Capítulo 30
—Hermano…
—…
—Estoy bien. —Me miró con gesto inquisitivo.
—¿Y si yo no estoy bien?
—¿Qué…?
Después de arreglar mi ropa, se levantó de inmediato. Luego, con pasos nerviosos y decididos, se dirigió rápidamente hacia algún lugar.
—… ¡De ninguna manera!
Me di cuenta de que se dirigía a la habitación de Kyle.
—¡Hermano! —jadeé, corriendo tras él para detenerlo, pero Kazev era testarudo, y se dirigió a la habitación de Kyle.
* * *
De pie frente a la puerta, Kazev la empujó sin llamar. Entonces se oyó un fuerte golpe y la enorme puerta de madera crujió al abrirse.
—¿Eh? ¿Hermano?
Kyle, que estaba tranquilamente tumbado en la cama, se sobresaltó al oír la repentina conmoción.
—¿Qué te trae por aquí?
Le dirigió unas palabras amistosas a Kazev, pero al verme de pie detrás de él, su expresión se torció de inmediato.
—¿Trajiste hasta a esa inútil…? —Ocurrió antes de que Kyle pudiera terminar la frase. El puño de Kazev fue directo a la cara de Kyle, y éste, asustado y retrocediendo, lo esquivó hábilmente—. ¿Qué demonios está pasando? —preguntó.
—Kazev, ¿qué crees que estás haciendo?
«Ni que fueramos niños de siete años, no habrás venido para pelear, ¿verdad…?»
Kyle se tragó sus pensamientos. Entrecerró los ojos, como si intentara discernir las intenciones de Kazev, quien había aparecido de repente en su habitación.
—¿Qué le hiciste a Tia? —La voz de Kazev era fría y hostil.
Al mencionarme, la cara de Kyle se arrugó.
—Ja, supongo que esa bruja te atrapó esta vez, ¿eh?
A diferencia de antes, Kyle no parecía dispuesto a seguirle la corriente. Rápidamente lo detuve, dándome cuenta de que necesitaba intervenir antes de que esto se me fuera de las manos.
—¡Hermano, no hagas eso!
El rostro de Kazev se endureció aún más. Se vuelve hacia mí con una mirada acusadora, como preguntándome por qué lo detengo.
—¿Por qué? ¿Te preocupa que Kyle salga herido?
—No, no es eso… no es así…
La verdad, quien me preocupaba era Kazev
«No lo entiendo. Kazev sabe tan bien como yo que no puede ganar contra Kyle, entonces, ¿por qué se comporta de esta manera tan obstinada?»
No dije nada de que estaba preocupada por él, porque sabía que solo heriría su orgullo. Kazev hizo caso omiso de mis protestas y volvió a apretar los puños. Ante esto, Kyle habló con tono amenazante.
—No tengo intención de recibir un golpe de alguien que aparece de la nada para atacar, incluso si eres tú, hermano.
Sin embargo, Kazev no dudó ni un segundo y lanzó su puño directamente. Kyle, como si lo hubiera anticipado, chasqueó la lengua y bloqueó el golpe con facilidad.
—Pero tampoco tengo intención de ponerme a pelear contigo en una riña a puñetazos…
Su mirada se dirigió lentamente hacia mí. Sus ojos rojos, fríos y sombríos, se fijaron directamente en los míos.
—Hoy, de una vez por todas, acabaré con la causa de todo esto.
Sabía que se refería a mí. Un momento decía que me amaba y al siguiente me acusaba de ser la causa de sus problemas.
No tenía ni fuerzas ni voluntad para responderle. Enfrentarme al Kyle de ahora era como si toda la energía de mi cuerpo se esfumara de golpe. Esto era, en muchos sentidos, lo peor. De verdad.
Como si realmente quisiera deshacerse de mí, Kyle inmediatamente agarró la espada mágica que estaba cerca. No esperaba que milagrosamente recuperara la memoria o volviera en sí. Sin querer, mis labios se curvaron con amargura.
Mientras que yo anticipaba que tomaría esa espada, Kazev, en cambio, parecía completamente sorprendido. Su rostro mostró incredulidad, y exclamó asustado.
—¡Kyle, tú…! ¿Estás loco?
Ante la amenaza de Kyle, Kazev me escondió inmediatamente detrás de él.
Esta situación… me resultaba familiar. Era inquietantemente similar a algo que ya había vivido antes. Una amarga sonrisa apareció en mis labios.
De repente, me pregunté si alguna vez volvería a ver al antiguo Kyle, si nunca más lo tendría frente a mí. Se me revolvió el estómago de disgusto.
«Sea lo que sea, apesta…»
Mi cabeza cayó hacia adelante casi por instinto. Sentía como si fuera la culpable de todo. Nada había cambiado, pero parecía que solo yo estaba siendo rechazada.
—¡Despierta! ¡Es tu hermana, Tia Argent! —exclamó Kazev, rodeándome los hombros con los brazos, y Kyle soltó una carcajada burlona.
—Vaya estupidez, no tenemos una hermana. Nunca la tuvimos.
—¡Kyle…!
—Parece que todos han caído bajo el hechizo de esa bruja… —continuó hablando mientras inclinaba la cabeza de forma despectiva. Kyle me observó con una postura bastante arrogante—. A mí no me engañan.
—Lo has estado desde que cogiste esa maldita espada mágica o lo que sea…
—Apártate de mi camino. —Kyle le cortó, y para su disgusto, Kazev maldijo en respuesta.
—Imbécil…
A pesar de todo, la espada mágica de Kyle brilló con energía negra y me apuntó.
—No pienso llamar a ella hermana.
—Detente ya, Kyle.
—Eres tú quien debería dejar de protegerla.
Kyle empujó a Kazev de manera amenazante. Aunque no había mucha diferencia en su complexión, Kazev retrocedió tambaleándose, quizás debido a la diferencia de fuerza entre ambos. Fue en ese instante. Kyle no dejó pasar la oportunidad y blandió su espada directamente hacia mí.
—¡Ah!
Kyle tratando de matarme y el Auror de Kyle tratando de protegerme.
Mientras yo estaba en peligro, el Auror de Kyle esperaba, su aura emanaba energía para protegerme. Sin embargo, fue la voz de Kazev la que llegó primero.
—¡Tia…! —Kazev, ajeno a mi conexión con el Auror, detuvo a Kyle con todas sus fuerzas.
—¡Tia! ¡Aléjate de aquí de inmediato! ¡Ve con madre! —gritó Kazev, como si nunca hubiera esperado que Kyle actuara así incluso frente a nuestra madre, Kazev gritó desesperado—. ¡Rápido!
Kyle empujó a Kazev cuando intentaba detenerme y blandió su espada una vez más.
—¡Tia!
La confusión del momento hizo que un dolor punzante me atravesara la cabeza. El mareo me hizo retroceder tambaleándome. No había ni un atisbo de duda en el movimiento de Kyle al dirigir su espada hacia mí, y eso me desgarró el corazón.
—Kyle… —Mi cara se torció en una mueca. Pero a diferencia de mí, el rostro de Kyle seguía frío.
—¡Tia! ¡No!
La espada de Kyle se acercaba peligrosamente a mí. Cerré los ojos con fuerza y me tapé los oídos, esperando escuchar el sonido inevitable del choque entre mi barrera protectora y la espada maldita.
Abrí un ojo confundida y, en lugar del Auror rojo que esperaba que me protegiera, vi una extraña aura azul que nunca había visto.
—¿Qué es… esto?
Esto no era el Auror de Kyle. Tampoco mío. Entonces, ¿qué era…?
El aura azul era un poder similar al Auror de Kyle.
«Pero en el continente occidental, el único que tiene aura es Kyle, ¿no…?»
A diferencia del poder cálido de Kyle, el aura azul que envolvía mi cuerpo era ligeramente más fría. Este era un poder inaudito. Un poder extraño que ni siquiera se mencionaba en la historia original. Kyle parecía estar igual de sorprendido por el repentino giro de los acontecimientos. La punta de su espada maldita estaba atrapada por la energía azul.
—¿Qué demonios…?
Kyle, incapaz de comprender que alguien más pudiera usar una fuerza similar al Auror, se quedó atónito, con el rostro rígido y balbuceando como un tonto. Aprovechando la confusión de Kyle, Kazev se acercó rápidamente a mí.
—Tia, Tia, Tia… ¿Estás bien? —Su voz temblaba como una mosca. Incluso mientras me preguntaba si estaba bien, sus ojos recorrían cada centímetro de mi cuerpo con urgencia. ¿Será que, aunque Kyle haya perdido la memoria, Kazev nunca imaginó que pudiera mostrar tanta hostilidad? Con manos temblorosas, Kazev me envolvió en un abrazo.
—Tranquila, tranquila, Tia.
Sin embargo, parecía más preocupado él que yo…
Torcí un poco el cuerpo, incómoda, y di unas palmaditas en la espalda de Kazev. Ante eso, sus firmes brazos me sujetaron aún más fuerte, atrapándome en su abrazo. Fue entonces cuando me di cuenta de quién era el dueño de esa energía azul.
El dueño del poder era Kazev.
Mientras permanecía en los brazos de Kazev, sentí esa leve energía fría que me protegía. La misteriosa energía azul emanaba de su cuerpo. Sin embargo, era difícil creer que fuera el Auror de Kazev. Después de todo, el Auror era un poder reservado solo para quienes alcanzaban el nivel de Maestro de Espadas.
Kazev no carecía de habilidad con la espada, pero no era un Maestro de la Espada. Kyle era el único Maestro de la Espada en el Continente Occidental.
—¿Hermano… qué demonios acabas de hacer? —dijo Kyle sorprendido, tratando de arrancar su espada de sus manos.
—¿Qué es esto…?
—Si tuviera mi Auror, podría sacar esto ahora mismo… —chasqueó la lengua y murmuró. Pero, sin Auror y reducido a ser un simple Maestro de Espadas ordinario, Kyle no pudo sacar su espada de la energía azul, rechinando los dientes con frustración.
—Tia, ¿estás herida? ¿Tienes algún rasguño? —preguntó Kazev con cautela, examinando cada centímetro de mi cuerpo. Sacudí ligeramente la cabeza. Gracias al aura azul, Kyle no podía ponerme un dedo encima. Solo me sobresalté un poco, pero no estaba herida ni siquiera un rasguño.
En cambio, yo estaba más preocupada por Kazev. Como si hubiera percibido mis pensamientos, una leve sonrisa se dibujó en sus labios.
—No tienes que preocuparte por mí…
—Hermano…
Kazev apartó mi cabello despeinado hacia atrás y lo acomodó con cuidado.
Quizá era por la energía azul que lo envolvía, pero incluso la punta de sus dedos, al tocarme, parecían más fríos de lo habitual. Finalmente, incapaz de contener mi curiosidad, pregunté con cautela.
—E-esto… ¿qué es esto? ¿Es acaso un Auror?
Kazev negó con la cabeza. Eso significaba que no era un Auror.
—¿Entonces qué demonios…?
Kazev, quien me había estado consolando, se levantó lentamente. Luego se acercó a Kyle. Este, al notar que Kazev se aproximaba, dejó escapar una risa sardónica.
—Vaya, hermano. ¿Desde cuándo has estado ocultando un poder como este? —Kyle entrecerró los ojos con una expresión burlona y, torciendo su boca en una sonrisa vacía.

RAW HUNTER: ROBIN
TRADUCCIÓN: ROBIN
CORRECCIÓN: DEAR