Capítulo 2
Después de una dura sesión de sexo, Yeowoon se convirtió en kimchi de cebolla verde. Así es… si lo hubiéramos hecho solo una vez estaría un poco mejor, pero no pude soportarlo más y terminé poniéndolo boca abajo haciéndolo por segunda vez. Pero era una pena venirse solo una vez durante el sexo. ¿Verdad? La segunda ronda comenzó con la intención de complacerlo sin forzar su cuerpo. Estaba lleno de confianza en que podía mantener el control de mis sentidos.
… Pero de alguna manera esa cordura se fue perdiendo a mitad de camino. Como resultado, el lindo Beta terminó pisoteado por los deseos sexuales de mi Alfa.
«¿Supongo que es un alivio que dijera que estaba bien porque él también lo disfrutó…?»
De todos modos, me sentía culpable. Me dolía el corazón por la culpa cuando recuerdo su aspecto después del sexo, con el trasero y muslos rojos e hinchados cubiertos de semen blanco, incapaz de mover un solo dedo. Lo que estaba tratando de decir es que sostenerlo en mis brazos besando, chupando y mordiendo por todos lados no era para satisfacer mi codicia.
—¿Por qué tu cuerpo está tan caliente?.
En medio de mis caricias sinceras, Yeowoon, cuya voz se había quebrado, abrió los ojos. La pregunta me desconcertó.
«¿Cómo podría enfriarse mi cuerpo cuando estaba abrazando a mi amante al que amaba demasiado?»
—Creo que tienes fiebre.
Yeowoon levantó la mano y me tocó la frente. Solo entonces me di cuenta que su mano estaba definitivamente más fría que mi frente. Ahora que lo pensaba su cuerpo en mis brazos también lo era. Seguí queriendo abrazarme a él, tal vez porque su cuerpo frío se sentía bien.
—¿Dónde te duele?
—No. Estoy bien.
Aunque me sentí un poco somnoliento, no eran nada más que las secuelas del sexo. No era una sensación de debilidad ni dolor corporal. Por el contrario, me sentía con más energía que nunca.
—Hmm…
—¿Por qué?…
—… ¿Quieres hacerlo una vez más?—pregunté, acariciando su trasero. Recibí una palmada en el dorso de la mano y tuve que retirarla.
«Es demasiado.»
—¿Recuerdas que tengo que ir a la escuela mañana?
—Mm, hmm. Entonces házlo con tu boca…
—¿Tienes conciencia?
«¡Me pegó fuerte en la entrepierna! ¡¡Esto es demasiado!!»
—¿No es suficiente hacerlo dos veces?
Pero Yeowoon era un ángel. Si me da con el palo también me dará la zanahoria. Esta vez, tomó suavemente mi pene. Mientras me tocaba, él reía.
—Es realmente grande. ¡Es como un pene de caballo!
—… ¿Como el de un caballo?
—¿Todos los Alfas son tan grandes?
—No lo sé. Debería haberme quitado.
—En el porno, los Alfas eran todos de gran tamaño.
—No, ¿por qué estas viendo porno de otros Alfas cuando tienes uno desnudándose frente a tus ojos? ¿Estás cansado de mi polla?
—Oye, ¿no necesito estar preparado yo también? Si estás saliendo con un Alfa, hay algunas cosas que debes saber antes. Así que lo vi.
—Oh, entonces, ¿estudiaste con anticipación viendo porno de Alfas? Entiendo el valiente deseo de tu corazón por intentar superar el miedo a lo desconocido, pero ¿no sabías que mi corazón es tan frágil como el papel de arroz?—lo miré fijamente, pero pronto no hubo más remedio que rendirse.
—Ah, ah, duele, duele.
—Tus ojos son tan insolentes, ¿verdad?.
—¡Me rindo! ¡Me rindo!—Había olvidado por un momento que mi punto débil estaba entre sus manos— ¡Si este pene es culpable de algo, es del pecado de masturbarse para complacer a su amante…!
Le supliqué y su mano al fin me soltó.
«¿Cómo puede hacer algo tan cruel a su hombre?»
Cuando se sufre de un acto tan cruel, naturalmente surge el deseo de venganza.
—Ha, no puedo.
—¿Qué es?
—Voy a seguir poniéndolo, así que necesito ajustarlo a mi talla. Así que, ¿por qué no hacerlo tres o cuatro veces más?
—Ha, estás loco…
Soltó una sarta de palabrotas, como si estuviera rebosando de energía y me apartó de un empujón. Al final, abandoné la idea de una tercera ronda y me tumbé a su lado. Cuando le ofrecí mi brazo como almohada, Yeowoon bostezó en mis brazos.
—Después de todo, hoy tampoco pudimos ver una película.
—Volveré a hacer una reserva. Vamos a verlo mañana.
—Tendré una reunión de grupo para una tarea.
—Reunámonos por la noche. No estarás allí hasta tan tarde.
—Bueno. Si nos encontramos por la noche, ¿realmente podemos ver la película? Creo que la última vez lo hicimos y luego terminamos viendo la película en VoD.
Aus: video on demand (VoD), es un servicio que permite a los usuarios elegir, de entre diferentes vídeos disponibles u ofertados por una plataforma para visualizar en cualquier momento.
… Lo fue. En general, como Alfa no pude controlar mi libido, por lo que hubo muchos momentos en los que terminé llevándolo a un motel después de quedar con él para una cita. Pero en mi defensa yo no diría que todo fue mi culpa.
«Cariño tú también estuviste de acuerdo.»
Ha, cuando hacía eso podía controlarme de hacerlo solo una vez, pero hoy fue un poco extraño.
«¿Por qué sigo insatisfecho aunque lo hicimos dos veces?»
De repente, me di cuenta del por qué.
—Tengo hambre.
—Uhm. Vamos a ducharnos y salimos a comer.
—Si, ¿qué tal kkanpunggi y soju después de mucho tiempo?
Aus: kkanpunggi es un platillo de fusión chino-coreano, su equivalente en español seria pollo frito con con ajo picante, no busquen imágenes se les va a hacer agua la boca como a mi ;-;
No creó que el alcohol sea una muy buena idea en su condición actual. Sin embargo, era inusual que Yeowoon que comía como pajarito escogiera un menú porque le apetecía. Y quería ser lo más complaciente posible, sobre todo porque era un gran bebedor.
—Vamos a levantarnos.
Yeowoon quiere comer Kkanpunggi. Así que tenía que moverme rápido antes de que las llamas de su apetito se extinguieran.
—Tienes removedor de feromonas, ¿verdad?
—Sí, ve primero al baño. Lo traeré.
—Gracias.
Yeowoon gruñó como un anciano de setenta y tantos años, se levantó y fue al baño primero. También me levanté de mi asiento, busqué mi bolso en la entrada de la habitación del motel y saqué el removedor para eliminar las feromonas.
No importaba la cantidad de inhibidores que consumiera, era imposible evitar que las feromonas se esparcieran cuando tenia relaciones sexuales, las de Alfa eran especialmente abundantes en la pareja. Así que si Yeowoon saliera del motel así, estaría gritando a todo mundo que se acostó con un Alfa a plena luz del día.
Por supuesto, con los Betas representando el 90% de la población, no mucha gente se daría cuenta, pero para él era una molestia. Gracias a esto no tuve más remedio que cargar siempre con un removedor de feromonas por la tentación de comérmelo todo el tiempo. No me pregunten porqué no lo lleva el mismo, después de todo es mi responsabilidad como Alfa.
El sonido del agua comenzó a escucharse desde el baño. La estructura del motel era tan malvada.
«¿Por qué demonios hicieron las puertas de cristal traslúcido para que apenas puedas ver tras ella?»
En realidad ni siquiera se puede ver su silueta, pero hace que la imaginación se estimule.
—… Ha…
La razón por la que suspiré para mis adentros fue porque mi cuerpo estaba más caliente de lo habitual. Y ahora sabía exactamente el porqué.
El hecho de que había tenido sexo dos veces y todavía siguiera pensando en follarme a la persona en el baño, solo significaba una cosa.
«Rut. El estro del Alfa había llegado.»
Después de cenar con Yeowoon, nos dirigimos a nuestros respectivos hogares. Por supuesto, quería arrastrar a mi amorcito de regreso al hotel o a un motel… pero después de unas copas empezó a verse cansado. Aunque dijo que no lo estaba, sus ojos se abrían y cerraban lentamente. Seguía moviendo sus caderas mientras luchaba por sentarse erguido.
Fue un desastre provocado por mi enorme polla, que fue tratada al mismo nivel que la polla de un caballo. Mi Rut alimentado por el alcohol, estaba a punto de dominarme, pero hoy no podía volver a follar a Yeowoon.
Intenté acompañarlo a casa, pero me dijo que mi condición no se veía bien, así que tomó un taxi. Lo lamenté, pero también me sentí aliviado. Tenía que volver a casa y tomar más inhibidores.
No había un ciclo regular en mi Estro. En particular, el Estro del Alfa se producía sólo unas pocas veces al año y en mi caso hubo años en los que nunca lo experimenté.
Así que no estaba preparado para el repentino Rut. La buena noticia, es que podía controlar los síntomas al menos un poco, gracias a que tomaba los inhibidores de forma regular. Y el punto es que era imposible que haya un Omega esparciendo feromonas por las calles.
«¿Qué clase de mundo es hoy en día, donde hay un Omega loco caminando sin tomar inhibidores?»
También había pensado tomar un taxi de regreso, pero cambié de opinión y me subí al autobús. Era mi teoría habitual ahorrar este tipo de dinero en lugar de gastarlo en tarifas de taxi y usarlo para llevar a Yeowoon a comer comida cara y deliciosa en nuestras citas. Y como era entre semana y de noche, no había mucha gente en el autobús.
No tuve que esperar mucho hasta que el autobús llegó. Era el mismo autobús que tomaba de ida y vuelta a la universidad. Quedaba un asiento para sentarse en el biplaza. Había una persona junto a la ventanilla y yo me senté a su lado.
Tardaría unos 30 minutos en llegar a casa. Saqué mi teléfono celular y le envíe un mensaje a Yeowoon preguntando cómo estaba y decirle que estaba abordando el autobús a casa. Como era el tipo de persona que se marea por el movimiento del autobús, no espere una respuesta y comencé a investigar qué hacer en nuestra próxima cita.
«¿Hay algún restaurante increíble? ¿Qué hacen los demás cuando salen a citas?»
Estaba concentrado leyendo en un blog, cuando de repente sentí cosquillas en la punta de la nariz. Habían pasado solo 10 minutos desde que el autobús partió.
—Ngh… ugh…
… Un sonido profundamente perturbador fue captado por mi innecesariamente sensible oído de Alfa. El sonido venía desde muy cerca. Me sobresalte momentáneamente por el extraño sonido nasal.
«No, ¿estás loco? ¿Estás viendo porno en un lugar público?»
—Haah… Ha, ugh…
Huh. El sonido era inconfundible, provenía de la persona sentada junto a mi. Cuando miré a un lado, ví un traje muy limpio y elegante. Parecía perfectamente bien, excepto por el hecho de que estaba retorciendo su cuerpo como un calamar sobre una piedra. Estaba a punto de saltar de mi asiento por la incomodidad. Pero antes de hacerlo, giré la cabeza para ver quién demonios era el loco de mierda que estaba haciendo esto en el autobús.
«Ese fue mi gran error.»
—Ha… ha…
Tan pronto como mis entrecerrados ojos miraron el cuello rojo, se abrieron horrorizados. Inconscientemente la boca se me hizo agua al ver el largo escote por encima del cuello del hombre que apoyaba la cabeza contra la ventana. Mis ojos se calentaron y me encontré deseando los lóbulos de sus sonrojadas orejas. Sus mejillas estaban de un inusual color rojo contrastaba en su rostro blanco y puro. El color era demasiado erótico.
—Ahhh…
En el momento que el hombre que estaba gimiendo se mordió los labios, giró su cabeza hacia mí. Su frente cayó siendo amortiguada por mi hombro.
—Oh, lo siento… Lo siento…
«¿Estaba en un estado mental para disculparse por eso?»
El hombre levantó la vista, jadeando acaloradamente.
«Tienes que levantarte ahora mismo. Debes de bajar de este autobús ahora.»
Me gritaba mi razón como un rayo mientras mis ojos se encontraron con los de él.
—Ah…
Tan pronto como nuestras miradas se encontraron, él y yo nos dimos cuenta que nos habíamos dado cuenta de la presencia del otro. El olor que me daba cosquillas en la punta de la nariz vino a mi nuevamente. Mis ojos se nublaron.
—Lo siento… ¡Oh, tengo que bajarme… ugh…!
«¡No! ¡No! ¿Por qué pones la cabeza en mi pecho mientras te disculpas y dices que vas a bajarte?»
Grité para mis adentros. Pero tan pronto como la pequeña y redonda cabeza me golpeó en el pecho, mi corazón se estrelló contra el suelo. No podía ser mi corazón el que latía frenéticamente.
No, tiene que ser mi corazón. La masa muscular se estaba volviendo loco sin tomar descanso, hasta que recuperé el aliento. Gracias a esto mi sangre bombeaba violentamente por mis vasos sanguíneos. Como si estuviera siendo perseguido por un depredador y corriendo por mi vida, mis ojos se sintieron punzantes y el calor subía hasta la punta de mi cabeza. Una respiración áspera salió de mi boca.
Sin saberlo, tiré del hombro de la persona que estaba atrapada en mis brazos. Pensé que tenía que alejarlo, pero tuve que atraerlo a mi cuerpo para que su olor corporal no se siguiera extendiendo.
Levante la cabeza y rápidamente mire alrededor del autobús. Afortunadamente, no parecía haber otro Alfa u Omega abordo. Nadie estaba prestando atención a lo que nos sucedía. Incluso en esta era individualista, mis nervios se pusieron en alerta máxima cuando una persona gemía y se desplomaba en mis brazos.
Como si este Omega en mis brazos fuera a ser arrebatado por otro Alfa.
—¡Ah, ahhhh… ugh…!
Sí. El hombre que hizo un gran alboroto en el asiento a mi lado, era un Omega. Y ahora, gracias a las feromonas que estaban comenzando a embriagarme.
«¡El ciclo de calor de este Omega ha llegado! No, es una locura. ¿Qué clase de Omega se sube a un autobús en pleno ciclo de calor? ¿No tomó sus inhibidores? ¿Está loco? ¡Si lo hubiera tomado esta mañana, no estaría en esta situación, aún estando en celo! ¿Un Omega en su ciclo de celo se sube a un autobús público? ¡Eso suena como algo que pasaría hace 100 años! Y en general, esos Omegas terminaban violados incluso en grupos.»
Fue entonces cuando mi mente se volvió loca. Todos mis pensamientos se detuvieron y mi mano presionó el timbre de bajada. Justo antes de la parada, el autobús se detuvo y yo bajé con un Omega en brazos.
«¿Qué debo hacer? ¿Debo ir al hospital? ¿A la comisaría?»
La cabeza me daba vueltas. Estaba seguro de que me sostenía con las dos piernas, pero sentía que mi tercera pierna se estaba poniendo dura.
«No, ¡definitivamente mi tercera pierna se estaba poniendo más rígida!»
Y el Omega en mis brazos ya ni siquiera podía pararse correctamente. Eso se debía a que mis feromonas Alfa estaban fuera de control en respuesta a las suyas que me habían inundado antes.
«¿Los Omegas en el Estro se exponen a las feromonas Alfa?»
Incluso yo, que solo había leído de los Omega, podría apostar mi tercera pierna a que este Omega estaba fuera de sí.
«No puede ser, ¡Es una locura!. ¡No! ¡No! ¡Realmente no! Necesito llevarlo al hospital. Tengo que tomar un taxi ahora, pero no puedo esperar a que llegue uno, ¿119? ¿112? ¿A dónde debo llamar en situaciones como esta?»
Entonces vi el edificio ante mis ojos.
Entre los coloridos letreros de neón que iluminaban el color oscuro del cielo nocturno, uno destacaba de forma excepcional. Un motel. No sabía donde me había bajado, pero…
«¡Había un motel justo donde me bajé! Maldita sea, ¿este país es una república de moteles? ¿Cómo puedes ver un motel en cuanto te bajas del autobús? ¡Incluso el edificio de al lado era un motel!»
—¡Ugh…!
El Omega retorció su cuerpo. Él se aferró a mí, frunciendo el ceño.
—¡¡Demonios…!!
Sus manos rozaron por un lugar muy malo.
«¡No, definitivamente está apuntando a mi entrepierna!»
—Vuelve a entrar en razón, ¿de acuerdo? ¿No tomaste tus inhibidores?
Trate de apartar la mano traviesa del hombre. Negó con la cabeza y sollozó con el rostro sonrojado. Sí, ahora incluso estaba sollozando y el sonido tan erótico como los que solo se podían hacer en la cama, por lo que mis oídos cosquilleaban como locos.
«No. No estoy haciendo esto porque tenga segundas intenciones. Primero que nada, necesito llevar a este hombre a un lugar donde pueda estar solo. Lo llevaré a una habitación y saldré inmediatamente para llamar al 119 o al 112. ¿No sería un gran problema si lo dejo solo y otro Alfa se da cuenta? ¿O incluso si un Beta que siente curiosidad por un Omega en celo se da cuenta?»
Tiré del hombre que se balanceaba como si fuera a caerse. No quería abrazarlo o cargarlo, estaba claro que en el momento que tocara su cuerpo, especialmente su trasero, aunque sea solo un poco, ocurriría un accidente. En primer lugar, guié al hombre, tratando de consolarme con el pensamiento de que era una suerte que hubiera un motel frente a mí.
Afortunadamente, había una habitación disponible en el motel. Mientras realizaba el pago, recibí un duro golpe. Eres increíble Im Jaehee. No puedo creer que estés pagando un motel dos veces en un día.
«¡Definitivamente, le pediré el costo del motel a este Omega que recibió su ciclo de calor por su cuenta! ¿Pero eso no significa que tengo que quedarme con él hasta que entre en razón? No, no, no. Solo dejaré mi número móvil en un bloc de notas. No, no. Solo considéralo como un acto de altruismo, ¿que importan unos cuantos miles de wones? ¡Por alguna razón mi cordura está siendo amenazada!»
No estaba seguro de cómo me las arreglé para sobrevivir a ese momento en el que éramos las dos únicas personas en el ascensor. Sentí que me estaba asfixiando por las feromonas que llenaban el pequeño espacio. El pene en mis pantalones estaba completamente erguido, tanto que pensé que explotaría.
Mientras arrastraba al hombre a la habitación, repetía en mi mente como si fuera un mantra.
«Soy un Alfa que tomó sus inhibidores. Gracias a ello, mi Rut no es tan fuerte. Esto también es pasajero. Lo que estoy oliendo en este momento no son feromonas Omega. Es perfume. No es de mi gusto. No me gusta. No puedo sentirme atraído. No estoy siendo seducido por un zorro, tengo a Lee Yeowoon que es como un lindo conejito. Soy como un hombre casado. Me encanta Yeowoon. Amo a Lee Yeowoon.»
—Uh huh, huh.
Y realmente no sé cómo demonios pasó esto, pero…
—Oh, no…
«¡Mi pene estaba siendo comido por los labios del hombre!»
—¡Uf…!
«Estoy en problemas Es un gran problema Es un asunto muy grande.»
Mi visión se volvió blanca como si un rayo hubiera caído frente a mis ojos. Mientras tanto, la sensación en mi pene era muy vívida. Una boca caliente y húmeda estaba chupando mi polla ya hinchada. A medida que lo sumergía profundamente, su lengua y el duro paladar estimulaban el glande y el tronco. Por no mencionar el placer extático de su garganta cerrada, que con cada chupada, el calor aumentaba y corría por todo mi cuerpo, dejándome sin aliento.
Sin darme cuenta, sostenía su cabello. Incluso su cabello era suave al tacto de mis dedos. Cada vez que las yemas de mis dedos tocaban su frente sudorosa o su cuero cabelludo, sentía un hormigueo en las puntas. Debía pararlo, lo sabía, pero no podía apartar la mano de su cabeza. En lugar de eso, tiré de él con brusquedad..
—Ugh, huh, huh, huh.
Un gemido reprimido se escapó de su boca. Pero para ese momento ya estaba realmente, realmente fuera de mí. Involuntariamente, agarré su cabeza con ambas manos y metí repetidamente mi pene en su garganta.
Me costaba respirar. Sentía que me apretaban los pulmones, al inhalar y exhalar, el aire que llenaba mis pulmones eran las feromonas que emanaba del cuerpo del Omega que estaba en celo igual que yo. Y era tan embriagador que mí corazón explotó.
No pude controlarme en absoluto. El bestial deseo sexual que tenía que reprimir cuando tenía sexo con Yeowoon comenzaba a desembocarse. Así que agarré la cabeza del hombre y embestí con mi cintura. Gimió dolorosamente pero no me apartó. En su lugar me rodeó con su lengua y apretó los labios, succionando mi polla como si no pudiera soltarla. Incluso la saliva que la mojaba parecía aumentar mi placer, como si fuera alguna clase de afrodisíaco.
—¡Uf…!
«Joder. ¿Esto era el Rut? ¿Es esta la erección de un hombre que tuvo sexo dos veces apenas hace unas horas?»
Mi mente se sentía confusa. Estaba hirviendo como si fuera un horno, aunque sería correcto decir que era más como tener vapor encerrado. El placer aumentaba gradualmente hacia la eyaculación. En un éxtasis emocionante y que quemaba mis nervios, tiré de su cabeza embistiendo profundamente su esófago, listo para correrme.
—Ha…
La punta de su nariz y sus labios tocaron mi pubis y se hundió lo suficientemente profundo para succionar mi semen. Solo entonces el vapor que llenaba mi cabeza se disolvió.
Tiré ligeramente de la mano que sostenía su cabello para que mirara hacia arriba. No importaba cómo lo miré, el hombre que conocí por primera vez, levantó la barbilla de forma sumisa. Maldita sea, todavía tenía mi polla en su boca, tragándose mi semen.
… Me repetía una y otra vez:
«Esto no puede gustarme.»
—… Loco…
Pero lo único que salía de mi boca eran jadeos.
«¿Qué pasa con este Omega? Tiene una apariencia hermosa, pero maldita sea, las lágrimas al final de esas largas pestañas eran tan lamentables. Su cara era tan blanca y pequeña que es sorprendente sus rasgos faciales. Los ojos acuosos y parpadeantes eran de color negro y brillantes. Tenía un rostro delgado, la nariz fina y los labios rojos.»
Y todavía me estaba mordiendo el pene, desprendiendo un maravilloso y extasiante aroma.
«… Loco, realmente loco. Mi erección no disminuye. ¿Es ésta la misma polla que hoy eyaculó tres veces?»
—Huh…
El hombre chupó el pene, que todavía estaba erguido, frotando con su lengua. De nuevo, un escalofrío de placer recorrió mi espina dorsal. Por si fuera poco, me esperaba un shock visual.
—Ugh, sí… Ugh…
«¿Cuánto tiempo llevas haciendo esto?»
Creí que iba a perder la cabeza al ver al Omega frente a mí. Cuando se bajó los pantalones pude ver el inmaculado trasero debajo de su espalda. Movió su mano hacia atrás trazando la línea de sus caderas hasta sus nalgas.
No, no solo tocaba sus nalgas. Si fuera así, no se habría producido ese sonido húmedo desde hace un rato. El Omega que chupaba mi pene, se penetraba el trasero con los dedos. De repente mi mente se sintió mareada.
Su cuerpo segrega fluidos de amor. El sonido de gorgoteo era la prueba de ello. En consecuencia, las feromonas también se volvieron más espesas. El olor era tan erótico, que estaba paralizando mi razón.
«No puedo. Tengo que salir ahora. Esto no fue una aventura o algo como eso, simplemente fue un desafortunado accidente. Eso es todo, así que salgamos de aquí y llamemos al 119. Si cierro la puerta con llave y lo dejo solo, esta persona se calmará.»
—Oh, ugh, oh…
Los labios rojos se abrieron como una bolsa de semillas de melocotón. Un gemido sexy y vergonzoso golpeó mis tímpanos. El calor se apoderó de mis ya calientes mejillas. ¡El área alrededor de mis ojos se sentían calientes, hasta mi cabeza amenazaba con abrirse y dejar escapar vapor!
«¿Es posible que se abra un agujero en mi cabeza para dejar salir el vapor?»
—Ha…
Ah, espera un momento. Solo estaba intentando suspirar, pero…
«¿Por qué la distancia entre los dos se acorta cada vez más? ¿Por qué tengo la mano en un antebrazo moderadamente firme y medianamente suave? ¿Por qué estoy caminando hacia la cama? Espera, espera. Esto no es…»
Definitivamente estaba intentando detenerme. Iba a recostar al hombre en la cama y luego realmente me iba a largar.
Pero en el momento en el que llegamos a la cama, el hombre envolvió sus brazos alrededor de mi cuello y caí en la cama con él. Su cuerpo y el mío estaban apilados, y sentí como si me estuviera ahogando en sus densas feromonas.
No, creo que me ahogué. Las feromonas que fluían como un enorme chorro de agua, me aplastaron y enterraron en la cama. El Omega simplemente me aplastó.
«Oye, espera un minuto. ¡No! ¿Cuando me quité los pantalones y por qué mi cuerpo se elevó de forma natural? Oh, no ¡¡No, diablos…!!»
—¡Huh…!
Pero fui incapaz de resistirme. Mi cabeza dió la orden de alejar el cuerpo que estaba sobre mí, pero mis extremidades se rebelaron contra la orden y se negaron a obedecer. Aprovechando esa oportunidad, el Omega bajó las caderas mientras sujetaba mi pene. La punta del glande se frotó contra la cavidad resbaladiza. Mis sentidos sensibles ignoraron a mi cerebro y se impusieron ante él diciendo “¡Empuja, adelante!”.
Y realmente sucedió.
—Oh, no…
—¡Ah, ah, ah…!
Este Omega demente empezó a empujar mi pene en su interior. El líquido pegajoso y resbaladizo hizo que el glande se deslicé dentro. Las paredes internas eran suaves y gomosas mientras se aferraban y apretaban. Su interior era tan caliente que sentía como si mi pene fuera a derretirse.
—¡Hagh…!
«Estoy jodido.»
A parte del sentimiento de desesperación en mi pecho, mis manos agarraron su pelvis. Luego senté al Omega insertando verticalmente mi miembro. Escuché un suspiro agudo, como si la brusquedad de mi embestida fuera demasiado para él, pero nuevamente, ¡estaba fuera de mí!
—¡Ah, ah, ah, ah!
No lo sé. No puedo pensar en nada más. Solo quedaba el instinto de levantar violentamente la pelvis hacia arriba. Su interior era tan suave, caliente y resbaladizo que se sentía bien. Quería hundirme y frotar la carne más rápido, así que lo embestí una y otra vez.
El Omega me correspondía, moviendo sus caderas mientras sostenía mi pecho. Había un flujo constante de jugos de amor detrás de él y todo tipo de sonidos lascivos golpeaban mis oídos. Era tan obsceno y erótico como sus propios gemidos.
Era una locura se podría considerar hasta mortal. Realmente me está matando. La mucosa viscosa que se tensaba alrededor de mi falo con cada embestida profunda. El placer corría por todo mi cuerpo quemando mis nervios periféricos. Destellos blancos explotaban frente a mis ojos. La luz brillaba y el *tinnitus rugía en mis oídos. Mientras tanto, la temperatura corporal del Omega y sus gemidos eran suficientemente agudos y vívidos.
*Tinnitus: zumbido constante en el oído.
—Ugh.
Hacía tanto calor que no solo me ardía la cabeza sino todo el cuerpo. La torre de placer que se había construido desordenadamente, estaba en peligro de derrumbarse y amenazaba con explotar. Estaba completamente loco. Era como una bestia que sólo perseguía el placer sin sentido en pleno apareamiento.
Los muslos del Omega temblaban mientras cabalgaba sobre mi cuerpo. Gemía de placer mientras engullía profundamente mi pene. Un líquido pegajoso salpicó a chorros sobre mi vientre y parte de mi pecho. Sus paredes internas se tensaron cuando alcanzó el clímax, y tuve que apretar los dientes porque el placer era tan intenso que saltaban chispas frente a mis ojos.
—¡Aww!
Agarré al Omega por las caderas y tiré de él, haciéndolo sentar bruscamente sobre mí. El cuerpo penetrado se estremeció salvajemente. Empujé mi pene caliente hacia adelante y atrás, haciéndolo retorcerse y logrando estimularlo sin piedad.
El Omega contrajo la cintura y se crispó de placer, reclinando la espalda hacia atrás. Eso me hizo sentir orgulloso y al mismo tiempo, otro impulso me arrancó la poca razón que me quedaba.
—Aún no. —Fue mi boca, no la del Omega, la que había soltado semejante disparate en esta situación.
Pero incluso cuando mi razón se desmoronaba, sabía que mi corazón era sincero. Incluso cuando mis instintos se apoderaron de mi cuerpo, el dolor punzante en una esquina de mi pecho permaneció. Aunque el calor me había nublado la vista, la presencia de Yeowoon no desapareció de mi.
Ahora estoy cometiendo una infidelidad. El Rut de un Alfa no es una excusa. No debería ser el caso. Incluso ahora, tengo que alejar a este Omega, que no sé si está sentado encima de mí o si está siendo sostenido por mí y levantarme.
Pero la consciencia y la razón caían como un castillo de arena frente a las feromonas que el Omega derramaba sobre mí.
«No. No, no…»
Aunque he dicho que no, una y otra vez, no podía negar que las palabras que salían de mi boca no eran más que gemidos ahogados.
Repitiendo palabras vacías y fugaces.
Metí y saqué mi pene, una y otra vez, y al final… terminé eyaculando dentro del Omega.

REVISION: ROBIN
TRADUCCIÓN: AUS
CORRECCIÓN: NARAVIT