requería una gran resistencia física. Para poder trabajar, necesitaba devolver el estado del cuerpo que había sido poseído a una normalidad.
Aún no entendía cómo ocurrió esta fantasía de la posesión. No sabía qué había sido de Elliott Brown, ni tampoco de Im Seong sik en Corea.
Durante la última semana, Elliott se había desgastado la cabeza, preocupado y ansioso. Pero su conclusión seguía siendo, como siempre: —Hagamos lo que podemos hacer ahora.
¿Podía resolver los problemas que se desarrollaban en el plano del alma?
No.
¿Podía volver a ser Im Seong Sik si se preocupaba y se sentía ansioso?
No.
¿Era un problema que podría solucionarse pensando en ello?
Tampoco.
Lo único que podía hacer ahora era encontrar algo de comida, pagar el alquiler y cuidar al gato, Camembert.
Así que Elliott se presentó en este lugar con su currículum en mano.
—Tengo experiencia en diversos trabajos; puedo hacer cualquier cosa que se me pida.
Elliott le presentó el papel a la señora Kelly, que lo miraba con una expresión de sorpresa. Luego, como si fuera la guinda del pastel, mostró su especialidad, una “sonrisa encantadora digna de un empleado del mes”.
—¡Llévate un sirviente nuevo a casa! ¡Es muy barato!
* * *
Ningún propietario se alegraría de recibir a un artista que pasaba sus días sumido en el alcohol y el tabaco, especialmente si se trataba de un artista en la etapa terminal de una depresión que a menudo intentaba suicidarse.
La señora Kelly, una sencilla plebeya que solo poseía algunos edificios en la calle Rustique, se lamentaba de tener a Elliott Brown como inquilino, quien se había convertido en su mayor dolor de cabeza.
El “currículum” que Elliott le había traído parecía tener un propósito similar a los informes de referencia que los sirvientes traían de las casas de los antiguos propietarios. La señora Kelly sabía muy bien qué tipo de hombre era Elliott, así que la información sobre su experiencia laboral era claramente falsa.
Sin embargo, eso no era asunto de la señora Kelly. Solo necesitaba recibir el alquiler.
Así que recordó que alguien de la familia de un inquilino suyo, el Sr. Theron, estaba buscando un asistente y le hizo la recomendación a Elliott.
Hasta ese momento, Elliott pensaba que todo iba bastante bien.
Eso fue hasta que se enteró de que el trabajo era de asistente de jardinero en la mansión del Duque Theron.
—¿Qué tipo de trabajo has realizado?
El jardinero, un hombre corpulento y robusto, sostenía unas enormes tijeras de jardín en una mano, cuya empuñadura era del tamaño de una tapa de olla.
«Solo quiero irme a casa. No, primero… primero…»
Trató de reprimir la intensa necesidad de regresar que se había despertado en él al darse cuenta de que había entrado a la mansión del Duque Theron, y Elliott trató de calmar sus pensamientos.
Primero, planeaba arruinar la entrevista de forma sutil y luego escapar.
Sonriendo cortésmente, entregó su currículum.
—Está todo escrito aquí. Pero, desafortunadamente, no tengo experiencia en jardinería…
—No sé leer cosas como esa. Así que, explícame tú.
—Ah… Sí. He trabajado en parques, teatros, casas de té, restaurantes, posadas y tiendas, y tengo un total de seis años de experiencia atendiendo a clientes en consultas por teléfono… bueno, mejor dicho, por carta, e incluso he trabajado como niñera.
Elliott, que siempre respondía cortésmente a las preguntas, hizo un esfuerzo por ser amable.
—¿Y tienes tantas experiencias? No eres capaz de mantener un trabajo por mucho tiempo.
El jardinero frunció sus cejas, que eran densas y pobladas. Elliott, sin darse cuenta, esbozó una sonrisa amarga.
¿Por qué Elliott Im Seong-sik Brown, que siempre había sido amado como el empleado del mes, no podía evitar cambiar de trabajo con frecuencia?
Robin: aca asi hace referencia a su nombre los mezcla y lo hara asi en el futuro

RAW HUNTER: ACOSB
TRADUCCIÓN: ROBIN
CORRECCIÓN: ROBIN