Capítulo 87
Era una persona que, lejos de disfrutar de la atención, se avergonzaba cuando las miradas se dirigen hacia ella, una tonta que se preocupaba que si al tener algún tipo de poder, podría lastimar a alguien con él.
¿Por qué se casaría con el Duque de Killiet?
El poder, la fama, el dinero que él podía darle… ¿De qué le servía todo eso?
«Todos los demás están celosos, pero tú no lo necesitas.»
Bellona respiró conscientemente.
─Lo único que tienes que hacer es renunciar al Duque. ¿Es tan difícil? ¿Entonces por eso le muestras esto a tu hermana pequeña?
─…
─Piensas vivir en un lugar como el castillo del Duque, escuchando la envidia y los celos de la gente. No vas a ser Lysia, vas a ser la Duquesa Killiet. ¿No es ya sofocante? ¿Podrás vivir así el resto de tu vida? Yo desde luego no podría.
Esto no debería ser así, y menos con alguien como su hermana mayor. No debería tratarla de esta manera. ¿Por qué terminaba diciendo cosas que lastimaban a las personas que amaba?
─¿Por qué arriesgar la vida por amor? ¿Por qué, por qué mi hermana más preciada tiene que ser tratada así?
Pero a pesar de que Bellona actuaba tan mal, Lysia seguía pidiendo disculpas.
«Bellona…»
Y Erios observaba desde lejos.
En primer lugar, memorizó los rostros de los nobles que habían dicho cosas que ni siquiera él mismo había podido decirle a su cuñada…
«Belona es la hermana menor de mi cuñada».
Había escuchado de pasada que la mujer que se convertiría en su cuñada tenía una hermana menor.
¿Qué tipo de persona era Lysia, cómo conoció a su hermano y que tenían en común? Estaba tan absorto en esas cosas que nunca le importó realmente qué tipo de persona era su hermana o cómo se llamaba.
¿Habría importado?
No, pero, aunque así fuera, lo habría sabido inmediatamente si Bellona le hubiera dado el apellido Sortis cuando reveló su verdadero nombre.
Los pequeños agujeros se entrecruzan y creaban enormes brechas que les impedían saber del otro.
«¿Por qué nos encontramos aquí?»
Le había escrito cartas, había ido a la Torre, espero y espero.
Fue confuso encontrarse en un lugar inesperado después de haber hecho tales cosas y haber pasado por tantas cosas diferentes.
La palabra coincidencia se utilizaban a menudo, pero ¿qué probabilidades hay de que dos personas se encuentren en una capital en la que ni siquiera viven?
Erios simplemente se había detenido aquí de camino a ver a su hermano. Encontrarse aquí, a esta hora, en este lugar, cuando el Imperio era tan vasto.
Escuchando una conversación íntima entre dos personas…
«¿Debería llamar a esto coincidencia? ¿O debería llamarlo destino?»
Fue tan absurdo que no pudo evitar reírse.
«Si el destino me ha traído hasta aquí, ¿qué quiere que haga, ¿qué quiere que vea, ¿qué quiere que haga con esta escena?
Desde el momento en que abandonaron el carruaje rumbo al Ducado de Killiet, Erios no dijo una palabra. El caballero y el cochero que vinieron a saludarlo parecían felices de verlo, pero él se limitó a asentir.
Era incapaz de decir o hacer nada.
Su mente estaba llena de acontecimientos que le abrumaban. Erios no pudo llegar a ninguna conclusión hasta que finalmente vio a Fabián.
─¡Erios! Hola…
─Hermano, mi novia es la hermana menor de la persona que se convertirá en mi cuñada. ¿No es gracioso?
En lugar de saludar a su hermano, quien lo saludó alegremente, le contó lo que había visto.
El rostro de Fabián no tardó en endurecerse.
Erios contó lo que le había sucedido en el camino hasta allí y lo que su cuñada había oído.
Lo único que pesaba en su mente eran los hechos que había aprendido hoy.
─Está bien, no te preocupes por esos nobles, yo me encargaré de ellos… Uf. Erios, tú también debes sentirte mal.
Tras escuchar la larga historia, Fabián permaneció en silencio mientras intentaba ordenar sus pensamientos.
Erios también esperaba las palabras de su hermano con el corazón inquieto.
Cuando lo vi por primera vez después de mucho tiempo, se preguntó si estuvo mal decirle algo así a su hermano que preguntaba por su bienestar.
Pero no se atrevía a sonreír con el corazón tan apesadumbrado.
─Entonces, la hermana de Lysia piensa que es mejor separarnos.
─…
─Quizá no se equivoque.
Una sonrisa amarga se dibujó en las comisuras de los labios de Fabián.
Erios esperaba que su hermano no lo viera simplemente como “el Duque de Killiet” y se casara con cualquiera que se le pusiera por delante.
Erios deseaba poder ver la expresión que ponía Fabián cuando veía algo que le gustaba, lo cariñoso que era con su hermano menor a pesar de la diferencia de edad, o cómo era fuerte con los fuertes y amable con los débiles…
Además, el hecho de que empuñaba su espada no para presumir, sino para cumplir con su deber, algo así como una personalidad tranquila y modesta…
{─Ámame como a un ser humano llamado Fabián, no como el Duque Killiet.}
Cuando Fabián le dijo a su hermano que había encontrado una mujer con la que quería casarse, dijo lo mismo de su amante.
Pero como era ese tipo de mujer, se sentía más dolido que feliz por su posición como Duque de Killiet.
─Si hubiera amado a Lysia un poco más, tal vez la habría dejado ir. No puedo dejarla ir porque soy egoísta. Quiero que sea feliz…
─¡No! ¿Dónde podría encontrar a alguien como mi hermano?
─Lysia habría sido más feliz si yo fuera un simple tendero, no el Duque de Killiet.
Y Fabián también lo sabía.
Pero Fabián era un Killiet desde su nacimiento, y ni una sola vez se imaginó a sí mismo como otra cosa que no fuera el Duque de Killiet.
─No lo sé. ¿Quién más que Lysia me amaría tanto si no fuera el Duque de Killiet? Esa persona pensaría en la responsabilidad y el dolor que siento por ser el Duque de Killiet antes que en la alegría que me produce.
─…
─Para alguien tan delicada, quizá otro hombre le vendría mejor que yo. Pero no puedo renunciar a mi posición como Duque de Killiet, ni tampoco puedo abandonar Lysia. Hermanito, no soy tan buena persona como crees.
Erios al escuchar eso, alguien le vino a la mente:
Bellona, era la hermana menor de Lysia.
Erios la amaba a pesar de que era el hijo del Duque de Killiet.
«¿Qué pasa con Bellona?»
Aunque eran hermanas, Bellona era diferente de Lysia. A Bellona le encantaba el dinero. También le gustaba el poder. También la fuerza…
Creía que podia manejar cosas como la envidia, los celos y los chismes.
Pero.
{─No vas a ser Lysia, vas a ser la Duquesa Killiet. ¿No es ya sofocante? ¿Podrás vivir así el resto de tu vida? Yo desde luego no podría.}
Bellona era un ser humano más libre que Lysia.
Era alguien que valoraba los logros alcanzados mediante su propio esfuerzo.
{─¿Por qué arriesgar la vida por amor?»
Y no creía que ella amara a Erios tan ferozmente como Lysia a su hermano.
─… Bellona aún no sabe que soy un Killiet.
─¿Qué?
─La gente todavía no sabe que Bellona y yo estamos saliendo. Pero cuando lo descubran, armaran un escándalo. Las hermanas Sortis siendo pareja de los hermanos Killiet…
¿De qué estaba hablando? No quería decir esas palabras sucias en voz alta.
Erios simplemente mantuvo la boca cerrada.
─Cuando ese hecho salga a la luz, la gente hará más ruido.
Dudaba que Fabián entendiera todo lo que estaba diciendo. Erios no dijo cómo ni dónde se conocieron él y Bellona.
Sólo dijo que estaban saliendo.
Erios intentó organizar sus palabras confusas, pero su mente estaba tan confundida sobre qué decir que no podía abrir la boca.
Apenas logró pronunciar una sola palabra.
─Bellona le dijo a mi cuñada: “No podría soportar una vida en la que me digan esas cosas por estar involucrada con la familia Ducal”.
─… ¿Entonces por qué no la dejas ir? —Dijo Fabián─. Si realmente te preocupa el qué dirán.
No recordaba qué expresión tenía Fabián ni con qué tono de voz hablaba en ese momento.

RAW HUNTER: ACOSB
TRADUCCIÓN: MOKA
CORRECCIÓN: ROBIN