Capítulo 17
Yeon-woo miraba aturdido cómo se acercaba un plato con la porción de dos bisteques* hacia él.
*También llamados bistecs.
─Esto es para ti, cariño.
─¿Eh, eh? ¿Pa-para mí?
¿Para él? ¿Toda esta carne? Yeon-woo, sin darse cuenta, mostró una expresión de incredulidad. Era una mirada llena de emociones mezcladas, preguntándose si era una broma o si lo estaba poniendo a prueba. Sin embargo, Kang Ji-hyuk hizo un gesto con la mano para que comiera. Al ver su sonrisa brillante, se dio cuenta de que la montaña de carne frente a él realmente le pertenecía.
«¿Todo esto es mío?»
Yeon-woo sintió un cosquilleo en la punta de la nariz.
─Come mucho y crece rápido.
─Sí, gracias.
Yeon-woo, con cuidado, tomó un trozo de carne con el tenedor. Luego, se lo ofreció a Kang Ji-hyuk. Era correcto que el mayor comiera primero. En este caso, aún más.
─Diga “ah”, por favor.
Kang Ji-hyuk abrió la boca sin darse cuenta. La forma tan seria en la que extendía la carne era adorable. Había esperado que, al llorar por la carne, se la comería de un trago, pero en su lugar, se preocupaba por él. Era educado. Además, “Ah, por favor”. Esa era una forma de hablar que nunca había oído antes en su vida. Era inusual y le daba un cosquilleo.
─Ah.
¿Había alguien que lo tratara así? No. La mayoría lo miraba con ojos llenos de miedo o desdén. O bien lo miraban con admiración.
Nadie le había tratado de esta manera. Sin embargo, en lugar de molestarse, le resultaba adorable y entrañable.
«Parece que estoy en un estado grave.»
Kang Ji-hyuk miraba a Yeon-woo mientras masticaba. Planeaba engordarlo y hacer que se viera más saludable. Quería deshacerse de la apariencia tímida y perdida que tenía en ese momento. O, de lo contrario, que solo él viera esa expresión.
─Come.
─Sí.
Yeon-woo, que había tomado la carne, estaba a punto de abrir la boca, pero volvió a mirar a Kang Ji-hyuk a los ojos.
─Voy a comer bien.
─Sí, come mucho. Si no es suficiente, pediré más.
Mientras observaba al pequeño abrir su boca y masticar la carne, Kang Ji-hyuk estaba seguro de que su vida cambiaría 180 grados gracias a Cha Yeon-woo.
─¿Está rico?
Kang Ji-hyuk se sentía satisfecho incluso solo al ver a Yeon-woo masticar la carne. No había imaginado que llegaría a pensar así. Ver cómo la carne llenaba sus mejillas regordetas y desaparecía era algo que nunca se cansaba de observar.
Cuando Yu-cheol, quien había comenzado una relación recientemente, dijo: “Ver a mi novia comer me llena”, se preguntó qué había respondido.
«¿Dije que estaba hablando tonterías?»
Después de haber dicho eso de manera tan hiriente, ahora se encontraba en la misma situación. Kang Ji-hyuk, al ver cómo los grandes ojos de Yeon-woo se agrandaban con cada bocado que tomaba, lo observaba con tranquilidad. Era una reacción clara y honesta.
Cada vez que Yeon-woo mostraba tal reacción, quería llenarlo con deliciosa comida. ¿Qué debería darle de comer en la cena? ¿Cuánto tiempo tendría que esperar para que esa delgada figura se llenara de carne? Esperar no era difícil. De hecho, era placentero alimentarlo, así que no se sentiría aburrido en absoluto. ¿Le gustará la comida cruda? Kang Ji-hyuk pensó en la cena que le daría a Yeon-woo.
─Está tan delicioso.
Yeon-woo no se dio cuenta de que Kang Ji-hyuk estaba fijando su mirada en él, y continuó masticando la carne con esfuerzo. Era, sin duda, la mejor comida que había probado en su vida. Además, la carne era tan sabrosa como se veía. No necesitaba masticar muchas veces antes de que se deshiciera en su boca.
─¿Quieres más?
Kang Ji-hyuk no tocó su carne y, esta vez, tomó el tenedor para la pasta. Tomó un gran bocado de pasta humeante y lo puso generosamente en el plato de Yeon-woo.
─Come esto también.
─… Gracias.
Yeon-woo levantó la pasta con cuidado. El aroma tostado estimuló su nariz. Al meter la pasta en su boca, los ojos de Yeon-woo se abrieron como platos. La crema de la pasta era un sabor que nunca antes había probado. Era suave y muy sabrosa. La saliva llenó su boca involuntariamente. No podía creer que hubiera comida tan deliciosa.
Por un breve momento, Yeon-woo pensó que esa comida no sería la última cena. Podría serlo. ¿No hay un dicho que dice que antes de enfrentarte a algo duro, te llenan el estómago por última vez?
Pensar que la comida que estaba disfrutando podría ser su última cena aumentó su apetito. ¡Iba a comer con ganas y a realizar la tarea difícil que le esperaba!
«¡Voy a comer bien!»
«¡Debo esforzarme! ¡Debo retribuir!»
La idea de “retribuir” no le gustaba a Yeon-woo. Era una frase que el congresista Cha repetía constantemente. Al principio, pensó que tenía razón. A diferencia de su hijo biológico, él debía vivir apoyándose completamente en la bondad de los demás. Pero después de comer con Kang Ji-hyuk hoy, se dio cuenta de que lo que había dicho el congresista Cha era pura tontería.
Si le daban una comida de buena calidad y le pedían que la retribuyera, podría entenderlo, pero la comida del congresista no era así.
El arroz nunca estaba ni medio lleno, siempre frío y pegajoso. Los acompañamientos eran todos o estaban a punto de echarse a perder o eran de esos que se pueden comprar por un precio muy bajo. Incluso cuando de vez en cuando comían fuera, la comida era incómoda. Cada vez que intentaba tomar un bocado, miradas ansiosas se pegaban a él. Así que, aunque tenía hambre, no podía comer adecuadamente.
«No pensemos más en eso.»
Si Kang Ji-hyuk no lo enviaba de vuelta, no habría razón para volver a ese lugar. Yeon-woo apretó los puños en su mente. «¡Me esforzaré!» En ese momento, se dio cuenta de que el plato de Kang Ji-hyuk, que no había tocado, estaba lleno. Era claramente diferente de su propio plato, que estaba completamente vacío.
«¿Por qué no come?»
¿Acaso no le gusta? Pero la comida era demasiado deliciosa para eso. Entonces, ¿qué podría ser? Yeon-woo mordió su labio. Tal vez él había comido tan ansiosamente que le había arruinado el apetito.
Esperando que no fuera esta última razón, Yeon-woo dejó cuidadosamente los utensilios que sostenía.
─Señor, ¿no va a comer?
─¿Por qué?
─¿No va a comer…?
Ah. Solo entonces Kang Ji-hyuk miró la carne que se estaba enfriando en su plato. Se había olvidado de comer y solo estaba mirando a Cha Yeon-woo. Al ver que sus grandes ojos estaban muy abiertos mientras lo miraba, no pudo evitar sonreír.
─¿Quieres darme de comer?
Fue una frase que salió impulsivamente. Si Yeon-woo mostraba una señal de confusión, él pensaba que lo tomaría como una broma.
Pero tan pronto como las palabras salieron de su boca, Cha Yeon-woo se levantó de su silla y se acercó dando pequeños saltos. Tenía una expresión tan seria que no se podría decir que era una broma. No, incluso si hubiera podido, habría mantenido la boca cerrada porque estaba emocionado por lo que Yeon-woo podría hacer.
─Diga “Ah, ah”… por favor.
Yeon-woo pensó que era una oportunidad. A partir de ahora, no podía permitirse estar nervioso. Todo tenía que ser perfecto y tenía que agradarle a Kang Ji-hyuk.
No podía decepcionarlo, ya que él le había dicho de manera tan sincera: “¿No podrías darme de comer con todo tu corazón?”
Con nerviosismo se acercó y tomó un pedazo de carne con el tenedor. Luego, lo extendió hacia él con cuidado.
─Ah.
Le dio a Kang Ji-hyuk un bocado de bistec, luego otro de pasta, y nuevamente otro de bistec. Kang Ji-hyuk aceptó cada bocado que le ofrecía sin decir nada. Como un pajarito. Quien lo viera probablemente diría que era irresponsable, pero ¿qué iba a hacer?
─Está delicioso.
─¿Verdad?
─¿Deberíamos volver otra vez?
Si le está diciendo “otra vez”, ¿significa que quiere seguir llevándolo? Si es así, le gustaría. Yeon-woo sonrió ampliamente y asintió lentamente con la cabeza.
─… Sí, está bien.
Kang Ji-hyuk se preguntaba si lo que sentía era saciedad o el deseo de comerse a Yeon-woo de un solo bocado. No importaba qué fuera. Cha Yeon-woo había caído en sus manos, y no tenía intención de soltarlo.
─¿Vamos?
Kang Ji-hyuk le extendió la mano a Yeon-woo.
***
─¿Comiste bien?
─Sí, estoy lleno.
Si pensaba en la comida que había comido hoy, parecía que podría pasar dos días sin comer. En ese momento, justo al salir del restaurante, los ojos de Yeon-woo se posaron en dos personas.
─¿Eh?
Eran caras que claramente conocía. No sabía sus nombres, pero era alguien a quien había visto antes. También eran lo suficientemente impactantes como para que no pudiera olvidarlos.
«Eran los hombres que vi en el salón ayer.»
El hombre con una cicatriz que cruzaba su mejilla estaba de pie junto a un hombre corpulento. Con una sola persona ya tenían una presencia abrumadora, pero con dos, la atmósfera se tornaba aún más incómoda. Yeon-woo, sin darse cuenta, tiró de la manga de Kang Ji-hyuk.
─¿Qué pasa, pequeño?
─E-esos hombres…

TRADUCCION: XIAO
CORRECCIÓN: M.R.
RAW HUNTER: M.R.