Capítulo 11
La razón por la que Kang Ji-hyuk se tomó la molestia de decirle “Somos del mismo signo” era claramente para que corrigiera la forma en la que se dirigió a él. Si eran del mismo signo, solo había una forma adecuada de llamarlo.
─Señor…
─Ttidong-gab.*
*Xiao: Aprendiendo coreano con la traductora… Ttidong-gab es una forma de decirle a una persona que tiene el mismo signo del zodiaco chino que tú. Este sistema se rige en que, por ejemplo, si naciste en 1960, 1972, 1984, 1996 o 2008, tu signo es la rata, todos los que comparten el signo zodiacal de la rata tienen dos opciones: 1) Nacieron el mismo año, o 2) uno es mayor o menor que el otro por 12 años. En este caso, Yeon-woo y Ji-hyuk se llevan 12 años de diferencia, siendo Yeon-woo el menor con 21 años, y Ji-hyuk el mayor con 33.
─… J-ji-hyuk.
Yeon-woo rezó desesperadamente porque Kang Ji-hyuk no se diera cuenta del incómodo silencio que se formó después de eso.
─S-señor Ji-hyuk.
Rápidamente corrigió la forma en la que lo llamó. Sabía que el título de “Señor” no era el más adecuado, que lo correcto sería “Maestro”, “Representante” o al menos “Hyung”. Pero, después de haber soltado ya un “Señor” no había forma de cambiar a otra manera de dirigirse a él.
Yeon-woo esbozó una sonrisa como si no hubiera pasado nada, pero era obvio para cualquiera que era una sonrisa incómoda. Deseaba poder retroceder el tiempo. No hacía falta volver diez minutos, ni siquiera cinco, solo con regresar diez segundos sería suficiente. No podía creer cómo había podido imaginar algo tan absurdo. Por mucho que Kang Ji-hyuk pareciera mayor, no era posible que tuvieran la misma edad. Yeon-woo bajó la cabeza, mordisqueando sus labios.
«¡Por favor, por favor!»
Solo deseaba que Kang Ji-hyuk lo dejara pasar. O mejor aún, que se enojara. Así podría arrodillarse y rogarle perdón. Rogar era algo en lo que era muy bueno.
─Cariño.
─S-sí.
─Puedes llamarme como quieras.
«¿Que lo podía llamar como quisiera…? ¿Acaso no estaba enojado?» Yeon-woo miró boquiabierto la suave sonrisa que se dibujaba en los labios de Kang Ji-hyuk.
─No necesitas ponerte tan nervioso. ¿Tienes miedo de que te devore?
«¿No era eso lo que pretendía…?»
La duda surgió en su mente, pero, como siempre, se la tragó. Kang Ji-hyuk, apoyado de lado en la barra, lo miraba de manera fija. La intensidad de esa mirada ardiente hizo que el cuerpo de Yeon-woo se sintiera caliente de la cabeza a los pies. Al menos, una cosa era segura: no parecía que Kang Ji-hyuk lo despreciara ni que estuviera molesto. Bajo esa mirada penetrante, Yeon-woo solo podía mover los ojos, nervioso.
─No te pareces nada a tu padre.
Eso era algo que Yeon-woo no podía negar. No había ni una sola similitud entre el congresista Cha y él. Si hubieran compartido alguna característica física, la prensa y los rivales políticos del congresista se habrían lanzado contra él. Incluso quienes sabían que compartían la misma sangre apenas podían creerlo. Para los desconocidos, la falta de semejanza era tal que podrían haber jurado que Yeon-woo era adoptado.
Yeon-woo no tenía nada que ver con la figura robusta y de aspecto severo de su padre. Tenía el cabello castaño claro, la piel pálida y casi transparente, y unos ojos suaves y delicados. Si hubiera que describirlo, se podría decir que su apariencia era más bien melancólica y hermosa. El problema era que esa apariencia despertaba deseos en las personas. Quizá por eso había terminado atrapado por alguien tan vil como él.
Kang Ji-hyuk, al imaginar los ojos tristes de Yeon-woo enrojeciendo, inconscientemente se relamió. En persona, Yeon-woo le gustaba aún más. ¿Cómo era posible sentirse tan excitado? La forma en que tragaba saliva, como si estuviera nervioso, con los ojos temblorosos y los labios mordisqueados por el miedo, todo le parecía perfecto.
Incluso el hecho de que, nervioso por la broma que le había lanzado, lo hubiera llamado “Ji-hyuk” le resultaba adorable.
Si tan solo Yeon-woo supiera en qué situación se encontraba realmente y actuara con astucia, habría perdido el interés. Pero, al verlo sentado tranquilamente, mirándolo de reojo como si aceptara su destino, Kang Ji-hyuk se sintió tan excitado que la boca se le secó. Quería devorarlo por completo, saborearlo hasta el último bocado. «¿Qué sabor tendría?» Kang Ji-hyuk se inclinó hacia adelante, acercándose más a Yeon-woo.
Cuanto más lo miraba, más le sorprendía. ¿Cómo podía haber salido un niño así de alguien tan despreciable como el congresista Cha? Ahora entendía por qué el congresista había presumido de él.
Había sido fácil criticar a los miserables que hablaban mal del hijo ilegítimo del congresista, pero ahora se daba cuenta de que no era mejor que ellos. De hecho, era peor, porque él realmente tenía a Yeon-woo bajo su control.
Y no tenía intención de dejarlo escapar.
─H-he recibido muchos comentarios así.
«Seguramente era un cumplido, ¿no?» Yeon-woo nunca había pensado que su apariencia fuera particularmente destacada. Pero sabía que el congresista Cha estaba muy lejos de tener una apariencia atractiva. Así que, si alguien decía que no se parecían, debía de ser un cumplido, ¿no? Aun así, por si acaso, decidió no preguntar más.
Kang Ji-hyuk volvió a observarlo en silencio. Yeon-woo, sintiéndose abrumado, sintió que debía hacer algo, lo que fuera. Tenía miedo de ese silencio, de que Kang Ji-hyuk se sintiera molesto y se levantara para irse. No podía soportar esa idea. Tenía que romper el silencio de alguna manera. Pero invitarlo a su habitación en ese momento habría sido demasiado precipitado. Aún no habían pasado ni 30 minutos desde que se conocieron, y ni siquiera eran las 10 de la noche.
─¿Q-quie… res beber algo?
Nada ayudaba a romper el hielo como el alcohol. Por eso, seguramente el congresista había elegido una sala de estar para la reunión. Estaba claro que la intención era que compartieran una bebida y crearan un ambiente más relajado. Después de vivir 13 años con el congresista, Yeon-woo podía adivinar sus intenciones sin siquiera pensarlo.
─¿Deberíamos? ¿Tú también beberás, cariño?
La voz grave y suave de Kang Ji-hyuk resonaba cuando lo llamaba “cariño”. Era un apodo tan cariñoso que a Yeon-woo le daba cosquillas. Temía acostumbrarse a esa aparente dulzura. Si lo pensaba bien, dado que Kang Ji-hyuk era 12 años mayor, tal vez no fuera tan raro que lo llamara así. Para él, podría ser algo completamente natural.
*M.R.: no me está diciendo cariño a mí y ya me siento enamorada… te amo Ji-hyuk, así que ignoraré que compraste a una persona ♡
«No debería malinterpretarlo.»
No podía permitirse malinterpretar sus palabras, pensando que había algún afecto real detrás de ellas. Si lo hacía, podría terminar herido más adelante. Así que debía eliminar cualquier esperanza de raíz.
─S-sí, también beberé.
─¿Sabes beber?
No lo sabía. Nunca había probado el alcohol, ni siquiera el café. Pero ya había cometido el error de llamarlo “Señor Ji-hyuk” y no podía permitirse el lujo de admitir que no sabía beber. Además, había sido él quien había sugerido beber. No podía decir ahora: “Usted beba, yo solo miraré. No sé beber”. Al fin y al cabo, el alcohol no era tan distinto del agua, ¿verdad? Se bebería como si fuera agua con un toque amargo, pensaba.
─S-sí. —No, eso no era suficiente. Yeon-woo añadió rápidamente: ─Bebo muy bien.
─¿De verdad bebes bien?
Yeon-woo asintió con determinación. No sabía si bebía bien o no, pero… ¿no debería ser así? Aunque no quería admitirlo, tanto el congresista Cha como sus hijos eran buenos bebedores. La mitad de la sangre de ese hombre corría por sus venas, así que las probabilidades de que él también fuera un buen bebedor eran altas. ¡Era una creencia con fundamento!
─Entonces, ¿qué vas a beber? Elige. Ya que estás en eso, elige también por mí.
No era lo que esperaba. ¿Elegir por él? Ni siquiera sabía qué tomar. Yeon-woo miró aturdido a Kang Ji-hyuk, esperando que él dijera que era una broma, pero eso no ocurrió.
─Yo no sé mucho de alcohol. No he bebido mucho.
Era difícil creer que un hombre como él, que parecía poder beber barriles de alcohol sin emborracharse, dijera algo así. Sin embargo, aunque su exterior daba esa impresión, tal vez en su interior no podía beber bien. No había razón para que Kang Ji-hyuk mintiera. ¿Qué ganaría con ello? Yeon-woo asintió. Si él decía que no bebía bien, debía ser verdad.
─… Te lo elegiré.
No esperaba estar en esta situación. Yeon-woo se mordió los labios. Había recibido educación básica, así que podía leer los caracteres torcidos en el menú, pero eso no significaba que supiera qué significaban.
«¿Qué es esto?»
No entendía nada. Además, los nombres de las bebidas eran tan extraños que no podía deducir nada. En ese momento, lamentó no haber dicho la verdad. Pero ya no había vuelta atrás. El daño estaba hecho.
Si ya había derramado el agua, tenía que limpiar rápidamente para que no se notara. Solo así aumentaría sus probabilidades de agradarle. Yeon-woo hundió la cabeza en el menú, leyendo ansiosamente los nombres.
A pesar de sus esfuerzos, no podía hacerse una idea de cómo sabrían. Había mentido diciendo que bebía bien, y no podía recomendar algo extraño. Entonces, sus ojos se iluminaron al ver un nombre que sonaba prometedor. Definitivamente fue un golpe de suerte.
─Ya he elegido.
─¿Elegido?
Aunque el tono de Kang Ji-hyuk parecía burlón, Yeon-woo estaba demasiado nervioso para notarlo. Levantó la mano temblorosa, señalándolo respetuosamente, mientras tragaba saliva por los nervios.
─Para… para él.
─Puedes llamarme “Señor” como antes.
─…
─Si no, puedes llamarme “Ji-hyuk-ah”.
─Ah… ah…
─¿Quieres llamarme “Ji-hyuk-ah” o “Señor”.
Yeon-woo solo movió los ojos de un lado a otro, y finalmente fingió no escuchar, volviendo la cabeza hacia el barman.
─P-para él, un cassis frappé, por favor.
─…¿Qué?
¿Eh? ¿Por qué? ¿Por qué esa reacción? El barman tenía una expresión de confusión total. Cuando el incómodo silencio se prolongó, Yeon-woo supo instintivamente que había cometido un error. ¿Debería cambiar la orden? Miró de reojo el menú, tratando de decidir rápidamente. Sin embargo, Kang Ji-hyuk fue más rápido.
─Dale eso. Suena delicioso. Mi pequeño lo eligió, así que, por supuesto, debe ser bueno. ¿Verdad?
─S-sí, es cierto.
Aunque la extraña reacción del barman lo asustó un poco, Yeon-woo se tranquilizó al ver que Kang Ji-hyuk no parecía afectado. Si realmente la bebida fuera rara, el barman habría intervenido.
─¿Qué va a beber el pequeño?
─Yo… yo…
Los ojos de Yeon-woo captaron otro nombre familiar. Ya sabes lo que dicen: si no sabes, elige lo que reconoces. Con confianza, levantó la cabeza.
─Un fausto, por favor.
Después de superar la barrera de pedir los cócteles, Yeon-woo no pudo evitar tragar saliva repetidamente por los nervios. Se sentía tan tenso que parecía que había pasado una hora desde que ordenaron, aunque en realidad no había pasado ni un minuto. Miró de reojo al barman agitando la coctelera, y luego volvió la mirada hacia Kang Ji-hyuk, quien lo observaba fijamente. Cuando sus ojos se encontraron, Yeonwoo esbozó una sonrisa incómoda.

TRADUCCION: XIAO
CORRECCIÓN: M.R.
RAW HUNTER: M.R.