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  • CAPÍTULO 86

    Capítulo 86 En la oficina se instaló un pesado silencio. Fue Richard quien lo rompió primero. —Parece correcto que el líder cumpla con su deber, ya que ha admitido que la señorita Malea sigue con vida. La voz de Richard se volvió un poco más baja al llegar a ese punto.    —Como cuando fue…

  • CAPÍTULO 85

    Capítulo 85 Tan pronto como escuchó el sonido, Caleb se levantó de un salto y envolvió a Edith. Luego, tras confirmar que no se oía nada más proveniente del pasillo, cerró la puerta con llave y, con un gesto para que Edith permaneciera dentro, se acercó a la ventana.    La expresión de Caleb, que…

  • CAPÍTULO 84

    Capítulo 84 Parece una locura, pero después de pensarlo una y otra vez, solo hay una cosa que me resulta sospechosa. Edith fue directamente a buscar la tetera y vertió las hojas de hierba del sueño que quedaban en el fondo sobre un plato. Luego, las examinó una por una con los dedos. Como esperaba,…

  • CAPÍTULO 83

    Capítulo 83 No podía entender qué eran esos sonidos, pero le pareció extraño. Su madre detestaba estar con otras personas. Por eso, ni siquiera a su hija Edith le permitía permanecer mucho tiempo en la habitación. Mantenía incluso las ventanas cerradas, deseando quedarse completamente sola, pero las respiraciones y voces que ahora se oían dentro…

  • CAPÍTULO 82

    Capítulo 82 En ese momento, sintió como si el corazón se le hundiera en un abismo. «¿Ya?»    No podía ser. Le habían asegurado que un mes no sería problema. Que sería tiempo suficiente para manejar sus asuntos. Pero no habían pasado ni dos semanas y el aroma ya se estaba desvaneciendo. Abir se apresuró…

  • CAPÍTULO 81

    Capítulo 81 —¿Por qué hoy no usas la ropa que siempre llevas? Con el frío que hace, ¡déjame que te traiga una! Dicho esto, sin más ni más, agarró a Edith en brazos. Aunque había crecido, su cuerpo seguía siendo delgado en comparación con otros caballeros. A simple vista no parecía tan fuerte, sin embargo,…

  • CAPÍTULO 80

    Capítulo 80 Al salir al pasillo y caminar unos pocos pasos, Edith lamentó no haber usado su abrigo de piel de zorro lunar. Normalmente, no sentía tanto frío ni siquiera cuando estaba fuera del castillo, pero sin él, el frío se le colaba entre las ropas como si la hubieran arrojado a un campo nevado….

  • CAPÍTULO 79

    Capítulo 79 De todas formas, en Hacklam no es que el hijo del jefe herede el cargo y se convierta en el jefe. El más fuerte de entre los que nacen es quien se convierte en jefe. Incluso si se levanta el hechizo que pesa sobre Edith y ella pudiera tener un hijo, es evidente…

  • CAPÍTULO 78

    Capítulo 78 El subcomandante, como hipnotizado, siguió la guía de Abir. Al llegar a un lugar más apartado del jardín trasero, donde las miradas de los demás no alcanzaban, Abir extendió la mano y tocó su rostro. —¿Seguía preocupado por eso? ¿No hace mucho que se lastimó?   El lugar que Abir tocó fue su ojo…

  • CAPÍTULO 77

    Capítulo 77 Han pasado dos días desde que Abir llegó a Hacklam. Una doncella le informó que Abir se había quedado en la fortaleza. Edith se mordió el labio. Esas palabras significaban que Eckhart y Richard habían reconocido como cierta la historia de Abir. Lo que más inquietaba a Edith era que, durante esos dos…

  • CAPÍTULO 76

    Capítulo 76 Al oír las palabras de Abir, el rostro de Richard se distorsionó. Tal vez por la fuerza aplicada en su mano, el chorro de sangre que fluía por el cuello de Abir se volvió más grueso. Sin embargo, Abir lo miró directamente a los ojos. Acto seguido, le acercó aún más el mechón…

  • CAPÍTULO 75

    Capítulo 75 —¿Abir?   Edith murmuró ese nombre. Era un nombre que, por supuesto, conocía. Pero había pensado que no volvería a escucharlo en el resto de su vida. Por eso, por un momento, pensó si no estaría soñando. O tal vez había escuchado mal. Sin embargo, la criada, como si estuviera segura de lo que…

  • CAPÍTULO 74

    Capítulo 74 «…¿Qué?»    Ante la vulgar palabra que escapó de Caleb, Edith dudó de sus propios oídos por un momento. No es que Edith no conociera esa expresión. Cuando estaba en el palacio secundario, las otras princesas e incluso a veces las doncellas solían decir esas palabras. Así que sabía que era una forma…

  • CAPÍTULO 73

    Capítulo 73 Caleb movió las manos con cautela. La sensación suave y cálida del seno que llenaba sus palmas era más embriagadora de lo que jamás había imaginado.    Desde que vio a Eckhart y Edith juntos en el invernadero, cada vez que se quedaba quieto, esa escena acudía a su mente una y otra…

  • CAPÍTULO 72

    Capítulo 72 A pesar del significado de sus palabras, su sonrisa era tan inocente que Edith se quedó sin habla por un momento. ¿Habría tomado su silencio como un rechazo? Caleb tiró de la muñeca de Edith, a la que aún tenía agarrada. El cuerpo que estaba a un paso de distancia se acercó hasta…

  • CAPÍTULO 71

    Capítulo 71 Cuando terminó el otro combate, los espectadores al menos aplaudían por compromiso. Cuando eran conocidos los que realizaban un buen duelo, incluso estallaban vítores. Sin embargo, a pesar de que este combate que todos habían esperado con tantas ansias finalmente había terminado, no resonó ni un solo sonido en el campo de entrenamiento….

  • CAPÍTULO 70

    Capítulo 70 Caleb, al ver que Edith se levantaba de un salto al verme, ahora brincaba y saltaba mientras agitaba la mano. «¡La señora me ha reconocido!»    Solo con eso, se sentía como si fuera a volar. Antes de que comenzara el combate de entrenamiento, los caballeros que habían regresado de la mina vieron…

  • CAPÍTULO 69

    Capítulo 69 Desde el amanecer, el interior del castillo estaba en calma. Esto se debía a que la mayoría de los sirvientes habían salido de sus muros para descansar. Los únicos que quedaban eran los vasallos que habían estado con Hacklam desde tiempos remotos; aquellos que sabían que la orden de caballeros Hacklam era descendiente…

  • CAPÍTULO 68

    Capítulo 68 Al oír esa voz, Edith se giró lentamente. Al otro lado de la puerta abierta, estaba Richard. Sin gafas, vestía el uniforme de la guardia. Tras mirarlo atónita por un momento, abrió la boca. —¿Richard…?    Hasta hacía un instante, aún podía negar la situación de alguna manera. Podía pensar que la persona…

  • CAPÍTULO 67

    Capítulo 67 En circunstancias normales, él habría sido el primero en rodearle la cintura con los brazos y besarla. Pero ahora, aunque Edith lo había besado, él simplemente permanecía inmóvil, sin realizar ninguna acción ni decir palabra alguna. Edith se sintió aún más inquieta.    Los últimos días habían sido inmensamente satisfactorios y felices. Desde…

  • CAPÍTULO 66

    Capítulo 66 En el castillo de Hacklam no solo habían llegado mujeres. Sus padres y esposos también habían entrado hoy a la fortaleza. Se dirigieron directamente a buscar a Eckhart para saludarlo. —Rendimos pleitesía, mi señor.   Inclinaron la cabeza al ver a Eckhart sentado usando gafas. Al notar que nadie sacaba a relucir algo como…

  • CAPÍTULO 65

    Capítulo 65 La tormenta de nieve duró varios días. La nieve caía sin cesar con tal intensidad que el mundo entero se tiñó de blanco, hasta el punto de no poder distinguir el cielo de la tierra. Edith, que creía haberse acostumbrado ya a la nieve desde que llegó a Hacklam, acabó sintiendo una profunda…

  • CAPÍTULO 64

    Capítulo 64 Eckhart no entendió lo que Caleb estaba diciendo por un momento. Así que miró al vicecomandante, quien carraspeó y respondió:     —Hubo un alboroto esta mañana. No hacía falta decir quién había causado ese alboroto. La ropa de Caleb, que estaba frente a Eckhart sonriendo, era un desastre. Tenía polvo y tierra por…

  • CAPÍTULO 63

    Capítulo 63 Al escuchar que se oían sonidos del lado de Vasana, la expresión de Richard se endureció. Después de establecerse aquí, cuando comenzaron el desarrollo de la mina, tanto él como Eckhart revisaron todos los túneles subterráneos de los alrededores. La cantidad y longitud de estos eran tan enormes que, sin hacer ninguna obra,…

  • CAPÍTULO 62

    Capítulo 62 Eckhart disfrutaba la modorra que le provocaba el aire cálido, con un brazo doblado bajo la nuca. Yacía junto a Edith en la habitación de ella. El olor de las hierbas secas, la fragancia fresca de las sábanas bien lavadas y el cálido calor que se expandía desde la chimenea. Pero lo que…

  • CAPÍTULO 61

    Capítulo 61 Las miradas de los caballeros se posaron sobre Caleb.    El Caleb que recordaban era un niño pequeño. Un muchacho que, por su apariencia, destacaba aún más entre los caballeros de Hacklam y parecía diminuto. Pero el Caleb que ahora entraba caminando ya no era alguien a quien se pudiera llamar niño. Su…

  • CAPÍTULO 60

    Capítulo 60 Al amanecer. Partieron hacia la mina aquellos que portaban los objetos que habían sido preparados. Los hombres entrenados cargaron con sus bultos y abandonaron el castillo con paso rápido. El cielo, aún repleto de estrellas, estaba despejado, pero quienes llevaban mucho tiempo viviendo en Hacklam podían presagiar que pronto se desataría una tormenta…

  • CAPÍTULO 59

    Capítulo 59 Eckhart sostenía a Edith en brazos mientras entraba en la habitación de ella. El aire era más cálido que en el invernadero y estaba impregnado del fresco aroma de hierbas bien secas. El lugar más bellamente decorado de todo el castillo de Hacklam le había sido otorgado a ella, como era debido.   …

  • CAPÍTULO 58

    Capítulo 58 La persona al otro lado del vidrio del invernadero eran Edith y Eckhart. Las personas favoritas de Caleb en Hacklam. Por lo tanto, en circunstancias normales, aunque lo regañaran por haber ido al invernadero sin permiso, habría corrido feliz a saludarlos. Pero ahora no podía hacerlo.    Dentro del invernadero, los dos se…

  • CAPÍTULO 57

    Capítulo 57 Eckhart se movía sin descanso. Sobre la cama, movía las caderas como un poseso, explorando el cuerpo femenino que yacía debajo de él. La mujer era como el agua del mar. Por más que bebiera con avidez, su sed no hacía más que intensificarse. Aun sabiéndolo, Eckhart no podía detener su movimiento.   Hace…

  • CAPÍTULO 56

    Capítulo 56 Desde que Eckhart se fue a la orden, Edith vivió como de costumbre. La única diferencia era que, como Eckhart ya no la visitaba por las noches, podía levantarse un poco más temprano que antes.   Las marcas que habían quedado en su cuerpo también habían desaparecido por completo. Incluso el dolor en sus…

  • CAPÍTULO 55

    Capítulo 55 «Ahora que lo pienso, ha habido algo que me ha estado preocupando últimamente. He estado chocándome con las cosas con mucha frecuencia.»    Desde que llegó a Hacklam, había estado usando la misma habitación, la misma cama y los mismos muebles. Es una habitación en la que ya llevaba tiempo y debería sentirse…

  • CAPÍTULO 54

    Capítulo 54 Caleb ultimamente disfrutaba cada día que pasaba. Por eso, incluso mientras limpiaba la espada de práctica, algo que normalmente habría evitado o hecho de mala gana, la sonrisa no se borraba de su rostro. El paño manchado de grasa, que siempre le resultaba repugnante a Caleb, que tenía un olfato sensible, hoy no…

  • CAPÍTULO 53

    Capítulo 53 En el momento en que recordó su propia mano apretando el esbelto cuello, Eckhart sintió asco de sí mismo. Recordó la última imagen que había visto del emperador. La imagen de él estrangulando a Malea hasta matarla. ¿En qué se diferenciaba él del emperador ahora?    Sus pasos, que habían estado dudosos, se…

  • CAPÍTULO 52

    Capítulo 52 Ante su anuncio de romper el compromiso, la expresión de Malea se tensó y permaneció en silencio por un momento. Eckhart vio cómo temblaba el puño que ella tenía apretado. Estaba conteniendo la rabia. Eckhart entendía perfectamente su enfado. Así como él había crecido como jefe desde niño, ella había sido criada para…

  • CAPÍTULO 51

    Capítulo 51 —Nada… ¡Ah!     Antes de que pudiera terminar la frase, Eckhart movió bruscamente sus caderas. Edith  tembló por la sensación de ser penetrada profundamente. Este hombre conocía con demasiada precisión las partes que la hacían sentir. Los ojos de Edith  se nublaron. Parecía que su límite se acercaba lentamente. Eckhart levantó el cuerpo…

  • CAPÍTULO 50

    Capítulo 50 Desde la mañana, varios carruajes habían llegado al Castillo Hacklam . De los vehículos, tirados por caballos de buena estampa capaces de correr sin problemas incluso por los caminos invernales, bajaban señoritas bien vestidas. —Bienvenidas, las estábamos esperando.    Rokesha las recibió en la entrada principal. Las señoritas que llegaron eran todas hijas…

  • CAPÍTULO 49

    Capítulo 49 Los ministros habían salido de la sala de reuniones y el Emperador, con los brazos cruzados, miraba fijamente los documentos sobre la mesa. Cualquiera que lo viese pensaría que estaba absorto en los asuntos de Estado. Sin embargo, en su mente no rondaban las inútiles palabras que los ministros acababan de soltar, sino…

  • CAPÍTULO 48

    Capítulo 48 ¿Sería un problema que su primera vez hubiera sido con él, temblando de ansiedad? Edith terminó por darse cuenta de que cuanto más bruscamente la trataba él, más placer sentía.     Seguro que ya era así desde que estaba en el convento. Por eso, tal y como se lo había recriminado Eckhart, había…

  • CAPÍTULO 47

    Capítulo 47 Eckhart entró y enseguida encontró el lugar que ahora correspondía a Edith. Dejó la maceta frente a él y le preguntó a Caleb. —Caleb. ¿Es que no quieres seguir en la orden de caballería? Si es así, como te dije antes, podrías vivir fuera, entre la gente común…    —¡No, señor! ¡Yo quiero…

  • CAPÍTULO 46

    Capítulo 46 Mientras cubría una marca con otra, recordó algo del pasado.     Su relación con su prometida había sido, ante todo, una cuestión de conveniencia política. Desde pequeño, Eckhart había sido reconocido por todos como el futuro líder. Por eso, su futura pareja se decidió rápidamente. Provenía de una familia de alto linaje dentro…

  • CAPÍTULO 45

    Capítulo 45 —Ah, uf, ¡uuuf!    Cada vez que Eckhart se movía, el cuerpo femenino frente a él también se sacudía violentamente. Eckhart movió sus caderas con rudeza deliberada. —¡Haahk! Cuando embistió como golpeando lo más profundo, Edith, que apenas se sostenía sobre sus brazos, terminó por alcanzar su límite y se desplomó sobre la…

  • CAPÍTULO 44

    Capítulo 44 —¿Grabado?    —Es una de las habilidades especiales de los Hacklam. Solo se puede hacer una vez en la vida y a una sola persona, por lo que hay que hacerlo con mucha cautela. —Si me grabas… ¡Ah! ¿Qué… cambia? Los dientes de él mordisquearon suavemente su piel, haciendo que Edith temblara y…

  • CAPÍTULO 43

    Capítulo 43 Ese lugar es la plaza Dos. El reloj de la torre está allí. Richard señaló la plaza que se encontraba más abajo, al otro lado de la muralla. —Aunque la llamamos plaza Dos, es más ancha que la plaza Uno. La plaza Uno se construyó cuando se erigió la fortaleza de Hacklam, mientras…

  • CAPÍTULO 42

    Capítulo 42 Lavó el pañuelo muchísimas veces para devolvérselo a la señora, pero cuanto más lo lavaba, más se estropeaba. Caleb, que había querido devolverle el pañuelo bien lavado y secado, estuvo todo el día gimiendo y preocupado. No podía devolverlo en un estado tan desastroso. Debía devolverle el favor de alguna otra manera, aunque…

  • CAPÍTULO 41

    Capítulo 41 Parecía que le daba vergüenza que le acariciaran como a un niño. Al encontrar entretenida esa reacción, Edith lo acarició aún más a propósito. Entonces Caleb, con el rostro más rojo que la manzana más madura del otoño, empezó a sudar. Luego, como si no pudiera soportar más la vergüenza y la timidez,…

  • CAPÍTULO 40

    Capítulo 40 Hoy también hacía un día soleado. Aunque se dice que cuanto más soleado es el día, más baja la temperatura, Edith yacía en una silla, incluso sin el abrigo de piel de zorra lunar que siempre llevaba puesto. A pesar de ello, no sentía frío; al contrario, un ambiente cálido la envolvía, hasta…

  • CAPÍTULO 39

    Capítulo 39 Eckhart imaginó cómo sería el Emperador en ese momento. Las comisuras de sus labios se elevaron involuntariamente. Seguro que estaría pataleando y montando un escándalo. Después de todo, siempre fue así. Lamentaba mucho no poder ver esa escena con sus propios ojos.    «Debe estar aún más furioso porque recogí lo que él…

  • CAPÍTULO 38

    Capítulo 38 No solo el color del cabello era diferente.   «¿Un chico?» Sin duda vestía el uniforme de entrenamiento de los Caballeros de Hacklam, pero la persona que estaba siendo golpeada era muy pequeña. La verdad es que tenía la complexión de un chico normal, pero quien le estaba asestando los puñetazos delante de él…

  • CAPÍTULO 37

    Capítulo 37 Al día siguiente, los empleados del castillo vinieron a saludar a Edith. —Erwin, el mayordomo del castillo de Hacklam, viene a presentar sus respetos a la señora. —Judith, la jefa de doncellas del castillo de Hacklam, viene a presentar sus respetos a la señora. Eran personas que ya había visto antes, caras conocidas….

  • CAPÍTULO 36

    Capítulo 36 Honestamente, Edith pensó que, dado que ya había tenido mucha experiencia con Eckhart, sería menos difícil cuando estuviera con Richard. Después de todo, en este mundo, uno se acostumbra a todo con la práctica. Pero cuando Richard entró en ella, se dio cuenta de lo vana que había sido esa expectativa.    Richard…

  • CAPÍTULO 35

    Capítulo 35 El sofá del despacho era lo suficientemente grande como para que Edith se tumbara sin problema. Al no llevar puesto el abrigo de piel de zorro, en cuanto se quitó una prenda exterior, Edith sintió el frío que le cubría el cuerpo. Se encogió, dispuesta a soportar el frío que continuaría, pero el…

  • CAPÍTULO 34

    Capítulo 34 Por un momento, olvidando para qué había venido a este convento, Richard se acercó a la mujer arrodillada. Le había preguntado a Eckhart innumerables veces cómo podía saber si la mujer que encontraran sería apta para convertirse en la Novia de Hacklam. La respuesta siempre era la misma: que solo se sabía en…

  • CAPÍTULO 33

    Capítulo 33 —…    Lo sospechaba, pero al escuchar la explicación de Richard, se quedó sin palabras. Edith recordó a los caballeros de Hacklam que había visto. Le dijeron que quien demostrara ser el más fuerte entre ellos vendría a buscarla. «…No es tan horrible como pensaba. Creí que me arrojarían en medio de la…

  • CAPÍTULO 32

    Capítulo 32 Al salir, el frío envolvió a Edith. En el pasado, habría ordenado que le trajeran inmediatamente el abrigo de piel de zorro, pero ahora yacía tirado descuidadamente sobre su cama. Aunque sus dientes castañeteaban antes de siquiera dar unos pocos pasos, Edith no se detuvo.    —Ah… Con cada paso, sentía un dolor…

  • CAPÍTULO 31

    Capítulo 31 —Sí, sí. Por favor….   Al notar que él mostraba interés, Edith asintió frenéticamente y habló con urgencia. —¿Qué piensas hacer y cómo? Pero la pregunta de vuelta la dejó sin palabras. En realidad, ni ella misma lo sabía bien. Todo lo que tenía eran fragmentos de conversaciones que había escuchado a escondidas de…

  • CAPÍTULO 30

    Capítulo 30 —En realidad, no querías entrar en un convento de clausura más que nadie, ¿verdad? Eckhart se burló de Edith, que se había dado cuenta de eso demasiado tarde.   —Así que, fingiendo que no podías evitarlo y que te arrastraban, salías del convento cada noche. Y luego, con esa actitud, me buscabas desesperadamente en…

  • CAPÍTULO 29

    Capítulo 29 —¿Eckhart? Edith murmuró el nombre. En ese instante, una sonrisa de satisfacción se dibujó en la comisura de los labios de Eckhart. Era una sonrisa como la de alguien que, contra todo pronóstico, ha conseguido encajar una pieza ligeramente torcida en su lugar. Eckhart. Richard. Nombres que compartían el “hart”, rostros idénticos. Al…

  • CAPÍTULO 28

    Capítulo 28 Edith no comprendió sus palabras por un momento. ¿Beber? ¿Qué? Su mirada se dirigió hacia el cuenco que ondeaba con sangre. Eso no era algo que una persona pudiera beber. Entonces, ¿qué diablos quería Richard que bebiera? Sin poder entenderlo en absoluto, miró a su alrededor. Deseaba que alguien, cualquiera, le dijera qué…

  • CAPÍTULO 27

    Capítulo 27 «¿Un ritual?»    La boda solo variaba en su forma dependiendo del estatus o la riqueza de los contrayentes. Los de alto rango colocaban a su alrededor a personas tan engalanadas como ellos mismos y pronunciaban innumerables juramentos y promesas innecesarias; los acaudalados decoraban el lugar con coros y flores. Sin embargo, lo…

  • CAPÍTULO 26

    Capítulo 26 —¿¡Quién…!     Sorprendida, Edith se giró. Pero lo único que vio fue la habitación de Richard, igual que cuando entró. El dueño de la risa que había escuchado hacía un instante no estaba en ninguna parte. Solo alcanzó a ver que la gruesa cortina cerca de la ventana se movía ligeramente. —Pero… esa…

  • CAPÍTULO 25

    Capítulo 25 «¡Richard!»   Nunca se había alegrado tanto de verlo. Edith se aferró a su ropa como si de una cuerda salvavidas se tratara. Luego, cuando levantó la vista hacia su rostro, se sorprendió y parpadeó por un momento. Tenía un moretón visible en la cara. La marca amoratada que se extendía desde el pómulo…

  • CAPÍTULO 24

    Capítulo 24 Al llegar a la entrada que daba al exterior, Edith sintió un ligero arrepentimiento por haber dicho que iría al campo de entrenamiento. El frío que ya había sentido mientras paseaba por el interior del castillo se volvió mucho más tangible al llegar frente a la puerta principal. Pero como ya no podía…

  • CAPÍTULO 23

    Capítulo 23 Edith giró la cabeza. Sobre el perchero de una de las paredes de la habitación, vio su abrigo de piel de zorro lunar, que colgaba primorosamente. Este brillaba con una luz tenue y solitaria en medio de la oscuridad. Gracias a la piel de ese zorro lunar, la habitación seguía siendo vagamente visible…

  • CAPÍTULO 22

    Capítulo 22 Edith siguió a Richard hacia el pasillo. Para los demás, podría parecer un simple acto de salir de la habitación, pero para Edith, era un paso hacia un mundo desconocido.    Nada más salir de su habitación, el gélido viento del norte la azotó. Sin embargo, este solo rozaba el rostro que quedaba…

  • CAPÍTULO 21

    Capítulo 21 Él deslizó sobre la mesa una hoja de papel cuidadosamente escrita. En sus cuatro esquinas había hermosas decoraciones con letras doradas, y en el centro, una caligrafía ornamentada, propia de un documento importante, estaba colocada con pulcritud. Richard se levantó personalmente, trajo una pluma, tinta, y las colocó junto a Edith. —Solo tiene…

  • CAPÍTULO 20

    Capítulo 20 Cuando Rokesha anunció con alegría aquel programa tan absurdo, Edith se quedó sin palabras. Más concretamente, fue como si hubiera perdido la voluntad de decir nada nada más.    Nada más abrir los ojos, tener que oír hablar de la boda. Y además, para la semana que viene. Edith dudó por un momento…

  • CAPÍTULO 19

    Capítulo 19 La corazonada no se equivocó.    —¡Ah, aaah, ugh…! Edith sintió que el agua volvía a brotar de entre sus piernas. Al mismo tiempo, la fuerza abandonó su cuerpo. Un jadeo áspero escapó de sus labios y las lágrimas cayeron. No podía entender qué fue lo que dijo para enfurecerlo tanto. Y al…

  • CAPÍTULO 18

    Capítulo 18 Hacía tiempo que no mantenían relaciones, así que cuando su cuerpo cedió de repente, un dolor agudo se extendió por cada fibra de su ser. Edith, con la boca abierta, jadeaba con forcejeos, sintiendo cómo él la penetraba. En medio de la dificultad, su mano forcejeó y agarró la manta que la cubría….

  • CAPÍTULO 17

    Capítulo 17 El carruaje, una vez que salió del convento, corrió sin descanso. Literalmente, desde la mañana hasta la noche. Los caballos, por no mencionar a los propios caballeros de Hacklam, parecían no conocer el sueño; sin detenerse en todo el día, cada vez que la velocidad disminuía aunque fuera un poco, se turnaban para…

  • CAPÍTULO 16

    Capítulo 16 —Cielos. Miren este brillo. Está hecho con piel de marta cibelina negra. —¿Cómo le gustaría que le recogiera el cabello?   —Señora, ¿quiero que le traiga un poco de té caliente? Tiene las manos muy frías. Las mujeres que rodeaban a Edith parloteaban sin cesar, como si hubieran olvidado que se encontraban en un…

  • CAPÍTULO 15

    Capítulo 15 —¿Eso… es Hacklam?   Murmuró alguien entre los comerciantes con voz temblorosa. Eso de Hacklam. El significado de esas palabras era inmenso. En el imperio, no había quien no conociera el nombre de Hacklam. No era simplemente el nombre del territorio más septentrional del imperio. Eran los únicos rivales del Emperador y, a la…

  • CAPÍTULO 14

    Capítulo 14 La mirada de las personas reunidas en el patio se clavó en Edith. Los copos de nieve aumentaban en número, uno a uno. Como si la nieve que caía del cielo devorara los sonidos, un pesado silencio se extendió por el patio. Las miradas dirigidas a Edith comenzaron a cambiar. Al principio eran…

  • CAPÍTULO 13

    Capítulo 13 La voz de la madre superiora resonó, y de todos los rincones del convento las monjas salieron corriendo con rostros asombrados. Bajo un cielo gris que amenazaba con nevar en cualquier momento, estaba la madre superiora gritando, la joven novicia que había entrado la última, y Abir, arrodillada y sujeta por otras monjas,…

  • CAPÍTULO 12

    Capítulo 12 Edith no parecía importarle la situación en la que se encontraba, el hombre hundió su miembro hasta lo más profundo y se quedó así, disfrutando, durante un largo rato. Los dedos temblorosos de Edith se aferraban al suelo. Una sensación que iba más allá del dolor la abrumaba.   Con la boca bien abierta,…

  • CAPÍTULO 11

    Capítulo 11 —Si pudiera romperlo, podría hacerlo yo mismo.    Diciendo esto, el hombre palpó la zona del pecho de Edith. Más que sentir la mano grande amasando su seno, le preocupaba el botón que esa mano estaba tocando. En el convento solo le habían dado dos hábitos. Si un botón se arrancaba o la…

  • CAPÍTULO 10

    Capítulo 10 ¿Prometí algo? Sus palabras nublaron su visión. ¿Qué le había prometido? Apenas hacía un momento, pero el recuerdo era tan borroso como si hubieran pasado años. Quizás era porque había sentido el terror de la muerte, aún no lograba recuperar la cordura.    ¿Acaso le había resultado frustrante? El hombre se acercó aún…

  • CAPÍTULO 9

    Capítulo 9 Edith se quedó inmóvil, sin siquiera poder gritar. Detrás de la mujer, otros hombres se levantaron. La mujer, al ver a Edith paralizada, soltó una risotada.   —¿Lo ves? ¿Tenía razón o no? Dije que no huiría muy lejos, que se quedaría acurrucada aquí. Estos seres, estúpidamente, creen que así estarán a salvo. ¡Y…

  • CAPÍTULO 8

    Capítulo 8 En el convento también se aprovechaban de eso. Si un bicho entraba en la habitación, aunque se le considerara una alimaña, no se le podía matar. Pero sí era posible cubrirlo con un cuenco. Si esperabas, el bicho moría por sí solo. —Además, si quisiera matarla ahora mismo, solo tendría que sacarla del…

  • CAPÍTULO 7

    Capítulo 7 Las personas sienten miedo en dos circunstancias: Cuando falta algo que debería estar.    O cuando hay algo que no debería estar. Normalmente, la segunda provoca un terror mucho mayor. Edith no pudo pensar en nada durante un momento. Su mente se negaba a procesar lo que sus ojos estaban viendo. Cuando el…

  • CAPÍTULO 6

    Capítulo 6 Edith se encasquetó la capucha y se dirigió hacia el bosque. Apenas había traspasado los límites del jardín del convento y adentrado unos pasos en el bosque cuando el aire fresco la envolvió. «El poder del santuario sigue siendo fuerte aquí».   Al salir del área consagrada, la sensación del entorno cambiaba de repente,…

  • CAPÍTULO 5

    Capítulo 5 Al oír las palabras del hombre, Edith se estremeció de terror, girando bruscamente su cuerpo. —¡Y-yo! ¡Yo nunca dije eso…! ¡Ah!    Intentó negar las palabras del hombre y forcejeó para liberarse del calor que la oprimía, pero la mano del hombre, aún más brutal, le agarró el pecho como si quisiera exprimírselo….

  • CAPÍTULO 4

    Capítulo 4 El silencio regresó al convento, que había estado más bullicioso de lo habitual. Los ilustres visitantes se dirigieron a los edificios exteriores del convento. Nastia, que entraba con ellos sonriendo alegremente, ya no vestía el hábito de novicia.     Cuando la oscuridad cubrió por completo el convento, Edith abrió la puerta y salió….

  • CAPÍTULO 3

    Capítulo 3 —Abandone este lugar de inmediato.   La madre superiora miró a Yenin con ojos cargados de desprecio, le arrebató hasta el hábito y la expulsó. Aunque había salido del convento que tanto ansiaba dejar, Yenin gritaba. Y es que el comerciante, con quien se había entregado prometiéndole un futuro, no había aparecido. La corte…

  • CAPÍTULO 2

    Capítulo 2 El cielo comenzó a teñirse de rojo en el horizonte y, en un instante, la oscuridad cubrió el convento de Erem. Edith contempló la sala de oración. En ese edificio, el más grande de todo el complejo del convento y que apenas se usaba excepto en las grandes festividades, colgaban innumerables lámparas. Junto…

  • CAPÍTULO 1

    Capítulo 1 En el bosque hay un lobo.    El bosque alrededor del monasterio estaba cubierto de abetos tan altos que tapaban el cielo. Era un bosque oscuro en el que, si alguien sin buena visión nocturna se adentraba, pronto perdía el norte y comenzaba a dar vueltas sin rumbo, por lo que la gente…