Capítulo 11
Dejando a Jeremy para lidiar con Charlotte, Roxana decidió visitar el calabozo.
—Hueles a sangre —Cassis lo dijo tan bruscamente que la hizo dar un respingo en el momento en que entró en su celda.
Tal como había señalado, había sangre en su mano y ropa. Eran evidencia de su enfrentamiento con Charlotte en el pasillo hace apenas unos minutos.
Pero para que él la hubiera olido desde esa distancia, su sentido del olfato debía ser increíblemente agudo.
Mientras Roxana miraba a Cassis, una extraña sensación surgió en su pecho.
—No es nada. Nada de lo que necesites preocuparte de todos modos —su tono displicente hizo que Cassis frunciera el ceño escépticamente. Pero ella no podía contarle la verdad. Temía que, si escuchaba lo que había sucedido, se volvería más, no menos, cauteloso con ella. Probablemente, incluso más si descubría que la sangre no era suya, sino de su oponente. Qué fastidio tener que inventar historias, aun así, con su vista aun mal, esperaba poder omitir el asunto.
«Quizás debería haber pasado por mi habitación y limpiado la sangre después de todo.» Reflexionó Roxana.
—No me verás por un tiempo —dijo en voz alta.
En lugar de responder, Cassis simplemente la miró. Para entonces, sus encuentros en el calabozo se habían vuelto rutinarios. Con su vista ligeramente mejorada desde el día anterior, apenas podía distinguir su esbelta silueta. En cuanto a los detalles de su forma, su rostro o cualquier otra cosa, solo podía adivinar. Por eso no pudo localizar exactamente la fuente del olor a sangre.
—No para siempre, solo por unos días —continuó.
«¿Habrá resultado herida esta tal Roxana?», pensó.
Sabía que no estaba en posición de preocuparse por ella, y que era inapropiado hacerlo, pero la idea de que el olor a sangre pudiera provenir de una herida en la chica lo alarmó. Tal vez porque ya no sospechaba que quisiera hacerle daño. Aunque su motivo aún permanecía en el misterio.
Cassis intentó volver a concentrarse en ella, pero su mala visión resultaba un verdadero fastidio, ya que no podía evaluar su entorno de manera más efectiva.
Nt: También podría decirse, indiferente, apática, fría.
—Estoy un poco preocupada de que no haya nadie que te cuide mientras esté ausente, pero mis manos están atadas. Cuídate hasta que nos volvamos a encontrar —como siempre, su voz era tranquila y apagada. Cassis apartó su mirada gélida de ella como si quisiera señalar que no le importaba. Sin embargo, internamente, esperaba poder verla más claramente la próxima vez que se encontraran.
✧─── ・ 。゚★: *.✦ .* :★. ───✧
Supe dos días después que Charlotte había drogado al guardia del calabozo y luego había entrado a la fuerza en la celda de Cassis. Evidentemente, había desatado toda su ira sobre él y lo había dejado lleno de heridas frescas.
—Já —sonreí. Supuse que algo así pasaría, así que apenas me molesté.
Había estado bebiendo mi dosis diaria de té envenenado tranquilamente cuando Emily me informó de lo sucedido. Era obvio que en su fracaso por poseer a Cassis o derrotarme, Charlotte lo había atacado violentamente. Estoy segura de que imaginó que se estaba vengando por la paliza que le di en el día del banquete. Pero lo más probable es que Jeremy la haya incitado.
Pude percibir cómo maquinaba en su cabeza tan solo al ver su expresión hosca cuando salimos del banquete. Me dijo que fuera por delante, pero una vez que lo dejé atrás con Charlotte, solo había una dirección, muy predecible, en la que su mente podía haber vagado. Y como era de esperar, Charlotte no pudo dejar solo al juguete que le habían negado. Así que Charlotte tuvo su desahogo. Sea lo que sea.
Cuando nuestro padre trajo a Cassis aquí por primera vez, advirtió a todos que el prisionero estaba estrictamente prohibido, ya que aún no había decidido qué hacer con el Heredero Azul. Es por eso que, aunque Charlotte estuviera furiosa, no se atrevería a desobedecer a Lante y realmente matar a Cassis, a menos que estuviera lista para tentar al destino y arriesgarse a ser “eliminada”. Lo que le hizo a Cassis fue más bien como un niño haciendo berrinche porque no podía poseer el juguete que quería.
Por supuesto, ese berrinche probablemente recibiría una reprimenda de Padre, aunque es seguro asumir que ella debió de haber sentido que valía la pena. Afortunadamente, las heridas de Cassis no se veían tan horribles como podrían haber sido. Me había preparado para que incluso perdiera una extremidad, pero tal vez Charlotte había sido más cuidadosa de lo que esperaba. Su condición no era exactamente lo que había anticipado, pero no importaba.
—Además, dicen que Charlotte rompió por error los grilletes mágicos del prisionero, lo que casi lleva a un contraataque. Eso, además de su visita no autorizada, significa que probablemente sufrirá un castigo significativamente severo, mi señora.
Nt: Es un buen niño, muy en el fondo, pero lo es.
—Espera, ¿qué?
Me sorprendió la segunda mitad del informe de Emily. Ciertamente, no lo había predicho. ¿Charlotte rompió esos grilletes mágicos? ¿Era realmente posible que ella hubiera roto accidentalmente grilletes que se usan para contener a monstruos mientras atacaba a Cassis?
—Qué fascinante… —no, ni de broma. Ese Cassis debe haber engañado a Charlotte de alguna manera. Aunque fuera impulsiva y de temperamento fuerte, era muy poco probable que cometiera un error que rompiera los grilletes mágicos. Mi suposición más probable es que haya sido víctima del plan de Cassis. Aunque, tal vez, le estaba dando demasiado crédito.
Por supuesto, dudo que lo hayan apodado el Heredero Azul de los Pedelian por nada. Y sí, incluso ignorando el hecho de que es el hermano de la heroína en esta novela.
Dejé cuidadosamente mi taza en la mesa y decidí dejar pasar un tiempo antes de ir a verlo de nuevo.
✧─── ・ 。゚★: *.✦ .* :★. ───✧
—¡Hermana! ¿Ya te enteraste de lo de Charlotte?
—Si estás hablando del incidente en el calabozo, entonces sí, me enteré.
Jeremy había venido a mi habitación más tarde esa misma noche. Había estado actuando más pegajoso y necesitado de atención de lo habitual antes de mencionar a nuestra hermana. Charlotte había sido sentenciada a 20 días de confinamiento en una celda como castigo. Lante estaba furioso de que no solo lo desobedeciera, sino que también lograra romper los grilletes de Cassis. Yo, por mi parte, encontré el resultado altamente satisfactorio.
—Parece que el juguete ha recibido una paliza. ¿No piensas visitarlo? —su voz goteaba aún más astucia de lo habitual mientras sus ojos azul mar miraban de cerca para ver mi reacción. Realmente me aliviaba que, excepto por su cabello negro azabache, apenas se pareciera a Lante. No podía imaginarme recordar a nuestro padre cada vez que lo veía. Eso habría hecho que interacciones como esta fueran aún más incómodas.
—No es necesario —respondí casualmente, mientras acariciaba su cabello—. Escuché que no resultó muy herido.
—Por supuesto, no estoy emocionada de que Charlotte haya hecho lo que hizo. Pero como sé que Padre la castigará, esperaré mi momento.
Sabía que Jeremy estaba tratando de leerme, así que actué lo más despreocupada posible.
—Ya veo. De acuerdo —reasegurado de que no tenía un interés real en perseguir el caso de Cassis, el humor de Jeremy pareció mejorar.
—Solo dime, hermana, y mantendré a Charlotte alejada del calabozo por ti —decía mientras sonreía.
«¡Fíjate este niño ofreciéndose a mantener a Charlotte alejada del calabozo, cuando era bastante obvio que él fue quien la instigó a ir allí en primer lugar!», como la persona que conocía toda la historia, era hilarante.
—No, déjala estar. Si valora su vida, será más cuidadosa. Además, ella sabe que nunca la perdonaría dos veces.
Y, por supuesto, no podría acercarse a Cassis mientras ella misma estuviera encerrada.
—Jeremy, tú nunca harías nada con mi juguete como lo hizo Charlotte, ¿verdad? —pregunté tranquilamente mientras acariciaba su cabello sedoso—. Realmente eres el único hermanito bueno que tengo.
Por una fracción de segundo, Jeremy pareció sorprendido por lo que había dicho. Pero se recuperó rápidamente y sonrió.
—Por supuesto que no, hermana. Nunca haría nada que no aprobaras.
✧─── ・ 。゚★: *.✦ .* :★. ───✧
—¡Esa idiota de Charlotte! —Jeremy gruñó mientras caminaba por el pasillo después de salir de la habitación de Roxana.
«Todo estaba listo, pero esa idiota tuvo que arruinarlo todo. Al menos esperaba que pusiera a Cassis en una silla de ruedas.»
En cambio, su hermana había roto por error los grilletes mágicos del prisionero y como resultado casi sufrió un ataque. Fue más allá de lo humillante. Una mancha en el nombre de los Agrece.
—Deberían haberla desechado.
Sus ojos fríos, como glaciares, brillaban amenazadoramente.
Aunque Jeremy estaba firme en su creencia de que Cassis Pedelian debería morir, sentía que era mejor evitar tocar al nuevo juguete de Roxana incluso indirectamente.
Nt: Los cuentos a la abuela, mentiroso.
Al recordar que Roxana lo llamaba su “único buen hermanito”, Jeremy sintió aún más difícil traicionarla. Era imposible.
«Qué extraño. Me siento jodido y satisfecho al mismo tiempo.»
Jeremy se rascó la cabeza antes de regresar a su habitación.

RAW HUNTER & TRADUCCIÓN: SUNNY
CORRECCIÓN: EVIE
REVISIÓN: LUMA