Skip to content

ACOSB

  • INICIO
  • ROFAN
  • BL & GL
  • FANTASÍA
  • +15 & +19
  • VIP
  • MANHWAS
  • My Bookmarks
ACOSB

Capítulo 16

Cuando Dominic anunció que se cambiaría de bufete, la reacción del director fue como si el mundo se hubiera derrumbado.

—¡Solo una vez, solo una vez más, piénsalo bien! ¿Cuál es la razón? ¿Qué te ofrecieron del otro lado? ¡Te daré lo que sea, haré todo lo que quieras! ¡Así que por favor, no me digas que renunciarás…!

El director, dejando de lado su dignidad, se aferró desesperadamente. Aunque parecía que iba a llorar, o incluso tenía lágrimas en los ojos, Dominic no sintió ninguna emoción. Ningún tipo de súplica conmovió su corazón. Lo que él quería era solo una cosa, y desafortunadamente, el director no podía dársela.

—Gracias por todo este tiempo.

Con esas palabras vacías, Dominic dejó la oficina. Ahora era completamente libre.

La fecha para comenzar en el nuevo bufete se fijó tres meses después. Aunque era evidente que no estaban contentos con el retraso de tres meses, no tenían más remedio que aceptarlo, ya que esa era la única condición que Dominic había puesto para aceptar el cambio.

Tres meses podían parecer mucho, pero para Dominic era un tiempo corto, ya que tenía muchas cosas que hacer en ese período. Planeaba casarse con Juliet.

No necesitaba preguntarle su opinión.

Él también lo amaba. Aunque Juliet había mencionado que quería tener un hijo, eso no sería un problema, ya que siempre podrían adoptar.

*Robin:

Sus secretarios estaban ocupados buscando lugares para la boda y una nueva casa, ajustándose a los gustos exigentes de su jefe, pero Dominic eligió personalmente el diseño del anillo.

Perdió tres días buscando un anillo que le quedara bien a Juliet, pero finalmente decidió diseñarlo y encargarlo personalmente.

Un anillo con un gran diamante rodeado de diamantes rosas que evocaban pétalos de cerezo quedaría perfecto en los largos dedos de Juliet.

Todos los preparativos iban viento en popa. Incluso el clima, que solía ser caprichoso, estaba perfecto.

El único problema era que no podía contactar adecuadamente con Juliet. Mientras encargaba la fabricación del anillo único en el mundo y revisaba las propiedades y destinos de viaje que sus secretarios habían seleccionado, intentó reunirse con Juliet varias veces, pero era difícil incluso hablar por teléfono.

[—Ahora estoy ocupado, ¿podemos hablar luego?]

Cada vez que llamaba, Juliet siempre parecía querer colgar rápidamente, y muchas veces ni siquiera contestaba. Aunque Dominic sentía que él parecía ansioso, pensó que no sería nada grave. A diferencia de él, Juliet trabajaba en una empresa, así que era normal que estuviera ocupado.

Pero después de casi tres semanas de evasivas, ya no podía esperar más.

[—¿Debería ir a tu oficina? ¿Qué caso estás manejando que te tiene tan ocupado?]

Cuando finalmente logró contactarlo, Dominic no pudo evitar mostrar su irritación. Para él, esto ya era mucho aguante. Juliet era la primera persona a la que había tratado con tanta paciencia y contención. Pareció darse cuenta, porque después de dar vueltas, finalmente habló.

—¿Podemos vernos el miércoles al mediodía, solo un momento?

Un miércoles al mediodía.

No era el momento ni el lugar ideal para una propuesta de matrimonio, pero ya no había más tiempo. Si planeaban casarse, Juliet necesitaría avisar en su trabajo y tomarse un tiempo libre.

[—Está bien.]

Dominic, pasándose la mano por el cabello con nerviosismo, bajó la voz y añadió:

—Tengo algo para ti.

Antes de colgar, le dio una pista, y Juliet soltó una risa incómoda.

[—¿Qué será? Lo esperaré con ansias.]

Escuchar su voz calmó su mal humor.

—Te amo.

Dominic pronunció esas palabras que no había dicho en mucho tiempo. Esperaba escuchar lo mismo de vuelta, pero no sucedió.

[—Eh… lo siento, estoy ocupado.]

Con esas palabras ambiguas, Juliet colgó. Dominic miró fijamente el teléfono con la pantalla apagada.

Mientras observaba la pantalla negra, sintió una desagradable sensación de que algo oscuro se arrastraba por sus piernas. Era una emoción que nunca antes había sentido, y frunció el ceño mientras miraba hacia abajo, aunque, por supuesto, no había nada.

Se rió brevemente, incómodo por su propia reacción. Él era Dominic Miller. Eso no podía estar pasando.

Debía ser solo su imaginación.

Dominic descartó rápidamente el pensamiento. Después de unos días aburridos y ansiosos, finalmente llegó el día.

* * *

El verano llegaba antes a la ciudad que a otros lugares. Aunque el sol ya calentaba bastante, el clima aún era fresco. Dominic caminó por la calle, dejando que el viento agitara los faldones de su delgado abrigo.

Se había levantado temprano y se había preparado con calma. Finalmente, hoy era el día. Habría preferido cenar tranquilamente y conversar, pero esto tampoco estaba mal. Pronto pasarían unas largas vacaciones juntos.

Una leve sonrisa apareció en los labios de Dominic. En el bolsillo interior de su traje estaba el anillo.

Ya casi era el momento. Al imaginar la sorpresa de Juliet al recibir el anillo de compromiso, su rostro severo se suavizó. Cualquiera que lo conociera se habría sorprendido, pero a él no le importaba. Lo único importante ahora era ver a Juliet.

«Juliet.»

Solo repetir su nombre en su mente hacía desaparecer todo el aburrimiento y la animosidad. La vida, que hasta ahora había sido tan monótona, se volvía increíblemente dulce. Parecía sentir el aroma de las flores en el viento. Un susurro de amor lo acompañaba.

* * *

El hombre entró en la sala privada 15 minutos después de la hora acordada. Esperar a alguien así era algo que Dominic nunca había experimentado en su vida.

Juliet, que entró abriendo la puerta de la sala privada, estaba pálido y con los hombros temblorosos.

—Lo siento, he estado muy ocupado últimamente.

Juliet se disculpó, claramente incómodo, pero Dominic no pudo evitar que su corazón se ablandara de inmediato.

—Solo te lo voy a permitir hoy.

Él miró ostentosamente su reloj de pulsera y añadió una advertencia, pero su tono era tan suave que nadie habría pensado que era una advertencia.

—Sí, gracias.

Juliet sonrió incómodo mientras hablaba. Su expresión, que parecía avergonzada, le daba lástima, así que Dominic decidió no presionarlo más.

«Hoy es un día especial, así que lo perdonaré.»

—¿Has estado bien? Te ves bien.

Después de que el mesero trajera los amuse-bouches*, Juliet fue el primero en hablar. Aunque era un saludo común y corriente, en el caso de Dominic era cierto, así que no podía considerarse una simple formalidad.

*En gastronomía francesa, un amuse-gueule (/aˌmyzˈɡœl/) o amuse-bouche (/aˌmyzˈbuʃ/) es un aperitivo, tentempié, entrante o entremés (hors d’oeuvre) de pequeño tamaño, para poder ser comido de un solo bocado.

—¿Ah, sí?

Dominic sonrió levemente y miró a Juliet al otro lado de la mesa. No solo Dominic se veía bien. Juliet también. Su cabello bien peinado y su traje impecable eran el aspecto típico de un oficinista, pero había algo especial en él. Era Juliet.

Al ver su rostro sonriendo hacia él, el malestar restante en Dominic desapareció por completo. Con un pensamiento de “no hay nada que hacer”, simplemente se rió entre dientes.

—Tú también te ves bien.

—Me han pasado algunas cosas buenas.

—¿Ah, sí?

Su reacción, evitando constantemente el contacto visual como si tuviera algo que decir, hizo que Dominic sonriera.

—Tengo curiosidad, ¿qué ha pasado?

—¿Cómo crees que será el bufete? Dijiste que empezarías en tres meses, ¿no?

Juliet desvió la conversación en lugar de responder. Dominic habló con indiferencia.

—Sí, tengo algo importante que hacer antes de eso.

El flujo de la conversación era bueno. Cuando llegó el momento natural de hablar, Dominic se reclinó deliberadamente en la silla.

«Bien, ¿cuándo debería sacar el anillo?»

Estaba ansioso por ver la expresión de felicidad en el rostro de Juliet al recibir su regalo. ¿Era esta la emoción de la emoción que nunca antes había sentido? Conteniendo una sonrisa que se formaba involuntariamente en sus labios, Dominic comenzó a hablar.

—Tengo algo que decirte.

Juliet, que estaba bebiendo agua, giró la cabeza para mirarlo.

—Ah, yo también. Tengo algo que decir.

Ante su reacción incómoda, Dominic esbozó una sonrisa relajada.

—Habla tú primero.

Que el momento de la confesión se retrasara no era un gran problema para Dominic en ese momento. Después de todo, las palabras importantes suelen venir al final.

Además, hoy era más considerado y atento que nadie en el mundo. Como si pudiera hacer cualquier cosa por la persona frente a él, como si estuviera dispuesto a aceptar cualquier descortesía que cometiera.

Juliet, que había desviado la mirada del rostro suave de Dominic, abrió la boca. Mirando hacia otro lado, como si estuviera arrojando las palabras apresuradamente dijo:

—Me voy a casar.

Excepto por eso.

*Robin:



TRADUCCIÓN: ROBIN
CORRECCIÓN: ROBIN 
REVISIÓN: M.R


¿TE HAS CANSADO?

© 2026 ACOSB

No puedes copiar el contenido de esta página.

    Previous Post

  • CAPÍTULO 15

    Next Post

  • CAPÍTULO 17
Scroll to top
  • INICIO
  • ROFAN
  • BL & GL
  • FANTASÍA
  • +15 & +19
  • VIP
  • MANHWAS
  • My Bookmarks