Capítulo 45
Ashley contuvo el impulso de extender los brazos y atrapar a Koi de nuevo, metiéndose las manos en los bolsillos del pantalón con fuerza.
—Bueno —dijo con tono casual—. ¿Por qué huiste esta vez? ¿Otra vez por la adolescencia?
—N-no —negó Koi, pero no se atrevía a levantar la mirada.
«¿Justo tenía que toparme con Ashley? No estaba preparado para esto. ¡Mi corazón no deja de latir!»
Al mirar de reojo, vio que Ashley había sacado las manos de los bolsillos y cruzado los brazos. Koi palideció.
«¿Está enojado conmigo? Claro, ¿a quién le gustaría que alguien salga corriendo así?»
Mientras Koi se encogía, Ashley pensaba algo completamente distinto:
«Quiero abrazarlo.»
Aunque había metido las manos en los bolsillos, casi no pudo resistir el impulso de tocarlo, por eso cruzó los brazos. Pero sabía que no aguantaría mucho. Debía terminar esta situación pronto.
—Koi.
Al escuchar su nombre, Koi se estremeció. Un suspiro profundo sonó sobre su cabeza. Sin saber qué hacer, Koi solo movió los ojos nerviosamente, hasta que Ashley acercó su rostro de repente.
—¡Eek!
—¿Adónde?
Ashley lo agarró de los brazos antes de que pudiera retroceder y sonrió. Koi, atrapado, lo miró fijamente. Contrario a lo que temía, Ashley no parecía molesto. Al verlo sonreír como siempre, su ansiedad se calmó un poco.
«¿E-está bien?»
Ashley habló:
—No estoy enojado, así que no te preocupes.
Su voz era cálida y sincera. Koi finalmente se relajó, y al disiparse la tensión, surgió otra emoción:
«¡Es Ash!»
En ese momento, notó que sus orejas se movían. Rápidamente las agarró, sintiendo cómo su cara ardía.
«¡Prometí no moverlas más! ¡Pero lo hice sin pensar al verlo!»
Ashley soltó una risa al verlo, y Koi puso cara de querer llorar. Sin embargo, a Ashley le pareció tan adorable que solo quería abrazarlo y besarlo.
«Koi, ¿por qué eres tan lindo?»
Ashley lo observó, pensando:
«Te quiero, Koi.»
Su corazón parecía a punto de estallar. Nunca había sentido una emoción tan intensa. Tampoco había estado tan cerca de alguien sin poder hacer nada.
«Quiero abrazarlo. Morder esas orejas. ¿Qué tan dulces serían sus labios?»
Ashley apretó los dientes para contener un gemido. En lugar de calmarse, tomó suavemente la muñeca de Koi, quien lo miró con el rostro enrojecido. Un pensamiento peligroso cruzó por la mente de Ashley:
«Ah, quiero encerrarlo en mi habitación.»
—Vamos a llegar tarde a clase —dijo Ashley, forzando un tono dulce para evitar convertirse en un criminal.
—¡A-ah, lo siento! —balbuceó Koi, girando rápidamente.
Ashley lo alcanzó con unos pasos largos y caminó a su lado.
—¿Anoche llegaste bien? ¿Todo en orden?
—S-sí.
Aunque Ashley lo preguntó casualmente, el corazón de Koi latió con fuerza.
«¿Ashley también visita ese sitio? ¿Habrá leído mi publicación? No, alguien como él no haría eso. Tiene amigos, estudios y es capitán del equipo de hockey. No tendría tiempo para eso.
Si lo hubiera visto, no me hablaría tan normal.»
Era una conclusión lógica, pero la ansiedad persistió. Finalmente, Koi no pudo evitarlo:
—E-em, Ashley.
—¿Sí?
—Tú… cuando haces tareas, ¿usas internet? ¿O esos foros donde la gente hace preguntas?
Ashley casi se ríe al reconocer la trampa, pero fingió indiferencia.
—No, solo entro a sitios especializados.
—¿En serio?
Koi se animó, pero luego volvió a inquietarse.
—¿Y los foros donde la gente publica sus problemas? ¿Tampoco?
—No —respondió Ashley sin dudar—. No entro a esos sitios. No me interesan.
—Ah, ya veo.
«¡Qué alivio!» Koi se tranquilizó. «Hice bien en preguntar. Ahora puedo relajarme.» Justo cuando exhaló, escuchó un silbido. Ashley caminaba sonriendo.
*M.R.: Grayson!!! perdón, pero es que sí es!!!!
—¿Pasó algo bueno? Pareces feliz.
—¿Eh? No, nada especial —dijo Ashley, aunque su sonrisa se amplió.
Koi se quedó confundido, pero asintió. Aún así, algo le llamó la atención: Ashley siempre sonreía, pero hoy parecía especialmente contento.
«¿Me lo imagino?» Koi se preguntó algo más: aún no se atrevía a leer los comentarios de su publicación. No tenía a nadie con quien hablar, excepto al propio involucrado.
«¿Qué diría Ashley si le preguntara?»
Koi lo miró de nuevo. Ashley, como si lo hubiera sentido, lo miró también y sonrió. Koi, avergonzado, desvió la mirada de inmediato.
«¡No puedo! ¡Jamás!»
Su rostro ardía.
«¿Cómo preguntarle eso? ¡Y a él! ¡Es imposible!»
Solo el hecho de que Ashley no hubiera visto la publicación era un milagro. Pedirle consejo directamente era impensable.
«Por favor, haz que Ashley nunca la vea.»
Mientras Koi rezaba mentalmente, Ashley caminaba a su lado, pensando:
«Quiero devorarlo.»
***
Como era de esperar, la escuela bullía con rumores sobre la publicación. Un mensaje de amor dirigido a la superestrella de la escuela era el chisme perfecto para los adolescentes.
—Oigan, ¿vieron esa publicación en el foro? —preguntó Bill nada más sentarse a almorzar.
¡GLUP! —Koi atragantó con su agua.
—¿Estás bien? —Ashley lo miró preocupado.
Todos voltearon, pero Koi tosió y agitó las manos.
—N-nada, solo… el agua.
Los chicos siguieron hablando.
—Sí, ¿no era sobre Ash?
—¡Yo también pensé eso!
—Obvio, hasta decía Ashley Miller, casi directamente.
—¿Quién será? ¿Alguien cercano a él?
Koi, con el corazón en la garganta, desdobló el papel de su hamburguesa. No sentía hambre, solo pánico. Justo cuando intentaba ignorarlos, alguien gritó:
—¡Oye, ¿no será Koi?!
Koi casi dejó de respirar. Su rostro perdió color y su corazón palpitó violentamente. Pero entonces Ashley habló:
—¿Quieren venir a mi casa mañana?
—¿Qué?
—¿Mañana?
El tema cambió en un instante. Koi parpadeó, desconcertado, mientras Ashley seguía hablando con el equipo de hockey.
—Es fin de semana, no hay entrenamiento. ¿Qué les parece?
—¡Genial!
—¡Claro que sí!
—¿Podemos llevar novias?
Ashley sonrió.
—Mejor inviten a todos los que quieran. ¿Qué dicen?
—¿En serio?
—Pero tu casa tiene portón…
Ashley lo resolvió fácil:
—Hay un área para fiestas en el jardín, con piscina. La entrada es sencilla.
—¡Perfecto!
—¿Cómo lo anunciamos?
Ashley, sonriendo, dio la solución:
—¿Qué tal si lo publicamos en el foro?

TRADUCCION: EPHYRA
CORRECCIÓN: EPHYRA
REVISIÓN: M.R