Capítulo 121
—Hasta ahí llegué. —La comisura de Grayson, que parpadeaba con los ojos medio cerrados, se desmoronó. Sonriendo tímidamente, susurró—: …Dane.
La voz sin energía hizo que Dane se detuviera.
«¿Qué diablos…?»
—¿Qué pasó? ¿No fuiste a una fiesta de feromonas?
Estaba empapado de feromonas Omega. El aroma impregnado en todo su cuerpo era algo imposible si no hubiera estado en una fiesta de feromonas. Ante la pregunta de Dane, Grayson respondió con una risita:
—Sí, fui.
A Dane, que seguía frunciendo el ceño, le soltó como un desahogo:
—Intenté extraer las feromonas con una inyección, pero ese maldito Steward no tenía… Así que vino alguien, un empleado o algo así, y me pinchó, pero joder… lo hizo horrible… Dijo que el medicamento se filtró fuera de la vena… Que mi brazo podría pudrirse. Lloraba como un loco, ¿por qué lloraba él? Es mi brazo…
Grayson soltó otra risita. Dane lo miró atónito.
«¿Qué diablos está diciendo este tipo…?»
Era obvio que no estaba en sus cabales por la droga. Era un milagro que hubiera regresado sano y salvo. Gracias a su instinto, logró llegar hasta aquí, pero al parecer se desplomó antes de entrar a su habitación.
Dane intentó entender la situación, pero aún tenía dudas:
—¿Qué significa que fuiste a una fiesta pero usaste una inyección para eliminar las feromonas?
Grayson respondió como si no fuera gran cosa:
—Para no tener sexo, usé la droga…
—¿Por qué?
Dane aún no lo entendía. ¿Por qué hacer algo así cuando la forma más fácil y efectiva de eliminar feromonas era…? Después de molestarse en ir a la fiesta.
—¿Por qué…?
Grayson le respondió con una sonrisa radiante, mientras el otro fruncía el ceño:
—¿Cómo podría acostarme con alguien que no seas tú?
Por un momento, Dane se quedó sin palabras y solo lo miró fijamente. La lluvia seguía cayendo ruidosamente entre ellos. Bajo esa mirada perdida, Grayson continuó confesando:
—Pensé que ni siquiera necesitaba eliminar las feromonas, pero si no lo hacía, papá se enojaría… Podría volverme loco y… lastimarte. No puedo permitir eso, así que… sí.
Seguía divagando. No se sabía si era por el Rut o por los efectos secundarios de la droga. Lo único claro era que Grayson no estaba en su sano juicio.
«¿Qué se supone que debo hacer en estos casos?» Dane lo pensó con desesperación. Sabía todo sobre primeros auxilios, pero en este momento no tenía ninguna solución.
«¿Cómo manejan los Alfa dominantes esto? ¿Efectos secundarios en un Alfa dominante? ¡Qué tontería…!»
Mientras Dane estaba confundido, Grayson, ajeno a todo, movió sus pupilas nubladas y miró alrededor.
—Es raro… ¿Por qué estás aquí? Yo fui a la fiesta…
Balbuceó y ladeó la cabeza. ¿Estaba intentando salir del efecto de la droga? Ante su expresión desconcertada, incapaz de distinguir entre realidad y fantasía, Dane no sabía cómo reaccionar.
Justo entonces, mientras dudaba, el estado de Grayson empeoró de repente.
—Ugh… ugh…
—¡Grayson!
De pronto, se retorció y empezó a tener arcadas. Dane lo sostuvo con urgencia, pero los espasmos no cesaban. Temblando violentamente, Grayson jadeó varias veces antes de que su respiración se volviera entrecortada. Parecía que en cualquier momento dejaría de respirar. Tenía que hacer algo. Cuando Dane se apresuró a levantarse, de la nada, Grayson agarró su brazo.
—¿Qué… qué pasa?
Dane se tambaleó y, al mirarlo, vio a Grayson observándolo fijamente.
—¿A dónde vas?
Entre jadeos, salió una voz ronca y agitada. Dane parpadeó y tardíamente respondió:
—Suéltame, voy a traer agua o algo…
—¡No te vayas! —Grayson, pálido, gritó desesperado—. No te vayas, Dane. Por favor, no te vayas.
—Solo un momento, déjame ir. Volveré enseguida…
Dane intentó liberar su mano, pero Grayson la apretó con una fuerza increíble. De pronto, gritó con desesperación:
—¡Me equivoqué!
Dane se detuvo en seco. Grayson, con el rostro demacrado, lo miró y continuó con voz angustiada:
—No te preguntaré nada… No te preguntaré nada, ¿okay? Nunca lo sabré, está bien si no me lo dices.
—Mírame.
—Por favor, Dane. Por favor.
La voz de Grayson tembló violentamente. Agarró el brazo de Dane con todas sus fuerzas y suplicó:
—¡No me abandones…!
Robin: listo esta novela acabó conmigo, estoy llorando
Dane no dijo nada. Solo miró fijamente al hombre adulto que le rogaba con desesperación.
—Ah.
El dulce aroma de las feromonas llenaba el aire. No solo Grayson estaba perdiendo la cabeza. Dane exhaló lentamente. En las pupilas dilatadas de Grayson, su propio rostro se reflejaba por completo. Una expresión que podía parecer a punto de llorar, de reír, de enfadarse o de quedarse sin palabras.
Con una mirada indescifrable, Dane lo observó.
Y entonces…
—¿Eh?
De repente, Dane extendió la mano y agarró el cuello de la camisa de Grayson. Antes de que pudiera reaccionar, lo jaló hacia sí y sus labios se encontraron con los de él en un beso abrupto. Grayson, sorprendido, abrió los ojos como platos.
«¿Qué es esto? ¿Sigo soñando?»
Era increíble, pero el contacto de esos labios era real. Y no se detuvo ahí. Dane abrió su boca con la lengua, invadiéndolo sin miramientos. El roce cálido y húmedo lo sacó de su estupor.
Era real. Dane realmente lo estaba besando. De verdad, contra toda lógica.
El roce de esa lengua explorando su boca hizo que el calor se acumulara en su vientre.
«¿Por qué? ¿Por qué ahora? ¿Por qué él…?»
Su mente se llenó de preguntas, pero su cuerpo respondió por instinto. Grayson cerró los ojos y se entregó al beso, ignorando su confusión mental. La saliva dulce se mezclaba en sus bocas. Con un brazo, Dane lo atrajo con urgencia contra su cuerpo, mientras la otra mano se aferraba a su pecho. Dios, incluso cuando Grayson lo apretó con fuerza, Dane no lo rechazó. Al contrario, continuó el beso como si no importara.
«Esto es un sueño.»
Grayson estaba seguro. Esto no podía estar pasando en la realidad. Porque… porque…
—¿Qué pasa?
Dane separó sus labios y habló en un susurro ronco. Su respiración era agitada, quizás por la intensidad del beso. Grayson lo miró y murmuró:
—¿Esto es un sueño, verdad?
—¿Qué?
Con el ceño fruncido, Dane lo observó. Grayson sonrió con amargura.
—Tú nunca serías tan cariñoso conmigo. Sí, definitivamente es un sueño.
La comisura de sus labios se curvó en una sonrisa triste.
—Ni siquiera me hablabas antes.
Dane guardó silencio por un momento. Se llevó una mano a la frente, miró al techo y dejó escapar un suspiro.
—Ah…
Permaneció inmóvil unos segundos. Muchas cosas pasaron por su mente, pero solo fueron unos segundos. Una vez que tomaba una decisión, nunca dudaba. Y esta vez no sería diferente.
—¡Ah!
De pronto, Dane lo agarró del cuello y lo levantó bruscamente, haciendo que Grayson soltara un grito ahogado. Sin darle tiempo a reaccionar, lo arrastró hacia la cama y lo arrojó sobre ella. El cuerpo grande de Grayson rebotó levemente, y Dane no tardó en subirse encima, arrancándole la camisa por la nuca y arrojándola a un lado. Con los ojos aún abiertos por la sorpresa, Grayson solo pudo mirar cómo Dane, ahora encima de él, desabrochaba su cinturón y declaraba:
—Hagámoslo. Sexo.
—¿Q-qué?
Ante la mirada atónita de Grayson, Dane añadió:
—Te ayudaré a eliminar las feromonas.
Y antes de que pudiera procesarlo, Dane tomó su mano y la llevó hacia su propio pecho.
—Adelante, toca todo lo que quieras.
En ese momento, el corazón de Grayson superó las 200 pulsaciones por minuto.
Robin: no saben lo nerviosas que estábamos al sacar este capitulo.
Klynn: Este sufrimiento que es estar refrescando la página esperando el cap, Me torci el pie entrado a mi casaaaa para estooooo

TRADUCCION: ROBIN
CORRECCIÓN: ROBIN
REVISIÓN: M.R