Skip to content

ACOSB

  • INICIO
  • ROFAN
  • BL & GL
  • FANTASÍA
  • +15 & +19
  • VIP
  • MANHWAS
  • My Bookmarks
ACOSB

Extra 23

—No quiero. —Carlton apartó la mano de Luicen y se dio la vuelta. Luicen, empujado con torpeza, tropezó con sus propios pies y se tambaleó. Terminó arrodillado en el suelo con un golpe sordo.

«¡No puede ser!»  

Movido por la desesperación, se aferró a la pierna de Carlton.

—¿Qué demonios estás…?

—Por favor. Quiero hacerlo bien. Lo digo en serio. Haré lo que sea que me pida.

Aquel Luicen que se aferraba a su pierna, de rodillas, hizo temblar los ojos de Carlton. ¿Luicen Agnes era así? ¿Este era el infame gamberro arrogante de Hollywood? ¿No era solo un potro salvaje y arrogante? La diferencia con los rumores era abismal. ¿Será que los rumores eran solo eso?

—Por favor. Piénselo como si estuviera salvando una vida… y ayúdeme.

Los ojos azules de Luicen se llenaron de lágrimas. Aquella mirada, que brillaba como el mar del sur de Francia, era tan bella que incluso hizo dudar a Carlton. Qué maravilloso sería capturar esa mirada exactamente así frente a la cámara.

Pensándolo con calma, echar a Luicen era, como él mismo había dicho, complicado. Si al final iba a tener que trabajar con él, ¿no era mejor entrenarlo para que fuera útil? Además, él mismo había dicho que haría lo que fuera. Carlton apreciaba a las personas que realmente querían mejorar.

No sabía si lo lograría, pero al menos en ese momento, la sinceridad de Luicen era indiscutible. Incluso se había arrodillado.

—…Está bien.

—…¡!

—Pero tengo una condición.

—¿Una condición…?

—Obediencia total.

—¡Obedecer! ¡Sí!

—Empezaremos a grabar de nuevo en una semana. Para entonces, tendrás que estar en condiciones de actuar. Si no… —Carlton lo dijo con intención de intimidarlo.

—Lo haré bien. Pídame lo que sea.

Pero esa amenaza no surtió efecto con Luicen, que ya parecía dispuesto a arrastrarse por el suelo si era necesario.

──── ∗ ⋅✧⋅ ∗ ────

Una semana para la grabación. Como no quedaba mucho tiempo y el rodaje se había arruinado, decidieron comenzar de inmediato con las prácticas de actuación. Luicen y Carlton se dirigieron a la casa de Luicen.

El lugar seguía hecho un desastre con los restos de la fiesta del día anterior. Al ver el estado del lugar, Carlton soltó un comentario sarcástico.

—Lo único rescatable es tu cara, y aun así haces fiestas justo antes de grabar.

—Ya no lo haré más.

—Así debe ser. Hasta que acaben las grabaciones, nada de fiestas ni alcohol ni tonterías por el estilo.

—Sí. —Luicen asintió.

En otro momento le habría sido imposible soportarlo, pero curiosamente no sentía ninguna molestia. ¿También era por culpa del sueño? Incluso él mismo notaba que se había convertido en otra persona desde entonces.

—La sala de práctica está por aquí.

En efecto, su casa tenía una sala que se suponía era para practicar. Aunque desde que se mudó nunca había entrado en ella. Carlton se sentó en el sofá ubicado en un rincón del estudio. Luicen, algo incómodo, se paró frente a él siguiendo su señal.

—¿Qué hago ahora?

—Primero hay que evaluar en qué estado estás.

Carlton le pidió que hiciera varias cosas. Que gritara, que se riera a carcajadas, que saltara en el mismo lugar… Al principio, Luicen pensó que se estaba burlando de él, pero los ojos de Carlton eran tan serios que terminó obedeciendo sin rechistar.

—Hmm. No está tan mal como pensaba. Buena proyección de voz, pronunciación decente… y como tienes buena cara, las expresiones tampoco están del todo mal.

Carlton dio su opinión de forma sencilla. El rostro de Luicen se iluminó.

—Eso no significa que estés bien. Solo digo que no eres el peor.

—Sí. Lo sé.

Estaba acostumbrado a los halagos, pero viniendo de Carlton, sonaban diferentes.

—Entonces, leamos el guion por encima.

Ante la propuesta de Carlton, Luicen se tensó levemente.

—¿A-ahora mismo? Eso es un poco…

—¿No dijiste que harías lo que sea?

—Ehh… —Luicen empezó a mirar alrededor, vacilante.

—¿Y ahora qué haces?

—El guion… ¿Dónde lo dejé?

—¿Un actor sin su propio guion…? Haa… Usa este. —Carlton sacó un ejemplar extra de su bolso y se lo entregó. El sudor comenzó a deslizarse por la sien de Luicen.

—Abre en la página marcada.

—Ah, aquí… —Luicen abrió el guion, pero sacudió la cabeza y parpadeó varias veces antes de decir algo completamente distinto.

—¿No hace calor aquí? Deberíamos prender el aire. —Carlton tomó el control y bajó la temperatura.

—Ah… ah. Tengo sed. —Luicen empezó a mirar buscando agua.

—¿Qué se supone que estás haciendo? —Carlton alzó la voz, irritado.

—Si no quieres hacerlo, dilo de una vez. —Carlton le quitó el guion de las manos a Luicen y se dispuso a salir de la sala.

—N-No es que no quiera hacerlo…

Carlton lo miró como preguntando “¿Entonces qué?”. Luicen puso cara de angustia.

—…No puedo leerlo.

—¿Qué?

—No… no puedo leer.

—¿No sabes leer?

—¡Sí sé! O sea, conozco las letras, pero cuando intento leer, sobre todo si es un texto largo, se me revuelve todo aquí y allá… Las letras se dispersan y no me entra nada a la cabeza, empiezo a tartamudear…

El rostro de Luicen se enrojeció por la vergüenza. Desde muy pequeño, siempre había tenido dificultades para leer. No era que no conociera las palabras o los caracteres, pero cuando las oraciones eran largas, las letras se le mezclaban y no podía concentrarse. Como pensaba que era únicamente un problema suyo, había evitado a toda costa leer en voz alta frente a otros. Ni siquiera el General, que lo había cuidado como un padre, sabía ese secreto.

—¿Y esa línea que dijiste hoy?

—Me la memoricé como pude… Yo sé que soy un tonto. —Luicen mordió sus labios. Carlton se quedó desconcertado.

—¿No será dislexia?

—¿Dislexia?

—Es como… una condición, una especie de trastorno que hace difícil leer. ¿De verdad no lo sabías?

Luicen abrió mucho los ojos y asintió lentamente.

—Yo solo pensaba que era estúpido y por eso no podía…

Al verlo murmurar aquello, Carlton se quedó aún más perplejo. ¿Cómo era posible que a esa edad aún no supiera que tenía dislexia? Si el problema existía desde la infancia, lo lógico era que los adultos a su alrededor lo hubieran notado.

«¿Y los padres? Ah, cierto… murieron cuando era niño.»

Era bien sabido que Luicen había perdido a sus padres a los seis años, y que había sido criado por su agencia y tutores legales. No tenía familiares, así que, en el fondo, todos habían sido extraños.

«¿Lo descuidaron? ¿Eso no es maltrato infantil?»

Carlton frunció el ceño. El abuso infantil por parte de tutores no era algo extraño. Si ese había sido el caso, entonces tenía sentido que Luicen nunca hubiera sabido que era disléxico. Pensaba que había crecido rodeado de lujos, pero al parecer, su infancia había sido más dura de lo que parecía. No es que eso le despertara compasión, pero al menos, sí era una razón para empezar a verlo con otros ojos.

(Klynn: Lo mismo pensó Carlton en la historia principal jajajaja)

El hecho de que hubiera memorizado líneas por su cuenta, aun con dislexia, demostraba que Luicen al menos lo había intentado.

«Incluso se arrodilló diciendo que quería hacerlo bien.»

Era, en muchos sentidos, diferente a la primera impresión o los rumores que circulaban sobre él.

—Entonces, ¿qué se supone que debo hacer? Si es una condición…

—Conozco a un especialista, te puedo poner en contacto. Pero la dislexia no se cura de la noche a la mañana…

—¿Y el guion? ¿Cómo lo voy a leer? No quiero que se sepa que no puedo leer bien… No quiero imaginar qué cosas escribirán en los medios otra vez… —El rostro de Luicen se oscureció.

—Te lo voy a enviar en formato digital. Usa la función que lee el texto en voz alta.

—¿Existe algo así?

—Todos los teléfonos lo tienen. Mira.

Carlton pulsó varias opciones en la pantalla de su celular y activó la función TTS. El guion empezó a ser leído en voz alta por una voz mecánica. Luicen abrió mucho los ojos y miró a Carlton con asombro.

—¡Director, usted es un genio!

La expresión brillante en el rostro de Luicen dejó a Carlton sin palabras. ¿Qué le pasaba a este tipo? ¿No era un imbécil arrogante? Resultó ser solo un tonto ingenuo, completamente ignorante de cómo funcionaba el mundo. Aun así, ver cómo lo admiraba con esa expresión no le molestaba tanto. Aunque ya no brillara como antes, su cara seguía siendo linda.

—Entonces, por hoy empieza por escuchar el guion completo. Y si puedes memorizarlo, mejor.

Como tenía otros compromisos, Carlton le dio una instrucción ligera y se marchó. Luicen lo despidió en la puerta antes de regresar adentro. Siguiendo las instrucciones que le había enseñado, manipuló su teléfono y puso el guion. Una voz robótica comenzó a sonar por el altavoz.

«El director es increíble.»

Se alegró de haber superado su miedo y pedirle ayuda. Había estado listo para recibir una bofetada, pero no fue necesario. Tal vez no era una mala persona después de todo, solo tenía una imagen pública muy negativa.

«Voy a dar lo mejor de mí.»

Luicen se lo prometió a sí mismo.



TRADUCCION:KLYNN
CORRECCIÓN: ROBIN
RAW HUNTER: ARIETTY


¿TE HAS CANSADO?

© 2026 ACOSB

No puedes copiar el contenido de esta página.

    Previous Post

  • EXTRA 22

    Next Post

  • EXTRA 24
Scroll to top
  • INICIO
  • ROFAN
  • BL & GL
  • FANTASÍA
  • +15 & +19
  • VIP
  • MANHWAS
  • My Bookmarks