Skip to content

ACOSB

  • INICIO
  • ROFAN
  • BL & GL
  • FANTASÍA
  • +15 & +19
  • VIP
  • MANHWAS
  • My Bookmarks
ACOSB

Capítulo 154

29

TAP, TAP, TAP, TAP, TAP.

El sonido de golpes contra el piso no cesaba. Dane movía una pierna a una velocidad increíble. Sentado al borde de la cama, sin poder mirar al frente y con los brazos cruzados mientras separaba las piernas, solo movía los ojos de lado a lado mientras seguía sacudiendo la pierna. Era imposible no notar aquellos ojos verdes clavados en su rostro, inmóviles.  

Por otro lado, Joshua Bailey, sentado en la única silla vieja de la habitación, observaba a Dane con una mirada aterradora. No movía las piernas ni desviaba la mirada. Sus ojos, fijos en el rostro de Dane, parecían tan afilados que podrían partirlo en dos.  

Desde que Joshua había entrado en la habitación, ninguno de los dos había dicho una palabra. Uno miraba fijamente, mientras el otro intentaba evadir esa mirada con todas sus fuerzas.  

—¡Uf! 

Al final, Dane fue el primero en ceder.  

—…Lo siento.  

La repentina disculpa hizo que Joshua arqueara una ceja. 

«¿Y si me pregunta exactamente por qué me disculpo?», pensó Dane, asustado por un momento. Afortunadamente, Joshua no lo hizo.  

—¿Qué demonios pasó? —preguntó, con el rostro lleno de ira—. Te pedí que secuestraras a Grayson, ¿y terminas enamorándote de él?  

Dane negó con vehemencia ante el tono agudo del reproche.  

—Bueno, admito que el encargo fracasó. Pero lo de “enamorado” es incorrecto.  

Aunque lo negó con seriedad, la desconfianza en el rostro de Joshua era evidente. Dane se preparó para lo que viniera. 

«No importa lo que diga, yo ya tengo mi respuesta lista. De cualquier modo, lo que sea que imagine Joshua está equivocado».  

—Tú… también te acostaste con Laura.  

De pronto, Joshua soltó algo inesperado. Dane parpadeó, confundido por la declaración aleatoria, y frunció el ceño un segundo después.  

—¿Quién?  

Joshua apretó los puños, que descansaban sobre sus muslos. Sus ojos verdes brillaron con oscuridad antes de gruñir entre dientes:  

—¡La secretaria de Chase, en mi boda!  

—Ah… —Dane finalmente recordó. 

«Claro, eso pasó». 

No recordaba si su nombre era Laura, pero probablemente sí. Se encogió de hombros, defendiéndose. 

—Me moría de aburrimiento, necesitaba algo de emoción. 

Habló con su habitual despreocupación, pero demasiado tarde se dio cuenta de su error y rápidamente añadió:  

—No digo que tu boda fuera aburrida, sino los cantantes que contrataron…  

—No los contraté yo, fue Chase —lo interrumpió Joshua, antes de clavarle el cuchillo—. Y, sé honesto, si esos cantantes hubieran sido de tu tipo, no te habrías aburrido, ¿verdad? ¡Te habrías acostado con ellos en vez de con Laura!  

Bueno, siendo Dane, quizá se habría acostado con ambos. Era perfectamente capaz. Joshua lo sabía porque había sido testigo de su libertinaje.  

«Aunque prefiero ignorar que yo también estuve en medio de ese caos».  

Por supuesto, Dane también quería señalar eso, pero el ambiente no era el adecuado. Al fin y al cabo, no había excusa para comportarse así en la boda de alguien.  

—Sí, lo siento —se disculpó Dane, rascándose la nuca—. No sabía que te habías enterado. Parecías ocupado.  

Claro que Joshua se enteró por otra razón. Estaba vigilando a Dane por si acaso su hermana Emma, atraída por él, caía en sus redes. Pero, para su sorpresa, Dane había desaparecido con la secretaria de Chase. Solo entonces Joshua pudo respirar aliviado. 

«Qué suerte que Emma tenga gustos distintos a la mayoría de las mujeres». De lo contrario, habría caído irremediablemente ante ese hombre promiscuo.  

«Nunca pensé que acabaría agradeciendo su patético gusto por los débiles».  

—Entonces, ¿qué piensas hacer? —preguntó Joshua de nuevo, añadiendo con una mirada gélida—: Te acostaste con Grayson, ¿no? ¿Qué harás ahora?  

—Ahem, ejem.  

Como siempre, Joshua lo conocía demasiado bien. No era de extrañar, considerando que, desde el ejército hasta después de convertirse en civil, habían pasado un tiempo pegados el uno al otro, llevando una vida libertina que daba vergüenza mencionar.  

«¿También este tipo cree que yo… “domé” a Grayson?».  

La curiosidad de Dane surgió de pronto. Joshua sabía que él era un omega. Un omega con una vida sexual aún más promiscua que la de un alfa dominante, razón por la que habían conectado tanto.  

«Aunque no sabe que soy un omega dominante…».  

Joshua era hetero hasta la médula, solo se había involucrado con mujeres. En cambio, Dane nunca había distinguido entre hombres y mujeres. Como Joshua lo había visto cazar alfas atractivos para “perforar sus espaldas” varias veces, era posible que tampoco descartara que Grayson hubiera sido “dominado”.  

Pero lo importante no era quién había “dominado” a quién. Ahora, a Joshua solo le importaba que hubieran dormido juntos. Incapaz de ocultar su incomodidad, Dane volvió a evitar su mirada.  

—Fue una situación fuera de mi control.

—¡Te estoy preguntando qué piensas hacer!  

Era una respuesta demasiado vaga, pero, en realidad, eso lo resumía todo. 

«Si se pudiera controlar el ciclo de celo, ni siquiera habría nacido en este mundo».  

—Oye… —Dane abrió la boca con voz cansada ante la insistencia de Joshua—. Tú lo sabes, yo no tengo relaciones serias con nadie.  

—¿Así que solo fue sexo? ¿Y tuvo que ser con Grayson Miller?

—Parece difícil de creer, pero sí, eso es todo.  

Al ver la desconfianza persistente en el rostro de Joshua, Dane añadió:  

—Y no volveré a verlo.  

***  

El viento frío de la noche rozó sus mejillas. Ambos se quedaron inmóviles, mirándose fijamente en silencio.  

UGH… KGH…  

El hombre al que Grayson estrangulaba finalmente dejó de forcejear, perdiendo el conocimiento. Al verlo desplomarse jadeando, el otro hombre, que apuntaba a la cabeza de Ezra con un arma, presionó el cañón contra su sien con más fuerza.  

—¡Suéltalo ya! ¡No es broma, dispararé! 

—N-no… por favor… Miller… déjame vivir…  

Ezra rompió a llorar, las lágrimas rodando por su rostro. El hombre que lo amenazaba sonrió, satisfecho al verlo temblar de miedo. Era la sonrisa de alguien que creía haber ganado, pero la reacción de Grayson fue indiferente. Con el mismo rostro inexpresivo y aburrido, habló:  

—¿Y a mí qué me importa, imbécil?  

Todos se paralizaron. Ezra, con el rostro aún empapado en lágrimas, y los hombres que rodeaban a Grayson, boquiabiertos por la sorpresa.  

Pero era la verdad. ¿Cómo se atrevían a amenazar a Grayson Miller? Además, no tenía ninguna razón para obedecer a un tipo cuyo nombre ni siquiera conocía. Solo había dos personas en el mundo a las que inclinaría la cabeza: su padre, Ashley Miller, y Dane Striker. Estos tipos no eran ninguno de los dos. ¿Que lo soltara? Grayson torció los labios en una mueca burlona.  

—Dispara. A mí no me importa un muerto. 

—¡Millerrrr!  

Ezra gritó, temblando violentamente mientras sollozaba. Era patético ver a un hombre adulto llorando así, pero Grayson no se burló ni sintió lástima. Simplemente, no le importaba. Para él, Ezra no era muy diferente del cubo de basura tirado en el suelo detrás de ellos.  

Grayson giró la cabeza de nuevo, mirando al hombre que aún forcejeaba en su agarre. 

«¿Debería romperle el cuello ahora mismo?», pensó.  

Justo en ese momento…  

¡BANG!  

Un estruendo ensordecedor resonó. Grayson parpadeó, confundido por la extraña sensación en su mejilla. Algo ardía. Al pasar la mano libre por su rostro y mirarla, vio un rojo brillante. Una bala le había rozado la mejilla.  

Al volverse lentamente, sus ojos encontraron a un hombre apuntándole con el arma. Ezra, que hasta hace un momento suplicaba, ahora gritaba a su lado, pálido:  

—¡¿Q-qué estás haciendo?! ¡Detente!  

—Apártate. Este bastardo está intentando matar a mi hijo.  

Ezra, al notar la determinación en la voz del hombre, palideció aún más. Mirando alternativamente entre Grayson y el hombre, gritó hacia Grayson:  

—¡Grayson, suéltalo! ¡Ahora!  

«¿De qué está hablando este idiota?», pensó Grayson, frunciendo el ceño con fastidio. Pero Ezra siguió suplicando:  

—Por favor… No quiero verte lastimado. Ellos prometieron que no te harían daño. Así que, por favor…  

Luego, con los ojos llenos de lágrimas, se disculpó:  

—Lo siento… Si no lo hago así, Sandra morirá. Lo siento, por favor… haz lo que digan…  



TRADUCCION: ROBIN
CORRECCIÓN: ROBIN 
REVISIÓN: M.R


¿TE HAS CANSADO?

© 2026 ACOSB

No puedes copiar el contenido de esta página.

    Previous Post

  • CAPÍTULO 153

    Next Post

  • CAPÍTULO 155
Scroll to top
  • INICIO
  • ROFAN
  • BL & GL
  • FANTASÍA
  • +15 & +19
  • VIP
  • MANHWAS
  • My Bookmarks