Skip to content

ACOSB

  • INICIO
  • ROFAN
  • BL & GL
  • FANTASÍA
  • +15 & +19
  • VIP
  • MANHWAS
  • My Bookmarks
ACOSB

Capítulo 33

Justo en ese momento, Ashley salía de la cocina.

—¿Ya terminaste?

—S-sí, sí.

Koi asintió apresuradamente ante la pregunta de Ashley. 

«¿Se habrá notado que actué de forma extraña?», pensó con nerviosismo, pero Ashley solo dijo —¿Ah, sí?— y lo dejó pasar sin darle mayor importancia.

«¿Habrá funcionado?»

Koi no confiaba en sus habilidades actorales, pero si Ashley lo dejó pasar, quizás no lo hizo tan mal. No tenía más opción que consolarse con esa idea.

—¿Te vas a dormir ya? ¿O quieres beber un poco más?

—Quiero beber más.

Era absurdo irse a dormir tan pronto. Al responder tan rápido, Ashley sonrió. Aunque aún tenía algo de hinchazón en una mejilla, las marcas de la bofetada ya casi habían desaparecido. Para el día siguiente, la hinchazón bajaría y las marcas se habrían ido por completo.

—El lunes podrás ir a la escuela.

Ashley soltó una risita ante las palabras de Koi.

—Ya te dije que iría.

Su respuesta, tan natural, le provocó un pensamiento malicioso. Koi fingió ignorancia y preguntó:

—¿Y si para entonces sigues así?

Ashley lo miró desde arriba.

—¿Quién fue el que dijo que me vería genial sin importar en qué estado estuviera?

Las mejillas de Koi se enrojecieron.

—… Yo.

Ashley asintió como si estuviera de acuerdo y luego sonrió. Mientras lo seguía apresuradamente, Koi sintió algo extraño en su pecho, que palpitaba con fuerza.

***

—Ahhh.

Koi dejó escapar un suspiro de satisfacción. Estaba sentado junto a Ashley en el jardín, contemplando el cielo nocturno. A su lado había montones de refrescos y dulces.

—Parece que las estrellas van a caerse —dijo Koi, extendiendo la mano—. Es la primera vez que veo un cielo tan amplio.

—¿No lo viste la otra vez? —repuso Ashley con una observación burlona.

Koi se apresuró a corregirse:

—Un cielo tan amplio como este solo lo he visto en esta mansión.

No había cables colgando de postes que atravesaran el cielo, ni edificios que lo cortaran de forma irregular. Cada vez que miraba ese cielo infinito, sentía que su pecho se expandía.

—Sería fácil ver las constelaciones —comentó Koi mientras bebía.

—¿Quieres verlas? —preguntó Ashley.

Koi giró la cabeza y lo miró fijamente.

—¿Hay otra forma de verlas además de esta?

Ashley murmuró como si no fuera gran cosa:

—Tengo un telescopio.

—¿Qué? ¿Un telescopio? ¿Un telescopio astronómico?

Ashley se echó un poco atrás ante su voz elevada y respondió con un ligero retraso:

—Bueno, sí.

—¡Increíble! ¿Dónde está? ¿En el segundo piso? ¿En el tercero? ¿Dónde? ¿Puedo verlo ahora?

Koi se detuvo de repente, avergonzado.

—Perdón, me emocioné demasiado.

Ashley soltó una risita al ver cómo el entusiasmo de Koi se desvanecía en un instante. Las orejas, que se movían nerviosas, se calmaron. Ashley reprimió el impulso de tocarlas y dijo:

—No está aquí, está en la casa principal, al este.

—Ah… —La voz de Koi, antes emocionada, decayó.

Ashley tosió levemente y preguntó:

—¿Te gustan tanto las estrellas?

Koi asintió.

—Ojalá pudiera estudiar astronomía. Me gustaría trabajar en la NASA.

—¿En la NASA?

—Sí.

El ánimo de Koi cambió rápidamente y habló con entusiasmo:

—Quiero ser astronauta.

—¿Astronauta?

Ashley repitió sus palabras. Koi volvió a asentir.

—Quiero experimentar el espacio por mí mismo. ¿No sería increíble? Un universo oscuro que se extiende sin fin. Allá, hasta lo más lejos, hasta donde la vista no alcanza…

Mientras hablaba, extendió los brazos. Koi ya sentía como si estuviera en medio del espacio. El cielo azul que lo rodeaba parecía el universo mismo. Cerró los ojos y respiró hondo. El aire frío llenó sus pulmones. Era como si se sumergiera en el cosmos.

—… ¡Koi!

De repente, Ashley lo llamó y le agarró el brazo. Koi abrió los ojos, sorprendido, y lo miró.

—¿Ash?

La expresión de Ashley estaba pálida, sin rastro de color. Confundido, Koi parpadeó y habló con cuidado:

—Ash, ¿qué pasa?

Ashley, que lo miraba con el rostro blanco, parpadeó como si volviera en sí.

—… ¿Eh?

Su reacción, como si estuviera ausente, preocupó aún más a Koi.

—Ash, ¿qué te pasa?

Al llamarlo de nuevo, la tensión en el rostro de Ashley se relajó y dejó escapar un suspiro profundo.

—Perdón, me asusté un poco.

—¿Por qué?

Koi, sin entender, volvió a preguntar. Ashley abrió la boca, pero luego la cerró.

—… Nada —murmuró—. Nada, no es importante. Lo siento.

Koi quería saber la razón, pero Ashley no parecía dispuesto a explicar. Todo lo que podía hacer era mirarlo con preocupación.

—… ¿Estás bien? —preguntó Koi al ver que su color volvía.

Ashley asintió.

—Sí, ya estoy bien.

Sonrió, pero no era su sonrisa habitual. Koi intentó animarlo con un chiste:

—¿Pensaste que me iba a desaparecer de repente?

Se rió, pero Ashley no lo acompañó. Ni siquiera apartó la mirada, solo lo observó intensamente.

«¿Ash…?»

Koi, confundido, esperó en silencio. Todo estaba tranquilo. Ni siquiera podía oír su propia respiración.

«¿Eh?»

Ashley inclinó la cabeza hacia él. En el silencio absoluto, un sonido tenue se mezcló en sus oídos: el latido acelerado de su propio corazón.

Koi lo miró con los ojos bien abiertos mientras Ashley se acercaba. Su corazón, que antes latía con emoción, ahora parecía más lento. Todos sus sentidos se concentraban en Ashley. Sus ojos lo observaban, sus oídos captaban cada sonido, cada pelo de su cuerpo se erizaba para percibir sus movimientos.

Koi contuvo la respiración. No podía predecir qué haría Ashley. Solo podía mirarlo mientras se acercaba.

Unos segundos le parecieron una eternidad. Con el corazón latiendo fuerte, lo observó. Notó lo largas y copiosas que eran sus pestañas.

—Te atrapé.

«¿Eh?»

La voz repentina de Ashley lo hizo parpadear. En su campo de visión, el rostro sereno de Ashley esbozó una sonrisa mientras levantaba una mano.

—Había un insecto.

—¿Un… insecto? —balbuceó Koi, como un tonto.

Ashley asintió sin problemas. Se levantó con una mano cerrada y preguntó:

—¿Quieres helado?

—¿Eh? Sí.

Koi, todavía aturdido, asintió. Ashley sonrió y se alejó con paso firme.

Koi se quedó sentado, mirando su espalda mientras se alejaba. El sonido de su corazón acelerado resonaba más fuerte que nunca. Pensó:

«Creí que iba a besarme.»

Tardíamente, su rostro se sonrojó.

***

«Casi la cago.»

Solo cuando estuvo lo suficientemente lejos de la mirada de Koi, Ashley se detuvo y se alisó el pecho. 

«¿Por qué hice eso?» No podía entenderlo, por más que lo pensara. ¿Fue por el viento agradable? ¿Por el cielo despejado? ¿O por Koi, sentado a su lado…?

«Pensé que se iría lejos.»

—Ah…

Cerró los ojos y exhaló un suspiro tembloroso. 

«Qué estúpido.» Incluso para alguien propenso a las fantasías, esto era demasiado patético.

Ashley caminó con paso pesado hacia la cocina. Mientras tomaba helados y bebidas al azar, intentó encontrar la razón de su comportamiento absurdo.

«No soy un niño enamorado por primera vez.»

Cerró la nevera con un golpe y se dio la vuelta.

***

Después de respirar hondo, Ashley regresó al jardín donde estaba Koi. Este, con las piernas recogidas, miraba el cielo nocturno. Ashley se sentó a su lado y le entregó un helado.

—Gracias.

Koi tomó la cuchara y probó el helado. El frío y dulce sabor a vainilla llenó su boca.

«Está delicioso.»

No pudo evitar sonreír con alegría. Ashley lo miró de reojo y luego apartó la vista.

Abrió una lata y sirvió la mitad en un vaso. Justo cuando iba a beber, se dio cuenta de su error: había tomado una cerveza en lugar de la gaseosa que pensaba. Dejó el vaso con su fuerte aroma a alcohol y buscó otra bebida.

Mientras sostenía una Coca-Cola, vio de reojo a Koi beber algo de un trago.

—¡Espera!

Intentó detenerlo al darse cuenta de que era la cerveza que él había dejado, pero ya era tarde: Koi había vaciado toda la lata de un sorbo.



TRADUCCION: EPHYRA
CORRECCIÓN: EPHYRA 
REVISIÓN: M.R


¿TE HAS CANSADO?

© 2026 ACOSB

No puedes copiar el contenido de esta página.

    Previous Post

  • CAPÍTULO 32

    Next Post

  • CAPÍTULO 34
Scroll to top
  • INICIO
  • ROFAN
  • BL & GL
  • FANTASÍA
  • +15 & +19
  • VIP
  • MANHWAS
  • My Bookmarks