Capítulo 53
—¡Purificación…! —Thiaki suspiró sorprendido. Aunque había propuesto esa condición y no tenía grandes expectativas al respecto, respondió con una expresión complacida. —¿Lograste convencer al príncipe de los rumores?
Aunque la parte implicada aún no había sido informada. Sayed cerró la boca y esperó la respuesta de Kurt. Ella inclinó la cabeza ligeramente y movió los ojos. Después de pensar profundamente, asintió con la cabeza.
—Si no duele…, lo intentaré.
—Si recibe la purificación, la historia cambia. Vivimos con efectos secundarios de por vida, así que si eso lo resuelve, definitivamente es posible. —Sayed tragó saliva.
Después de todo, era una condición que Thiaki había puesto desde el principio, así que era algo que había que pensar, pero la situación llegó más rápido de lo que esperaba. Ahora tenía que reunirse con la persona más incómoda de ver en este momento.
¿Podía confiar en esto?
Revelar que estaba interactuando con estas personas era peligroso. Sabía que Lessas no era el tipo de persona que dañaría a Desertus, pero también era alguien que tenía a Sildras a su lado. Aunque Lessas había dicho que Zion no era alguien importante para él, Sayed confiaba más en lo que había visto a lo largo de los años que en unas pocas palabras. Sería una tontería confiar en Lessas solo por unas cuantas frases.
Además, las circunstancias que rodearon la decisión de Jasper de convertirse en un subordinado de Lessas dentro de los Caballeros de Sildras también eran sospechosas. Existía la posibilidad de que Zion lo estuviera vigilando a través de él, y también dudaba si Lessas era consciente de esto. Con su mente sumida en la confusión en un instante, Sayed no podía tomar una decisión fácilmente.
«¿En quién puedo confiar de nuevo?»
En el pasado, creyó firmemente que estaba trabajando con Aster y que compartían un objetivo en común. Cayó estúpidamente en la calidez de alguien que lo encontró cuando nadie más lo hizo y que prometió hablar por él. Pero al final, Sayed no descubrió nada y Aster lo abandonó en un momento crucial.
Sabía que fue algo que ocurrió por su propia insuficiencia. Era natural que lo abandonaran ya que no valía la pena, pero el momento en que alguien en quien confío le dió la espalda en un instante decisivo fue algo que Sayed experimento apenas hace medio año.
No esperaba de Lessas… lo que deseaba de Aster.
saam: lloro… 🥺😭💔
Si los mostrara, le estaría revelando a Lessas que estaba investigando el asunto de su madre. Si Lessas estaba del lado de Zion, esto seguramente llegaría a sus oídos y sería un obstáculo. Si no, entonces tal vez las palabras que Lessas tanto enfatizaba podrían tener algo de verdad.
—Mañana al mediodía regresaré aquí. Traeré al príncipe, así que vigila a este caballero.
—¿De verdad es posible? Aunque yo lo pedí, todo el mundo sabe que el Archiduque no tiene una buena relación con el segundo príncipe.
Sayed también pensaba lo mismo. Incluso cuando se acercó a él por necesidad, nunca imaginó que esa relación cambiaría.
—No es algo que deba preocuparte. Solo asegúrate de darme lo que necesito.
—Si solo recibo la purificación, ¿no es garantía de que en el futuro te ayudaré con todo mi corazón? Hasta ahora he sido leal. —ante el comentario burlón de Thiaki, Sayed guardó silencio. Tragó un suspiro que intentaba escapar de su complicada mente y dejó una petición que sonaba más como una advertencia.
—Vigílalo bien.
—Mantén tus preocupaciones bajo control. —cuando Thiaki agitó la mano, Kurt, que estaba a su lado, también agitó la suya. Con la imagen de la mano que sobresalía del manto moviéndose suavemente como último recuerdo, Sayed abandonó la mansión.
Había anticipado internamente que alguien estaría esperándolo en su residencia en el palacio debido al asunto de Jasper, pero cuando volvió, no sucedió nada. En cambio, Quilly se limitó a alardear de haber comprado todo tipo de dulces en la capital, diciendo que los había traído especialmente para él.
No había forma de que Lessas no notara la ausencia de Jasper. Eran tres caballeros que sabían sobre ello, y todos debieron haberle informado, pero no podía entender sus intenciones al no mostrar ninguna reacción a pesar de saberlo. Incluso cuando cerró los ojos por un momento para obligarse a descansar, no pudo conciliar el sueño del todo porque le resultaba difícil conocer los pensamientos internos de Lessas.
Sayed abrió los ojos tan pronto como el sol del amanecer apareció en el Este. Después de terminar sus preparativos, pasó la mañana pensando en cómo enfrentar a Lessas. Mientras tanto, revisó otros libros en la biblioteca y no obtuvo ningún resultado tangible. En cambio, leyó un cuento que nunca había visto antes.
El Demonio amaba la belleza de la Luna y deseaba llevársela, pero no pudo superar el amor que la Luna sentía por el Sol, y terminó sintiendo celos del Sol. La Luna siempre giraba alrededor del Sol, manteniendo su posición incluso cuando el Sol no estaba en el cielo. Al Demonio le gustaba sobre todo corromper los corazones nobles, y por eso quería manchar el afecto puro de la Luna.
Las leyendas fundacionales siempre estuvieron acompañadas de muchas interpretaciones e historias. Desde especulaciones de por qué el demonio, el origen de la existencia de las Niera, no pudo vencer el sol, hasta cómo el demonio logró devorar al sol. Este tema también era objeto de investigación constante en el Palacio Real, donde siempre buscaban rastros de estas historias. Sin embargo, ninguna de estas interpretaciones estaba definitivamente establecida.
Sayed cerró el libro, admitiendo que no podía demorarse más y se dirigió al palacio de Lessas. Con un corazón reacio, sus pasos se volvieron gradualmente más lentos. Cuando llegó a la entrada de su jardín, se detuvo por completo.
El solo pensar en encontrarse con Lessas y escuchar sus incómodos sentimientos o expresiones ya lo hacía sentir sofocado. Restablecer su relación con quien consideraba su hermano menor le hacía sentir más feliz de lo que pensaba… pero cuando eso se transformó en una relación peculiar con un hombre adulto, se sintió como establecer una relación completamente nueva.
En ese momento, mientras permanecía inmóvil, Sayed sintió una presencia más allá del jardín. Parecía haber dos personas. Cuando vio a las figuras acercándose hacia él, su boca se tensó en una línea recta. La persona con la que debía reunirse casualmente venía directamente hacia él.
Lessas llevaba un atuendo relativamente casual, con una camisa blanca bajo un abrigo azul marino. Con botas de cuero que llegaban hasta las pantorrillas, caminaba por el jardín como si estuviera dando un paseo matutino. Su rostro pálido y sin expresión recorrió distraídamente las flores del jardín antes de girar lentamente hacia el frente. Y entonces, sus ojos se encontraron directamente con los de Sayed.
—¡Oh! —Baine, que estaba al lado de Lessas, fue el primero en notar a Sayed y abrió los ojos de sorpresa. Luego le susurró algo a Lessas.
—¡El secuestrador de Jasper está allí…!
Una persona común no tendría forma de saber que un susurro a esa distancia era como hablar directamente frente a Sayed. El hecho de que lo llamaran secuestrador confirmaba que todos sabían que Jasper había desaparecido…
Lessas caminó lentamente hacia Sayed, que se había detenido. A medida que se acercaba, Sayed miraba su hermoso rostro que no cambiaba de expresión, lo que hacía parecer que la voz ansiosa del almuerzo de ayer pareciera falsa.
{—¿No ves al hombre que tienes delante, que está desesperado por verte sonreír, Archiduque?}
Aus: se le aguó la boca, no tengo pruebas pero tampoco dudas.
—Buenos días, Archiduque.
Su voz sonaba demasiado despreocupada. Aunque desconfiado, Sayed aceptó su saludo.
—Veo que está dando un paseo temprano en la mañana.
—El clima es tan hermoso que era difícil quedarme sin hacer nada.
La conversación superficial continuó. Mientras tanto, a un lado, Baine tenía una expresión de no saber cómo tratar a Sayed. Como era importante que la menor cantidad de personas posible supiera sobre su asunto, Sayed consideró si pedirle a Baine que se retirara.
Sin embargo, si le pidiera a Baine que se fuera, parecería que quería estar a solas con Lessas por su propia voluntad. No quería darle a Lessas ninguna excusa. Aunque estaba seguro de que los sentimientos de Lessas eran una ilusión, preferiría evitar que ese malentendido se profundizara.
—Baine, puedes retirarte por ahora. Parece que el Archiduque tiene algún asunto que tratar.
—Pero mi deber es proteger a Su Alteza. Un caballero escolta debe estar siempre presente, al menos uno…
—El hombre más fuerte de Solias estará a mi lado, así que, ¿qué podría ser peligroso? —Lessas habló con suavidad.
Aus: es el Archiduque el que está en peligro frente a Lessas que se lo quiere comer jaja
saam: concuerdo.
Baine frunció los labios como si no estuviera de acuerdo, pero al menos tuvo la delicadeza de dudar y finalmente asintió con la cabeza. Después de varias pausas y retrocesos, Baine finalmente se retiró, y sólo entonces Sayed habló.
—He venido a verlo porque hay algo que quisiera pedirle…
—Sí, por favor dímelo.
Para hablar sobre Desertus, era necesario dar una explicación previa. Pero en lugar de explicarlo con palabras, pensó que era mejor atraerlo y mostrárselo en persona. Sayed dudo un buen rato antes de abrir los labios.
—El Festival de Acción de Gracias está en pleno apogeo, por lo que hay festividades en toda la capital. Hace mucho tiempo que no estoy en la capital, así que me gustaría que Su Alteza me guíe.
Aus: Sayed no queriendo darle expectativa a Lessas… Sayed también prácticamente pidiéndole una cita. 🤡
Nona: Venga, teniendo tanto ingenio en ese cerebro y justo “esas” palabras son las que dice…
—¿Querías ver el festival? —los ojos de Lessas se abrieron de par en par en ese momento. Aunque sus labios seguían manteniendo una expresión indiferente, su mirada sonriente se superpuso con la imagen de él diciendo que era lindo, de pronto se sintió incómodo. Sayed, con una expresión seria, inventó una excusa.
—He escuchado desde hace tiempo que el festival de la capital es ideal para comprar regalos, así que quería pedirle ese favor.
Los ojos de Lessas, que antes estaban sonriendo, se volvieron serenos. Con sus ojos violetas, lo miró fijamente como si intentara atravesar el interior de Sayed, y luego, con un tono de voz extrañamente más bajo, preguntó:
—Parece que hay alguien a quien quieres darle un regalo.
El rostro inexpresivo de Lessas era similar al de antes, pero extrañamente, sintió que su estado de ánimo de repente se había vuelto deprimido.
Aus: Amiga date cuenta.

RAW HUNTER: ROBIN
TRADUCCIÓN: AUS
CORRECCIÓN: SAAM
REVISIÓN: NONA