Capítulo 23
—Príncipe Kafir.
—… Si.
—¿Te sentiste mal porque no me tomé en serio tu disculpa?
Kafir como el adulto que era, sabía que debía responder y que no. Pero ya había quedado mal delante de ella varias veces, así que dejó que sus labios se curvaran en una sonrisa avergonzada. Calliope se rió al ver su expresión.
—Las disculpas o el agradecimiento no son nada de lo que avergonzarse. Si estás agradecido, da las gracias; si lo sientes, simplemente discúlpate.
—Pero he oído que hacer eso fácilmente te hace parecer débil.
—¿Quién te ha dicho eso?
—Mi maestro.
—Eres el heredero de la familia de un Marqués. Si vas por ahí siendo demasiado despreocupado, seguramente lo parecerá. Hay partes en las que tienes que aceptar la amabilidad de los demás como algo natural. Sin embargo, por eso debes expresar naturalmente gratitud y disculpas cuando sea necesario.
—Realmente no lo entiendo.
—Esas palabras implican que estás respetando a la otra persona. Así que no lo olvides.
Tras oír sus palabras, Kafir se sumió en sus pensamientos. Karolie, que estaba escuchando la conversación, ladeó la cabeza y parpadeó.
En realidad, a Karolie seguía sin caerle del todo bien Calliope. En realidad, no le agradaba en absoluto. Pero le había dado pastel y protegió a su hermano Kafir de hacerse daño.
«¿Tal vez le gustaría salir a jugar un rato con nosotros?»
Habiendo terminado rápidamente de pensar, Karolie levantó la mano y tiró suavemente de su vestido. En lugar de regañarla por el acto vulgar, solo la siguió una mirada rojiza y tranquila, sin vacilar. Karolie la miró a los ojos y le dijo exactamente lo que quería decir.
—Gracias por evitar que Kafir saliera herido.—Calliope sonrió involuntariamente al oír la voz de la niña.
—De nada. Karolie es una buena niña.
Karolie se rió con ella, y de alguna manera se sintió un poco complacida. La gente a su alrededor normalmente elogiaba a Kafir y lo llamaban niño brillante, pero por primera vez, le estaban elogiando a ella por encima de Kafir, y se sintió bastante bien.
Kafir dejó de pensar y las miró a las dos. En cierto modo se parecía a su hermana Karolie, aunque no compartiera ni una gota de sangre con su madre. Quizá fuera el color rojo de sus ojos.
Calliope dio a los niños té y postre y los envió a sus respectivas habitaciones. Susan encontró a Jack hasta después de que se habían ido. Tenía cara de aburrimiento, como si le hubiera costado encontrarlo.
Calíope abrió la boca de par en par y bostezó. Al encontrarse con su mirada, observó silenciosamente a Jack, quien apresuradamente se rascaba la cabeza nerviosamente. Parecía que Jack también sabía qué había hecho algo malo, ya que esquivó su mirada disimuladamente.
—Si estás cansado, dilo y vete a descansar. No estoy siendo demasiado dura contigo, ¿verdad?
—Lo siento.
—No, no hace falta que te disculpes. Como soy nueva en la familia, te trataré con un poco más de indulgencia.
Mar: indulgencia significa como la facilidad de perdonar, Calliope bonita pensando en el bienestar de las personas que la sirven 💕
—… Bueno, no lo hice a propósito, sólo me quedé dormido accidentalmente, lo juro.
—No te estoy culpando. No está mal quedarse dormido de vez en cuando debido al cansancio. ¿No haces lo mismo frente a mi padre?
—… Lo siento.
—Susan, ¿dónde estaba Jack?
—Estaba en su habitación, durmiendo en su cama.
—Está bien, entiendo.
Susan frunció el ceño como si dijera: “Ese bastardo de Jack. Se durmió descaradamente sin cumplir su trabajo”. Jack tuvo que inclinarse profundamente y disculparse varias veces. Calliope se sentó a la mesa, tomó un poco de té frío, eso hasta que levantó la mano con una expresión cansada cuando escuchó la quincuagésima segunda disculpa. Jack se secó el sudor frío a escondidas, significando que ya era suficiente.
—No es gran cosa, pero averigua sobre el sirviente que está al servicio de Dieter Anastas.
—Bueno, ¿Qué quiere que averigüe, mi lady?
—Cualquier cosa que sirva.
—Hasta ahora no te he dado demasiado trabajo, pero a partir de ahora te daré un poco más de lo normal, ¿Está bien?
—Mi pobre Jack parece estar muy aburrido. Tan aburrido, de hecho, que va a su habitación y duerme durante horas de trabajo.
—Bueno, lo siento…
Calliope volvió a levantar la mano, cortándole lo que iba a decir. A su favor, Jack se calló de inmediato.
—Y encuéntrame a la persona de esta casa que más odie a Dieter.
—¿La persona que más lo odia?
—Sí, ese mismo.—Jack asintió con felicidad, contento de que Calliope no fuera a castigarlo solo para molestarlo. Calliope hizo un gesto a Susan para que recogiera la mesa, luego cogió la taza de té y la colocó sobre su regazo.
—Te dije que yo sería lo peor que le haya pasado.
* * *
Calliope pasó el resto del año en la mansión sin hacer nada. Cuando el invierno terminó y aparecieron los primeros signos de la primavera, ni siquiera fue de compras, sino que se quedó en su habitación. Por supuesto, fue Jack quien más la acompañó en ese tiempo.
—¿Me estás diciendo que no hay nada raro en el sirviente personal de Dieter Anastas?—Calliope se recostó en la cama y cogió el montón de papeles de su mesilla de noche, Jack, quién se desparramó en el sofá no muy lejos de allí, y movió los pies en lugar de levantar la vista.
—Sí, está soltero. Tiene treinta y tres años, y se está quedando con ese temido Dieter para conseguir dinero para su boda.
—¿Cómo conseguir dinero para su boda si no tiene nadie con quién casarse?
Mar: BSBSBSNSN Hombre precavido vale x2, nunca se sabe xD
Jack giró la cabeza desde donde estaba tumbado para mirar a Calliope y levantó un dedo.
—Dado que ya ha llegado a una cierta edad, ¿puede ser que sólo se esté preparando para cuando encuentre a alguien adecuado?
Calliope le dirigió una profunda mirada de comprensión y luego tiró los papeles al suelo. Los papeles ligeramente arrojados se desparramaron en el suelo con estrépito, y Jack soltó un gruñido de anciano al levantarse de su asiento para recogerlos.
—Entonces no parece ser una persona a la que le tengamos que tener cuidado. ¿Y lo otro que te pedí que investigaras?
—Estás hablando de la persona que más odia a Dieter, ¿verdad? También investigué sobre eso. Si miras el documento que está junto a ti…—Calliope, sin siquiera mirar, tanteó la cama buscando a ciegas los papeles.— No, ahí no, más a la derecha. Sí. No, esos papeles no, a tu lado. Ahí están.
Calliope, que consiguió coger los papeles con ayuda de Jack, parpadeó al ver los nombres escritos en ellos.
—DLorean. ¿Una mujer?
—Así es. Veintiocho este año. Como leerás, hace unos tres años, su hermana fue golpeada hasta la muerte por Dieter, y uno de sus ojos quedó arruinado. Ella lo odia desde entonces.
—¿No muchas personas han pasado por eso?
—Sí, bastantes.
No era raro que alguien se le fracturara o perdiera una parte de su cuerpo a manos de un Dieter. Normalmente los echaban de la mansión, pero los que salían con vida estaban en una fase mucho mejor. Calliope sonrió irónicamente mientras echaba un vistazo a unos cuantos papeles más relacionados con la criada llamada DLorean.
—Y sin embargo, parece que no le cae nada bien.
—Dice que sus padres murieron jóvenes y que ella y su hermano tuvieron que depender el uno del otro.
Los papeles que Jack había traído enumeraban las cosas que ella había estado haciendo a espaldas de Dieter. Era una de las criadas asignadas al anexo y, en su larga carrera, se había metido en bastantes cosas: cortar algunos de los pagos de Dieter, sustituir los productos destinados a él por otros de calidad inferior y ayudar activamente a escapar a sus sirvientes.
Mar: Pero que diosa, dios mío. 🫂
—Tiene valor.
—Y mucho, normalmente suelen tenerle miedo, al ser un noble, solo pueden maldecirlos y culparlos de sus desgracias, pero no harán nada más.
—Y ahora por eso me agrada más. Prepara el asiento.—Calliope se levantó de la cama. Susan, que había permanecido en silencio, la condujo a una silla y empezó a peinarla. Jack entró al armario y le tendió despreocupadamente los zapatos y el vestido nuevos.
—¿Volverás a pasar tiempo con él (con Dieter) hoy?
—Sí.
—Usted igual es muy impresionante. Solía enfadarme si pasaba incluso cinco minutos con él.
—Es como escuchar el ladrido de un perro; simplemente dejo que entre por un oído y salga por el otro, pensando en eso, no le doy importancia.—Jack puso los ojos en blanco. La forma en que ella hablaba tan tranquilamente delante de él ahora era fascinante y aterradora a la vez.
No había dado un solo paso fuera de la mansión en semanas, y sin embargo había pasado mucho tiempo con Dieter. Le ponía la piel de gallina verla, porque parecía una nieta bien educada. Sonreía tan dulcemente, pero a sus espaldas solo quería destruirlo.
—El Marqués ha pedido que vayas a su despacho esta tarde.
—Ah, ahora que lo mencionas, es casi la hora de elegir a mis tutores.
—Así es. He consultado la lista que me diste, pero he rechazado a unos cuantos, aunque he conseguido convencer al que habías marcado como más importante, y dice que él decidirá si te da o no la primera lección.
—Él es así.
—¿Cómo supiste eso?, aunque es famoso, no se suele escuchar mucho de él, ¿Sabes cuánto tiempo me llevó convencerlo?
En lugar de contestar que lo sabía, Calliope se limitó a sonreír con satisfacción. Jack refunfuñó, pero se sentó sobre una rodilla frente a ella y le colocó sus zapatos. Calliope movió los dedos de los pies para ver si le resultaban incómodos mientras él se los apretaba a la perfección. Satisfecha de que los zapatos le quedaban bien, Calliope se levantó y se alisó el dobladillo de la falda.
—Echa un vistazo al DLorean.
—Sí, señorita.
—No debería ser difícil conseguir información, ya que le guarda rencor a Dieter. Ah, y si los niños vienen a buscarme mientras estoy en el anexo, diles que los veré mañana por la mañana.
Susan asintió. En efecto, Karolie y Kafir venían a verla siempre que podían. La marquesa, que no se quedaba atrás en materia de educación, ya estos tenían tutores, así que no venían a menudo, pero parecían verla un par de veces a la semana.
Karolie venía con una larga lista de cosas que no le gustaban de sus profesores, y Kafir venía con deberes que no conseguía hacer bien y le preguntaba a Calliope.

RAW HUNTER: ACOSB
TRADUCCIÓN: MAR
CORRECCIÓN: TY