Capítulo 23
«¿Qué? ¿Eso es lo que me acabas de decir?»
Entrecerré los ojos como una idiota. No fui la única. Los miembros de mi familia también se quedaron boquiabiertos ante la reacción de Kyle.
—Kyle, ¿esto es alguna clase de broma? —preguntó Hyle amenazadoramente, con el rostro frío, y Kyle escupió una carcajada de incredulidad.
—¿No debería ser yo quien pregunte eso?
Los ojos rojos de Kyle me escrutaron con una mirada seca que no contenía nada.
—Sigues hablando de esa zorra inaudita de antes como si fuera parte de la familia.
—¡Kyle! —gritó Kazev, interrumpiendo la frase de Kyle. Los ojos de Kyle se abrieron de sorpresa ante el grito del hombre normalmente de modales suaves.
—¿Qué crees que estás haciendo?
—¿Qué?
—No puedes hablarle así a Tia.
—… ¿Tia? —Kyle entrecerró los ojos ante las palabras de Kazev. A juzgar por su reacción, es como si no me conociera.
—¿Cómo puedes decirle zorra a Tia? ¿Qué es lo que te pasa? —Kazev preguntó amenazadoramente, y Kyle dejó escapar una mueca de desprecio auténtica.
—No… hermano, ¿de qué estás hablando? ¿Quién es Tia? ¿Es esa?
En el momento en que me di cuenta de que con “esa” se estaba refiriendo a mí, el suelo pareció caerse debajo de mí.
Debería haber escupido palabras como “No me jodas”, “Así no se le habla a una hermana…” o algo así, pero mis labios no se movían. La forma en que Kyle me miraba era extraña.
Sus ojos eran impasibles y fríos. Las comisuras frías de su boca.
Nunca lo había visto verme de esa manera, incluso cuando llegué por primera vez a la mansión. Mis puños se cerraron con fuerza. Quería creer que no lo decía en serio, pero mi instinto me decía lo contrario.
Kyle había cambiado.
Mientras estaba allí de pie, incrédula, Hyle se acercó a mí. Pensó que Kyle me estaba gastando una broma y trató de animarme.
—Hermana, ¿por qué no entras y descansas un rato? —Su gran mano apretó la mía. Normalmente, él habría estado quejándose, pidiéndome que le cogiera la mano también, pero ahora no parecía importarle.
Las palabras de Kyle, de mis padres y de mi hermano resonaban en mis oídos. Incapaz de resistirme, finalmente los dejé atrás y volví a mi habitación, llevada por Hyle.
* * *
Al quedarme sola en la habitación, miré aturdida la lámpara de araña del techo y pensé.
«¿Qué demonios acaba de pasar…? Tengo la sensación de que estoy soñando, quizás se deba porque me dejé asustar por Kyle.»
Sin fuerzas, decidí acostarme en la cama y de repente, su Auror ubicado en mi muñeca, me llamó la atención.
«Auror…»
Acaricié el Auror, que brillaba como un rubí rojo, y cerré los ojos.
«¿Es por su comportamiento extraño?»
Necesitaba enfriar mi cabeza: su frialdad, su abierta hostilidad hacia mí y la forma en la que actuaba como si no supiera quién era yo, como si tuviera amnesia…
«¿Por qué cambiaste así de repente…?»
No era solo una actitud de que hubiera perdido el interés en mí, o que estaba aburrido de nuestra relación.
Antes, estaba tan desconcertada, que sólo me límite a parpadear como idiota, pero ahora que regresé a mi habitación, pude pensar con más cuidado y me di cuenta que, algo no andaba bien. Kyle actuaba como si se hubiera olvidado completamente de mi existencia.
«Estoy tan irritada…»
Se me revolvió el estómago. Todavía no podía aceptar el hecho de que Kyle se había transformado en otra persona. Sentía como si fuera a abrir la puerta en cualquier momento para entrar a abrazarme porque me había echado de menos.
«¿Por qué demonios? ¿Por qué Kyle se convirtió en una persona así?»
Me mordí el labio con fuerza. Agarré con fuerza las sábanas y me tapé la cabeza con las mantas. Sentía que iba a vomitar. No era agradable, era deprimente.
«Si hubiera sabido que todo iba a acabar de esta manera, nunca te habría dejado ir al Norte.»
Todo se quedó como un arrepentimiento tardío.
* * *
—Hermana.
—Ugh…
Debí haberme quedado dormida porque estaba cansada. Mis ojos se abrieron al oír la voz de Hyle en mi oído.
—¿Estás cansada?
—Un poco…
Me dio un cariñoso beso en la mejilla y me alisó el pelo. Froté mi mejilla contra la suya y le dediqué una pequeña sonrisa.
—En realidad, he venido a decirte algo.
—… Huh, ¿qué es? —Forcé mis ojos somnolientos a abrirse y lo miré. Me miró preocupado.
—Es sobre Kyle.
—Ah… —dejé escapar un pequeño suspiro mientras él me sonrió torpemente.
—Los recuerdos sobre mi hermana fueron borrados por completo, como si alguien se los hubiera arrebatado. Y solo es una suposición mía, pero creo que se debe a los efectos de la espada mágica.
Al mencionar la espada mágica, me vino a la mente la espada de color negro intenso que antes estaba atada a la cintura de Kyle.
—Tendré que investigar un poco más, pero el descubrimiento de la espada mágica en sí fue un acontecimiento tan milagroso…, que no creo que pueda averiguarlo rápidamente.
—Ya veo… Está bien, pero gracias por preocuparte, Hyle. —Forcé las comisuras de mis labios hacia arriba. Hyle me miró con expresión de dolor y luego me besó ligeramente.
—Hermanita.
—… ¿Sí?
—Te quiero —era un susurro, como cualquier otro, pero por alguna razón, recordé la carta de origen desconocido que había encontrado el otro día.
[No confíes en Hyle.]
Estaba llena de complicaciones. Levanté la mirada hacia él y luego me hundí de nuevo en las sábanas haciendo parecer como si estuviera cansada. Entonces, él volvió a suspirar y me besó ligeramente la frente antes de desaparecer de mi vista.
* * *
Me pregunté cuántos días habían pasado desde el regreso de Kyle.
Él seguía siendo el mismo, seguía sin recordarme, seguía mirándome fríamente, seguía sin amarme…
El aire de la noche era frío. Incluso con mi chal envolviéndome, podía sentir cómo me congelaba un poco. Aun así, no podía dormir, me sentía devastada, necesitaba salir y tomar aire fresco. Mientras caminaba por el jardín, el crujido de la hierba bajo mis pies me reconfortaba de cierta forma.
«Te he echado de menos, Kyle… Aún no puedo creer que no me recuerdes por culpa de la espada mágica, pero me alegro de que hayas vuelto y estés ileso.»
Hice un puchero involuntario y de manera repentina, una irritación incontrolable se apoderó de mí, haciendo que pateara las piedras que tenía delante mío.
{—Hermana, ¿qué tal si damos un paseo juntos?}
{—Lo siento, hermana, ¿te duele mucho?}
Pensé en Kyle y en su gentil comportamiento, recordarlo hizo que me deprimiera de nuevo.
«¿Y si nunca recupera la memoria… Oh, no, claro que no, sus recuerdos volverán. Si lo analizo como si se tratase de una novela, lo más seguro es que regresen rápidamente, así que estoy segura de que para Kyle también…»
Me obligué a detener mis pensamientos que se extendían como las ramas de un árbol.
«Esto no es una novela, no lo es. Ni siquiera es un cuento, ni se trata de un sueño, es la realidad. Quizá Kyle se quede de esa manera para siempre… sin recordar quién soy.»
Apreté los puños con fuerza. Mis uñas se clavaron en mis palmas. Me dolía, pero no le di mucha importancia, era mejor que el dolor físico distrajera mis ideas sobre él, por lo que caminé y caminé, hasta que llegué a un punto en el que me pregunté cuánto tiempo llevaba haciéndolo.
Fue entonces que sentí una presencia en algún lugar, el de alguien diferente.
«¿Quién podría ser a esta hora…?»
Era más de medianoche, así que levanté la vista, desconcertada. Sin embargo, apareció un rostro familiar.
—Kyl… —estaba a punto de decir su nombre como una idiota; la alegría de poder verlo hizo que olvidara el detalle que él había cambiado, pero en tanto recordé su mirada hostil, inmediatamente dejé de hablar. Si lo llamara como solía hacerlo, lo más seguro es que llegaría a apuntarme con su espada.
«Ah, está bien, está bien.»
No es como si a Kyle le agradara demasiado en este momento, así que no había sentido alguno que lo llamara para saludarlo, sólo estaría echando leña al fuego.
Lo miré de reojo e intenté escabullirme, sin darme cuenta, él se había acercado y tomó violentamente mi muñeca. Dejé escapar un grito de sorpresa por la repentina acción, lo cual sólo hizo que apretara su agarre sobre mí.
—… ¿Qué eres? —dijo en voz baja mientras enseñaba los colmillos amenazadoramente.
—Ugh… —Sujetó con bastante fuerza mi muñeca que por un instante, creí que me la iba a romper. Intenté apartar la mano porque me dolía demasiado, pero fue en vano.
Los ojos rojos de Kyle estaban fijos en mí con una frialdad escalofriante. En su mirada no había el menor atisbo de afecto, sólo hostilidad.
Una oleada de tristeza me invadió, tanto que casi se me escapaban las lágrimas.
«Siempre me perseguías porque te gustaba…»
Estaba realmente molesta.
Me mordí el labio y me tragué las lágrimas. No quería mostrar ningún signo de debilidad delante de Kyle ahora mismo.
«Si pudiera recuperar la memoria, ¿podría perdonarlo tan fácilmente?»
Era gracioso cómo había actuado como si fuera a morir, y ahora, por sólo una estúpida espada mágica había cambiado a esta forma. Miré fijamente a Kyle, con los ojos entrecerrados, y él preguntó una vez más.
—¿Por qué está…?
—Qué —dije, deliberadamente de forma breve y poco sincera.
Luego me fulminó con la mirada.
—El Auror en tu muñeca.
—Ah…
—¿Por qué tiene esto una mujer como tú? —Los ojos de Kyle brillaron con un destello inquietante. Más que mera hostilidad, sus ojos brillaban con una intensidad asesina.
—O-oye, suéltame.
—¡Te pregunté por qué está aquí…! —bramó Kyle, con la irá impresa en cada sílaba de su voz. Aunque intenté controlarme, mis ojos se llenaron de lágrimas por el miedo. El aura siniestra de Kyle, que exudaba con tanta prepotencia, era difícil de manejar para mí sola.
«Tú me lo diste.»
No me salían las palabras de la boca. Me temblaban las piernas debido al instinto asesino que percibí por primera vez en mi vida. Sentí que me desplomaría si Kyle me soltaba la mano.
Estaba tan adolorida y aterrada. Sin embargo, aun así una parte de mi corazón se estremecía al ver al hombre que alguna vez había amado.
—Sí, pensé que era algo extraño —Kyle murmuró para sí mismo—. Joder, desapareciste de la noche a la mañana, llegaste al Norte sin ninguna razón, como si estuvieras poseída por algo…
Pasó una mano bruscamente por su cabello y luego me observó con el ceño fruncido.
—¿Eres una bruja?
Una risa hueca escapó de mis labios ante las palabras de Kyle.
—Ah… ¿Qué?

RAW HUNTER: ROBIN
TRADUCCIÓN: ROBIN
CORRECCIÓN: DEAR