Capítulo 28
La resistencia y recuperación de los Títer era muy superior al de la gente común, y cuando es purificado por un Guía adecuado, su recuperación natural se fortalece aún más. Fue gracias a Lessas que el cuerpo de Sayed estaba en tan buena forma. La razón por la que no estaba completamente recuperado fue porque este era el límite de lo que podía recuperar por su propia cuenta.
Lessas no podía curar a Títer como otros Guías.
Era un hecho que conocía bien y era parte del pasado que recordaba. El momento de su despertar fue diferente, pero sus expectativas no estaban descarriadas. Lessas era un Guía inusualmente poderoso, pero su incapacidad para curar a Títer fue criticada por sus enemigos políticos. Se trataba de un Guía a medias, cuyo despertar fue tardío y cuyas habilidades eran incompletas.
—Lo hiciste bien.
No había manera de explicarlo. A pesar de la afirmación de Sayed, Lessas parecía sentirse culpable. Podía entender su decepción, ya que era una habilidad que esperaba tanto tener, pero parecía agitado.
—Entonces, ¿por qué sigues teniendo las cicatrices?
—No todos los Guías tienen poderes curativos.
—Pero mis heridas sanaron. ¿Eso no debería significar que yo también tengo ese tipo de poder?
—Todos tenemos habilidades diferentes, igual que todos tenemos personalidades diferentes.
Era algo extraño, pero eso fue todo. Incluso entre los otros miembros de la realeza en la actualidad, había muchos de ellos que no tenían poderes curativos tan fuertes. Los poderes curativos de Aster eran simplemente superiores.
—En cuanto a sus poderes, estoy seguro que habrá mucha gente que sabrá más sobre ellos cuando volvamos al palacio, será mejor volver por ahora.
Parecía ser temprano en la mañana, así que debían salir del bosque antes de que se pusiera el sol. Si lograban llegar al pueblo más cercano, podrían conseguir caballos y volver al castillo esa noche a más tardar. Lo más urgente era comprobar el estado de Vetria. Su repentino arrebato era preocupante.
—Mi Títer es el Archiduque, así que no tengo intención de pedirle ayuda a otros. —Sayed que estaba haciendo planes, se puso rígido en estado de shock. Con el ceño fruncido, miró a Lessas, que estaba sentado en la cama, mirándolo fijamente.
¿No es la purificación un intercambio con Títer después de todo? No creía que necesitara pedirle consejos a un miembro de la Familia Real para purificar al Archiduque.
¿En serio le estaba pidiendo que se convirtiera en su Títer? Sayed finalmente decidió preguntar lo que había estado pensando desde el primer momento en que recibió la oferta.
—¿Realmente necesita ser un Guía para alguien como yo? Me basta con pedir un poco de su poder. No veo ninguna razón para mantenerlo delante de la gente cuando ya tengo bastante con evitar a las personas que me odian.
Incluso si el propio Sayed tuviera un propósito claro, Lessas no tenía nada que reprocharle. Desde el principio tuvo un aliado llamado Zion Sildras. Con el jefe del Sur, que debía liderar a los Títer a su lado, y su milagroso despertar, tenía sentido que si aspiraba al trono, lo correcto sería expulsar a Sayed. No tenía sentido tener a Sildras y Prosius en un mismo lugar.
Lessas bajó la mirada ante los cínicos comentarios de Sayed. Tenía la boca bien cerrada y su rostro pensativo parecía deprimido. Estaba a punto de sentirse avergonzado por la expresión triste en su rostro pálido, pero Lessas habló con calma.
—No sé lo que podría hacer el Archiduque cuando no esté mirando, así que he decidido mantenerlo frente a mí. No puedo quedarme de brazos cruzados viéndote cometer malas acciones por más tiempo.
Eso tenía más sentido. Sayed recordó lo que había hecho hasta ese momento como Archiduque de Axid. Aparte del hecho que la atmósfera en todo el territorio se había vuelto feroz, hubo momentos en que muchas peticiones de ayuda fueron rechazadas y un pequeño número de pueblos habían sido sacrificados para capturar eficazmente a los Nieras.
El daño más devastador se produjo hace cuatro años, cuando un gran pueblo en la frontera se perdió en su totalidad a manos de los Nieras, todo debido a que Sayed rechazó la solicitud de ayuda enviada por Vetria en el Este. Geográficamente, el Títer más cercano era él en el Norte, pero Sayed rechazó la solicitud. Vetria maldijo a Sayed por ello y perdió los estribos.
—No permitiré que se repita la tragedia que ocurrió en el Ducado de Vetria.
En ese momento, Lessas también señaló el incidente. Resultaba desconcertante que él, que solo se quedaba en el Palacio Real, supiera tanto sobre lo que hacía, pero pensó que era comprensible, dado que era algo de lo que se hablaba mucho en primer lugar. La gente a su alrededor debía habérselo dicho.
Sayed acababa de cumplir su primer año desde que se convirtió en el Señor del Norte y estaba pasando su primer invierno solo. Su hermana menor había abandonado el castillo, y él era el único Títer en el Norte. Cuando recibió la solicitud del Este, había perdido muchos caballeros por la falta de experiencia. Sayed no tenía hombres para ayudar a los demás.
Pero en lugar de explicar la situación, permaneció en silencio. Revelar sus propias insuficiencias no sería diferente de darle la espalda a sus enemigos. Dado que se le dió la oportunidad para defender su territorio en lugar de estar subordinado al Títer de otra familia, Sayed no debía ser una persona con debilidades.
Así que, incluso si otras personas lo supieran, no habría diferencia alguna. Seguía siendo lo mismo ahora.
—No sé si es posible. Paso la mitad del año en las tierras heladas y usted, ¿no es débil contra el frío?
El joven Lessas siempre sufría de fiebre cuando la estación cambiaba. Incluso con el viento frío, siempre se volvía blanco y cansado. Hacía frío especialmente por la mañana, por lo que era fundamental llevar ropa más abrigada que los demás.
Sin embargo, hubo una cosa que le encantaba especialmente cuando nevaba. La capital estaba cerca del sur, por lo que rara vez nevaba cuando había frío, pero cuando sucedía, Lessas lo notaba y pedía verlo juntos. Al mirar la nieve blanca y pura que caía, Lessas solía preguntar: “¿Esto es lo que ves en el Norte donde vives?”.
—…Eso era así cuando yo era joven.
La voz de Lessas era baja y queda. No pudo ver su expresión porque mantenía la cabeza gacha.
—Ahora no tengo frío.
Lessas parecía mucho más joven ahora que entonces, pero Sayed no se atrevió a negarlo. En cambio, lo aceptó con calma y se puso manos a la obra. Después de tomar la espada apoyada contra la pared de la cabaña, abrió la puerta con cuidado. Un olor helado y penetrante golpeó su nariz.
Recorrió con la mirada los alrededores de la cabaña. El sol, que comenzaba a salir lentamente, se veía claramente. Los árboles no eran tan densos cerca de la cabaña, lo que permitía que el sol brillara sin obstáculos. Quizás debido a esta ubicación, Lessas había logrado llegar hasta allí sin ningún problema. Parecía haber una razón por la que se construyó la cabaña.
Alrededor de ella, la nieve expuesta al sol se había derretido lo suficiente para abrir la puerta, pero dentro del bosque, la nieve seguía bastante alta. Sería bastante difícil atravesar la nieve que les llegaba hasta las rodillas. La velocidad sería lenta, por lo que tenían que salir de inmediato.
—¿Nos vamos ya?
Miró a su alrededor y, antes de darse cuenta, Lessas estaba detrás de él. Se dió vuelta sorprendido por el sonido que venía cerca de él, y sintió que su cuerpo y su brazo tocaron ligeramente al hombre detrás de él.
Se le puso la piel de gallina en la nuca. Una sensación de cosquilleo recorrió su columna vertebral. La sensación de frescor que se extendió tan pronto lo tocó, era tan placentera que era aterrador. Incluso con Aster, no había sido tan bueno.
—Creo que sí.
Carraspeó por lo bajo y se apartó ligeramente de Lessas, preguntándose si era por esta misma razón que los Títer lo elogiaban de forma unánime por su purificación. Si seguía tocándolo, nunca podría escapar de ese sentimiento.
Además, no se trataba de alguien que pudiera limitar su poder como Aster. Parecía dispuesto a darle siempre lo que quisiera, así que tenía que tener cuidado con esa comodidad.
—Tenemos que llegar al pueblo antes de que se ponga el sol.
En lugares donde la nieve se amontonaba de esa manera, incluso con las botas de pieles más gruesas, después de media hora caminando se perdería la sensación en los pies. Por la noche, la nieve se congela, así que tenían que terminar su viaje mientras el sol estaba por lo alto para evitar a los Nieras. Lessas no dijo nada, pero cuando Sayed se alejó, le siguió un paso por detrás. Estaba extrañamente sin palabras.
Cuando Sayed se daba la vuelta para marcharse, Lessas colocó una mano en su nuca. Sayed giró la cabeza sorprendido y Lessas le volvió a envolver la capa de piel que habían compartido antes.
—Después de lo de ayer, pensé que tendrías más frío que yo.
El dorso de una mano cálida le rozó el cuello. El área que tocó estaba caliente, como si le hubieran quemado demasiadas marcas.
—Por favor, tómatelo con calma y cuídate.
El susurro bajo e inexpresivo de Lessas le revolvió el estómago. Fue un rechazo a sus preocupaciones irracionales y al mismo tiempo cautela ante lo desconocido.
Aus: Ustedes no tienen ni idea de lo que es traducir esto, se me sale el corazón porque este par, son preciosos. 🥹

RAW HUNTER: ROBIN
TRADUCCIÓN: AUS
CORRECCIÓN: SAAM
REVISIÓN: NONA