CAPÍTULO 83
Agnes se detuvo al ver sus ojos inyectados en sangre.
Kylo tenía los ojos enrojecidos, como si fuera a llorar en cualquier momento. Pero las lágrimas no cayeron.
—Oh, Dios mío…—exclamó extasiada.
Ty:
Si podía, Agnes quería capturar este momento en cámara.
«Para ver a Kylo tan lindo…»
Pero su tiempo para admirar duró poco.
En cuanto sus miradas se cruzaron, Kylo bajó la vista y evitó mirarla.
Luego, en voz baja, preguntó.
—¿Lo oyó desde el principio?
—… Sí.
—… En el que decías que era una molestia.
—…
—Nunca lo dije en serio.
—…
—Sólo quería ser sarcástico con él, quiero decir… Lord Spencer.
—…—Agnes vio como Kylo se excusaba.
—Puede que no lo recuerde, pero… Intentaba señalar que Lord Spencer le había molestado en el pasado.
—…
Kylo parecía inestable.
Su voz temblaba ligeramente, y su expresión era sombría.
—… Lo mismo ocurre con la historia de la ilusión, que le conté en un descarado intento de provocar a Lord Spencer…—Kylo se mordió el labio al confesar que él también había sido descarado.
Quería defenderse de alguna manera, pero las palabras no le salían con facilidad.
Se sentía patético ante su incapacidad para hablar.
Agnes se quedó mirándolo sin habla.
Cualquiera que hubiera leído el libro original lo habría condenado como un malvado cursi con complejo de inferioridad.
Pero por eso le gustaba.
Todos los humanos tienen defectos.
Pero él era un hombre fuerte capaz de reconocer sus defectos.
La gente a veces lo olvida, pero los complejos de inferioridad son los que hacen crecer a la gente.
Kylo era capaz de admitir su complejo de inferioridad. Criticó a Raymond Spencer y sintió celos de él, pero al final, lo reconoció.
Y se sacrificó por el bien de tanta gente que pensaba que Raymond Spencer era un héroe.
Pero incluso antes de ese final, había elegido a Kylo como su favorito.
Como lo que llaman destino…
Tal vez fue el destino el que los unió a Kylo y a ella.
—Lo siento, todo son excusas… Pero le pido perdón.—dijo Kylo sin rodeos.
Agnes le preguntó impulsivamente.
—¿Entonces de verdad no tenía intención de seducirme?—ante eso, Kylo entrecerró los ojos y volvió a morderse el labio.
Agnes no quería avergonzar a su favorito, pero tenía que admitir que ahora mismo estaba muy guapo.
«Ahhhhhhhhhhhhh. Kylo en pánico era adorable.Podrías ser su propio bebé conejito, bebé gato, bebé bla bla bla …»
Agnes le traía todas las cosas monas que se le pasaban por la cabeza.
Sin saber qué extraños pensamientos estaba teniendo, Kylo dejó escapar un profundo suspiro y dijo.
—Igualmente, las palabras fueron pronunciadas para provocar a Sir Spencer. Cómo me atrevo a…
—…—Agnes quería decirle la verdad.
Si Kylo la sedujera, caería rendida en un segundo.
Fue una respuesta pobre, pero no pudo evitar asentir.
Pero había una pregunta.
—Pero, espera.
—…
—Si Lord Grey me seduce y yo caigo en la trampa… ¿Constituye eso una provocación para Lord Spencer?
No era ningún secreto que Raymond Spencer odiaba a la Princesa antes de este incidente.
—Eso es un poco exagerado, ¿no?
«¿Por qué es una provocación?¿No sería una provocación si me robaras el corazón?»
—¿Qué le importa a Raymond que me esté enamorando de Kylo?
Y Kylo respondió.
—Creo que sí.
—… No lo recuerdo, pero oí decir a las criadas que yo le caía mal a Lord Spencer…—preguntó Agnes, fingiendo ignorancia, y Kylo negó con la cabeza.
—Eso pensaba yo también… Pero hoy parece lo contrario.
—… ¿De verdad lo crees?—preguntó Agnes con el ceño fruncido, en cierto modo incómoda con la idea.
Kylo respondió con convicción.
—Como mínimo, aunque no le guste la Princesa, puede sentirse mal.
—…
—Sobre todo si la persona a la que se lo robas es humilde e insignificante.—Agnes tragó saliva.
Una punzada de dolor le atravesó el pecho al pensar que lo llamaba humilde e insignificante.
Ty:
Quiso corregir en ese mismo instante diciéndole que nunca había sido insignificante… No le correspondía decirlo.
Ella lo despreciaba más que a nadie.
Era Agnes, no Kylo, quien le debía una disculpa por sus palabras.
Pero… No era su lugar decirlo ahora. Habría una mejor oportunidad para disculparse con él tarde o temprano.
Agnes sonrió, nada ofendida.
—Entonces, ¿cree que Lord Spencer se ofenderá si aparentamos ser amistosos?
Kylo tartamudeó ante la inesperada pregunta.
—… ¿Quizá no?
La reacción de la Princesa no era la que él esperaba.
La Princesa Agnes tenía todo el derecho a estar furiosa.
No sólo se atrevió a tratarla como una molestia, sino que ella debería haberlo condenado y castigado por confundir su amabilidad con nada.
Pero no parecía tener intención de hacerlo.
En lugar de eso, volvió a sonreírle.
—Entonces hagámoslo por el momento, ¿de acuerdo? No recuerdo, pero creo que se sentiría bien hacer enojar a Lord Spencer.
—… ¿Qué?
—No lo recuerdo, pero por alguna razón lo encuentro muy ofensivo.
—…
—Lord Grey parece querer eso, así que ¿por qué no nos llevamos bien por el momento?—preguntó la Princesa Agnes con voz clara y sonriendo.
Kylo Grey miró a Agnes sin comprender.
Las comisuras de sus ojos se doblaron afectuosamente, y las comisuras de su boca se torcieron hacia arriba de forma bonita.
«¿Por qué demonios…? Esto era peligroso. La Princesa Agnes debería haber estado más alerta.¿Cómo no iba a culparse a sí misma en una situación así? …»
E incluso hacer una oferta como esa, incluso con una sonrisa como esa.
Él no tenía ninguna razón para negarse.
No importa cómo se mire, era sólo para su beneficio.
La Princesa Agnes, cuya memoria había quedado dañada desde el accidente, era tan inocente y modesta.
Le preocupaba que alguien se diera cuenta y se aprovechará de ella.
Y… Se sintió incómodo al pensar que podría ser él.
—¿No te gusta?—Agnes volvió a preguntar cuando Kylo no respondió.
La forma en que inclinaba la cabeza y preguntaba era adorable. Kylo respondió, hipnotizado.
—… Me gusta—Agnes se rió al verle engullir el cebo que le había tendido.
—¿Esto es?
«¿Va a aceptar mi oferta?¿Qué clase de ganancia inesperada es ésta?Hace un momento, quería darle un puñetazo en la cara a Raymond Spencer por las estupideces que vino a decir…Ahora quiero volver con él y darle dulces como una abuela da dulces a sus nietos.»
Eso le daría la oportunidad de acercarse a Kylo.
Agnes se rió entre dientes y decidió disfrutar de su felicidad por el momento.
***
El paseo en barco se canceló debido a un aguacero repentino.
En su lugar, Agnes fue con Kylo al invernadero de cristal junto al palacio de la Princesa para jugar al ajedrez.
—No, ¿por qué esta…?
Volvió a perder.
Kylo era un buen jugador de ajedrez.
Agnes también era una ajedrecista segura, pero no era rival para él.
—Ja… ¿Qué no puede hacer?
Es alto, tiene buen cuerpo, tiene buena figura, tiene fuerza, tiene dureza… Pero sigue siendo guapo, y es bueno en el ajedrez.

RAW HUNTER: ACOSB
TRADUCCIÓN: ROBIN
CORRECCIÓN:TY