Capítulo 41
Teniendo en cuenta la historia que había escuchado de Vetria sobre la purificación, estaba seguro.
{—¿Qué se siente al ser purificado? Es la primera vez que escucho esta pregunta. Bueno, el Archiduque ya sabe lo que es, es como salir del agua. El dolor desaparece, puedes respirar y te sientes vivo, el mundo parece más habitable… ¿No es gracias al Guía que podemos seguir luchando en esta maldita batalla?}
No sabía cómo la purificación de Aster afectaba para tener una Fuga de alguna manera. Más bien, se creía que las Fugas provenían de la inestabilidad de Títer, entonces ¿no se evitarían las Fugas si las emociones desaparecieran?
Aus: No mi amor, no caigas. ;-;
Pero la explicación de Vetria le recordó a lo que pasó con Lessas. La calidez que fluía a través de él cada vez que lo tocaba era inquietante. Ciertamente era incómodo y nada agradable, pero se sintió “vivo”, tal como había descrito Vetria.
Así que Sayed había mantenido deliberadamente al mínimo su purificación con Aster durante el clima frío.
Afortunadamente, no había tenido alucinaciones auditivas tal como había experimentado apenas regresó al pasado. Pero no podía estar tranquilo. Gran parte de su pasado había comenzado a cambiar, y por esta razón ya no podía suponer que su Fuga sería en cinco años como antes.
No solo no había tenido alucinaciones auditivas, sino que Sayed estaba bastante agotado debido al pequeño número de purificaciones. Su jaqueca era ahora un dolor sordo y las agudas ondas que atravesaban su cuerpo eran una sensación familiar. Mientras se dirigía a la capital, Sayed no pudo evitar pensar en Lessas, en quien deliberadamente había evitado pensar en todo el invierno.
«Tenemos que encontrarnos cara a cara, pero…»
Era incómodo. Si se viera obligado, ¿no sería posible tener un contacto limpio sin ningún intercambio emocional? En ese caso, no le importaría el hecho de que Lessas fuera amigo del Duque de Sildras. Aunque no buscó intencionalmente noticias de Lessas, Parma a menudo le traía noticias del castillo.
Lessas llegó al Ducado de Vetria y confirmó su compatibilidad con Stella, y además demostró que tenía la capacidad de canalizar su poder haciéndolo fluir hacia el exterior y purificar sin mucho contacto. Cuando Lessas regresó al palacio desde el territorio de Sildras, Sayed escuchó que su purificación había alcanzado un nivel significativo.
Claramente era un poder que Sayed necesitaba, pero ni siquiera podía imaginar la reacción que Lessas tendría cuando volvieran a encontrarse. Recordó su obstinada negativa cuando dijo que quería quedarse a su lado en la última reunión. Por un momento, su corazón que había estado tranquilo por un tiempo, se agitó ligeramente.
Lo correcto era alejarse de Aster y mantener a Lessas a su lado… Hasta que hubiera logrado su objetivo.
Sayed llegó a una conclusión inevitable. Que iba a dejar de lado cualquier resentimiento que tuviera hacia Zion o la Reina, y debía pedir prestado el poder de Lessas como Guía durante un tiempo para lograr su objetivo. El problema era que necesitaba una forma razonable de hacerlo.
Zion también necesitaba un Guía. En el pasado, Zion siempre había tenido a Lessas a su lado, pero ¿qué pasaría si Sayed cambiara ese pasado también? Algo podría pasarle a Zion. Y aunque Sayed deseaba la caída de Sildras, necesitaba proteger a Títer en esta situación.
Sentía que su mente iba a explotar porque estaba llena de cosas que tenía que hacer. El dolor de cabeza que constantemente azotaba su nuca, de repente empeoró y Sayed dejó de caminar con un breve gemido. Cerró los ojos con fuerza durante unos silenciosos segundos antes de volver a abrirlos.
La escena que se desarrolló fue extraña. El camino hacia el Palacio Central definitivamente no era por allí. No era que los lugares que no había pisado en mucho tiempo o que incluso sus recuerdos se hubieran desvanecido, pero el lugar donde Sayed se detuvo era un lugar al que nunca debería haber vuelto.
«¿Por qué he venido aquí?»
Cuando comenzó a caminar nuevamente con esa sensación de pérdida, sintió que alguien se acercaba justo detrás de él. Esto era algo que nunca podría pasarle a Sayed. Un extraño se había acercado a él y ni siquiera se había dado cuenta. Estaba a punto de darse la vuelta, listo para desenvainar su espada con la guardia en alto, cuando escuchó una voz grave y agradable.
—Si me cortas, también te harás daño a ti.
La voz era familiar, pero más varonil de lo que recordaba. Sayed de repente levantó la cabeza y miró a la otra persona con los ojos temblorosos. Así es, tuvo que levantar la cabeza.
—Entonces, guarda la espada. —cuando levantó ligeramente la barbilla, finalmente se encontró con los ojos violetas de la otra persona. El nivel de los ojos era ligeramente más bajo que el de Sayed, pero mucho más alto de lo que recordaba. El Lessas de ahora era una figura familiar para el Sayed de veintinueve años, pero era extrañamente desconocido para el Sayed de hoy.
—… Su Alteza.
Tenía una sensación extraña. El suelo bajo sus pies pareció hundirse de alguna extraña manera y su corazón se apretó dolorosamente. Sayed inconscientemente recordó a Lessas murmurando fríamente mientras le miraba. El Lessas de cara pálida, tenía el rostro impasible, como si fuera un desperdicio mostrar incluso su desprecio.
Después de medio año, Lessas había cambiado, tenía la apariencia que recordaba en el pasado. Las suaves líneas permanecían aquí y allá, pero casi habían desaparecido. Un hombre adulto, ahora más grande que Sayed, lo observaba con una expresión similar a la de aquel entonces.
—Ha pasado tiempo, Archiduque.
Lessas devolvió el desconocido saludo de Sayed. A diferencia de la forma en que se había aferrado antes de partir, Lessas, a quien veía por primera vez en mucho tiempo, parecía muy tranquilo. Debería sentirse aliviado de que este Lessas fuera más familiar para Sayed, pero su corazón seguía latiendo con inquietud.
No pensó que se preocupara por la muerte, pero ver al mismo Lessas que le había matado provocó que su estómago se revolviera. Recordaba vívidamente el momento en el que la punta de la espada tocó su corazón.
En ese momento, eran esos mismos ojos los que lo habían atormentado. Una mirada carente de emoción que simplemente observaban a un ser terrible. Los ojos insensibles que mostró la persona que tanto le seguía de cerca y por quién tanto se preocupaba se convirtieron en algo que lo estremeció.
Estaba planeando hablarle sobre la purificación tan pronto como se encontraran, pero cuando vio a Lessas, las yemas de sus dedos temblaron. Era como si hubiera regresado a esos tiempos terribles en los que tantas personas murieron por sus manos durante su Fuga. Sentía asco de sí mismo por existir y le invadió una resentida sensación de arrepentimiento sin fin.
Se quedó sin aliento. No podía respirar, como si tuviera la garganta obstruida por arena. Quería desvanecerse y regresar a la oscuridad donde nadie podría encontrarlo. Un sentimiento de culpa más aterrador que la muerte se apoderó de él. El color desapareció por todas partes, dejando solo el blanco y negro.
saam: ¿tiene un ataque de ansiedad? :c
Nona: Mi cielo bello, que desesperación por él…
«Respira, respira…»
—Sayed…
Una sensación cálida tocó ambas mejillas. Jadeó y sintió como el nudo en su garganta se deshacía y Sayed pudo respirar hondo. El mundo que se había detenido regresó a su lugar en un instante. El paisaje del palacio del Sur que resplandecía volvió a fluir en el tiempo. El canto de los pájaros era ruidoso y alegre, a diferencia del Norte.
—Todo está bien.
Aus:
Aunque ni siquiera podía adivinar que era lo que pasaba, Lessas le calmó diciendo que todo estaba bien. Cuando recuperó el sentido, lo siguiente que vio fue a Lessas acariciando suavemente su rostro. Tuvo una vertiginosa sensación de bienestar desde el tacto de la mano firme en su mejilla. Su mente hinchada y sensible se fue calmando poco a poco. Su cuerpo, que estaba helado hasta los huesos, se llenó de energía y se calentó.
No recordaba haber estado nunca tan rígido delante de los demás. Lo que acababa de experimentar le hizo sentir patético y avergonzado. Había mostrado sus debilidades, había parecido un libro abierto justo frente a Lessas.
—No sé de qué está hablando, pero por favor déjeme ir. —Sayed torció la mandíbula y trató de alejarse de él. El cambio de ángulo hizo que sus labios rozaran ligeramente con la palma de Lessas. El calor que tocaba sus labios le puso la piel de gallina y Sayed se estremeció.
La mano de Lessas que sostenía su mejilla pareció temblar levemente. La tensión era demasiado fuerte que finalmente Sayed retrocedió. Tirar de la muñeca de Lessas era otra opción, pero no se sentía cómodo con ello.
El silencio se apoderó del espacio que apenas los separaba por un paso, y su decisión de decirle que necesitaba purificación cuando lo viera no tenía sentido. Todo lo que tenía que hacer era abrir la boca, pero era una locura tener que volver a tocarlo para la purificación. No sabía por qué, pero era demasiado para soportarlo.
—… El banquete está a punto de comenzar, así que ¿por qué está aquí Su Alteza?
Mencionó un tema diferente en la medida de lo posible, pero fue una elección equivocada.
—Entonces, ¿por qué está aquí el Archiduque?
Se quedó sin palabras. Puede que ese fuera el lugar donde Lessas estaba viviendo, pero Sayed no tenía motivos para ir allí. Antes de que pudiera decir que era un error, Lessas lanzó un golpe.
—Has venido a verme, ¿verdad? —Sayed, que se encontró con la mirada que había evitado para negar tal afirmación, se quedó paralizado. Los ojos violeta que miraban a Sayed se habían iluminado radiantemente.
Aus: Chulada de capítulo (◍•ᴗ•◍)❤
Nona: Un besito de bienvenida no estaría mal…

RAW HUNTER: ROBIN
TRADUCCIÓN: AUS
CORRECCIÓN: SAAM
REVISIÓN: NONA