Capítulo 37
Mientras tanto, la casa seguía derrumbándose. Justo cuando pensaban que no quedaba más tiempo, los bomberos colocaron una escalera donde Dane estaba parado.
A pesar de la situación, Dane primero pasó al perro. Otro bombero lo recibió abajo, y solo entonces Dane comenzó a bajar peldaño a peldaño. En el momento en que puso su primer pie en el suelo, el edificio colapsó por completo. Al mismo tiempo, los bomberos corrieron hacia él entre gritos de alivio.
—¡Dane, Dane!
—¡Maldito seas, no sabes cuánto nos preocupaste!
—Sabía que lo lograrías, ¡siempre lo supe!
—¡Charlie, Charlie…! Oh, no…
—Tranquilo, Dane. Descansa ahora. Nos encargaremos del resto.
—¡Alguien déle oxígeno a Dane, rápido!
Mientras lo abrazaban y le daban palmadas en la espalda, desbordándose de preocupación y alivio, Dane solo dijo:
—¿Alguien tiene agua?
Con un rostro cansado y el cabello despeinado, su comentario casual hizo que todos se apresuraran a ofrecerle botellas de agua.
* * *
Después de inhalar oxígeno fresco y rehidratarse un poco, Dane finalmente recuperó algo de lucidez. Para entonces, el incendio estaba casi controlado, y los bomberos se movían por el área, ocupados con las tareas restantes.
Fue entonces cuando sus ojos se encontraron con una mirada familiar. Al girar la cabeza, Dane vio a Grayson mirándolo fijamente. Después de observarlo un momento, Dane terminó de beber el agua, dejó la botella vacía y fue el primero en hablar.
—¿Qué? ¿Tienes algo que decir?
No había provocación en su pregunta. Más bien, parecía genuinamente molesto. Después de todo, acababa de pasar por una situación de vida o muerte.
Grayson, que lo había estado mirando en silencio, esbozó una leve sonrisa. ¿Era este el momento para sonreír? Dane se preguntó brevemente, pero no le dio mucha importancia. Esperó en silencio una respuesta, y Grayson finalmente habló lentamente.
—¿No vas a decirme que este trabajo no es para mí, que debería hacer otra cosa?
Era lo que Grayson había escuchado antes. Claro, no era la primera vez que recibía ese tipo de críticas o sermones. Cosas como: “No piensas en los demás, no perteneces aquí, este trabajo no es para ti”. Y ahora, probablemente se agregaría algo más.
“Alguien como tú no puede ser un bombero con sentido de misión”, o algo por el estilo.
Grayson esperaba que Dane le soltara uno de esos sermones presumidos. Pero en su lugar, Dane respondió con indiferencia:
—¿Por qué lo haría?
Grayson se detuvo, sorprendido. Dane, con su rostro cansado, lo miró directamente y continuó:
—Es tu vida. Puedes vivirla como quieras.
Después de decir eso, Dane buscó otra botella de agua, la abrió y bebió ávidamente. Grayson lo miró con asombro, todavía confundido.
«…¿Qué pasa con este tipo?»
Se dice que cuando la gente descubrió por primera vez al ornitorrinco, nadie creía que tal criatura existiera. En ese momento, Grayson sentía que estaba experimentando lo mismo que esa primera persona.
«¿Qué habría pensado ese hombre al ver a esa criatura imposible? Probablemente lo mismo que yo ahora.
¿Qué diablos es este tipo?»
Grayson miró a Dane con una expresión de confusión. Pero Dane, aparentemente sin interés en nadie más, seguía bebiendo agua, sentado en la acera frente a una casa que no se había incendiado.
Parte 3: Encontré el pecho perfecto.
Naomi Parker, ganadora del Oscar a la mejor actriz, estaba ese día memorizando un nuevo guión mientras abrazaba a su querido perro. Justo cuando se llevaba una galleta a la boca y tomaba un sorbo de café recién hecho, sonó el teléfono. Sorprendida por la llamada a una hora tan tardía, revisó el número y se ilusionó al ver que era de una actriz con la que había sido cercana desde sus inicios.
—Sí, soy yo. ¿Qué pasa? Claro, ¿por qué? ¿Qué ocurre?
Naomi respondió con entusiasmo, asintiendo mientras escuchaba, hasta que de repente se sorprendió.
—¿Qué dices?
Se levantó de un salto, haciendo caer el guión que tenía en su regazo, pero no le importó. La noticia que acababa de escuchar era demasiado impactante. Con el perro aún en sus brazos, Naomi continuó la conversación.
—¿Grayson Miller se hizo bombero? ¿Qué significa eso?
[—No lo sé, ni yo misma] —respondió la voz al otro lado, igual de perpleja—. [Lo vi por casualidad, pero juraría que Grayson Miller estaba con un uniforme de bombero. Lo miré varias veces, estoy segura al 99%, pero aún así no podía creerlo, así que te llamé. Tú eres cercana a él, ¿no?]
—Muy cercana —dijo Naomi, apretando los dientes y sonriendo—. Tanto que no me perdería su funeral por nada del mundo.
[—¿En serio? Bueno… de todos modos, búscalo. La palabra clave es…]
La amiga, sin conocer los verdaderos sentimientos de Naomi, le explicó cómo buscar la información. Naomi colgó y abrió YouTube, siguiendo las instrucciones. El video mostraba un incendio en un pueblo, con varias casas en llamas y bomberos moviéndose rápidamente. Todos menos uno.
—¡Dios mío! ¡Es él!
Naomi gritó sin darse cuenta, pausando el video rápidamente. Lo revisó una y otra vez, pero no había duda. Esa complexión y ese rostro no podían pertenecer a nadie más.
—Dios mío, ¿un bombero? ¿Este hombre?
No podía creerlo, incluso viéndolo con sus propios ojos. ¿Grayson Miller y bombero? ¿Había alguna combinación menos apropiada?
—Dios mío, madre mía, Dios mío.
Mientras repetía exclamaciones de asombro, Naomi levantaba la vista y volvía a mirar el video, tratando de procesar lo que veía. Finalmente, se calmó y organizó sus pensamientos. Solo había una razón por la que este hombre estaría haciendo algo tan fuera de lugar.
Para encontrar a esa persona especial.
—La gente nunca cambia, ¿verdad?
Naomi no podía evitar reírse, exasperada. Qué tipo asqueroso. Internamente, lo maldecía. Nunca olvidaría el insulto que Grayson le había hecho.
Naomi había conocido a Grayson a través de su amigo Keith, con quien había tenido un contrato. Keith Pittman también era un Alfa dominante, soltero en ese momento, y cambiaba de pareja constantemente, liberando feromonas por todas partes. Fue entonces cuando Naomi había firmado un nuevo contrato con él.
Lamentablemente, la duración no fue larga. Bueno, en realidad, fue más larga que con otros socios, pero en realidad no hicieron mucho juntos. Después de un par de encuentros iniciales, Keith dejó de buscarla, y el tiempo pasó sin más. Superficialmente, ella era su pareja de feromonas, pero en realidad, no hicieron casi nada.
Fue durante ese tiempo que Naomi conoció a Grayson, el amigo de Keith, y, por supuesto, terminaron en la cama. Ella también tenía un historial de relaciones con hombres atractivos, así que no tenía reparos en acostarse con alguien que le gustara, y en ese sentido, coincidía con Grayson.

TRADUCCION: ROBIN
CORRECCIÓN: ROBIN
REVISIÓN: M.R