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Capítulo 57

—Nadie, ugh, nadie podría haber sabido que algo así pudiera pasar.

Le apenaba no haber sabido de algo tan terrible. Estaba llena de remordimiento por ser una de aquellas personas que, sin la menor duda, creía que todo había sido culpa de la Archiduquesa. Y, por supuesto, no fue solo Kurt la única sorprendida por ese desgarrador y trágico pasado. Thiaki, que había estado escuchando a Kurt en silencio, parecía atónito y sin palabras, mientras que Lessas tenía el rostro pálido y la mirada baja.

Kurt, que temblaba sin control, instintivamente miró el rostro de Lessas. Parecía estar triste, pero su dolor era diferente al del Archiduque. Sus largas pestañas temblaban ligeramente, y sus ojos violetas, profundamente hundidos, reflejaban una emoción que era difícil de descifrar.

¿Sería por el sentimiento de culpa por el hecho de que su madre, la Reina Leana, estuviera involucrada en todo eso? 

En los recuerdos de Jasper que Kurt vislumbró, la Reina Leana parecía haber sido manipulada por alguna fuerza desconocida, tal vez un lavado de cerebro o algo similar, por lo que en realidad no se podía considerar completamente responsable. 

—¿Tu habilidad no tiene ni un ápice de falsedad, verdad? —mientras Kurt parecía desconcertada, el Archiduque, que había permanecido en silencio con una expresión aterradora, hizo una pregunta. 

Ella desvió su mirada de Lessas y rápidamente observó la expresión del Archiduque. Este había borrado cualquier rastro de la agitación que mostraba antes, y ahora su rostro parecía frío e indiferente. Era tan glacial que, por un momento, Kurt dudó si lo que sentía era real.

Aún así, las emociones que fluían desde las fuertes manos que la sostenían seguían siendo las mismas. Una amarga agonía, tan intensa que podría derretir sus entrañas, emanaba del Archiduque. 

Aunque los Títer no podían usar sus habilidades para influirse mutuamente de manera significativa, y era obvio que no podía leer sus recuerdos ni nada más, Kurt estaba segura que las emociones que sentía eran genuinamente del Archiduque.

¿Por qué este hombre no mostraba su dolor abiertamente?

Si fuera Kurt, se habría vuelto loco en ese lugar. Aunque creció sin padres, habría sido lo mismo si Nana, quien la había criado, hubiera muerto tan injustamente. Incluso para alguien como ella, que no sabía nada, era algo horrible, pero el Archiduque había recuperado su compostura con una rapidez aterradora.

saam: Sayed es tan fuerte y hermoso. 😭💔

—Yo solo leo los recuerdos grabados. No soy lo suficientemente inteligente como para inventar mentiras mientras los miro… —mientras respondía al Archiduque con una mirada perpleja y lastimera, la sangre comenzó a fluir de la nariz de Kurt. La sangre que había comenzado a caer como gotas de lluvia pronto comenzó a fluir sin parar. 

Aunque el Guía la había purificado, permitiéndole superar sus límites habituales, había liberado demasiado su habilidad, y su cuerpo no podía soportarlo. Se limpió la sangre como si no fuera nada, pero no mostraba señales de detenerse.

—Inclina la cabeza. —el Archiduque ordenó con una voz fría. Kurt obedeció y la mano fuerte que le sostenía el brazo la soltó para sujetar su nariz. 

A diferencia de la fuerza con la que la había sostenido antes, la presión era suave, y la sangre comenzó a detenerse lentamente.

El olor a nieve derretida por el sol emanaba del pulgar y el índice que presionaba su pequeña nariz. Era una sensación extraña. Hacía mucho tiempo que alguien no se preocupaba por sus efectos secundarios de esa manera. En Desertus, este tipo de cosas se daban por sentado y no era motivo de preocupación. ¿Era realmente algo por lo que alguien como el Archiduque debía molestarse?

—Por ahora, no hablen de este asunto. Todos los que saben lo que sucedió en ese entonces probablemente están muertos o en ese estado, así que regresen y esperen mis indicaciones.

Después de confirmar que el sangrado se había detenido, el Archiduque retiró la mano y miró a Thiaki, dándole una orden. Thiaki, que parecía no saber qué decir, finalmente abrió la boca.

—Archiduque, ¿está bien? De verdad, lo siento mucho…

—Eso ya es cosa del pasado. —sin dirigir una mirada a Lessas, el Archiduque detuvo su vista por un momento en Jasper, quien estaba de pie, aturdido. 

Aunque no era capaz de recordar adecuadamente sus recuerdos por sí solo, parecía extremadamente sorprendido por la situación en la que todo lo que había confiado se había vuelto del revés. El Archiduque miró brevemente a Jasper, que temblaba con el rostro pálido, luego le dio la espalda y le habló a Lessas.

—Su Alteza, es su caballero, así que haga con él lo que desee. No está involucrado en ningún crímen, pero no creo que sea de mucha ayuda por un tiempo.

—Haré lo que el Archiduque desee.

Solo entonces Lessas abrió la boca. Como si estuviera esperando su permiso. El Archiduque endureció su expresión al escuchar sus palabras y miró al príncipe. Bajo su rostro impasible, una extraña mezcla de ira y resentimiento parecía asomarse brevemente, y una voz fría y sarcástica escapó de sus labios. 

—Su Alteza no me puede conceder nada de lo que deseo.

Después de decir eso, el Archiduque borró cualquier emoción de su rostro e inclinó ligeramente la cabeza.

—Será mejor que se retiren por hoy.

El Archiduque parecía que no quería entablar más conversación, le dió la espalda al príncipe y abandonó la habitación primero con una actitud fría. Thiaki frunció el ceño, preguntándose si era apropiado comportarse así con la realeza, Jasper por otro lado parecía lleno de miedo. Mientras Kurt observaba la escena con mirada fija, Lessas se giró para mirarlos. 

Con una expresión de dolor que pronto se transformó en calma, les habló en voz baja. Su voz titubeaba como una vela a punto de apagarse.

—Si no es molestia, ¿podrías acompañar a Jasper cerca del palacio más tarde? No parece estar en buen estado, así que sería mejor que se recupere un poco. Si lo escoltas, te lo agradeceré debidamente.

—No es algo difícil, así que lo haré.

—Gracias. —dicho esto, Lessas miró a Kurt y esbozó una leve sonrisa con ojos entristecidos.

—Parece que tu cuerpo ha sufrido mucho. Has pasado por mucho con este asunto, así que si nos encontramos con frecuencia, recibe la purificación de mi parte. Mientras yo viva, te ayudaré.

Entonces su mano se extendió. Como antes, una energía fresca y tranquilizadora fluyó de la mano que se detuvo cerca de la frente de Kurt sin tocarla. Las olas enredadas dentro de ella gradualmente disminuyeron y comenzaron a fluir como un río sereno.

—Y Jasper, volver es tu decisión. Con este asunto, habrás notado que la familia del Norte no es lo que pensabas, así que espero que de ahora en adelante no seas tan descortés como antes. —Lessas, quien había retirado su mano, le dio a Jasper una última orden. 

Jasper, que había estado escuchando con expresión aturdida, levantó la cabeza y preguntó con un rostro confundido:

—Pero, mi señor… no lo entiendo. ¿Por qué alguien de los Títer haría… algo así? Ni siquiera lo recuerdo. ¿No será que esa persona leyó mentiras con su poder? De lo contrario, esto no tiene sentido…

Parecía difícil de creer, incluso para él, que fuera el protagonista de algo que no podía recordar. Al escuchar las palabras de Jasper, Lessas giró su cuerpo hacia donde el Archiduque había salido. Con una sonrisa apagada en sus labios, similar a la que le había mostrado a Kurt, guardó silencio por un momento antes de decir brevemente.

—Las personas no actúan solo por lógica.

Y sin dar oportunidad para más preguntas, siguió los pasos del Archiduque y abandonó el lugar.

—… ¿Eh?

La actitud del príncipe era extraña. Aunque lucía más pálido y afligido que el propio Archiduque, no parecía particularmente sorprendido por la pregunta de Jasper. Kurt inclinó la cabeza con curiosidad y cruzó miradas con Thiaki. Parecía que la situación era igual de complicada para él, quien suspiró y se llevó las manos a la cabeza por un momento. Luego se acercó a Jasper, quien todavía estaba allí de pie, con expresión confundida.

—La verdad no cambia solo porque no quieran aceptarla. Así que quédate allí parado como un idiota y piensa en cómo vas a sobrevivir de ahora en adelante. Parece que la familia Sildras te acogió por esta razón. Si das a entender que sabes algo de esto, ¿no crees que te matarán?

Era cierto. Kurt se maravilló del análisis de Thiaki, mientras Jasper, con el rostro pálido, le preguntó:

 —Entonces, ¿crees que el Duque de Sildras sabe de esto?

—Eso no lo sé.

Thiaki tenía una expresión seria en su rostro.

—No se puede juzgar la verdad solo por lo que se ve.

Al escuchar esas palabras, Kurt recordó el rostro del Archiduque. Entonces también recordó los innumerables rumores que lo rodeaban. Sintiéndose avergonzada de sí misma por creer tan firmemente en el cuento de que era un demonio que invoca fantasmas, Kurt se frotó el puente de la nariz donde el Archiduque la había tocado sin ninguna razón.

«────── « ⋅ʚ♡ɞ⋅ » ──────»«────── « ⋅ʚ♡ɞ⋅ » ──────»«────── « ⋅ʚ♡ɞ⋅ »

Sayed cruzó los pasillos vacíos de la mansión con una sensación de vacío. Sin saber siquiera hacia dónde se dirigía, caminó por la polvorienta alfombra que cubría el suelo de mármol desgastado. El sonido de sus pasos resonó en el aire, un eco hueco y desesperanzador, como el polvo de hueso que se desvanece en la nada.

Su pasado se superpuso con el presente: los días en que cuidaba la mansión vacía completamente solo, días llenos de oscuridad, donde la negrura absoluta era todo lo que existía. En ocasiones, en sus sueños, recordaba la época en que su madre aún vivía. 

Entonces, a menudo surgía un sentimiento estúpido y persistente. ¿Cómo habría sido este lugar si su madre aún viviera? ¿Si su padre no se hubiera suicidado? ¿Si Cecilia no lo hubiera abandonado?

Sabía que no servía de nada especular sobre cosas que nunca sucederían, pero hubo un tiempo en que su corazón se movía por su propia cuenta, sin importarle la razón. Sayed odiaba el dolor que surgía de esos pensamientos. Sabía que, por mucho que imaginara y sufriera, nada cambiaría.

Era lo mismo ahora.

Su madre ya estaba muerta. Su padre se arrojó al mar del dolor hace mucho tiempo. Los muertos no regresan, así que no había razón para lamentarse por eso. En lo que debía concentrarse era en el hecho de que el testimonio de su madre era cierto, y que el ex Duque de Sildras había estado conspirando con alguien. Tenía que averiguar con qué propósito hizo eso.

—Archiduque.

En los recuerdos de Jasper, de los que Kurt había hablado, había alguien más además del ex Duque de Sildras. Si esa persona era quien manipuló los recuerdos de Jasper, significaba que había otro ser oculto además de los que Títer ya conocía.

Los pensamientos de Sayed pronto se dirigieron hacia la Niera, a quien su madre, Jasper y otros jóvenes habían visto. Eso también era confuso. Fue impactante que Niera apareciera durante el día, e incluso entonces, actuó inteligentemente como si fuera racional. Como si siguiera la voluntad de Sildras y él controlara a la entidad misteriosa.

Había más cosas que no encajaban. El hombre había dicho que si Sildras lograba lo que deseaba, todo en esta tierra moriría. Eso significaba que Sildras no estaba actuando solo por motivos políticos.

—Archiduque, espere un momento.

¿Por qué? ¿Con qué propósito el Duque Sildras había matado a su madre de esa manera?

—Espera, solo un momento.

¿Por qué? Después de todo el tiempo que pasaron apoyándose mutuamente y luchando juntos. Ellos eran, por encima de todo, quienes tenían el deber de matar a los monstruos. No importaba cuánto se odiaran, aquellos que compartían ese deber no debían traicionarse entre sí.

Por más que lo intentara, no encontraba una razón. No importaba qué excusa diera, no había forma de justificar sus acciones.

—Ed. —su cuerpo, que había estado caminando hacia adelante sin mirar atrás, fue detenido por una mano que lo sujetó. Sus pasos obstinados se detuvieron al mismo tiempo que Sayed, con un movimiento brusco y severo, apartó la mano que lo agarraba. 

Un sonido de dolor resonó en el aire. Con un roce de piel, vió a Lessas parado detrás de él, con la mano extendida y las cejas fruncidas en una expresión de angustia. Lessas lo miraba con un rostro lleno de dolor, y al ver esa expresión, Sayed sintió que algo extraño brotaba en su interior. Las emociones que había estado reprimiendo, incluso después de escuchar una verdad horrible que lo hacía sentir como si estuviera vomitando sangre, finalmente estallaron en ese momento.

—No me toque con esa mano.

La idea de que la mano que había tocado y consolado a Sildras ahora lo tocara a él, le provocó una repulsión insoportable.

Aus: nooo tanto que habíamos progresado.

saam: lo entiendo, pero me duele. ;[

Nona: nooooooo, Sayed, precioso 🤧



RAW HUNTER: ROBIN
TRADUCCIÓN: AUS
CORRECCIÓN: SAAM
REVISIÓN: NONA



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