Skip to content

ACOSB

  • INICIO
  • ROFAN
  • BL & GL
  • FANTASÍA
  • +15 & +19
  • VIP
  • MANHWAS
  • My Bookmarks
ACOSB

Capítulo 7

—¿Qué es eso? —Woo-jin preguntó, señalando los débiles rastros en su muñeca.

Cualquiera podría adivinar qué eran. Hae-gang rápidamente arrastró la manta hasta sus brazos, escondiendo los desagradables recuerdos que no quería recordar. 

—Tienes muchas preguntas. —murmuró.   

—Bueno, —respondió Woo-jin— soy tu guardián temporal.

—Supongo que romper promesas es tu pasatiempo, —replicó Hae-gang. Sus palabras salieron más ásperas de lo que esperaba. Tenía los nervios de punta. Por lo general, los extraños no intentarían sacar un tema delicado, pero ¿Cómo podía este hombre, a quien apenas conocía, ser tan desconsiderado?

Hae-gang suspiró, tal vez estaba demasiado sensible. Y proyectaba su resentimiento no resuelto sobre la persona que la había salvado.

Un silencio penetrante envolvió la habitación del hospital. Woo-jin no le hizo más preguntas, lo cual fue un alivio. Parecía saber que estaba invadiendo su privacidad. Woo-jin observó a Hae-gang desde su asiento durante un rato. Cuando notó que ella se había relajado, tomó un pañuelo de papel de la mesa.

—¿Puedo acercarme un poco? —preguntó.

Hae-gang negó con la cabeza en lugar de responder. Prefería tener una distancia razonable de otras personas. Ante su negativa, Woo-jin optó por extender el brazo en lugar de acercarse a ella.

—Está bien, entonces límpiate el rostro. Te ves un poco exaltada en este momento.

Ante las palabras de Woo-jin, Hae-gang finalmente pensó en analizar su propia apariencia. Levantando la mano se palpó, dándose cuenta de que tenía el rostro mojado por las lágrimas y el sudor. Eran secuelas de la pesadilla.

Avergonzada, tomó el pañuelo que Woo-jin le ofrecía limpiándose la cara rápidamente. Era incómodo y extraño para ella usar su mano no dominante, pero no importaba.

Al otro lado de la habitación, Woo-jin miraba las cicatrices en su muñeca. Se sintió bastante consternado; esas marcas no le quedaban bien a su rostro.

Tal vez porque la imagen de su primer amor se había desvanecido en su memoria, hubo algunos momentos en los que sintió que su rostro pertenecía a la mujer que amaba.

Woo-jin se frotó las cejas. Estaba atrapado en un dilema. Solo la había traído aquí para ayudarla después del accidente, pero ella seguía molestándolo. Incapaz de permanecer en silencio por más tiempo, Woo-jin se levantó de su asiento. Era algo inusual en él, que siempre fue indiferente a todo lo ajeno a la empresa.

—Solo te estoy escondiendo hasta que te den de alta de este hospital.

—Lo sé. —respondió Hae-gang.

—¿Estás segura de que lo sabes? —preguntó Woo Jin—. Entonces no deberías estar durmiendo la siesta.

—¿Disculpa?

Desconcertada, Hae-gang bajó el pañuelo que cubría su rostro. A pesar de que había notado un toque de ira en su voz, Woo-jin siguió hablando.

—Corea es un país más sistemático de lo que piensas. Significa que no podemos vivir con todo oculto como lo hacemos ahora. ¿Tienes dinero en efectivo contigo?

Hae-gang miró su mano. Solo había pañuelos húmedos y andrajosos en su palma.

—No lo creo. Entonces, ¿Por qué no duermes menos y empiezas a pensar un poco más?

Aunque Hae-gang sabía que tenía razón en cada palabra, por un momento su corazón se llenó de tristeza. Woo-jin le entregó otro pañuelo y siguió hablando.

—La gente no debería actuar sin pensar cuando un problema real está frente a ellos.

Cuando Hae-gang miró a Woo-jin en silencio, un suspiro salió de sus labios. Hae-gang estuvo a punto de decir algo para defenderse, pero la voz de Woo-jin resonó en la habitación del hospital antes de que pudiera abrir la boca.

—De esa manera, tendrás menos pesadillas.

Las palabras de Woo-jin tenían un toque de simpatía. Gracias a eso, Hae-gang pudo tragarse las palabras que estaban a punto de salir de su boca. Mirándolo fijamente y sin palabras. Las lágrimas asomaron a sus ojos.

Woo-jin extendió su mano entregándole otro pañuelo. Hae-gang dudó, pero finalmente lo aceptó.

—¿Qué te trae por aquí? —preguntó Hae-gang en voz baja.

—¡Oh eso! —exclamó Woo-jin dándose cuenta lo que había olvidado y señaló hacia la mesa. Había preparado una deliciosa comida para un paciente VIP—. El vicepresidente te ha preparado la cena, pero se fue porque estabas durmiendo.

En un lugar sin su vigilancia, Hae-gang inevitablemente cayó en un sueño profundo por primera vez en mucho tiempo. A pesar de que despertó sobresaltada por una pesadilla, tuvo el sueño más largo que había tenido en mucho tiempo.

—Come despacio. —instruyó Woo-jin mientras colocaba los huevos en el arroz de Hae-gang—. Se necesita fuerza física suficiente para salir y enfrentarse a la realidad. —Hae-gang puso los ojos en blanco ante las palabras de Woo-jin, sintiéndose frustrada porque siempre le recordaba su situación actual. Tratando de ocultar sus emociones se preguntó si había desarrollado tolerancia por su actitud.

Hae-gang se sentó a la mesa, luchando para comer con la mano izquierda debido al yeso que tenía en el brazo derecho, Woo-jin notó su dificultad. 

—¿Hay algún problema? —preguntó.

—Oh, nada. —respondió Hae-gang, tratando de ignorarlo—. Me lo comeré sola, puedes irte ahora.

Pero Woo-jin no se fue. En cambio, se sentó frente a ella observándola de cerca.

—Bueno, puedes empezar a comer. —dijo—¿No dijiste que comerías sola? Esperaré hasta que termines.

Hae-gang miró a Woo-jin sorprendida, sintiéndose avergonzada de que la viera luchar por comer. Vacilante, tomó la cuchara con la mano izquierda y trató de sacar los huevos de codorniz, pero tuvo dificultades para hacerlo. Al ver su lucha, Woo-jin tomó los palillos colocando los huevos sobre su arroz.

—Que amable. —dijo Hae-gang sarcásticamente, sin poder evitar agradecerle.

Quería preguntarle por qué estaba haciendo esto, pero no se atrevió a cuestionarlo. Woo-jin parecía igual de inseguro, con una expresión sombría en su rostro mientras acomodaba las guarniciones de manera uniforme sobre la mesa. Cuando empujó el plato de abulón hacia ella.

—Eso no. —dijo suavemente. 

—Habla. —respondió Woo-jin —. No puedo oírte.

—Eso no me gusta, solo huevos de codorniz, por favor. —dijo Hae-gang, sintiéndose avergonzada de tener que pedir un plato específico. La mano de Woo-jin se detuvo en el aire mientras miraba a Hae-gang con una pizca de lástima.

—No me gustan los mariscos. —dijo en voz baja, incapaz de mirarlo a los ojos. Woo-jin colocó más huevos de codorniz a su tazón, Hae-gang bajo la mirada avergonzada.

  • ┈┈┈••✦ ✧ ✦••┈┈┈•

En la oficina, mientras el secretario Lee leía el programa del día a Woo-jin, este parecía aburrido. Notando su falta de interés dudó antes de continuar. 

—¿Quién es esta vez? — preguntó Woo-jin, queriendo escuchar la información directamente en lugar de revisar detalles innecesarios. 

El secretario Lee, que había estado con Woo-jin durante mucho tiempo, no estaba preocupado por la situación, que ya había sucedido más de una vez.

—Son: Ki-woo, Daesan y Moon Ik.

Woo-jin, que no estaba prestando mucha atención, levantó las cejas ante un nombre inesperado.

—¿Moon Ik? Si es Moon Ik…

—Es Yoon Ji Woo.

Moon Ik Group es una empresa conocida en Corea. Cada hogar coreano tendría al menos uno de sus productos.

—Rechaza todo. —dijo Woo-jin.

La popularidad del Grupo Moon Ik no le preocupaba. Charlie Inc. Seguía en ascenso, y Woo-jin se mostró cauteloso a la hora de establecer asociaciones con otras empresas porque las consideró innecesarias. Además, Woo-jin aún no tenía intención de casarse.

Aunque no tenía una excusa justificable para rechazar su oferta, Woo-jin se mantuvo firme.

Sin embargo, a pesar de su firme negativa, el secretario Lee no accedió tan fácilmente.

—¿Incluso Moon Ik? —preguntó.

—Incluso si es Moon Ik, sus hermanos lo lograrán de todos modos, entonces, ¿hay algo que esperar?

Yoon Ji-woo, tiene dos hermanos mayores: Yoon Gun-ho, de automóviles, y Yoon Sun-woo, de acería. Yoon Gun-ho es el hijo de la esposa del presidente, por lo que es fácil averiguar quién se hará cargo si el presidente Yoon renuncia. Por supuesto, Yoon Sun-woo nunca retrocederá fácilmente.

Y en ese sangriento campo de batalla familiar, solo Yoon Ji-woo estaba jugando sin pensar en el futuro. Entre los afiliados de Moon Ik él estaba a cargo de los hoteles, pero no había logrado ningún logro significativo desde que asumió el cargo. Al final, la asociación con Yoon Ji-woo simplemente no fue una ventaja.

Aunque, su primer amor fue una vez parte de esa familia.



TRADUCCIÓN: ROBIN
CORRECCIÓN: MILIMEL
REVISIÓN: GOLDRED


¿Aquí no ibas?


¿Te has cansado?


¿Uno más?

© 2026 ACOSB

No puedes copiar el contenido de esta página.

    Previous Post

  • CAPÍTULO 6

    Next Post

  • CAPÍTULO 8
Scroll to top
  • INICIO
  • ROFAN
  • BL & GL
  • FANTASÍA
  • +15 & +19
  • VIP
  • MANHWAS
  • My Bookmarks