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Capítulo 38

Cuando la expresión de Sayed se endureció ante la repentina respuesta, Aster soltó una risita divertida. Luego se dió la vuelta por última vez y saludo a Lessas como un afectuoso hermano mayor.

—Espero que sobrevivas el invierno a salvo, Lessas.

Lessas, que había devuelto el saludo a Aster sin ser rechazado, guardó silencio desde el momento en que Aster y Sayed se habían acercado demasiado. Lo miró, preguntándose cuáles eran sus intenciones y sus ojos se encontraron de nuevo. Era casi como si nunca hubiera quitado los ojos de Sayed desde que entró en la sala.

Los ojos de Lessas se entrecerraron. Con los labios fuertemente cerrados, estaba escaneando algún lugar en el rostro de Sayed. Siguió la mirada de Lessas descubriendo que se dirigían a la mejillas donde los labios de Aster parecían haber tocado. Su mirada parecía hacerse cada vez más fuerte. Mientras estaba allí sentado, incapaz de moverse, Zion le despertó.

—Lessas, vámonos. —Sólo después de escuchar sus palabras, Lessas relajo su mirada. Respirando entrecortadamente como si se hubiera olvidado de respirar, sonrió lentamente y accedió a la petición de Zion.

—De acuerdo. —Zion finalmente pareció aliviado cuando Lessas le devolvió la sonrisa. Visiblemente aliviado, Zion le tendió la mano con naturalidad, y por costumbre, Lessas la estrechó entre las suyas. La mente confusa de Sayed se despejó al ver la escena. Era un espectáculo que él conocía y en el que creía.

Para ser sincero, sentía como si el pasado que había conocido hacía unos instantes se hubiera evaporado en el aire.

Aun así, mientras seguía aprendiendo cosas nuevas, estaba perplejo porque el comportamiento de las personas eran diferentes del pasado que recordaba con claridad. Como quería que la realidad cambiara según sus acciones, se movía ligeramente diferente, pero si las cosas que experimentó fueran completamente al revés, la historia sería diferente.

Cuando tienes un grupo de comparación, puedes elegir lo contrario de tú elección, pero si tomas un nuevo camino, no reconocerás si vuelves a tomar la decisión equivocada…

Tenía miedo.

No era una emoción que realmente quisiera enfrentar, el miedo era la primera emoción de la que Títer debía castrarse. Títer era quien se encuentra con los Nieras más que nadie, no puede luchar si siente miedo, por lo que se les enseña desde jóvenes a superar el miedo como prioridad antes de hacerse cargo oficialmente de su título.

Así que la muerte no era algo a lo que le temía. Lo que realmente temía era el fracaso. Resulta paradójico que sólo después de su muerte se diera cuenta del tipo de fracaso que temía.

Sintiéndose más tranquilo, Sayed se puso de pie. Zion, que estaba a punto de pasar junto a él, lo miró con desaprobación. Sayed miró a los dos, que eran mucho más jóvenes y pequeños, de apenas cumplidos veinte años.

Mirándolo de esta manera, Zion también era muy joven. Sólo verlo le daba náuseas, y era alguien a quien era mejor evitar… En esta vida, no quería involucrarse con él como antes.

—Usted puede ir primero, Duque de Sildras.

La Ceremonia de Oración será abolida en el Consejo Real la próxima primavera, por lo que a menos que algo salga terriblemente mal, rara vez vería a Zion. Entonces, era mejor dejar que las cosas se enredaran así.

—¿Por qué de repente actúas como un hombre, Archiduque? ¿Qué le dijiste a Lessas?

Aus: Zion es tan fastidioso, no te ayudas mijo… 

Zion estaba en alerta máxima, quizás porque nunca se habían cruzado tan suavemente. Era un poco más pequeño que Lessas, pero levantó la barbilla, como si no le gustara mirar a Sayed. Este era el comportamiento de un jovencito y Sayed se sintió cansado. Era similar a como se había sentido hace unos días, cuando se dió cuenta que Lessas era solo un niño pequeño.

—Cualquiera que nos viera pensaría que estamos locos. La persona que se burló de nosotros por siquiera respirar, ahora cede camino ante nosotros. —El Duque de Brecht había dicho algo similar. Sayed respondió en silencio. 

Era algo extraño y desagradable para el propio Sayed, no levantar la guardia contra ellos dos, pero era plenamente consciente de que era una acción sin sentido. Simplemente no haría nada ineficiente.

—El Archiduque no hizo nada, sólo quería ser su Guía. —Lessas, que había estado escuchando en silencio los argumentos de Zion, se puso voluntariamente del lado de Sayed. Zion quedó horrorizado ante esto.

—Lessas, ¿el Archiduque te amenazó? 

—No, no. 

—Quiero creer que no harías algo tan grosero y peligroso a un miembro de Solias, Archiduque.

Sayed también se preguntaba cuál de sus acciones había hecho cambiar de opinión a Lessas. Cuando rescató a Anka, se había sentido ofendido por sus palabras y acciones, y le disgustaba la idea de ponerse de su lado, pero su actitud había cambiado desde que él le había hablado de su despertar.

De nuevo, no hay nada tan peligroso e incierto como las emociones. No hacen más que crear variables impredecibles y frenarte.

—No es asunto mío, ¿por qué no vas rápido con Su Alteza? —Zion miró a Sayed como si esto fuera mejor y luego sacó a Lessas.

—Lessas, vámonos.

 —De acuerdo…

Lessas no prestó mucha atención a las palabras de Zion, pero fue obediente. La mirada que había estado fijamente en Sayed se alejó lentamente. Los rastros de aquella mirada se sentían molestos como el polvo. Lessas volvió a mirar a Sayed una vez más, y luego abandonó la sala de conferencias, de la mano de Zion.

La insistencia en la importancia de tomarse de las manos durante la “purificación” parecía ser un hábito que se originó en Zion, no necesariamente se limitaba a Sayed.

Aus: Rompiste el corazón de la pulga.

—Has estado paseándote así, y aun así preguntas quién es importante para mi.

Quizás Lessas era un buen actor. La mirada de sus inocentes ojos, la forma en que le había preguntado porque pensaba tal cosa, le resultaba confuso incluso ahora.

Pero no tenía sentido seguir pensando en ello. Por el momento, había logrado su objetivo. Con ese nivel de relación, podía ser capaz de pedir prestado el poder de purificación de Lessas en momentos de emergencia. No era lo que tenía previsto inicialmente, pero aun así tomó la decisión.

Al principio, sólo pretendía tomar prestado el poder de Lessas hasta que éste partiera a otro territorio. El irrazonable deseo monopolista de Aster y las repentinas exigencias de Lessas lo habían complicado todo, pero por el momento en su estado de salud mental, lo más cómodo sería mantener distancia con Lessas. 

Ahora que había prolongado las vidas de Vetria y Brecht, por el momento se centraría en observar los movimientos de Nieras mientras buscaba pistas sobre la Fuga.

Sayed se dió cuenta, que a pesar de ser él mismo un Títer, sabía muy poco acerca de la purificación o los Guías. Esto podría deberse a que todos los libros e historias sobre ellos se conservaban en la Familia Real.

A partir de ahora le tocaba hacer algo que no había hecho en el pasado. Recopilar información y crear una sombra que existiera incluso donde sus ojos no pudieran alcanzar. Era una tarea desconocida para Sayed que siempre había sido él mismo una sombra, pero era necesario. Necesitaba saber más que nadie sobre los Nieras.

De algún modo, no podía quitarse la sensación de que de alguna manera todo lo relacionado con la Fuga, provenía de los Nieras.

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Los invitados que habían quedado varados debido a las heridas estaban listos para abandonar el castillo. Brecht y los demás se prepararon para abandonar el castillo, dejando atrás a Parma y Vetria. Los carruajes y caballos que habían estado alojados, todo el tiempo se reunieron en un solo lugar y estaban abarrotados.

—Ahora que lo pienso, no he podido agradecerte adecuadamente. Creía que se me había olvidado algo y ahí estaba.

Al parecer, Brecht había decidido pasar por el Ducado de Vetria junto con Zion de camino. Cómo era cercano a Selphiny Vetria, parecía pensar que era mejor darle la noticia a su hija Stella en persona. Se acercó a Sayed, que amablemente lo había despedido antes de subir al carruaje y expresó su gratitud.

—Estoy en deuda contigo. Lo que pasó con Selphiny fue algo que podría haber acabado fácilmente con la muerte o con heridas graves de todos nosotros. Gracias a tu criterio, terminó con daños mínimos. Para ser honesto, no parece el comportamiento del Archiduque. Cada uno tiene sus razones y circunstancias propias para sus acciones, pero… —Brecht sonrió satisfecho y se cruzó de brazos. —Personalmente, me gusta bastante cómo te estás comportando ahora, Archiduque. Así que, ¿qué tal un abrazo de agradecimiento? —Sayed no dijo nada. Brecht convirtió el abrazo en un apretón de manos.

—Entonces, ¿qué tal un apretón de manos?

—Como puedes ver por lo que ha ocurrido, el comportamiento de Niera es extraño. Una vez que termines tus asuntos en el Este, sería buena idea regresar a tu territorio y prepararse para el invierno con anticipación. —al final, Sayed ignoró la sugerencia de Brecht y dijo una advertencia verdaderamente necesaria. Brecht carraspeó y estuvo de acuerdo con Sayed.

—Después de lo que he visto con mis propios ojos, siento la necesidad de hacerlo. Hacía mucho tiempo que no me sentía tan confundido. —con una sonrisa alegre, se dió la vuelta y se dirigió al carruaje, despidiéndose con la mano.

—Nos vemos el año que viene.

Sayed pensó que esto era suficiente y respondió con una breve inclinación de cabeza. Zion también abandonó el castillo inmediatamente, y los que habían bajado de la capital habían seguido su camino. Y como Zion se había ido, Lessas debía de haberse ido también.

Con esto en mente, estaba a punto de entrar al castillo cuando se topó con Baine, que acababa de salir a caballo. Estaba mirando a su alrededor como si buscara a alguien, pero en cuanto vio a Sayed, saltó de su caballo y corrió con algo en la mano.

—¡Aquí está! Busqué por un tiempo. No me di cuenta cuando llegué, pero ví salir la comitiva que se iba, había mucha gente.

—¿Cuál es el problema?

—Ah, Su Alteza me ha pedido que le entregué esto al Archiduque. Me preguntaba a dónde había salido tan temprano por la mañana, y me he dado cuenta de que había recogido algo extraño.

Baine parecía no tener idea y le tendió a Sayed una rama de árbol con varios granos pequeños colgando de ella. El fruto, que a primera vista parecía una granada, era conocido hacía mucho tiempo como amuleto para ahuyentar el mal. Era el fruto del árbol de Escocia, que sólo crecía en el Norte. Aunque era un fruto desnudo y sin hojas ni flores, en el lenguaje floral tenía un fuerte significado.

—Me pidió que le dijera que lo guardara hasta que se volvieran a ver. Cómo en los viejos tiempos.

Aus: aw como Lessas chiquito regalando ramitas a Sayed chiquito.

Baine extendió la rama con la intención de no moverse hasta que Sayed la recibiera. No podía alcanzarla, pero pensó que sería mejor tomarlo y tirarlo, así que extendió la mano. Baine entregó rápidamente la rama e hizo una reverencia.

—Todo el mundo dice que el Archiduque da miedo, pero de todos modos estoy en deuda contigo. Mantente saludable hasta que nos volvamos a ver. —Después de saludar, Baine rápidamente subió a su caballo, no queriendo quedarse atrás. Con un breve grito de espuelas, Baine abandonó el castillo, dejando a Sayed sólo en la plaza vacía. Mirando la rama roja que tenía en la mano.

El lenguaje floral del fruto de Escocia tenía un significado inusual. El significado de la fruta roja era “Seré el único a tu lado”.

Aus: AHHHHH 

Sayed, que había estado sosteniendo la rama por un tiempo, estuvo a punto de tirarla al suelo, pero entonces se dió cuenta que era una buena medicina a su manera. Si la fruta se endureciera sumergiéndola en miel, se convertiría en una bebida venenosa, así que decidió llevársela al médico del castillo. De todos modos, era una fruta sin valor. Era sólo el tipo de molestia que se obtiene por viajar a lo profundo de los bosques en pleno invierno.

Sayed, que entró en el castillo por ese camino, dejó la rama en su estudio por un rato, por si alguien lo buscaba. Lo que había pensado darle al médico quedó olvidado, y no fue hasta la primavera siguiente que volvió a la memoria de Sayed.

Tras un largo invierno de medio año, la primavera había brotado en todo el reino.

Aus: se le “olvidó” dárselo al médico, claaaro. 

Nona: Bien casual que se te olvida una rama en tu espacio personal y no le dices a tu sirviente que se la lleve al médico o algo… 



RAW HUNTER: ROBIN
TRADUCCIÓN: AUS
CORRECCIÓN: SAAM
REVISIÓN: NONA



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