Capítulo 31
Bliss, en medio de la confusión, se esforzó por comprender la situación actual. Sin embargo, las posibilidades que su pequeña capacidad cerebral podía imaginar tenían un límite muy claro.
—¿Será Eina la novia de Cassian?
Por mucho que lo pensara, la relación entre los dos no parecía corriente. En los dramas siempre hay parejas que susurran escondidas detrás de un árbol así, y en su mayoría son relaciones ilegítimas. Si son universitarios, ya son adultos, así que es normal que tengan noviazgos. Además, Cassian es guapo, amable y el heredero del Duque de Strickland, así que a todo el mundo le gustará.
—¡Pero Cassian es mi prometido!
Bliss estaba seguro de ello. Además, el ya había visto a Cassian desnudo. Por lo tanto, los dos no tenían más remedio que casarse. Porque eso es lo que hace un “hombre responsable”. Y además…
«Yo soy especial para Cassian».
Bliss creyó en las palabras de los amigos de Cassian cuando le dijeron: “Tú eres especial”. Por eso estaba seguro de lo que Cassian diría a continuación. Seguramente diría: “Bliss es mi querido amigo”.
—¡Confío en ti, Cassian!
Bliss esperó la respuesta de Cassian con una fe inquebrantable. Esa confianza no flaqueó hasta que él abrió la boca y emitió un sonido.
—Haa… No puedo evitarlo, es de la familia Miller. No me queda más que soportarlo.
Ante esa respuesta, acompañada de un suspiro entre quejumbroso, Bliss, por un momento, dudó de sus oídos. —¿Qué es lo que he oído?—. Mientras él solo parpadeaba, la mujer volvió a hablar.
—Pobre Lord Strickland. En estas largas vacaciones, tener que dedicarse a cuidar niños.
Ante esa voz fingidamente compasiva, Cassian se rió entre dientes y respondió con despreocupación.
—Menudo cuadro, ¿eh? Quién me iba a decir que pasaría estas largas vacaciones haciendo de niñera de una mocosa americana mocosa.
—¿Qué?
Era una sucesión de palabras increíbles. ¿Mocoso? ¿Americano? ¿Mocoso? Ante esas palabras que jamás imaginó que saldrían de la boca de Cassian, Bliss se quedó aturdido, como si le hubieran golpeado en la cabeza. ¿De verdad? ¿Esa era realmente la verdadera intención de Cassian?
—Entonces, ¿qué han sido todas las acciones que ha tenido conmigo hasta ahora?
La respuesta llegó pronto.
—¿Tan importante es el apellido Miller?
Cuando Eina frunció el ceño, Cassian negó con la cabeza.
—La familia Miller es una de las más poderosas de Estados Unidos. Además, Ashley Miller, según parece, va a entrar en la política ahora. Mantener una buena relación beneficia a la familia…
Luego, soltó una risita y, frunciendo el ceño, añadió:
—Aún así, Bliss es más fácil de manejar que otros Miller, así que menos mal.
Entonces, Eina, como en tono de burla, le lanzó una mirada entrecerrada a Cassian.
—Hace un rato te vi, no podías apartar la vista de ese mocoso mientras bebía su cacao. No me digas que sientes algo raro por una niño tan pequeño…
La actitud relajada de Cassian cambió en ese instante. La sonrisa desapareció de sus labios y su rostro se tornó serio. Al verlo, Eina se sobresaltó, y él murmuró en voz baja.
—No digas tonterías tan asquerosas. Solo lo miraba para limpiarle la boca, porque comía de manera desordenada.
La reacción de Cassian fue inmediata. Al ver su expresión de repugnancia, como si fuera a vomitar, Eina se disculpó al instante.
—Era una broma, lo siento.
—Hay cosas que se pueden decir y cosas que no. Si vuelves a soltar una estupidez así, por mucho que seas tú, no te lo perdonaré.
—Entendido, lo siento. De verdad.
Eina se disculpó de nuevo y besó ligeramente los labios de Cassian. Con su sonrisa coqueta, Cassian no la reprendió más, pero su estado de ánimo no era precisamente bueno.
—Solo había sido amable con el niño que me habían encargado, ¿y ahora resulta que me tratan como a un pervertido que hace esas cosas con niños?
Pero no solo Cassian había arruinado la tan esperada noche de Amán; todos tenían parte de culpa. Y quizás, la causa estaba en Cassian. No, no quizás, era evidente. Después de todo, Bliss estaba allí por su culpa.
Sabiendo eso, se pasó una mano por la cara y luego soltó un profundo suspiro. Eina, que estaba pendiente de su reacción, cambió rápidamente de tema y preguntó:
—Pero bueno, Bliss es lindo, ¿verdad? ¿Es cierto que los demás son todos Alfas dominantes? ¿Los has visto?
Ante el nuevo tema, Cassian respondió con desgana:
—No son gran cosa. Solo unas variantes que van por ahí soliendo feromonas apestosas.
—¿Qué?
—¿Qué?
Casi al mismo tiempo que la reacción de él, Bliss estuvo a punto de gritar. Tapándose apresuradamente la boca, abrió los ojos de par en par y esperó las siguientes palabras. Cassian, sin saber en absoluto de la existencia de Bliss, continuó hablando con indiferencia.
—Quiero decir que no son para tanto. Ya conoces los rumores sobre los Miller, ¿no? Pues no son muy diferentes.
Luego, añadió cínicamente:
—El mayor, bueno, ese es más o menos útil. Pero aun así, de los gemelos que le siguen, uno es un idiota con un tornillo suelto y el otro es un pervertido. Y del que dice ser actor, su apodo es “perro rabioso”, con eso está dicho todo. La chica que le sigue… bueno, mejor ni hablar.
Robin: nadie puede hablar mal de los Miller excepto su fandom!! esputido!!
—Vaya, vaya, vaya, vaya, menuda crítica.
Ella exclamó, como si estuviera desconcertada.
—Y con esa opinión, te llevas tan bien con el pequeño de esa familia.
Ante eso, Cassian se encogió de hombros.
—Manejar a un mocoso tonto no es nada del otro mundo.
La mujer soltó una risita y luego besó ligeramente los labios de Cassian.
—Entonces, te guardaré el secreto.
Cassian también sonrió e inclinó la cabeza. Justo cuando el beso entre los dos iba a hacerse más profundo, de repente sonó el timbre de un teléfono móvil. Cassian, aún con los labios pegados a los de ella, rebuscó en el bolsillo de su pantalón y, tras un momento, se llevó el teléfono al oído.
—Sí, soy Cassian Strickland.
Al responder, por fin separó sus labios, y la mujer se limpió los suyos con el dorso de la mano. Tras una breve conversación, colgó y dijo con rostro visiblemente disgustado:
—Es mi padre. Vete primero, tengo que volver a llamar.
—No hay más remedio.
Se dieron un beso rápido a modo de despedida y se separaron. Bliss, que había estado mirando alternativamente a los dos mientras se alejaban en direcciones opuestas, no salió de detrás del árbol hasta varios minutos después.
«Qué malnacido».
Ya solo, apretó los dientes mientras miraba fijamente hacia donde Cassian había desaparecido.
—¿Cómo puede actuar tan falsamente? ¡Basura, caradura! Me ha estado engañando todo este tiempo. Fingiendo ser amable, mientras por detrás pensaba todo esto.
Hubiera sido mejor que lo ignorara desde el principio. Así no habría tenido expectativas. Pero lo que más enfurece a Bliss es otra cosa.
«Puedo soportar que me insulten a mí, pero no que insulten a mi familia».
Cómo se atreve a llamar pervertido, idiota y perro rabioso a sus hermanos. Claro que las preferencias de Stacy son un poco diferentes a las de los demás, a Grayson siempre le falta algún tornillo, Chase no para de decir tacos y usar la violencia, y Larien es una mujeriega incorregible, pero para Bliss son su sangre y su familia, los más preciosos del mundo. ¿Cómo se atreve a decir esas cosas?
—Maldito desgraciado.
Bliss pronunció el insulto contra Cassian en voz alta.
—No debo autolesionarme—. Pero tragar y pasar por alto esto es demasiado indignante.
—Me vengaré.
Bliss apretó los dos puños y lo prometió.
—¡Mamá, papá, Nathaniel, Stacy, Grayson, Chase, Larien! ¡Todos, mirad bien cómo defiendo el honor de los Miller!
Robin: ese es mi bebe!!!
—¡¡¡Grrrruaaaaaaahhhh!!!
Bliss, lanzando un alarido, giró los brazos como aspas de molino y se lanzó hacia adelante. En sus ojos llameantes no veía nada.
—¡Que se interponga quien quiera! ¡Acabaré con todos!
—Bliss, ¿dónde has estado?
Justo entonces, un tipo lo vio y lo saludó. —Bah, total, son todos iguales—. Bliss, sin disminuir la velocidad, corrió hacia él. ¡Golpe con la cabeza!
…Eso creía.
—¿Euhk?
En ese momento, traicioneramente, un raíz de árbol que sobresalía le hizo tropezar. Con un breve grito, su cuerpo salió volando y Bliss rodó y rodó hasta chocar contra el cuerpo del tipo.
—¡Bli… ugh!
El tipo, que no pudo esquivar a tiempo el bulto que se le abalanzaba, gritó y cayó al suelo acto seguido, con un sonido sordo, golpeó la cabeza contra un árbol y se desmayó.
—Hmph.
Bliss, que sin querer había embestido al hombre con su cuerpo, por fin recobró el sentido y se levantó.

TRADUCCIÓN / CORRECCIÓN: ROBIN
REVISIÓN: ROBIN
RAWS: KLYNN