Capítulo 3
La relación entre Joo Han y Woo Ji-woon comenzó de una manera algo ambigua. Al principio, Joo Han pensaba que era solo una fachada, una especie de hipocresía y por eso se mostró distante y desconfiado, pero con el tiempo, su corazón comenzó a sentir gratitud, que gradualmente se transformó en afecto. A medida que la relación avanzaba, pasó de ser una conexión algo superficial a una en la que se cruzaron límites, con el sexo como un medio para satisfacer sus deseos, pero no por eso menos importante para Joo Han.
Sin embargo, él no estaba conforme, quería algo más, algo más profundo, siempre había esperado algo más.
[─Empaca tus cosas y entra al búnker, hazlo lo antes posible.]
La respuesta de Ji-woon llegó, pero solo hizo aumentar la frustración de Joo Han. En su mente, la pregunta era clara ¿Cómo pudo haber soportado tanto tiempo esta situación, esta distancia entre ellos? La respuesta era simple, pero Joo Han no quería aceptar esa realidad.
[―¿De verdad querías deshacerte de mí tan rápido? ¿Cómo pudiste aguantar todo este tiempo?]
El silencio se volvió a apoderar de la conversación, tal vez Ji-woon realmente quería cortar toda relación con él. Quizá para Ji-woon, la relación no era más que un intercambio físico, sin emociones y el comportamiento persistente y necesitado de Joo Han se había vuelto una carga.
Joo Han intentaba convencer a su mente de aceptar esa posibilidad, pero su corazón se rehusaba. Caminaba de un lado a otro detrás de Cheong, incapaz de quedarse quieto, con los nervios completamente desbordados.
[―…Sí, eso es exactamente lo que quiero. Así que entiende de una vez y empaca tus cosas.]
La respuesta de Ji-woon, calmada como siempre, encendió su ira. Sus palabras confirmaban lo que él ya sospechaba acerca de que era una molestia, alguien de quien Ji-woon solo quería deshacerse. Apretó los dientes con tanta fuerza que su mandíbula dolía y en un acto de rabia incontrolable, lanzó el teléfono contra la pared.
¡CRASH!
El aparato golpeó el muro y se rompió en pedazos. La voz de Ji-woon se apagó junto con los fragmentos del dispositivo. Sin embargo, la ira de Ju Han no disminuyó; al contrario, aumentó. Dio fuertes pisotones sobre los restos del teléfono, reduciéndolo a polvo y trozos irreconocibles.
「─¡Idiota! ¡Ese era mi teléfono!」
─¿Qué demonios estás haciendo?
El líder del equipo B que había estado observando con los brazos cruzados, agarró a Joo Han del hombro y lo jaló hacia atrás con fuerza. El movimiento brusco lo hizo tambalearse, casi perdiendo el equilibrio. Su respiración era errática y sus manos temblaban mientras intentaba apartar el cabello que cubría su rostro sudoroso.
「─Es típico de un niño rico como tú, qué maldito carácter tienes. ¿Te has vuelto loco o qué?」
Cheong, aún agachado mientras recogía los pedazos del teléfono, maldecía bajo su aliento. Sus palabras y las miradas de desprecio que lo rodeaban apenas llegaron a él, estaba demasiado consumido por la rabia y el calor de sus ojos, que amenazaban con derramar lágrimas. Solo quería llorar.
─Maldito idiota…
Cheong levantó la vista al escucharlo murmurar, con el rostro lleno de incredulidad, los ojos de ambos se encontraron. El rostro de Cheong, lleno de desconcierto, fue el último clavo en el ataúd, Joo Han se limpió los ojos con el dorso de la mano, tratando de recomponerse.
「─Cargale el costo a ese imbécil de Ji-woon.」
Lanzó su propio teléfono al suelo con una furia contenida y salió del lugar. Las voces y miradas críticas lo siguieron como un eco mientras abandonaba la oficina, incluso al llegar a la calle, donde el calor y el bullicio de la ciudad eran abrumadores, esas miradas todavía parecían pegadas a su sombra.
Ni siquiera quería ir al búnker, a pesar de que era el destino típico de alguien en su situación. No había sido su decisión abandonar Abyss, así que ¿Por qué debería obedecer las órdenes de Ji-woon? Ser un títere de su voluntad hería su orgullo, por lo qué en lugar de quedarse cerca, en un lugar como Wan Chai, decidió ir hasta Repulse Bay, lo más lejos posible.
─Ese maldito… Manipular a la gente tiene sus límites.
Joo Han murmuró mientras intentaba calmarse. Lo habían despedido, expulsado de su lugar, como si no valiera nada. Mientras reflexionaba, una idea ridícula y desesperada idea surgió en su mente: ¿Si cortaba todo contacto, si no iba al búnker y simplemente desaparecía en su propio espacio, Ji-woon se preocuparía?
Esa pequeña chispa de esperanza lo hacía sentirse aún más patético, pero ya estaba acostumbrado a esa sensación.
***
—Ni siquiera me estoy embriagando.
Había tomado algunas cervezas durante un buen rato, pero la embriaguez no llegó. En la sala, donde ni siquiera había encendido las luces, el único resplandor era el parpadeo silencioso de la televisión.
No sabía cuánto tiempo llevaba sentado ahí, perdido en su miseria. En lugar de embriagarse como deseaba, lo único que sentía era un cansancio abrumador, ni siquiera tenía ánimos para contar las latas vacías y aplastadas que se acumulaban sobre la mesa, Joo Han había pensado en ajustarse la bata que llevaba medio abierta, pero al final, el sueño lo venció.
Incluso durante su descanso, la sensación de una brisa tibia rozando sus pantorrillas era clara y aunque su cuerpo estaba sumido en el sueño, su mente se despertó con rapidez, abrió los ojos de golpe y se enderezo como si nunca hubiera estado borracho.
La ventana mostraba un paisaje oscuro, desprovisto incluso del débil resplandor de la luna. En el techo, los reflejos de colores de la televisión brillaban sin emitir sonido alguno.
—….
El silencio era tan pesado que parecía presionar sus oídos y aún así, Joo Han sentía todos sus nervios en alerta máxima. Movió los ojos con cautela, escaneando su entorno, la ventana había estado cerrada todo el tiempo, el aire acondicionado seguía encendido, por lo qué ¿De dónde provenía esa brisa tibia?
Levantó la mirada lentamente hacia la ventana y entonces lo vio.
—Maldita sea.
Un diminuto punto rojo que brillaba en la oscuridad, mirándolo fijamente.
Joo Han reaccionó instintivamente, saltando por encima del respaldo del sofá y bajando su cuerpo al suelo en un movimiento fluido.
¡CRASH!
El ruido ensordecedor del vidrio rompiéndose llenó la sala, acompañado por el crujido de los fragmentos esparciéndose por todas partes. Rayos de luz roja atravesaron la habitación sin cesar, rebanando el espacio como cuchillas.
¡BANG!
Una bala impactó directamente en el brazo del sofá donde Joo Han había estado apoyando la cabeza momentos antes. La explosión levantó astillas y polvo que se esparcieron por el aire.
─¿Qué demonios es eso?
Apretándose con fuerza el cinturón de la bata que apenas lo cubría, corrió hacia la habitación. El sonido de su bata ondeando en el aire era más fuerte que el de sus propios pasos.
¡CRASH!
La ventana del dormitorio también estalló, un cuadro colgado en la pared cayó al suelo con un golpe sordo. Joo Han, ahora presionado contra la pared debajo de la ventana rota y se lanzó hacia la cama.
Con un giro rápido, metió la mano bajo la almohada, buscando desesperadamente su arma, pero no encontró nada.
Su pistola no estaba.
─Ah…
Hoy había entregado las armas. Tras rodar una vez sobre la cama ordenada, se ocultó en la esquina opuesta de la habitación. Desde la ventana, que solo mostraba oscuridad, empezaron a filtrarse luces brillantes, seguidas de un viento violento que irrumpió en el cuarto; la familiar sensación del sonido de una cuerda deslizándose hizo que Joo Han se llevara la mano a la frente.
─¿Qué demonios?
Si estaban causando un alboroto a esta hora de la noche, no debía ser un simple robo.
¡CRASH!
A través de la ventana rota, varios hombres vestidos con ropa conocida entraron de un salto. No sólo invadieron la habitación, también se veían sombras corriendo hacia él desde la sala.
Parecía que había al menos cinco o seis hombres, todos vestidos con el mismo atuendo que Joo Han usaba en las misiones. Es decir, los invasores debían ser de AB.C, la organización.
─…
¿Acaso el haber sido dado de baja había causado problemas aquí? Sabía que a medianoche perdería su estatus de agente, pero no entendía por qué tendrían que irrumpir de esta manera. Mientras estaba desconcertado, los agentes apuntaron sus armas hacia Joo Han al mismo tiempo.
「─Hora actual: 23:53. Código nombre: Sie, procedemos con la captura.」
Así que esto era lo que se sentía cuando la sangre se te congelaba. Desde los dedos de las manos hasta la de los pies, parecía que todo su cuerpo se volvía frío como el hielo. En contraste, sus sentidos estaban tan agudizados que podía escuchar incluso el sonido de la cortina moviéndose con la brisa desde la ventana.
「─¿Está armado?」
El hombre que estaba al frente tenía un rostro familiar, era el líder del equipo C. El mismo logo de A.B.C estaba en su pecho, era el mismo logo que Joo Han había tenido hace unas horas. No podía comprender en absoluto la situación.
「─…He entregado todas las armas.」
No quería hacer nada que pudiera complicar aún más la situación, así que levantó las manos vacías con calma, mostrándolas al frente. A medida que se levantaba con cuidado, las armas seguían sus movimientos.
「─Da la vuelta.」
Giró lentamente, mostrándoles la espalda, debido a que estaba cerca de la playa, el viento nocturno soplaba con una frialdad aguda. Las mangas de su bata ondeaban violentamente. Los agentes, manteniendo el sigilo, se acercaron y lo tomaron por ambas muñecas, mientras se retorcía hacia atrás con fuerza. Sin poder resistirse, lo empujaron contra la pared y le pusieron las esposas.
「─¿Qué está pasando? Si me van a arrestar, al menos díganme por qué. ¿Es por no haber ido al búnker?」
El dolor sobre su frente era agobiante, pero para él lo más importante era descubrir por qué estaba sucediendo esta situación.
「─¿Qué demonios está pasando?」
En lugar de una respuesta, la sensación escalofriante del cañón de un arma apuntando a la nuca se hizo clara.
「─Código nombre Sie, desde ahora es sospechoso de asesinar al líder del equipo A, Ring.」
─… ¿Qué?
「─Es sospechoso de asesinar a Woo Ji-woon.」
De repente, un zumbido ensordecedor resonó en sus oídos, seguido de un fuerte impacto, como si alguien le hubiera clavado un cuchillo en la nuca. El aire tibio que se dispersaba cerca de sus pies era tan frío como el hielo y las esposas le apretaban la piel como si lo mordieran.
¿Qué, qué estás diciendo? ¿Woo Ji-woon…?
Cuando Joo Han intentó moverse, alguien le presionó el hombro, deteniendo su movimiento. Más cañones fríos se sintieron sobre su espalda.
─¿Asesinato? ¡Maldita sea, qué estás diciendo! ¿Es que él está muerto…?
「─Cállate.」
Al ver a Joo Han forcejeando, mirándolos ferozmente, el hombre dio una corta orden. Luego, tapó la boca y la nariz de Joo Han con un trozo de tela gruesa.
En un intento desesperado por aguantar la respiración, Joo Han, no pudo evitar tragar el aire afilado que se coló por su garganta, mientras manos fuertes apretaban su cuello. Al desmayarse, solo una cosa pasó por su mente.
Esto es realmente una pesadilla horrible.
***
El sexo siempre era brutal, como cabría esperar de un encuentro que solo buscaba saciar el deseo. Durante todo el acto, el cuerpo entero le dolía como si hubiera librado una pelea y tras alcanzar el clímax, la respiración entrecortada se le prolongaba por un largo rato y sí bien no había amor entre ellos, ni un atisbo de afecto, aún así Joo Han disfrutaba de todos modos. Lo disfrutaba tanto, que deseaba aferrarse por más tiempo a cada rastro que Woo Ji-woon dejaba dentro de él.
{─Ah, ugh…}
{─Hmph.}
Desde su posición, abrazado a la almohada y boca abajo, Joo Han podía ver la mano de Ji-woon aferrando con fuerza las sábanas. La tensión en su agarre era tal que las venas de su antebrazo se marcaban con claridad y los huesos del dorso de su mano se veían blanquecinos bajo la piel estirada.
La manera en que el miembro de Ji-woon se hundía dentro de él, aplastándolo hasta el fondo, hacía que su pelvis ardiera y que la presión subiera hasta su pecho, como si sus entrañas fueran empujadas hacia arriba, dejándole sin aire.
{─Ah, ngh…}
Detrás de él, Ji-woon soltaba continuamente exhalaciones calientes. La presión de su palma cerca de la parte baja de la espalda de Joo Han, hizo que cerrara los ojos con fuerza. Podía sentir cómo el pene de Ji-woon se frotaba rápidamente contra sus paredes internas y se hinchaba de manera notable.
Finalmente, Ji-woon dejó de moverse y meció suavemente su pelvis, la mano con la que agarraba la sábana temblaba ligeramente, esa era señal de que estaba a punto de correrse. Sus caderas se tensaron y su cuerpo se estiró como si no pudiera esperar a correrse.
{─Ah, ah…}
Finalmente, una mano grande sujetó el trasero de Joo Han con fuerza. Estaba seguro de que aquel toque dejaría marcas y moretones, pero honestamente sentía más placer que dolor.
Con un movimiento rápido, Ji-woon sacó el pene del interior de Joo Han derramando semen espeso, el cual escurrió por su entrepierna. Ji-woon, que se había inclinado sobre él, enderezó su cuerpo para enseguida limpiar su pene rápidamente.
{─…Uh.}
{─Shim Joo Han.}
Woo Ji-woon tenía la costumbre de llamarlo por su nombre real siempre que no estaban en una misión. Con los otros miembros del equipo, nunca fallaba en usar los códigos asignados. Según él, simplemente le resultaba más natural en coreano, pero, ¿Acaso era consciente de cómo esas acciones y palabras, aparentemente sin intención, le daban falsas esperanzas?
Era ese contraste, esa tenue línea entre lo personal y lo profesional, lo que confundía y atormentaba a Joo-han. Lo hacía aferrarse a la idea de que había algo más detrás del frío y controlado Woo Ji-woon. Algo que podría ser solo suyo, aunque fuera una ilusión fugaz.
Esa esperanza era como una llama, pequeña pero persistente que ardía dentro de él, aunque supiera que estaba destinada a apagarse.

RAW HUNTER: IDGAMEORVEXX
TRADUCCIÓN: IDGAMEORVEXX
CORRECCIÓN: ROBIN