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Capítulo 32

Desde que volvió, la filmación no se detuvo ni un momento.   

Tal como había escuchado de antemano, Chase tenía que estar ocupado con el rodaje prácticamente todo el día. Como se habían aplazado las grabaciones durante varios días, la agenda tan exigente era inevitable. Aunque el agotamiento se hacía evidente en todos, nadie podía expresar una queja. El único que mantenía su estado físico sin cambios desde el principio era Chase. Siempre lograba sacar las mejores escenas, pero hoy brillaba especialmente.

Incluso el director no podía dejar de sonreír de oreja a oreja y no paraba de gritar alegremente:

—¡Perfecto!

Josh, como siempre, permanecía de pie con la mirada fija en Chase. Pero no solo él lo observaba. La apariencia deslumbrante de Chase ya era suficiente para captar todas las miradas, pero cuando abría la boca para hablar o movía las piernas para caminar, en ese instante, todos contenían la respiración.

Por supuesto, Josh entendía perfectamente cómo se sentían. Porque él también lo sentía.

Chase tenía una presencia abrumadora que no podía compararse con lo que se veía en pantalla. Si Chase Miller no se hubiera convertido en actor, ¿quién habría podido ocupar ese lugar? Josh lo pensaba sinceramente. Además, últimamente él estaba en su mejor condición. Era completamente natural que cualquiera quedara hipnotizado por Chase.

Frente a sus ojos, Chase tomó del brazo a Naomi y salió corriendo. Su cabello alborotado, la chaqueta del traje ondeando con fuerza, la corbata que se agitaba detrás de su cuello, el gesto de atraer rápidamente a Naomi para esconderla tras de sí y disparar el arma…

No podía apartar los ojos de él.

—Es increíble —murmuró Laura con un suspiro a su lado.

Josh respondió brevemente:

—Sí.

Pero de repente, le vino a la mente el recuerdo de haberse revolcado de forma desordenada con él en la cama, y su rostro se sonrojó por completo. Al notar el calor ardiente en su cara, se cubrió la boca rápidamente con una mano. Afortunadamente, todos estaban mirando a Chase, así que nadie se dio cuenta de su reacción.

Chase, que llevaba un parche en un ojo, lo arrojó mientras corría, luego se detuvo y alzó la mirada hacia el cielo lejano. Al mismo tiempo, parecía que el mundo entero se detenía. Y en ese momento, se convirtió en un hombre que era Chase, y al mismo tiempo no lo era.

—¡Corte! ¡Bien, perfecto!

Con el grito satisfecho del director, se escucharon exclamaciones por todos lados. Chase se apartó el cabello despeinado con la mano. El suave cabello negro envolvió sus largos dedos y luego volvió a su lugar.

Josh dejó escapar un suspiro. Justo cuando pensó lo ridículo que debía verse con esa expresión embobada, Chase levantó la cabeza y sus miradas se cruzaron. Al ver a Josh quedarse quieto, Chase le sonrió de repente con una expresión radiante.

No solo Josh se sorprendió. En ese momento, se escucharon sonidos de asombro por todas partes.

—¿Qué fue eso? ¿Qué fue eso?

—¿Sonrió? ¿De verdad?

—¡Dios mío! ¡Chase Miller no está molesto!

—¿En serio sonrió? Yo no lo vi. ¿No estarán todos equivocados?

—Que sí sonrió, ¿cómo no lo viste?

Se escuchaban gritos por todos lados, pero en realidad, nadie sabía a quién le había sonreído Chase.

Laura también parpadeó, desconcertada, y al mirar a Josh, se sorprendió.

—Josh, ¿qué le pasa? Está rojo como un tomate.

—¿Eh? Ah, sí… Es por el calor.

Josh se apresuró a inventar una excusa y agitó su camisa sin razón aparente. Aunque tenía la obligación de no apartar la vista de su cliente, desvió la mirada. Por alguna razón, le daba vergüenza mirar el rostro de Chase.

Chase volvió pronto a su expresión habitual como si nada hubiera pasado. Los estilistas corrieron rápidamente hacia él para arreglar su atuendo y peinado. Pero Josh no se dio cuenta de que la mirada de Chase había estado fija en él todo ese tiempo.

***

—¡Corte! Buen trabajo todos. Tomen un pequeño descanso.

Ante la indicación del director, se escucharon suspiros de alivio por todas partes. Desde temprano en la mañana habían estado grabando sin parar, y apenas hasta bien entrada la tarde pudieron tener un momento de descanso.

Mientras trasladaban y organizaban el set para la siguiente toma, los miembros del staff aprovecharon para recuperar el aliento, comer algún refrigerio o prepararse para la siguiente escena. Josh tenía pensado aprovechar ese tiempo para echar un vistazo a los alrededores. Le dijo algo rápido a Laura y se dio la vuelta, pero de pronto, escuchó vagamente su voz a sus espaldas.

—Ay, ¿a dónde se fue el señor Miller?

Instintivamente giró la cabeza, y en ese momento, alguien lo tomó del brazo y lo jaló con fuerza. En cuestión de segundos, Josh fue arrastrado hacia la parte trasera de una construcción improvisada.

—¡…!

Estuvo a punto de golpearle la cara con el puño, pero por poco, Chase le agarró el brazo a tiempo. De inmediato, sus labios se juntaron y un aroma dulce y familiar lo envolvió, haciendo que Josh se relajara.

—Haa, ah.

Un jadeo áspero se le escapó sin querer. Josh abrazó a Chase con fuerza y lo besó como un loco. Chase también le mordía la lengua, le chupaba los labios y lo atraía con fuerza. La presión de sus brazos era tan intensa que le costaba respirar, pero tener sus cuerpos tan unidos le gustaba tanto que Josh aguantó el mareo, agarró su cabeza y profundizó aún más el beso.

HAA, HAA.

La respiración de Chase retumbaba en su oído con fuerza.

—¿Lo viste? —preguntó Chase con voz agitada. Cada vez que hablaba, su lengua se movía, acariciando el interior de la boca de Josh—. Haa… ¿Me estuviste mirando todo el tiempo?

El aliento cálido lo envolvía. Josh se contuvo las ganas de alabarlo con entusiasmo y fingió indiferencia.

—Bueno, es parte de mi trabajo.

—Mentira.

A pesar de decir eso, Chase no podía ocultar la sonrisa. Josh también sonrió mientras lo rodeaba por la cintura. Se volvieron a besar, y enseguida sintió cómo se endurecía abajo, presionando con calor. Josh tragó con fuerza la saliva mezclada y llevó la mano al frente del pantalón de Chase.

—No —susurró Chase con voz entrecortada—. Maldición, ahora no.

Lo único que podían hacer era besarse. En el breve momento en que sus labios se separaron, se miraron intensamente. En el rostro sonrojado de Chase se reflejaba un deseo sin filtros. Josh, por su parte, tenía la mente completamente inundada con la imagen del cuerpo desnudo de Chase.

Estuvo a punto de soltarle un “vámonos juntos ahora mismo”. Si no hubiera sido por ese beso urgente que vino después, probablemente habría terminado seduciéndolo. Josh pensó que era un alivio, pero al mismo tiempo sintió frustración, y volvió a entrelazar su lengua con la de Chase.

La ansiedad de no poder unirse en ese instante hizo que sus manos se volvieran más atrevidas. Metió la mano dentro del saco, subió la camisa y acarició la piel. Sin poder evitar que su mano buscara ir hacia la parte baja de la espalda, lo agarró de las nalgas y lo atrajo hacia sí. Chase dejó escapar un gemido desde lo más profundo de su garganta.

—Joshua.

Justo cuando escuchó su nombre salir de sus labios, a Josh le recorrió un escalofrío por la cintura y contuvo la respiración. En la oreja contraria, la que no tenía cubierta con el auricular, Chase susurró con voz grave:

—Date la vuelta.

Lo que estaba a punto de hacer era evidente. Josh sabía muy bien que la paciencia de Chase se había agotado. Pensó que debía detenerlo, pero por supuesto, no le quedaba la menor voluntad para hacerlo. También él sentía un latido insistente en su interior, al borde de enloquecer. Si no le metían algo dentro, iba a perder la cabeza. Y lo que quería estaba justo frente a él. No había razón para resistirse.

Como si se rebelara, Josh mordió suavemente el labio inferior de Chase y, tal como le pidió, se dio la vuelta. Al ver la espalda elegante y bien definida, Chase tragó saliva con fuerza.

—…Hah.

Una mano grande le sujetó las nalgas. Josh contuvo el aliento y apretó la mano que tenía apoyada contra la pared. Desde atrás, Chase juntó su cuerpo con el suyo y le pellizcó los pezones por encima de la camisa.

Después de pasar una noche entera con él, parecía que ese hombre ya sabía todo sobre Josh. En especial, que solo con apretar ligeramente y retorcerle un poco los pezones, su cintura se deshacía por completo. Esta vez no fue la excepción: Josh terminó doblando las rodillas. Si Chase no lo hubiera sujetado rápido de la cintura por detrás, seguramente habría terminado en el suelo.

Nunca se imaginó que sus pezones fueran tan sensibles. O quizá… ¿fue Chase quien los volvió así? No lo sabía.

Tenía la cabeza empapada del aroma de Chase y de semen. Josh, jadeando, apenas podía sostenerse con las piernas temblorosas. Chase lo abrazó con un brazo por la cintura y con la otra mano comenzó a frotarle con fuerza los pezones a través de la delgada tela.

—Ah, haa…

Con un gemido áspero, Chase le susurró desde atrás:

—Joshua, ¿te mojaste?

Lo que decía era cierto. Josh ya estaba completamente empapado por detrás. Frotando su nariz contra el cuello de Josh, Chase dijo:

—Si no quieres arruinar el pantalón, deberías quitártelo, ¿no crees?

—…

—Joshua.

Como Josh no respondía, Chase preguntó:

—¿Está bien si te froto por encima del pantalón?

Él frotó sugestivamente su entrepierna. De inmediato, el agujero reaccionó, empapándose de fluidos. Josh no pudo resistir más y empezó a desabrochar por sí mismo el cinturón del pantalón.

El sonido metálico del broche se prolongó más de lo normal porque sus manos temblorosas no respondían bien. Apenas logró desabrocharse el cinturón y bajar el cierre, la mano de Chase se metió dentro de su ropa interior.

—…Mph.

Josh contuvo la respiración y se mordió los labios sin darse cuenta. Enseguida, los labios de Chase tocaron la nuca de Josh, y luego sus dedos presionaron suavemente el orificio. El sonido obsceno de sus dedos agitándose en la zona empapada resonó descaradamente en sus oídos.

Chase introdujo a propósito sus largos dedos hasta el fondo y los dobló desde dentro. El extremo firme acariciando el interior con delicadeza hizo que la mente de Josh se quedara completamente en blanco. Solo entonces se dio cuenta de que había eyaculado de forma ridículamente rápida.

—¿No fue muy rápido?

Preguntó Chase riendo por detrás. Josh se sintió avergonzado, pero Chase tampoco estaba como para burlarse. A lo lejos, parecía escucharse la voz de Laura. Chase dejó escapar un suspiro molesto y se desabrochó el cinturón. El sonido del cierre bajando se escuchó con urgencia, y enseguida, la carne caliente se apretó contra él.

—……¡Agh!

Josh se mordió los labios para soportar la presión repentina. Chase embistió su cuerpo por completo. Enseguida comenzó a mover la cintura. La vara caliente lo empujaba con fuerza hacia dentro, frotando de manera salvaje sus paredes internas.

El peso era tan abrumador que Josh no pudo emitir ni un solo sonido. Con la boca bien abierta, solo exhalaba un aliento agitado. Chase, pegado por completo a su espalda, entrelazó sus dedos sobre las manos de Josh, que estaban apoyadas en la pared. Jadeando cerca de su oído, mantenía el cuerpo pegado sin dejar espacio, moviendo solo la cintura. Desde abajo, el sonido húmedo y vulgar resonaba sin pudor.

HAA, HAA.

Chase le rozó el cuello con su aliento caliente, y enseguida le mordió la piel con los dientes.

—Ugh…

Josh dejó escapar un gemido ahogado y cerró los ojos. Justo cuando el otro se movía con más fuerza, de pronto se detuvo.

—…Haa.

Con un suspiro profundo, Chase eyaculó dentro de Josh. El semen caliente se esparció por su interior, y al mismo tiempo, Josh volvió a correrse, embriagado por el dulce aroma de feromonas.

HAA, HAA. HAA, HAA.

Cuando terminó, y el hombre retiró su cuerpo, Josh se dejó caer contra la pared y terminó sentado en el suelo.

HAA, HAA. HAA, HAA.

Entre respiraciones agitadas, Josh tragó saliva seca. Chase lo miraba desde arriba mientras comenzaba a acomodarse el pantalón. Sus ojos recorrieron lentamente el rostro enrojecido de Josh, sus pupilas nubladas, los labios manchados de saliva y su aspecto desaliñado, hasta que finalmente se detuvieron en su entrepierna, hecha un desastre, mezclada con los fluidos de ambos.

Chase volvió a lucir igual de impecable que siempre. Dejó escapar un suspiro, se pasó los dedos por el cabello y se arrodilló sobre una rodilla frente a Josh, que solo lo miraba en silencio. Con ternura le acarició el rostro y se inclinó hacia él. Josh cerró los ojos y sus labios se unieron.

Fue un beso completamente distinto al de hace un momento. Un beso amable. Le presionó suavemente los labios, los lamió con cuidado, y luego, levantando el rostro, mostró una expresión apenada.

—Tengo que irme —dijo Chase con su voz cargada de pesar.

—Lo sé —asintió Josh con la cabeza—. Ve, anda ya.

Chase parecía tener más cosas que decir, pero Josh le empujó ligeramente el hombro, como para apurarlo. La voz de Laura se escuchaba aún más cerca. Sin más opción, Chase se incorporó, murmuró una maldición y se dio la vuelta para salir.

—¡Ay, señor Miller! ¡Lo estábamos buscando por todas partes! Ya pensábamos que algo había pasado…

La voz apresurada de Laura sonó justo al lado, pero pronto se alejó. Seguramente se había marchado caminando rápidamente tras él.

Josh, solo, exhaló un largo suspiro en el silencio que le quedó. Al recuperar la razón, se dio cuenta del estado en que se encontraba. Tener sexo tan desesperado escondido en un rincón así…

—Ni que estuviera en la adolescencia —murmuró en voz baja, entre avergonzado e incómodo. El único consuelo era que no era el único que había perdido la cabeza.

Josh sacó un pañuelo y limpió como pudo su parte baja, luego se fue poniendo la ropa. Sacudió el polvo y la tierra que manchaban su ropa, y cuando salió, los demás ya se habían reunido cerca del set.

Después de lo que acababa de pasar, el cuerpo de Josh seguramente estaría impregnado con el aroma de Chase. Podría ser que, al verse estimulado por eso, su propio olor se volviera más intenso. Pensando en prevenir cualquier situación, decidió que lo mejor sería tomar su medicina de antemano, y apresuró el paso.

Justo había pasado la hora del cambio de turno, así que en el lugar donde debía estar Josh se encontraba Seth. Mientras pensaba en qué excusa dar luego por haberse ausentado, intentó marcharse rápidamente, pero de pronto notó que Seth estaba mirando hacia un lado. Josh, que siguió instintivamente su mirada, se detuvo en seco.

—Oh.

Dejó escapar una exclamación sin querer. En ese mismo momento, la persona al otro lado también lo vio y parpadeó. Seth comenzó a caminar hacia una hermosa mujer de cabello rubio brillante, y ella, apresurada, fingió no conocerlo y se inclinó para saludarlo.

Josh los observó, confundido. Mientras hablaban brevemente, Seth se adelantó y la mujer lo siguió. Al ver la espalda de ella alejarse, Josh ladeó la cabeza, extrañado.

«¿Por qué está Emma aquí?»

***

—Entonces, ¿no hay ningún problema con la condición del señor Miller?

Ante la pregunta de Emma, Laura asintió con la cabeza.

—Está tan bien que hasta sorprende. El director está eufórico diciendo que en tres días podemos recuperar todo el material pendiente. Claro, eso si mantiene este ritmo.

Ella sonrió con incomodidad y añadió:

—De cualquier modo, dígale al señor Pittman que todo va bien.

—Entendido.

Emma se despidió brevemente y se dio la vuelta. Tal como Laura había dicho, el ambiente en el set era muy positivo. Aunque solo observó un rato, Chase parecía totalmente inmerso en su papel. A ese paso, la película sería un éxito rotundo.

Incluso podría apaciguar la controversia sobre el personaje.

Mientras pensaba en las palabras adecuadas para informar a su jefe, siguió caminando. Justo entonces, se cerró una escena y el director anunció el fin de la jornada.

—¡Muy bien, hasta aquí por hoy!

Ante su grito, se escucharon suspiros de alivio por todas partes. Los miembros del staff parecían completamente exhaustos, pero el director estaba más enérgico que nunca.

—¡Mira esto! Hoy no hay ni una sola toma que haya que desechar. ¡Esto, esto era justo lo que quería! ¡Es perfecto! ¡Mira esta expresión! ¿No es increíble?

Hablaba emocionado sin parar al miembro del equipo que tenía al lado. Fue justo cuando Emma se dio vuelta, después de ver cómo Chase se aflojaba el nudo de la corbata, que se topó con alguien inesperado.

—Emma.

—Josh.

Al pronunciar su nombre sin pensarlo, ella miró rápidamente a su alrededor. Por suerte, todos estaban ocupados recogiendo, así que nadie les prestó atención. Josh hizo un leve gesto con la cabeza, indicándole que lo siguiera. Emma se sintió fastidiada, pero lo siguió en silencio.

—¿Y ahora qué?

Tan pronto quedaron solos, Emma soltó la pregunta con un tono molesto. A Josh no le agradaba haberla llevado justo al lugar donde, hacía un momento, había estado con Chase, pero no encontró otro sitio mejor.

—¿Qué haces aquí de repente? ¿Pittman te mandó otra vez?

Ante su pregunta, ella frunció el ceño y respondió:

—Obvio. Si no fuera por eso, ¿para qué vendría hasta aquí? Dijeron que Miller fue víctima de un atentado, así que vine a comprobar si la grabación seguía sin problemas.

—Está bien.

—Lo sé. Ya lo vi.

Emma respondió con frialdad. Josh la observó en silencio. De pronto, el rostro de Yeonwoo se superpuso en su mente, y un torbellino de emociones lo invadió.

Pensó en Isaac. Aunque había reprochado a Yeonwoo por no entender los sentimientos de su hermano, él no estaba en posición de juzgar. Estaba tan cegado por sus propios sentimientos que fue incapaz de ver lo que sentían los demás.

Emma también debía tener sus razones para actuar con tanta cautela.

El corazón de Josh se volvió indulgente. Emma había tenido sus fracasos, así que seguramente era más cuidadosa por eso. Al pensar en todo eso, Josh se sintió decaído.

Dicen que solo los valientes conquistan a la persona que desean… Emma, ¿cuándo vas a atreverte?

Pensar que una vez más Emma había dejado pasar a una belleza frente a sus ojos hizo que el enojo que había reprimido se le volviera a encender. Sí, definitivamente debió haberle dado un puñetazo a ese idiota. Sin darse cuenta, su expresión se tornó sombría.

—¿Qué pasa? ¿Esa cara qué significa? ¿Qué quieres decir con eso?

Emma, notando su actitud sospechosa, le lanzó la pregunta como una flecha.

—Nada —dijo Josh apresuradamente, apartando la mirada y abriendo la boca—. Solo pensé que hacía mucho que no nos veíamos.

—…¿Y eso ahora por qué?

Emma lo miró de arriba abajo, visiblemente a la defensiva. Josh fingió no notarlo y cambió de tema.

—Ah, conocí al tal Yeonwoo.

—¿Ah, sí? Entonces ya no hace falta que le siga mandando mensajes.

—¿Ese era todo tu encargo?

Cuando vio a Emma asentir con un “sí”, Josh volvió a hervirse por dentro.

—¿Qué te parece ese tipo?

Emma respondió sin darle mucha importancia, como si nada.

—Pues, trabaja bien y es un buen jefe. Tiene muchos detalles conmigo también.

Josh le lanzó una indirecta.

—Parece algo lento.

Esperó ver alguna reacción, pero Emma defendió a Yeonwoo como si fuera obvio.

—Aun así, cuando tiene que hacerlo, sabe cuidarme bien.

«Pobre ilusa.»

Josh ya no pudo decir nada más. Solo la abrazó. Emma se quedó rígida por un momento, pero Josh no dijo una palabra, solo le dio unas palmaditas en la espalda. Cuando la soltó, Emma lo miraba con cara de no entender nada. Josh solo le pellizcó la nariz ligeramente y le dio un beso en la mejilla.

—Si algún día necesitas ayuda, dímelo. Siempre voy a estar de tu lado.

—…Gracias, pero con que no lo arruines me basta.

Emma no bajó la guardia hasta el final. Josh solo pudo responderle con una sonrisa amarga. Luego caminaron juntos hasta el lugar donde estaba el auto para despedirse.

—Comamos algo juntos pronto.

—Sí, si no estoy ocupada… El jefe está a punto de renunciar.

Ese murmullo amargo solo hizo que Josh se sintiera más pesado por dentro. Emma, ajena a lo que pasaba por su mente, añadió con un “ah” despreocupado:

—Hueles a feromonas de Miller, Josh. Mejor tómate algo antes de que te afecte. Los Alfas dominantes como él no se preocupan por lo que haya a su alrededor, solo liberan feromonas como si nada.

Josh respondió con naturalidad mientras miraba cómo su hermana fruncía el ceño y negaba con la cabeza.

—De hecho, justo acabo de tomarme una.

—Menos mal.

Emma se despidió con un simple “te escribo” y se alejó manejando. Josh, solo, se quedó mirando el auto mientras se alejaba y, al final, dejó escapar un profundo suspiro antes de darle una patada al suelo sin motivo alguno.

***

Naomi, que acababa de recibir un chal de parte de un miembro del staff y se lo colocaba sobre los hombros, giró la cabeza por casualidad y se detuvo al ver a un hombre con la mirada fija en un punto.

El compañero con quien había estado grabando todo el día había mantenido una condición impecable. En algún momento, el aroma a feromonas se volvió más intenso de lo habitual, pero incluso eso le pareció agradable a Naomi. Justo estaba pensando que, «mientras termine bien la grabación, me da igual lo que haga por ahí. Al fin y al cabo, los Alfas dominantes entran en celo en cualquier parte».

Pero ahora, el rostro de Chase era completamente distinto al de hace un rato. Al ver su expresión, más oscura de lo habitual, Naomi empezó a sentirse inquieta.

—¿Te pasa algo?

No pudo evitar preguntarlo con cuidado. Pensó que sería un problema si su condición decaía de nuevo en la grabación de mañana. Chase desvió la mirada hacia ella de reojo. Su rostro no parecía diferente a lo habitual. Seguía pálido y sin expresión. Naomi frunció el ceño. Entonces, Chase giró la cabeza y habló.

—Si ya tienes pareja, ¿por qué acostarte con otra persona?

«¿Lo preguntaba de verdad, con curiosidad?»

Mientras ajustaba el chal que se le escurría, Naomi respondió con indiferencia.

—Será solo una aventura pasajera.

—¿Una aventura?

—Sí. Como un juego tonto en vacaciones. Algo así.

—…

Chase seguía clavando la mirada en un punto fijo, sin decir nada. Naomi se giró tarde hacia la dirección que él observaba, pero no vio nada en particular. Solo los miembros del staff que iban y venían, y los guardaespaldas de Chase.

El tráiler de Chase estaba ubicado, por petición suya, en la zona más alejada del set de grabación. También estaba bastante distanciado de los otros tráilers y alojamientos. Por eso, cuando Chase descansaba, lo habitual era que uno de los guardias vigilara junto al tráiler y otros dos patrullaran los alrededores.

Hoy les tocaba a Mark e Isaac hacer la ronda. Y quien debía escoltar a Chase hasta el tráiler no era Seth, como siempre.

—¿Quieres que lo haga yo?

Josh se sorprendió y Seth asintió con la cabeza.

—Sí. C fue quien lo pidió personalmente.

—…

—¿Y por qué te pones rojo de repente?

—¿Eh? ¿Qué? ¿Yo? Nada.

Josh desvió la mirada con torpeza, pero no pudo ocultar el enrojecimiento de sus orejas. Antes de que el perspicaz Seth pudiera notar algo más, Josh se apresuró a seguir a Chase.

Después de que Laura revisara brevemente la agenda y se marchara junto con el mánager, solo quedaron Josh y Chase. Ambos caminaron hacia el tráiler sin decir una sola palabra. Pero en la mente de Josh no dejaba de repetirse el encuentro íntimo que habían tenido unas horas antes, en un lugar totalmente inapropiado.

Cuando finalmente el tráiler apareció en su campo de visión, a Josh se le detuvo el aliento. Le dio vergüenza darse cuenta de que estaba esperando algo, así que miró de reojo a Chase, pero él no parecía distinto a lo usual. Más bien, parecía sumido en pensamientos con una expresión seria. Al ver eso, Josh desvió la mirada de inmediato y apresuró el paso hasta llegar frente al tráiler.

—Voy a revisar el interior primero.

Como era algo de rutina, no pidió permiso para entrar.

El interior del enorme tráiler estaba equipado con todo tipo de instalaciones. Pasando la amplia entrada, había una sala de estar, y en la sala de entretenimiento no solo había una mesa de billar, sino también una rockola y muchas otras máquinas llamativas que nunca había visto antes.

En la cocina, había una gran variedad de utensilios de cocina que probablemente nunca se usaban, junto con equipos costosos. El bar conectado tenía un manual para preparar más de cien tipos de cócteles y recetas para bocadillos sencillos, además de un pequeño refrigerador para postres lleno de nueces, aceitunas y una llamativa cava de vinos.

Josh siempre sentía curiosidad por los vinos de esa cava, pero reprimía su interés y revisaba todo con la mayor profesionalidad posible. Solo después de inspeccionar incluso el rincón vacío dentro del dormitorio, se puso de pie.

—Ah, señor Miller.

Justo cuando se dirigía hacia la puerta, Chase ya había entrado. Aunque era tarde, Josh le informó por formalidad.

—No hay nada fuera de lo normal.

—…

Chase lo observó en silencio. Parecía que quería decir algo, pero no abría la boca.

Josh esperó en silencio a que hablara. No era común que Chase mirara fijamente a alguien durante tanto tiempo sin estar actuando. Tampoco era esa mirada llena de excitación que le había dirigido antes. Su expresión era algo que Josh nunca había visto. Frunció el entrecejo sin darse cuenta.

Alrededor reinaba el silencio. En el tráiler apartado no se escuchaban ni los murmullos de la gente. Era como si ese lugar estuviera separado del resto del mundo.

Josh tragó saliva sin darse cuenta. Los ojos de Chase se afilaron. Su mirada descendió hacia la garganta de Josh, que se movía visiblemente al tragar. La boca se le secó, y un escalofrío le recorrió la espalda. Con esfuerzo, abrió la boca.

—Señor…

Quería decir algo, pero no tuvo tiempo. En cuanto vio que Chase levantaba la mano, el puño voló sin darle tiempo a esquivarlo.



TRADUCCIÓN: ROBIN KLYNN
CORRECCIÓN: ROBIN KLYNN
RAW HUNTER: KLYNN


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