Skip to content

ACOSB

  • INICIO
  • ROFAN
  • BL & GL
  • FANTASÍA
  • +15 & +19
  • VIP
  • MANHWAS
  • My Bookmarks
ACOSB

Capítulo 26

No podía mantener quietos ni los dedos de las manos ni los de los pies; se movían solos, como si buscaran aferrarse a algo. Y cuando él apartó los labios, sentí como si hubiera pisado en falso en el aire.   

Aun viéndome en ese estado tan ridículo, Lionel no se rió. Simplemente me sostuvo por la cintura y me alzó con suavidad. Parecía que iba a llevarme a algún lugar y dejarme sobre algo mullido, pero eso era lo único que podía percibir con claridad.

Todo era culpa de sus labios, que no me daban ni un segundo de respiro, como si no pudiera soportar ni la más mínima pausa. A diferencia de mí, Lionel no se conformaba con rozar o besar apenas. Cada vez que atrapaba, alternadamente, mis labios superior e inferior, su lengua ardiente y ligeramente áspera se deslizaba al pasar.

Parecía que lamía… o quizás chupaba. Me devoraba con ansias, como un hombre hambriento incapaz de dejar de probarme. Y cuando finalmente su lengua invadió el interior de mi boca, fue como si una serie de granadas cegadoras estallara en mi cabeza. Su punta recorrió la parte más sensible de mi interior con un movimiento persistente.

UUH, MM…

Un quejido se me escapó sin poder evitarlo. Cada vez que tragaba la saliva mezclada —seguramente, al menos la mitad era suya—, los dedos de mis pies se encogían. Sin saber con certeza qué era lo que deseaba, terminé restregándome sin querer contra su rodilla, que rozaba mi entrepierna.

«¿Será esto lo que se siente estar ebrio?»

Mi mente estaba nublada, como si vagara dentro de un sueño.

Cada vez que lograba abrir los párpados, el rostro de Lionel —lleno de desesperación, sin un atisbo de calma— llenaba por completo mi campo de visión, borrando aún más la sensación de realidad.

Y en medio de eso, las nuevas y secretas sensaciones que se grababan en mi cuerpo eran tan intensas que me dejaban sin aliento. Si hubiera sabido que el primer beso, que creía que sería tímido, acabaría convirtiéndose en un acto tan obsceno… ¿acaso me habría atrevido a rozar sus labios sin miedo?

Sin embargo, no podía arrepentirme en absoluto. Era porque la sensación de su lengua áspera y ardiente enredándose con la mía, frotándose de un lado a otro, era simplemente embriagadora.

Me encantaba que ese hombre, que proyectaba una sombra tan grande sobre mí, me acariciara con tanto cuidado la mejilla, el lóbulo de la oreja y la nuca, como si estuviera tratando algo muy frágil.

La saliva ajena, que jamás habría imaginado que podría desear, tenía un dulzor que me resultaba tentador una y otra vez. Y mientras más tragaba, más crecía la sed. Mi respiración se aceleraba a la par, y mi corazón latía tan rápido que me provocaba vértigo.

«¿Será que notó cómo estaba?»

Él separó lentamente los labios y apoyó su frente contra la mía.

—Serenia.

Su voz baja y suave me hizo cosquillas en el oído.

—¿Por qué será que… te deseo tanto?

Pestañeé lentamente y lo miré.

Entonces sus labios descendieron como una pluma sobre mis párpados. Luego sobre mis cejas, mi frente, la comisura de mis ojos, el puente de mi nariz. Me besó con cuidado, despacio. El hormigueo en mi cuerpo ya había cedido por completo, y ahora estaba tan relajado que se estremecía por su cuenta.

Lionel permaneció a mi lado hasta que mi cuerpo se calmó, jugando suavemente con mi cabello.

—Duerme ya. Te despertaré a tiempo.

Cuando intenté levantar los párpados pesados, temblando ligeramente las pestañas, su palma cálida y grande cubrió mis ojos.

—Su Excelencia, usted también debería dormir —susurré, y entonces escuché una risa baja.

No era común que Lionel riera con sonido. Era una de esas cosas que lamentaría perder si no las aprovechaba. Incluso mientras mi consciencia se hundía en la oscuridad absoluta, el sonido de los latidos fuertes y violentos seguía resonando sin cesar.

«Pensaba que eran los míos… pero tal vez también eran los suyos.»

Justo antes de quedar completamente dormida, comprendí una última cosa:

Una vez que uno cruza este tipo de línea y se besa así, ya no hay forma de volver a la relación sencilla que existía antes.

°.♡┈┈∘*┈୨୧┈*∘┈┈♡.°

La solicitud para abandonar la vida religiosa resultó ser más sencilla de lo que pensaba.

Si hubiera recibido educación teológica y pasado por el proceso de formación exigido por la orden hasta ser nombrada como sacerdotisa, habría sido muy diferente. Seguramente habría recibido mucho apoyo de la iglesia para llegar a ese punto.

Pero en mi caso, me había refugiado en el monasterio junto con una donación, y terminé sirviendo como sacerdotisa sanadora solo porque el poder divino se manifestó en mi cuerpo.

Aunque resultara lamentable, no tenían fundamentos para retenerme.

—Como fiel sierva del Señor, seguiré sirviendo con sinceridad incluso tras mi secularización, difundiendo el amor de Dios en el mundo.

Con esa última promesa como devota, se dio por finalizado todo el proceso necesario.

—Gracias por todo su esfuerzo durante este tiempo. Aunque me embarga la tristeza, supongo que esto también es voluntad divina.

Me despedí del sacerdote de la diócesis* que me asistió en todo el procedimiento y salí del templo.

*N/T: En el contexto religioso, una diócesis es una división territorial administrada por un obispo dentro de la Iglesia.

Un carruaje adornado con el emblema de la familia Ruanax se acercó lentamente y se detuvo frente a mí. El caballero que, por orden de Lionel, me había estado siguiendo como una sombra, abrió la puerta del carruaje y me ayudó a subir.

—Su Excelencia, ya estoy de regreso.

Ante mi saludo, Lionel me dedicó una suave sonrisa.

—Bienvenida. ¿Todo salió sin problemas?

Me senté frente a él, acomodando las faldas, y respondí:

—Claro. Terminó en un instante, ¿verdad?

Había conseguido convencerlo —con mucho esfuerzo— de que no viniera conmigo, y fui sola.

—Como tienen que enviar los documentos a la sede de mi orden, el procedimiento no estará completamente cerrado hasta dentro de unos días. Pero me dijeron que en cuanto se confirme, me enviarán la notificación.

Gracias a la enorme donación que Lionel había enviado, todo se resolvería con rapidez.

Lionel, que me miraba fijamente, inclinó ligeramente la cabeza y dijo:

—Debería sentirme culpable por haber seducido a una sacerdotisa para que abandonara su vida religiosa, pero… creo que no tengo conciencia.

«¿Y si la que realmente no tiene conciencia soy yo, tomando para mí el lugar de duquesa como si nada?»

—¿No me guarda rencor?

Ante la pregunta de Lionel, negué con la cabeza.

—No creo que vaya a cambiar mucho, la verdad.

Después de todo, seguiré ayudando a quien lo necesite como lo he hecho hasta ahora. En cualquier caso, como nunca fui una sacerdotisa ordenada formalmente, jamás me entrenaron ni me asignaron tareas importantes como oficiar misa.

Si lo que hacía era usar mi poder divino para sanar, eso también podía seguir haciéndolo como simple devota. Así que, en realidad, para mí nada cambia.

—Si dono parte del dinero que reciba por las curaciones a la iglesia como ofrenda, ¿no es lo mismo al final?

—Hmm… Supongo que también se puede ver así.

Lo observé asentir lentamente, y luego deslicé la mirada hacia la ventana con disimulo.

«Esto es un problema.»

Intentaba actuar con normalidad, pero la verdad era que, desde el beso de anoche, se me hacía difícil tratar a Lionel como antes.

«¿Por qué me tiembla tanto el cuerpo…?»

Lo supe desde que abrí los ojos al amanecer y vi a Lionel sentado al borde de la cama. Mi corazón empezó a latir con torpeza, como si se hubiera descompuesto.

«¿Será esta la temida fuerza del primer beso?»

Definitivamente, estoy demostrando que nunca he tenido una relación.

—Sacerdotisa.

Una cálida sensación descendió sobre las manos que tenía apoyadas en las rodillas. Lionel me tomó con cuidado las manos entre las suyas y me miró fijamente a los ojos.

—Si no se siente bien, ¿quiere que regresemos por hoy? Podemos visitar el Gremio de Información otro día.

—Ah, no, está bien. Vamos hoy.

—¿Está segura de que está bien?

—Claro que sí.

Sonreí al mirarlo… pero sentí claramente cómo me temblaban las comisuras de los labios.

«Definitivamente, estoy arruinada…»

Con lo evidente que era, no podía haber pasado desapercibido. Aun así, Lionel no preguntó nada y ordenó que partiera el carruaje. Al quedarme a solas con él en ese espacio silencioso, donde lo único que se oía era el ruido de la marcha, el sonido de mi propio corazón me retumbaba con fuerza en los oídos.

Hasta me preocupaba que Lionel pudiera escucharlo también.

—¿Acaso…?

—¿Sí?

—¿Está nerviosa por lo de anoche?

—…

Lionel fue directo al grano.

Yo creía que se hacía el desentendido… pero parece que no era así.

—Si traspasé los límites e hice que se sintiera incómoda…

—¡No, no es eso! —respondí con más fuerza de la necesaria.

¿Y por qué mi voz tenía que salir tan quebrada justo ahora?

Sonó como si estuviera regañando a Lionel. Mientras lo veía con las cejas alzadas por la sorpresa, me mordí los labios intentando pensar cómo arreglarlo. Fue entonces cuando, de repente, se sentó a mi lado.

—Entonces, ¿puedo hacerlo otra vez?

«Ah… fue una buena vida. Adiós, padre. Adiós, hermano.»

Serenia Solen, 21 años. Causa de muerte: colapso cardíaco frente a la persona con quien tuvo su primer beso.



TRADUCCIÓN: KLYNN
CORRECCIÓN: ANNAD
RAW HUNTER: ANNA FA


¿TE HAS CANSADO?

© 2026 ACOSB

No puedes copiar el contenido de esta página.

    Previous Post

  • CAPÍTULO 25

    Next Post

  • CAPÍTULO 27
Scroll to top
  • INICIO
  • ROFAN
  • BL & GL
  • FANTASÍA
  • +15 & +19
  • VIP
  • MANHWAS
  • My Bookmarks