Capítulo 57
* * *
El héroe que salvó al mundo terminó sacrificando a sus propios familiares, quienes habían cometido un pecado imperdonable. Al final, lo consigo al infierno, desapareciendo sin dejar rastro.
Contemplé el espacio vacío donde ella había desaparecido, reducida a cenizas, y permanecí en silencio durante un rato.
Solo entonces empecé a comprender por qué mi abuelo había evitado con tanta firmeza hablar de Mainhardt, o porque se enfurecía violentamente cuando mencionaba el nombre de Candel.
Después de que Judith se convirtiera en cenizas y desapareciera, Mainhardt se quedó mirando fijamente el lugar donde había desaparecido a punto de romper a llorar.
Judith había interrumpido por completo el ritual de invocación, que ya había llegado a su fase final, y luego cerró los ojos.
Logré liberarme y me puse de pie,con algo de duda empecé a caminar hacia él.
Alguien me agarró del brazo con fuerza, deteniéndose en seco.
Sorprendida, jadeé y me di la vuelta.
—Te dije claramente que no se lo dijeras, ¿no?
Una voz familiar habló suavemente, con un tono que mezclaba ira y ansiedad.
—Ah….
Jadeé y levanté la cabeza.
El verdadero Mainhardt estaba frente a mí, con la mano agarrándome la muñeca mientras me miraba.
—¿Mainhardt?
Lo miré fijamente, con la boca abierta.
Sus labios apretados y sus ojos llenos de algo que no entendía me observaban, de repente, pensé en ese niño abandonado. En ese lugar, fuera ilusión o pasado, el atardecer había llegado.
A través de la ventana circular del techo, el resplandor escarlata del atardecer se filtraba, bañando con un tono dorado esta ruina vacía y desolada.
—Mainhardt
No puedo decir si esa escena de hace un momento era una realidad que realmente existió en el pasado o una ilusión conjurada.
Mainhardt no respondió, solo apretó más fuerte mi brazo.
En ese instante un sonido desconocido llegó a mis oídos.
«¿Qué fue eso?¿No se supone que estábamos solos?».
Volviendo la cabeza distraídamente.
—¿Qué?
El poder de Judith había reducido a cenizas a los parientes de la familia Candel.
Lo había visto claramente con mis propios ojos.
—Mainhardt
Las pilas de cenizas esparcidas por el suelo estaban reviviendo, recuperando su forma anterior y aproximándose hacia nosotros.
Su aspecto era idéntico al que tenía cuando estaba vivo, pero en el momento en que nuestras miradas se cruzaron sólo había ojos sin vida, vacíos y muertos.
En ese instante, un brazo firme me levantó y me abrazó con fuerza.
Mainhardt quien había estado observando en silencio me levantó en sus brazos con una expresión inexpresiva.
—Esto es…
Un relámpago dorado floreció lentamente a los pies de Mainhardt , extendiéndose en un amplio círculo.
La barrera eléctrica reducía a cenizas a los cadáveres que se acercaban,al ver cómo los rayos dorados destruían esos cuerpos me di cuenta de que Mainhardt siempre estaba alerta, y me impresionó cómo usaba ese poder tan fácilmente, sin necesidad de invocar a ningún espíritu.
Justo cuando me quedé perdida en mis propios pensamientos, lo oí murmurando suavemente para sí mismo.
—Maldita sea….
Las ruinas de la batalla se estaban arreglando solas. Aunque los daños eran graves, se curaban a un ritmo que ya era más rápido que la velocidad a la que se destruyeron.
—¿Qué diablos…?
Inconscientemente, agarré con fuerza el dobladillo de su abrigo abrumada por el miedo.
En ese instante, el suelo bajo los pies de los cadáveres comenzó a derrumbarse.
—¡Se ha ido… se ha ido!
Los nauseabundos cadáveres se precipitaron al abismo desapareciendo sin dejar rastro.
Incluso el suelo bajo los pies de Mainhardt, quien me abrazaba, se derrumbó ante nuestros ojos.
Simplemente no podía soportar abrir los ojos y enfrentarme a la caída.
Apreté los párpados con fuerza, esperando el futuro inminente con temor.
Sin embargo, en lugar de atravesar mi cuerpo, el aire me envolvió como seda suave al pasar.
Mientras observaba a Mainhardt suspendido en el aire, comprendí de repente por qué los dos flotamos en lugar de caer.
—No hay por qué preocuparse, no caeremos.
Habló en voz baja, como para tranquilizarme.
El viento era uno de los atributos de Mainhardt.
Guardé esta nueva información en mi memoria y volví a mirar el abismo sin fondo que se extendía debajo de nosotros.
—Ah, ¿qué diablos es esto ahora…?
Un tremendo temblor comenzó a resonar….
Agotado, miré hacia arriba,este incidente dejó una cosa muy clara.
Nunca más muestres curiosidad por los objetos no identificados.
Incluso si te acompaña un Rey Espíritu.
Se sentía claramente como los pasos de alguien.
—Lady Edith.
Mainhardt me llamó de repente.
Bajé la cabeza y miré al frente sin embargo no era él quien me llamaba.
—¿Oried?
No podía creerlo.
Sin embargo, allí estaba Oried, suspendido en el aire como Mainhardt mirándome en silencio.
Si realmente era Oried quien había venido a buscarme la esperanza estaba a la vista.
En el momento en que vi el destello en sus ojos supe que no era algo tan bueno como pensaba.
—Mainhard. ¿Por qué está Oried…?
Pregunté con voz temblorosa.
—¿Por qué tienes esos ojos…?
* * *
Tras la desaparición de Edith, Oried se quedó solo en la habitación ante la indiferencia de todos los presentes y con frialdad en la mirada, murmuró para todos los presentes.
—No hay lugar que no pisaría para recuperar a Edith.
Al apartarse el cabello de la frente, contuvo la furia que crecía en su interior.
Esa voz, envuelta en sombras, resonaba en su mente como una burla. Atormentado por la rabia, Oried tomó una decisión: romper el sello grabado en su ser.
En ese momento recordó la advertencia del Rey Elemental de la Sabiduría Laer sin embargo no quedaba otra opción, la realidad es que no podía romper la barrera para llegar a Edith con su fuerza actual.
Pero aun así no podía quedarse de brazos cruzados «¿Cómo podría permanecer inmóvil cuando la niña que bendije está a punto de ser arrebatada?».
Ni siquiera el consejo de Laer lo detendría, con determinación, Oried liberó la antigua prohibición que los Reyes Espirituales habían grabado en él.
Poco después, cuando volvió a abrir los ojos, sus pupilas tenían un brillante resplandor dorado, pero en ellas titilaban y brillaban las sombras que había dejado la siniestra profundidad de la noche.

TRADUCCIÓN: AKANAE
CORRECCIÓN: AKANAE
REVISIÓN: ROBIN
RAW HUNTER: ACOSB