Skip to content

ACOSB

  • INICIO
  • ROFAN
  • BL & GL
  • FANTASÍA
  • +15 & +19
  • VIP
  • MANHWAS
  • My Bookmarks
ACOSB

Capítulo 26

Entonces, como si fuera lo más natural del mundo, el niño le rodeó el cuello con los brazos y hundió su rostro en su hombro. Sin olvidarse de hacer un pequeño sonido de satisfacción, “Uung”.  

Un niño criado con abundante amor.

Siempre que veía a Bliss, Cassian lo comprendía de verdad. Él mismo, Cassian, se había criado sin carencias. Los Duques eran, inusualmente, un matrimonio muy unido y prodigaban un amor sin reservas a sus hijos, así que él nunca había tenido quejas en particular.

Pero Bliss era diferente en cierto aspecto. Era un niño que devolvía mucho más amor del que recibía. Por eso, aunque cada vez le hervía la sangre, al final siempre terminaba perdonándolo.

Y esta vez no era diferente. Incluso mientras caminaba para llevar a Bliss a su habitación, una sonrisa se dibujaba en los labios de Cassian.

—Uung, ¿Cassian…? —el niño, quizá despertándose del sueño, murmuró y llamó su nombre. Cassian le dio unas palmaditas en la espalda como para indicarle que siguiera durmiendo mientras se dirigía a la habitación de Bliss.

«Eso sí, que se duerma en mi habitación no puede ser».

Tras dejar suavemente a Bliss en la cama, regresó a su propia habitación con sigilo, pisando con cuidado para no ser descubierto. Gracias a que no olvidó cerrar la puerta con llave, esa noche Cassian pudo dormir a pierna suelta por primera vez en mucho tiempo.

15.

La cara de Bliss en la mesa del desayuno estaba literalmente hinchada. Al ver al niño sentado con el ceño fruncido y los mofletes inflados, la Duquesa preguntó extrañada:

—Bliss, ¿qué te pasa? ¿Ha pasado algo que te tenga de mal humor?

—Sí ha pasado. Pero es un secreto.

Aunque decía eso, la mirada resentida de Bliss se dirigía, sin mentira alguna, hacia Cassian. La Duquesa miró a su hijo como pidiendo una explicación, pero Cassian, con rostro radiante, ya se había levantado de la mesa después de vaciar tres platos.

—Hoy también tengo trabajo, así que me retiro.

—Pero, hijo…

Justo cuando la Duquesa iba a decir algo más, Bliss se limpió la boca apresuradamente con la servilleta y saltó de la silla. Al darse cuenta de su falta de modales, regresó rápidamente e hizo una reverencia a la Duquesa.

—Yo también me retiro. ¡Cassian, espérame, Cassian!

Viendo la espalda del niño que lo seguía apresuradamente, la Duquesa no pudo evitar suspirar de nuevo.

* * *

—¡Es muy cruel que cerraras la puerta con llave! —exclamó Bliss, que había seguido inmediatamente a Cassian, con resentimiento. Al abrir los ojos temprano esa mañana, se había dado cuenta al instante de qué habitación era en la que yacía. Y también pudo saber, sin mucha dificultad, quién lo había llevado hasta allí.

Pero eso no fue todo. Salió rápidamente de la habitación y fue hacia la de Cassian, pero al comprobar que la puerta estaba cerrada con llave, sintió una gran traición. Y ahora.

—¡Solo quería saludarte por la mañana, pero tenías la puerta cerrada con llave!

—Entrar y salir de la habitación de alguien sin permiso es una gran falta de respeto, Bliss.

Cassian le dio la lección al niño con demasiada calma. Pero eso no fue todo. También tenía planes para hoy. Había muchas cosas que preparar de antemano para hacer precisamente eso.

Bueno, antes de eso, primero tendría que apartar a este pequeño.

—Bliss, ¿recuerdas lo que te dije antes?

—¿Eh, qué?

Bliss, que estaba a punto de protestar de nuevo por el repentino cambio de tema, se detuvo en seco, y Cassian continuó:

—Que te llevaría a ver pájaros, ¿no? ¿Qué tal mañana?

—¿Pájaros?

¡Cierto, es verdad que dijo algo así!

Se le había olvidado, ya que era una conversación de hacía casi dos semanas. Mirando al niño, cuya expresión cambió al instante y se iluminó por completo, Cassian pensó: «Los niños son fáciles», y dijo:

—Hoy estoy ocupado preparando eso, así que salgamos mañana, ¿de acuerdo? Hoy puedes ver con mamá el drama que no pudisteis ver ayer.

El día anterior, su madre lo había atrapado y le había estado sermoneando durante casi una hora. Le decía que a dónde demonios iba todo el santo día, dejando al niño solo. Gracias a eso, también supo lo que los dos habían hecho mientras él no estaba…

Pero, la verdad, él también tenía algo que decir al respecto. Había estado bastante ocupado intentando solucionar las tonterías que había hecho. Había tenido que reajustar horarios o incluso cancelar citas y reunirse con gente, así que había estado muy estresado. En su lugar, pensaba dedicarle toda la semana siguiente a Bliss.

Porque pronto tendría que regresar.

—Ver pájaros no es divertido —dijo Bliss, frunciendo los labios. Estaba claro que se había enfadado. Cassian sonrió y le dio un suave golpecito en la nariz.

—Seguro que es divertido, ya verás.

—¡He dicho que no es divertido!

—De acuerdo, Bliss. Me voy ya.

Bliss seguía enfadado, pero Cassian se limitó a despedirse y se marchó. Al final, Bliss tuvo que quedarse allí solo, con el labio fruncido.

* * *

«Hum, qué malo».

Aunque el sol ya comenzaba a ponerse, Bliss seguía tumbado en la cama sin haberse calmado. Cassian aún no había vuelto. Había tenido que pasar otro día aburrido.

—…Qué soledad.

De repente, sintió nostalgia de Papá y Daddy, de su hermana y sus hermanos. Iba a sollozar, “Huu”, cuando de pronto escuchó un sonido desconocido.

RRRRR, RRRRR. 

Bliss, que estaba golpeando la almohada sin motivo al oír el sonido del otro lado de la puerta, inclinó la cabeza con curiosidad. «¿Qué ruido es ese?»

Como no podía soportar la curiosidad, no lo dudó y saltó de la cima atravesando la habitación. ¡Upa! Al abrir la puerta y asomar la cabeza, vio a un sirviente caminando arrastrando una maleta.

—Oh.

Bliss parpadeó, extrañado, y enseguida corrió hacia él.

—¡Oiga! ¡Señor! ¡Eso, eso!

Ante el grito apresurado, el sirviente se detuvo y esperó a Bliss. Bliss se paró frente a la maleta, examinó el equipaje de un lado a otro y preguntó:

—¿Qué es esto? ¿Es el equipaje de Cassian? ¿Adónde lo lleva? ¿Es cosa de Cassian?

Ante la lluvia de preguntas, el sirviente respondió con voz tranquila:

—El señorito ha ido a ver a la Duquesa. Ha ordenado que carguemos este equipaje en el coche, ya que saldrá enseguida.

—¿Que sale enseguida? ¿Ahora?

Preguntó Bliss, sorprendido, y el sirviente respondió “Sí” e hizo una breve inclinación de cabeza en señal de despedida.

—Entonces, me retiro para cumplir la orden…

Bliss observó la espalda del hombre que se alejaba a grandes zancadas. Ahora mismo, Cassian está con la Duquesa. ¿Entonces estará en la habitación de la Duquesa? Bliss miró hacia atrás un momento y luego volvió a girar la cabeza hacia donde el hombre había desaparecido. 

«De todas formas, Cassian saldrá pronto. Aunque vaya ahora allí…»

—¡Cierto, claro!

De repente, se le ocurrió una idea genial. Y Bliss, sin perder más tiempo, corrió apresuradamente hacia donde el sirviente se había ido.

Robin: no Bliss a donde vas

* * *

La Duquesa miraba a su hijo con el ceño fruncido. Había llamado a su hijo, que acababa de entrar, inmediatamente a su habitación, pero él estaba otra vez con intenciones de salir.

—Pero ¿cómo es posible que teniendo invitado en casa, sigas saliendo? —le reprochó la madre.

Cassian respondió como si hubiera estado esperando la pregunta:

—Ya le dije que no podía evitarlo por un compromiso. Es una cita que tenía cerrada con antelación. Además, en primer lugar, que ese chico viniera no estaba planeado. He hecho todo lo que he podido.

No había nada incorrecto en sus palabras, pero era cierto que cada una de sus respuestas no le gustaban. La Duquesa continuó con expresión aún descontenta:

—Y encima, pasar la noche fuera. Hacer cosas propias de vagabundos…

—Piense que es una excursión por el territorio. Me alojaré dentro del territorio.

Eso tampoco era incorrecto. El único problema era que el bosque junto al lago, en las afueras del territorio, era prácticamente un terreno abandonado.

—Ay.

Al final, fracasando en su intento de doblegar la terquedad de su hijo, la Duquesa frunció el ceño y cambió el tono de su pregunta:

—¿Estás seguro de que estará bien, Cassian? ¿No será algo peligroso?

A su madre, que ponía cara de preocupación, Cassian respondió con despreocupación:

—No se preocupe, estoy bien preparado.

—Si tú lo dices, no hay más remedio. Ten cuidado y vuelve.

La Duquesa finalmente se rindió y añadió con expresión severa:

—Pero que esto de andar por ahí a tu aire sea lo último, ¿eh? Bliss se siente muy solo. Es tan triste verlo mustio y solito.

Dejando escapar un breve suspiro, le dijo a su hijo:

—Al menos el tiempo que te queda, préstale un poco de atención a Bliss. Pasa tiempo con él.



TRADUCCIÓN / CORRECCIÓN: ROBIN
REVISIÓN: ROBIN
RAWS: KLYNN 


¿TE HAS CANSADO?

© 2026 ACOSB

No puedes copiar el contenido de esta página.

    Previous Post

  • CAPÍTULO 25

    Next Post

  • CAPÍTULO 27
Scroll to top
  • INICIO
  • ROFAN
  • BL & GL
  • FANTASÍA
  • +15 & +19
  • VIP
  • MANHWAS
  • My Bookmarks