CAPÍTULO 129 FIN
CAPÍTULO 129 Regresaron a la capital imperial exactamente quince días después. El día de su partida, los sirvientes del castillo Grant y el mayordomo los despidieron con sonrisas melancólicas. —Adiós. —Vuelvan cuando quieran, les estaremos esperando.—dijeron esas palabras, pero parecía que no necesitaban volver. *** Los dos viajaron sanos y salvos de vuelta a la…