Capítulo 70
─¿…?
Qué demonios, ¿por qué hacía esto?
Bellona se estremeció ante el comentario despreocupado de Erios.
Antes de venir al baile de esta noche, Erios había estado aún más infantil que de costumbre. Se preguntó de dónde habrán sacado la idea de que era un tranquilo caballero de la Luz del Alba.
Porque maldijo todo tipo de cosas por dentro.
«Aun así, si no fuera por él… estaría nerviosa.»
Como si asistir a su primer evento social no fuera suficientemente malo, lo estaba coorganizando con la Marquesa.
Encima, tenía que bailar, ¿pero eso era fácil?
Si no fuera por lo de pervertida o el tipo poniendo su mano en su pecho, Bellona podría haber estado más sensible de lo habitual.
«Me cabrea que actúes como si me conocieras.»
Bellona es el tipo de persona que se volvía rebelde cuando escuchaba palabras reconfortantes como “no te preocupes, todo estará bien.”
¿Cómo podía estar tan seguro de eso? Le había dicho que no tuviera conjeturas de las cosas. Habría sido mejor simplemente perder la cabeza… No se podía negar eso.
No sabía que pensaban los demás, pero al menos a ella le funcionaba.
─Has trabajado duro. ¿Por qué dices cosas tan obvias?
─Jajaja.
Bellona mantuvo la boca cerrada.
Aunque antes estaba bromeando así, ahora solo la mira en silencio con una mirada cariñosa, lo que le molesta.
Aunque era de noche, las temperaturas veraniegas eran altas, y las luces esparcidas para iluminar la oscuridad no hacían más que aumentar el calor.
En ese tema, Erios era bastante refrescante.
Como si no le afectara el calor, estaba observándola con una expresión limpia, guardándola en su mirada con su rostro pálido.
─Pero a veces hay días en que tienes que expresarlo con palabras.
Una ráfaga de viento sopló por primera vez en mucho tiempo, haciéndole cosquillas en el cabello a Erios al pasar.
¿Es porque tenía un bonito cabello plateado? Bajo la luz oscura, esa persona se destacaba más que de costumbre.
«¿Cómo se llamaba eso? Seguro que lo esculpió de un diseñador.»
Bellona era alguien que sabía todo sobre su campo de interés, pero ni siquiera tenía sentido común básico sobre cosas que no sabía.
Pero pensó que la forma de vestir para el banquete de Erios realmente le sentaba bien.
─Ese color te queda bien. La cosa que cuelga de la manga.
─Oh, ¿te refieres a los gemelos?
Nt: son pasadores articulados ideados para unir los cuatro puños en que finaliza cada manga de una camisa de puño doble o una camisa de puño mixto.
─Sí.
Llevaba algo parecido a la boda.
En ese momento no pudo decir que le quedaba bien, pero las palabras que acaba de decir Erios se quedaron en su mente.
¿A veces simplemente hay que expresar las cosas con palabras…?
─Te queda bien.
─¿Q-qué dijiste?
─¿Qué pasa? Estás hablando raro.
Erios recordó cuánto esfuerzo había puesto en elegir sus puños.
Ópalos, zafiros, oro blanco, peridoto… y amatistas hasta llegar a la amatista que llevaba ahora.
De hecho, no fueron solo los gemelos.
Incluso en la boda, termino colocando en su corbata una pieza de joyería de color púrpura que hacía juego con la de Bellona, ¿lo sabía?
¿Qué tipo de seda usar para el traje de gala y qué color? ¿Debería el cuello levantarse o sería mejor que quedara plano? ¿Poner bordado en los bordes…?
─Ha.
─¿Y ahora suspiras delante de la gente?
Al final, Erios eligió un conjunto que dejaba ver su clavícula, normalmente oculta, y resaltaba su corpulento cuerpo.
La diseñadora había dicho que era muy favorecedor, pero no lo era.
«Bellona dijo que hoy había vuelto a ponerse lo que el diseñador le había elegido.»
Aunque estaba ansiosa por la reunión social y trabajó duro para prepararse, el vestido no jugó un papel importante en sus preparativos.
Con la actitud de “los expertos lo saben mejor que yo”, ni siquiera pensaba en mostrar lo bonita que era la línea del hombro que conecta con su clavícula.
Simplemente se pondría lo que le dieran y vería si llamaba la atención.
… Ya se lo imaginaba.
─Bueno, no importa lo que te pongas, pero tienes una apariencia que resalta.
Se dice que a veces, con decir una palabra casualmente, puedes sacudir el corazón de las personas.
Erios sintió que su rostro se calentaba y mantuvo la boca cerrada. Extrañamente, su corazón empezó a latir con fuerza.
─Si se trata de apariencia… Bellona, ¿crees que soy guapo?
─Te lo dije la última vez, ¿no?
¿Estaba hablando de aquello que dijo en la boda bajo presión de su sobrina?
Erios admitió que se había vestido mejor desde aquel día. No sabía que Bellona podía ver su apariencia tan específicamente.
Hoy también se había esforzado mucho.
Para que Bellona lo mirara y lo elogiara, incluso cuando Arthea no estuviera presente.
─… Eso es porque quería escucharlo. Sé específica.
─No eres feo.
Pero Bellona traicionó sus expectativas.
─En realidad, no creo que seas guapo, creo que haces que otros hombres parezcan una mierda.
─…
─Debe ser genial, ¿verdad? ¿Poder destacar?
Erios la miró fijamente sin decir palabra.
─Siempre eres así.
─¿Estás discutiendo ahora?
─Acabas de arruinar el estado de ánimo que estaba empezando a mejorar.
─¿Por qué haces un escándalo aunque te esté halagando?
─¿Dónde está el elogio? Ser capaz de destacar entre la multitud…
─¿Acaso querías escuchar algo vergonzoso de mí? Tú, que me llamaste pervertida y te reíste de mí, ¿dónde está tu conciencia?
─Sólo intentaba ayudarte a relajarte…
─¡Quien…!
Supusieron que solo estaban de buen humor cuando Arthea estaba cerca.
Al final, las dos personas empezaron a lanzarse tonterías el uno al otro. Pero conscientes de la presencia de los demás, nunca fruncieron el ceño ni alzaron la voz.
Como estaba previsto, el Duque y la Duquesa de Killiet no parecían estar en malos términos.
En todo caso, podría parecer lo contrario.
─Oh, Dios mío, esos dos son tan lindos.
─Mira cómo siguen tomados de la mano.
No se habían separado en absoluto desde el principio y no paraban de hablarse.
Eran, como había oído, ex amantes que se habían reencontrado dramáticamente tras un malentendido.
El Duque de Killiet, de cabello plateado, sonreía cálidamente a su esposa, la Duquesa de Killiet, con un rostro elegante y digno.
En contraste, la Duquesa Killiet, con su intenso cabello morado, fue captada varias veces con la mirada baja y una pequeña sonrisa.
─No pueden quitarse los ojos de encima.
─¿Cuánto amor deben tener esos dos el uno por el otro?
Le agarro la mano para decirle que no huyera, se reía para burlarse de él y bajaba la cabeza para contener la ira que estaba a punto de brotar en ella.
Eso es lo que parecía para la gente que observaba desde lejos.
─Maldito. Si no fuera por Arthea, no estaría haciendo esto contigo.
─¿Quién diría eso?
Como temía, no hizo el ridículo en la reunión social ni mostró una imagen desastrosa. Ahora, lo único que quedaba para Bellona era bailar con Erios, su esposo de nombre.
Estaba tan enojada con el hombre frente a ella que no le importaban en absoluto cosas como el baile y las reuniones sociales.
A veces ayudaba tener un temperamento como el suyo.
«Me equivoqué. No era que me estuviera haciendo una broma con consideración, definitivamente solo estaba buscando iniciar una pelea.»
Lo elogio a su manera, pero no sabía en qué momento se enojó tanto que empezó a quejarse así.
«¿Dónde está ese caballero tranquilo y racional de la Luz del Alba? ¿Dónde está el héroe de Tichelon?»
La música comenzó. Bellona se obligó para no tener que fulminar a Erios con la vista.
─Esposa, por favor, le pido que no pise por favor, por favor.
─Bueno. Si me guías bien, ¿no sería posible?
Bellona respiró profundamente y colocó una mano sobre el hombro de Erios. Luego él la atrajo hacia sí.
Sus cuerpos estaban apretados en una postura que ella odiaba.
Se suponía que era lo que se esperaba de un compañero, pero resultaba incómodo sentir su duro cuerpo apretado contra el de ella.
¿Hacía esto Erios con otras mujeres?
─Si es necesario, yo levantaré a mi esposa y la giraré.
─Sí. Solo confiaré en mi esposo, que tiene la fuerza bruta de un caballero.
Pero tras un momento de vacilación, los dos se movieron suavemente al paso.

RAW HUNTER: ACOSB
TRADUCCIÓN: MOKA
CORRECCIÓN: ROBIN