Capítulo 36
A diferencia de las bromas que le gastaba a Joo Tae-hyun, Seo Baek-han trataba a su novia con mucho cuidado.
No le tocaba la cintura sin permiso, ni le echaba el brazo sobre los hombros, ni la atraía hacia su regazo. Cuando hablaban en público, soltaba su mano, pero de vez en cuando, levemente, le rozaba el dorso evitando miradas ajenas y soltaba una risita breve.
«Así es como sonríe Seo Baek-han cuando le gusta alguien».
Qué extraño.
Al principio, ni siquiera eran amigos cercanos. Él era quien sentía admiración unilateral por él. Probablemente, Seo Baek-han ni siquiera imaginaba que Joo Tae-hyun lo seguía con tanta seriedad.
Así que, aunque sabía que no tenía sentido sentirse así de afectado, incluso experimentar una sensación de pérdida al verlo con su novia… no podía evitar que me doliera el pecho.
«Al fin y al cabo, nunca lo tuve. No, ni siquiera es correcto decir “tener” a alguien como él».
Cada vez que veía a Seo Baek-han con su novia, sentía como si hubiera tragado vidrio, un escozor en la garganta, pero no podía apartar la vista. Porque, sinceramente, me gustaba ver las diversas expresiones de Seo Baek-han, algo que nunca había visto antes y que no esperaba ver.
Seo Baek-han, como novio de alguien, se aseguraba de que su novia no tuviera que cargar con nada más que su teléfono, llevando él mismo lo que fuera necesario: servilletas, toallitas húmedas, agua… esas pequeñas cosas.
El alto Seo Baek-han, cuando su novia le pedía que le tomara una foto, se arrodillaba gustoso o se inclinaba para encontrar el ángulo en el que ella luciera más bonita.
Seo Baek-han solía sonreír sin que ella lo notara, como si estuviera pensando ¿qué voy a hacer contigo?, apoyando la barbilla en su mano.
Era la mirada ardiente de un hombre adulto, algo que Joo Tae-hyun, un chico alfa siete años menor con apenas unos puntos en común, probablemente nunca experimentaría en su vida.
Seo Baek-han se había burlado de Joo Tae-hyun diciendo que su cintura cabía en un puño, pero la de su novia era delgada como el tallo de una flor. Si eso era lo que él llamaba gustos personales…
Al llegar a ese pensamiento, Joo Tae-hyun se sobresaltó y dio un pequeño brinco.
«Un momento, ¿por qué estoy pensando en esto?».
«Seo Baek-han solo es un hyung al que admiro, y esa es su novia. ¿No sería más raro que él me mirara como la mira a ella…?»
—Hmm, ejem.
Preocupado por el pálido y desconcertado Joo Tae-hyun, Choi Yeon-joon tosió y se acercó un poco más.
—Eh… ¿puedo tomar un poco de alcohol?
—…Adelante.
—Gracias. Si no es ahora, ¿cuándo probaré un alcohol tan caro? En mi casa, si no es licor tradicional, ni lo pruebo.
Como si beber solo makgeolli lo hiciera un experto en artesanías tradicionales. Añadiendo excusas patéticas, Choi Yeon-joon tomó la copa de whisky. Sin hielo, el líquido era oscuro como un veneno.
—Pero, ¿eres cercano a Seo Baek-han?
—…No sé si llamarlo cercanía.
—No es del tipo que se lleva bien con los más jóvenes, así que me sorprende. Para empezar, ni siquiera tiene amigos menores.
Pero de vez en cuando hablaba de ti dijo Choi Yeon-joon, tomando un sorbo. Joo Tae-hyun, que había estado respondiendo distraído, no pudo evitar preguntar con curiosidad.
—¿Habla de mí?
—Sí. Como hace un rato. Dijo que tienes buena presencia y una expresión facial genial.
Joo Tae-hyun se tocó los labios torpemente.
«¿En serio? ¿Le gustó tanto mi cara inexpresiva que hasta me elogió frente a su mejor amigo?».
—Una vez fui a California a ver a Baek-han, y creo que mencionó que recibió un mensaje tuyo.
—…Seguro le molestó, con su carácter.
—Si realmente le molestara, lo habría ignorado o bloqueado. En fin, parece que te tiene en cuenta. Como Seo Baek-han es considerado el sucesor político del Príncipe Yi Hwang, supongo que también está pensando en formar su propio círculo.
El último susurro de Choi Yeon-joon se perdió entre la música del lounge y el bullicio de la gente.
Pero Joo Tae-hyun captó claramente «Seo Baek-han» y «su propio círculo». Por eso, sintió como si la gravedad hubiera desaparecido y su cuerpo flotara.
Como si ya no estuviera molesto por haber perdido un juguete, se animó rápidamente con las anécdotas de Choi Yeon-joon.
«Vaya, hoy mi estado de ánimo ha sido una montaña rusa».
—Por cierto, ese Seo Baek-han… ¿cómo decirlo? Es demasiado bueno en el amor.
—¿Eh?
Aunque de repente se había convertido en niñero, a Choi Yeon-joon no le importaba, ya que así podía beber lejos de gente molesta.
—No. Seo Baek-han es obsesivo, ¿no? El epítome del autocuidado. Pero en el ámbito del sex… digo, del amor, es bastante… libre.
—¿Libre?
—Bueno, ya sabes. No retengo a quien se va, no rechazo a quien viene. ¡Ugh, esto es fuerte!
—…¿No es al revés?
—¿Eh? Ah, sí. No retengo a quien se va, no rechazo a quien viene.
Choi Yeon-joon, que había bebido con el estómago vacío, parecía un poco ebrio. Finalmente, apartó su copa venenosa y tomó un plato de frutas. Como esta era su única oportunidad de escuchar detalles privados de Seo Baek-han, Joo Tae-hyun ardía de impaciencia mientras Choi Yeon-joon masticaba uvas tranquilamente.
—¿Y entonces? ¿Por qué Baek-han hyung es tan… libre?
—¿Eh? Bueno, una vez le pregunté por curiosidad: ¿Qué harás si estalla un gran escándalo?. ¿Sabes lo que dijo?
—¿No crees que es bueno que no sea demasiado limpio en mi vida privada? Prefiero que circulen rumores de que cambio de novia seguido a que digan que me drogo o apuesto. Al menos, cuando salga algo a la luz, la gente dirá “ah, él siempre ha sido así”. Es mejor tener algo así para que todos respiren tranquilos. Si eres demasiado perfecto, la gente solo espera el momento en que caigas.
—¿Y sabes qué más dijo?
Choi Yeon-joon, ahora con la lengua suelta, se comió dos uvas con cáscara antes de continuar el chisme.
—Además, no salgo con varias a la vez, ni con mujeres casadas. ¿Cuál es el problema?.
—Creo que Seo Baek-han planea usar esa imagen de “novias cambiantes” en algún momento.
«¿Cómo puede vivir tan calculadoramente?».
—Aún somos jóvenes. Incluso con la fundación de 〈Haechi〉, Seo Baek-han no necesitaba esforzarse tanto. Pero se empeñó en reclutar gente, conseguir patrocinios, ganarse reconocimiento…
Choi Yeon-joon chasqueó la lengua, y Joo Tae-hyun mordió su labio seco. Ambos se sumieron en sus propios pensamientos sobre la misma persona.
—…Pero si la trajo hasta aquí, ¿será que esta vez es en serio?
—No lo creo. Le dijo a Han Se-yeon desde el principio: No pienso casarme contigo. Eres para una relación, así que si esperas más, mejor ni empezemos.
—¿En serio?
—Síp. Bueno, no tan descarado, lo dijo de manera romántica. No sé todo su historial, pero… en fin, dudo que quiera casarse con alguien con quien sale así de casual.
—…
—¿Viste? Cuando su novia preguntó por el Príncipe Yi Hwang, la ignoró. Todos sabíamos que preguntaba si podía conocerlo o si él la presentaría.
Eso hacía aún más incomprensible el comportamiento de Seo Baek-han. Si no planea casarse, ¿por qué traer a su novia a un evento así? ¿Para presumir? No parece su estilo. Ni parece necesario…
—Oye, hyung Yeon-joon.
—¿Mmm? Espera, déjame terminar esto.
—Tómese su tiempo. Pero… ¿qué tipo de persona le gusta a Baek-han hyung? ¿Con quién suele salir?
—¿A Seo Baek-han? ¿En el amor?
—Sí.

TRADUCCION: ROBIN TU PATRONA
CORRECCIÓN: ROBIN
REVISIÓN: KARA