EXTRA 4
Hola a todos. Mi nombre es Kang Dajung. Ah, no. Ese era mi nombre en mi vida pasada, pero en esta vida me llamo Yoon Dami. Ahora soy un adorable recién nacido que acaba de cumplir 100 días de vida.
Robin: SPTM!!! lo sabia sabia que ella era Dami
¿Creen que soy presumida? Para nada. Objetivamente hablando, soy realmente linda y bonita. Todos mis papás son increíbles, ¿saben? ¿Qué quiénes son mis papás y qué significa que sean increíbles? Lo entenderán poco a poco si siguen leyendo.
—Ojito, ojito, ¿nuestra Dami ya despertó?
La primera persona que me levanta en brazos es mi papá, Yoon Jihan, quien me dio a luz. Tiene una piel blanca y traslúcida que deja ver sus venas, ojos grandes y redondos, una nariz recta y labios gruesos y rojos. ¿No es acaso la apariencia perfecta de un personaje de un manhwa? Ah, me desvié un poco del tema.
En fin, él es el papá que sufrió dolores de parto para traerme al mundo y también mi papá de mi vida pasada. Al principio, su apariencia era tan diferente que pensé que no era él, pero resultó que sí lo era. ¿Cómo lo supe?
—Jihan, la sopa de algas se está rebalsando. ¡Wow, las algas se mueven como si estuvieran vivas! ¿No lo estarán, verdad?
—¡Ay, no solo hables y baja el fuego! Me vuelves loco, de verdad. Aparta, quemado. Déjame sostener a Dami un rato.
¿Lo vieron? Ese tono familiar y lleno de groserías no podría ser usado por el Yoon Jihan del manhwa. En la novela, él siempre anda suspirando de manera patética. Era un poco conmovedor y hasta divertido de ver… Ah, me desvié de nuevo.
—Dami ya despertó. ¡Uyuyuy!
Ahora, permítanme presentar al papá que me sostiene. Este es Shin Soo-oh, el legendario ídolo del que dicen que la industria del entretenimiento perdería su razón de existir si él no fuera artista. Su rostro parece tener escrito “soy un ídolo” y es la definición misma de la belleza masculina.
—Nuestra Dami, ¿ya hizo popó?
Popó no, dormir… En realidad, el papá Soo-oh es un poco despistado, pero eso también es parte de su encanto, ¿no? Tiene un aire de ternura torpe.
—Dami, Dami, nuestra preciosa Dami. ¿A quién se parece para ser tan linda? ¡Claro que se parece al papá Soo-oh!
—Abeubbeu.
¡Ah, esto debe ser lo que llaman “Intuición nivel 1”! Que haga algo tan tierno solo por mí… Estoy lista para morir en sus brazos.
—Señor Soo-oh, le está salpicando saliva a Dami. Aléjese un poco de su cara.
—Ah, ¿qué tiene? A Dami le gusta.
No, mejor me quedo en los brazos de este papá. Ahora, permítanme ir con el otro.
—Abu, abubu.
—Oh, ¿Dami quiere ir con su papá?
Este hombre, cuya apariencia parece hecha del otoño mismo, se llama Seo Jaeyoung. En la novela, decían que sus manos eran hábiles, pero las palmaditas que me da en la espalda son tan tiernas que me derriten.
—¿Te gusta estar en brazos de papá?
Sí, me encanta. Su pecho es tan amplio que hasta podría hacer gimnasia aquí.
—Jajaja, eso hace cosquillas, Dami.
Al frotar mi cabeza contra su amplio pecho, su risa dulce es suficiente para derretir el corazón de cualquiera.
—Dami, ¿despertaste?
¡Llegó! Mi favorito.
—Despertó y ni siquiera llora. Qué buena niña.
Después de tocarme suavemente la mejilla, este papá increíblemente genial se da la vuelta con estilo y se dirige hacia donde está la sopa de algas. Este es mi papá favorito, Choi Min. Sí, señores. Me he convertido en su fan número uno.
Robin: tambien YOO YYOO soy su fan
—¿Qué sopa de algas es esa?
—Sopa de algas con res.
—Prefiero la que lleva atún.
—La próxima vez la haré así.
¡Oh, oh! ¿Qué es esto? ¿Esta conversación tan dulce?
—Prueba el sazón. ¿Está salada?
—Un poco sosa.
—Pues cómela así.
—Entonces, ¿para qué me preguntaste?
¡No, papá! ¿Solo vas a soplar la sopa en la cuchara y ya? Deberías seguir naturalmente con algo más. ¡No solo la sopa! ¿Eh? ¡Tú sabes a qué me refiero!
—Uuuu, buuuuu.
—Parece que no está cómoda. Mejor dénmela a mí.
El que mejor calma mi frustración es, sin duda, este papá.
—Yoon Dami. Soy tu papá.
Aunque no usa un tono cursi como los otros papás, cuando me carga, lo hace mejor que nadie. Este es Moon Kang Hyuk, el papá que más me sorprendió.
En la novela, era el rey de la arrogancia, pero al conocerlo en persona… sigue siendo el rey, pero de otra manera.
Primero, ese rostro. Guau, incluso entre todos estos hombres guapos, su cara es incomparable. En cuanto a apariencia, este papá es el número uno. La primera vez que vi su cara, pensé que mi corazón se detendría y moriría. Después de reencarnar, casi vuelvo al cielo sin haber vivido mucho.
Además, ¿saben lo bueno que es conmigo?
—¿Quieres probarte la ropa nueva que te compré?
El papá Kang Hyuk siempre me da lo más caro y lo mejor. Los otros papás también son así, pero él está en otra clase. Sí, el capitalismo es lo mejor.
—Oye, tú. Deja de comprarle tanta ropa y cosas. Ya no hay espacio en la casa. Lo mismo digo para el resto de ustedes.
El papá, mientras ajusta la sopa de algas, se queja.
—Son puras cosas que ni usará. Todo eso es un desperdicio.
Quiero decir: “Si todo es mío, ¿por qué te quejas?”, pero entiendo sus sentimientos. Esta casa es enorme, pero mis cosas ocupan tanto espacio que parece pequeña. Los papás me compran demasiados regalos. El capitalismo es lo mejor.
—Dami, ven aquí. Te voy a dar leche.
El papá me arrebata de los brazos del papá Kang Hyuk. Aunque extraño su amplio pecho, el de mi papá es el mejor.
—Dami, a comer.
Ja, nunca pensé que a esta edad estaría chupando un biberón y escuchando “a comer“. Pero sabe bien.
—Mira qué bien come. Pero cuando intento darle pecho directo, no quiere.
Papá… por muy papá que seas, eso es incómodo.
—Dami también lo sabe. De quién es eso.
¡Amo esos comentarios! Definitivamente, el papá Min es mi favorito.
—Min, cállate. No digas esas tonterías delante de Dami.
—¡Qué injusto! Ni siquiera dije que tu pezón fuera mío.
Con esa cara, hasta lo más absurdo suena convincente.
—Señor Choi Min, hable con claridad. Eso no es solo suyo.
—¡Qué dices! El derecho es mío. El izquierdo es de Dami.
—Basta de decir tonterías.
«Uf, los celos siempre son emocionantes. Hasta a mí me hace palpitar el corazón.»
—Cállense. Mis pezones son míos, ¿qué clase de locura están diciendo?
Ah, parece que a mi papá no le emociona. ¿Cómo logró enamorar a estos cuatro? Sigue siendo un misterio.
Cuando abrí los ojos aquí y me di cuenta de que mi papá era el mismo de mi vida pasada, casi me desmayo al ver cómo los otros papás lo mimaban. No solo era diferente a lo que conocía, sino que sus miradas goteaban miel.
Una vez, mi papá me dijo: “Cuando era joven, era muy popular”. Pensé que era una mentira, pero parece que era cierto.
«Logró seducir a estos cuatro hombres. Mi papá es un verdadero zorro.»
—Ehee, papá, huuu.
—Oye…
El papá me mira con una expresión seria. «¿Qué pasa? ¿Soy demasiado linda?»
—A veces, cuando Dami sonríe, se ve un poco… ¿siniestra?
«…Vaya, mi papá tiene buena vista.»
—¿Qué dices? La sonrisa de Dami es preciosa.
—Señor Jihan, la sonrisa de Dami es como una estrella brillante.
—¡La sonrisa de Dami es un intento de asesinato! ¡Ah, no, una sonrisa asesina!
—Señor Yoon Jihan. La sonrisa de Dami, que se parece a la suya, no puede ser siniestra.
«Jajaja, ¿ves? Los papás están de mi lado, papá.»
—A veces, solo a veces. Por decir eso, me regañan.
—No es un regaño, sino…
—¿Cómo podría regañarlo, señor Jihan? Jamás.
—Retiro lo dicho.
—Solo dije que su sonrisa es hermosa.
«Al final, no están de mi lado, sino del suyo. Pero está bien. Cuatro hombres rendidos ante uno… eso es puro romance.»
—Hum. Si no saben hablar…
Parece que a papá tampoco le desagrada. Aunque refunfuña, la comisura de su boca se curva un poco.
—Bueno, basta. Todos, preparen la mesa para la celebración de los 100 días.
Ah, ahora que lo pienso, hoy se cumplen exactamente cien días desde que reencarné. La razón por la que todos los papás están reunidos desde esta mañana es por mi celebración de los cien días.
Al principio, los otros papás hablaban de reservar un hotel o preparar un escenario al aire libre, pero papá lo rechazó de inmediato. Dijo que no había necesidad de tanto alboroto.
La verdad es que a mí también me habría dado un poco de vergüenza ser el centro de atención en un lugar tan grande como un hotel. Aunque sí que sentía curiosidad…
—¿Nuestra Dami quiere cambiarse de ropa?
Papá, que me había dado palmaditas en la espalda hasta hacerme eructar, me llevó a mi habitación. Sobre la cama había preparado un hanbok de cinco colores muy bonito. Según escuché, lo hizo un artesano famoso de hanboks, y la verdad es que es precioso.
—El hanbok es bonito, ¿verdad?
Papá acarició con cuidado la falda del hanbok. Pero, por alguna razón, su rostro se veía un poco sombrío.
—Nuestra Dajung no pudo usar hanbok en sus cien días porque estaba en la incubadora…
Así, de vez en cuando, papá extraña a mamá y a mí. Y se entristece. ¿Por qué cada vez que nos recuerda se pone tan triste y se culpa? No hay nada de lo que deba reprocharse.
—Oye, idiota, está torcido.
—Señor, hable con más educación. Ahora es padre, ¡hum!
—Ja, señor Idiota, la pancarta está torcida. ¿Acaso tiene los ojos torcidos?
—¡No crea que por usar lenguaje formal se salva! Se lo diré todo a Jihan.
—Y ahora que es padre, anda con amenazas. Patético.
Afuera se escucha otro alboroto. Me gusta este sonido. ¿Por qué?
—Esos tipos no pueden estar callados ni un segundo.
Porque cada vez que pasa, papá se ríe. Se ríe de verdad feliz.
—¿Por qué están peleando otra vez? Pero… ¿qué es eso tan enorme?
Guau… Mi rostro está impreso en una pancarta gigante, y los papás Min y Soo-oh están forcejeando con ella mientras gruñen. Papá parece un poco sorprendido por el tamaño descomunal de la pancarta, pero a mí me encanta. Usaron una buena foto y la imprimieron bien.
—Señor Jihan, ¿ponemos el pastel en el centro de la mesa?
—¿Eh? ¿Qué? ¿Pastel?
Preparar un pastel de tres pisos para la celebración de los cien días de un bebé en casa… eso es otro nivel.
—¿Lo ve? Por eso le dije que mejor fuera de cinco pisos.
Papá Kang Hyuk, ese no es el problema…
—Están todos locos.
Papá solo sacude la cabeza, resignado. Parece que ya se ha acostumbrado.
Así, después de varios contratiempos, finalmente prepararon mi mesa de los cien días. Una sillita color marfil, junto con pasteles de arroz, el pastel, frutas, flores y muñecos, llenaron por completo la mesa cubierta con un mantel blanco inmaculado.
Y allí estaba yo, la protagonista del día, sentada en la silla. Delante de mí, los cinco papás se alinearon, mirándome con caras de felicidad. Y yo, a mi vez, los miré a ellos con la misma expresión.
¿Acaso esta vista, que me llena el corazón sin necesidad de comer, es lo que llaman “vista de restaurante estrella”?
—Feliz cumpleaños de cien días, nuestra Dami.
Siguiendo el liderazgo de papá, los otros cuatro papás me felicitaron. ¿Cómo es posible que todas sus voces suenen tan dulces? Voy a derretirme de la emoción.
—Abu, abubu, ji.
—Ah, debe ser que me entró polvo en los ojos.
Papá está llorando. Es la primera vez que lo veo llorar desde que reencarné. No sabía que él también podía llorar, que era una persona tan sentimental. Me duele pensar cómo habrá aguantado todo este tiempo.
—¿Por qué lloras ahora?
El papá Min le secó los ojos con gesto despreocupado.
—No llores, Jihan.
SNIFF.
El papá Soo-oh puso cara de que él también estaba a punto de llorar.
—Está bien.
El papá Jaeyoung le dio unas palmaditas en el hombro.
—Hoy es un día feliz. No llore.
El papá Kang Hyuk le agarró la mano con fuerza.
Con el consuelo de los otros papás, papá se secó las lágrimas y sonrió. No estaba llorando, murmuró, pero su voz sonaba clara.
Ahora, cuando papá llora, hay personas que le secan las lágrimas, lloran con él, lo consuelan y le agarran la mano. Por eso, al fin puede llorar en paz, ¿verdad?
«Qué suerte tengo. De verdad…»
―Hng, hueeeeng.
―Ay, hija mía, ¿por qué lloras? No llores, shhh.
«De verdad que es un alivio, huuuu… Papá también debe ser feliz ahora. Vivir un poco por él… Huuuuu…»
―Dami, no llores.
―¡Dami! Mira aquí, ¡ururu cucú!
―Nuestra Dami es tan buena, shhh.
―Dami, dejemos de llorar. ¿Sí?
«Papá, no, papás. Seamos todos felices. No lloremos, solo riamos.»
«Con eso en mente, papás… quiero un hermanito. Muchos hermanitos.»

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TRADUCCIÓN: ROBIN
CORRECCIÓN: ROBIN