CAPÍTULO 233 FIN
Capítulo 233 Quedé petrificada, con la mano extendida hacia mi abuelo. Pero, mi abuelo… —Mientras este viejo no se daba cuenta, mi nieta ya ha crecido tanto. Aceptando esa misión tan pesada sin mostrar una sola lágrima. Y este abuelo inepto, mostrando tal desgracia… Como siempre lo había hecho conmigo, sonrió con cariño y habló….