Capítulo 174
Grayson pensó. Ahora lo sabía con certeza, algo que había vislumbrado en los últimos días, no, desde mucho antes.
«Dane Striker volverá a arriesgar su vida tarde o temprano.»
«No importa cuánto amenace con suicidarme, no importa quién suplique y se aferre llorando. Dane se arrojará una y otra vez al abismo. Una y otra vez, una y otra vez».
Grayson mordió suavemente su labio inferior. Sentía como si su pecho estuviera ardiendo.
«Este dolor probablemente durará para siempre. Mientras yo lo ame, mientras él siga lanzando su vida sin dudar frente a mis ojos».
«Su amor y el mío son demasiado diferentes».
«Su amor es tan vasto y amplio que no se limita solo a mí».
En el momento en que se dio cuenta de eso, solo un pensamiento cruzó la mente de Grayson:
«Quiero matarlo».
Un único deseo, repetido una y otra vez, corroyó su cerebro.
«Si te mato, todo será mío».
Grayson ya no podía pensar en nada más.
«Sí, esto es correcto. Debí haberlo hecho antes. Yo estaba equivocado. No debí esperar que este hombre mejorara. Dane debió morir desde el principio. Y luego, yo moriría después. Solo así podría poseerlo por completo».
«Para que nunca más arriesgara su vida por otro frente a mis ojos».
Grayson extendió lentamente su mano. El cuello de Dane estaba justo allí. No sería difícil estrangularlo.
«Por la mañana, el personal médico vendría a esta habitación. Y entonces lo encontrarían: a Grayson Miller acostado en la cama junto a Dane».
«Durmiendo pacíficamente, sumido en un sueño eterno…».
Justo entonces, Dane abrió los ojos.
—¿Quién está ahí?
De inmediato, Grayson se quedó paralizado.
* * *
«…¿?»
De repente, Dane despertó debido a una extraña sensación. Algo estaba ahí. Al percibir una presencia ajena, movió la cabeza. Volteó lentamente hacia un lado, pero, aun así, no podía ver nada. La venda gruesa y el parche sobre sus ojos lo hacían sentir sofocado. Mordió su labio.
«Aunque pudiera ver, mi cuerpo aún no se ha recuperado, así que no serviría de mucho. Pero al menos sería mejor que esta absoluta oscuridad».
—¿Quién está ahí? ¿Hay alguien?
Su propia voz resonó en la silenciosa habitación del hospital. Confundido, permaneció acostado, preguntándose: «¿Me habré equivocado? ¿Estaré realmente solo aquí…?».
«Si es así, qué ridículo». La idea casi lo hizo reír, pero preferiría que fuera así. Deseando haberse equivocado, Dane levantó cautelosamente una mano.
«Aún no estoy en condiciones de levantarme, pero al menos puedo mover mis extremidades».
Movió el brazo por el aire, pero no encontró nada.
«Definitivamente fue mi imaginación».
Tuvo que admitir que todo había sido una estúpida ilusión. Pero justo en ese momento, cuando debería haberse resignado y vuelto a dormir, sin saber por qué, abrió la boca:
—¿Grayson?
Dane lo notó de inmediato.
«El aire había cambiado, aunque fuera levemente».
Su cuerpo, privado de la vista, había agudizado sus otros sentidos.
«Había reaccionado a mi voz».
—¿Grayson? ¿Eres tú?
Preguntó de nuevo. No hubo respuesta.
«Podría ser alguien más. Es posible. Después de todo, Grayson no ha venido a esta habitación en bastante tiempo». No sabía por qué había dicho su nombre.
«…¿?»
De pronto, sintió un movimiento. Esta vez estaba seguro. Había escuchado pasos.
—Maldita sea, ¿quién está ahí? ¡Responde!
Esta vez, alzó la voz. Pero no hubo respuesta. Los pasos se aceleraron, y luego escuchó la puerta abrirse y cerrarse. En un instante, el sonido se alejó hasta desaparecer, dejándolo de nuevo en completo silencio.
* * *
—¡Felicitaciones!
—¡Feliz día, señor Striker! ¡Ha trabajado muy duro.
—¡Bienvenido de vuelta, nuestro héroe, Dane Striker!
Ante los vítores del personal médico celebrando su alta, Dane sonrió incómodo, sin poder ocultar su vergüenza. Aunque aún necesitaba una muleta para caminar, poder salir del hospital por su propio pie era un gran avance. Incluso lo habían registrado como un caso especial.
«Todos se sorprenderían si supieran que fue por el vínculo entre omegas dominantes…».
Dane sabía vagamente que había sido Koi quien lo salvó. Tras despertar, recordó la voz que lo llamó cuando estaba inconsciente. Y luego, cuando Koi volvió a visitarlo y liberó sus feromonas para ayudarlo a recuperarse, se convenció aún más.
«Debe ser por la compatibilidad entre Omegas dominantes. No sé cómo funcionaría con otros fenotipos, pero entre los nuestros, parece que podemos potenciar la autocuración o incluso compartir energía».
«Debería visitarlo algún día para agradecerle…».
Mientras pensaba eso, completó los trámites de alta. Todos los gastos médicos habían sido cubiertos por Ashley Miller, así que solo tuvo que firmar los documentos. Salvaste a mi hijo, es lo mínimo, le había dicho. Por supuesto, Dane lo aceptó sin problemas.
—Ya que estamos, ¿por qué no me regalas un auto nuevo?
Dane lo dijo en tono de broma, pero el secretario que transmitió el mensaje se turbó y rápidamente informó a su jefe. Poco después, regresó con una respuesta: No.
«Qué tacaño».
Refunfuñando, se dirigió hacia la salida. Como no podía conducir en su estado, tendría que tomar un taxi.
«¿Debería ir primero a buscar a Darling?», pensó mientras cojeaba hacia la puerta del hospital. Pero entonces, un hombre inesperado lo esperaba afuera.
—Hola, Dane.
Era Grayson Miller.
Dane se detuvo lentamente. La fresca brisa de California acarició su cuerpo. Mientras lo observaba, apoyado en su muleta, Grayson sonrió ampliamente y le extendió un ramo de flores.
—Feliz alta. Esto es para ti.
El ramo de rosas rojas le quedaba demasiado bien a Grayson. Dane lo miró de reojo antes de hablar:
—¿No sería mejor que te lo quedaras tú?
Mientras decía eso, señaló su muleta con la mirada. Grayson retiró la mano de inmediato y respondió con naturalidad:
—Entonces lo sostendré por ti. ¿Adónde quieres ir ahora?
Ante la pregunta directa, Dane expresó el primer pensamiento que le vino a la mente:
—Primero tengo que recoger a Darling.
Parecía que este tipo tenía planeado llevarlo. Iba a sugerir ir a casa de Yeonwoo, pero Grayson habló primero:
—Vamos a mi casa.
—¿Tu casa?
Dane habló mientras miraba la nuca de Grayson, quien caminaba adelante. Este se volvió para responder:
—Darling está en mi casa. ¿Yeonwoo no te lo dijo?
—No…
Dane parpadeó, desconcertado. Durante todo este tiempo, las únicas formas de contactarlo eran llamar a su habitación del hospital o visitarlo en persona.
«Debía haber una razón, con las opciones tan limitadas*, pensó Dane mientras cojeaba tras Grayson.
Grayson había estacionado lo más cerca posible del hospital y abrió la puerta del acompañante, esperándolo. Una vez que Dane se subió, Grayson ocupó el asiento del conductor y arrancó sin decir nada.
—Uf.
Dane cerró los ojos y reclinó la cabeza. Apenas había caminado un poco y ya estaba sudando por todo el cuerpo. Después de recuperar el aliento, de pronto recordó algo:
«¿Quién fue ese visitante?»
Al amanecer, preguntó al personal médico, pero nadie supo nada. Como ni siquiera tenían registro de que alguien hubiera entrado, no pudo insistir. También podría haber revisado las cámaras de seguridad, pero sin daños evidentes, habría sido excesivo pedirlo. Así que, hasta el día de su alta, el misterio seguía sin resolverse.
Pero ahora, de algún modo, sentía que lo entendía.
Dane miró de reojo a Grayson y preguntó:
—¿Fuiste tú?

TRADUCCION: EPHYRA
CORRECCIÓN: EPHYRA
REVISIÓN: KARA