Capítulo 143
«¿No estarán pensando en encerrarme otra vez…?»
Ante la mirada ansiosa de Odelli, Rudville la atrajo firmemente hacia su pecho y murmuró en voz baja:
—No se aleje de mi lado ni por un segundo.
Afortunadamente, sus palabras no tenían la intención de encerrarla esta vez.
Parecía haber juzgado que, ya que el oponente que perseguía a Odelli era un dragón, sería más peligioso dejarla sola.
Solo entonces, al darse cuenta de que había evitado la crisis de ser confinada, Odelli suspiró aliviada en silencio.
Odelli miró el cristal de sangre con expresión complicada antes de guardarlo apresuradamente.
El hecho de que ese cristal hubiera sido creado con la fuerza vital de Rudville, y el recuerdo de cómo había reaccionado misteriosamente en el momento en que ambos soñaban con el futuro, seguía inquietándola.
«Pero quizás sea de ayuda algún día.»
En el momento en que ella guardó el cristal de sangre en su bolsillo, Rudville miró al gato con ojos asesinos.
Parecía decidido a resolver todas sus dudas a través de ese gato.
«…Sí que era sospechoso.»
Odelli recordó el momento en que se separó de Rudville en el laboratorio secreto de Kardel.
El gato se había refugiado todo el tiempo en el cristal de sangre sin salir, y más bien parecía guiarla hacia donde estaba el dragón.
Luego, en el instante en que el dragón despertó con la nigromancia, salió corriendo de inmediato, actuando mimoso mientras intentaba absorber la energía mágica del dragón.
Pero, sin siquiera lograrlo, erizó el pelaje, hinchó la cola y gritó con fuerza.
Su apariencia era como…
—Parecía un oportunista que intentó cambiarse al bando más fuerte y falló.
Cuando Odelli murmuró esto mientras lo miraba fijamente, el gato negó con desesperación.
—¡No, no es eso! Era porque… ¡pensé que si absorbía la energía del Gran Dragón podría recuperar mi forma original! ¡Solo quería su energía! ¡Es la verdad!
Los ojos de Rudville se estrecharon con frialdad.
—…¿Y aún así vas a insistir en que perdiste la memoria?
El gato, atrapado en su agarre, movió las patas desesperadamente.
—¡No es insistir! ¡De verdad no lo recuerdo!
La voz de Rudville se volvió aún más fría.
—Para empezar, ¿realmente eres un secuaz del dragón? El dragón ni siquiera reaccionó al verte.
—¡El Gran Dragón nunca se interesa por nada! ¡Tampoco se interesa por mí!
—Aun así, buscaste a mi esposa con tanta obstinación.
—¿Ah, sí? ¿Quizás fue amor a primera vista?
—…
—No me mires así, solo era una suposición.
—Deja de hacer suposiciones y dime la respuesta correcta. Exprime tu memoria como sea.
El gato pareció esforzarse por recordar, y luego abrió la boca para decir algo con sus pupilas temblorosas.
En ese instante, el pequeño grito y se llevó las patas a la cabeza, gimiendo de dolor.
—¡Ggg… ugh!
En el momento en que intentó rastrear sus recuerdos, como si hubiera chocado contra una puerta sellada, el gato se agarró la cabeza y se quejó de dolor.
Rudville lo miró en silencio por un momento antes de murmurar en voz baja:
—Dijiste que si absorbías energía mágica, volverías a tu forma original.
La intención de Rudville era clara.
Alimentarlo con energía mágica para revivir los recuerdos del gato.
Concentró energía mágica en la punta de sus dedos.
Pero aún estaba en estado de agotamiento mágico y necesitaba un período de recuperación. Por más que intentaba liberar energía, esta no se manten estable y se dispersaba como humo.
Rudville retiró la mano y ordenó fríamente:
—Traigan a los magos. A todos.
Al final, todos los magos de la Casa Gran Ducal de Exion se reunieron en un mismo lugar.
Cuando uno de ellos extendió su palma, el gato tragó la energía mágica de mala gana.
Pero después de apenas unos sorbos, giró la cabeza de repente y la escupió con un sonido desagradable.
—¡Pfuaf!
La mirada de Rudville se volvió peligrosamente estrecha.
—…Parece que no entiendes la situación. ¿Crees que es momento de ser melindroso?
—¡Si no la acepto es porque no puedo absorberla! ¡¿Qué quieres que haga?!
Aunque siguieron los halagos, las amenazas y los fríos interrogatorios, el gato se mantuvo firme.
Solo aceptaba la energía mágica de Rudville y rechazaba rotundamente la de cualquier otro.
Odelli, al observar la escena, murmuró para sus adentros:
«…Qué extraño.»
Un gato que solo se alimenta de la energía mágica de Rudville.
Pero ese gato insiste en que es un secuaz del dragón…
De pronto, Odelli recordó el cristal de sangre.
Aquel objeto, forjado con la fuerza vital de Rudville, casi como un fragmento de su alma.
El gato entraba y salía libremente de él, como si fuera su verdadero hogar.
El gato está obsesionado con la energía mágica de Rudville, pero aun así se autodenomina secuaz del dragón.
Existía un vínculo inexplicable entre el dragón y Rudville.
«…¿Podría ser que Rudville es un descendiente del dragón?»
Pero Rudville era de origen esclavo.
Si fuera un descendiente, debería haber heredado al menos algo de poder.
El dragón era un ser absoluto, digno de ser llamado bestia divina.
Pero Rudville había obtenido sus habilidades actuales a fuerza de esfuerzo, tras miles de regresiones y todo tipo de prueba y error.
No era un poder innato, sino uno acumulado a través de repeticiones infinitas y obsesión.
Lo único que tenía desde el principio era su tenaz perseverancia, su abrumadora fuerza vital y su fuerza mental.
«Claro que su fuerza mental va más allá del ámbito humano.»
A fin de cuentas, sobrevivió a todas esas regresiones infinitas con una mente humana frágil.
A veces su estado empeora un poco… pero para alguien que ha vivido tanto tiempo, está en buenas condiciones.
«Sería más fácil si Rudville fuera un dragón que reencarnó como humano tras perder todos sus poderes….»
Entonces tendría sentido que un artefacto omnipotente como la “Gema de la Regresión” hubiera reaccionado a Rudville.
Que le hubiera dado a Rudville miles de oportunidades de regresión.
«Como no hay pistas, hasta estoy haciendo imaginaciones descabelladas.»
Negó con la cabeza, como si negara la intuición que acababa de surgirle de repente.
* * *
Esa noche.
Después de un largo día, Odelli estaba firmemente abrazada por Rudville.
En la ya conocida suite nupcial.
Su brazo la sujetaba con firmeza como si fuera un grillete, pero esa presión, en cambio, le calmaba el corazón.
Con el oído pegado al pecho de Rudville, se abandonó al sonido constante de su pulso y gradualmente su tensión se disipó.
«…Solo hasta que Rudville recupere su energía mágica. Si aguanto hasta entonces, seguro encontraremos una salida.»
Una vez que el gato recupere su forma y memorias como secuaz del dragón, sin duda podremos superar esto de alguna manera.
Aferrándose a la esperanza en medio de la ansiedad, Odelli cerró los ojos lentamente.
Pero… la oscuridad siempre se filtra aprovechando esos resquicios.
El viento que entraba por la ventana era extrañamente frío y húmedo.
Más que viento, era como el aliento de algo.
Desde un rincón del dormitorio, donde ni siquiera llegaba la luz de la luna, una sombra se arrastraba.
La oscuridad, que se esparcía como un líquido negro, trepó lentamente por la cama y se filtró en Odelli como si fuera un ser vivo.
«¿Qué es esto?.»
Las yemas de sus dedos temblaron.
Estaba paralizada, como bajo el efecto de una parálisis del sueño.
Aunque su cuerpo estaba en brazos de Rudville, sus sentidos se entumecieron gradualmente.
Era como si su conciencia estuviera siendo arrastrada a un lugar extraño, arrancada de raíz.
Su cuerpo claramente estaba en la cama, en la realidad, pero su conciencia se hundía sin fin.
¡GOLPE!
En el instante en que escuchó el sonido de un corazón cayendo en algún lugar, la vista de Odelli se trastornó por completo.
«¿Dónde es este lugar…?.»
Oscuridad interminable, una humedad que no sabía si era agua o sangre, y una niebla roja flotando sobre ella.
Todavía parecía escuchar el pulso de Rudville en sus oídos, pero ese eco cálido se alejaba gradualmente, volviéndose tenue.
El lugar donde abrió los ojos no era el mundo real.
«¿Un sueño?.»
Pero era demasiado vívido para ser un sueño.
En la oscuridad llena de espesa niebla y olor a sangre, una enorme figura se vislumbraba.
Su piel escamosa y negra relucía intermitentemente, y unos ojos negros rasgados la miraban desde arriba.
[—…Della, no, Odelli].

RAW HUNTER: ANNA FA
TRADUCCIÓN: ROBIN
CORRECCIÓN: ROBIN
REVISION: ANNAD