Skip to content

ACOSB

  • INICIO
  • ROFAN
  • BL & GL
  • FANTASÍA
  • +15 & +19
  • VIP
  • MANHWAS
  • My Bookmarks
ACOSB

Capítulo 82

—¿Un ataque?

El rostro de Ilan se endureció de inmediato. En vez de reprender por haber salido a escondidas, Bertche decidió enviar a un sanador por precaución, y llevó a los dos a la habitación de Calliope para que descansaran.

Calliope salió tras haberse cambiado a un camisón, pues el dobladillo de su vestido estaba sucio. Al verla así, Isaac se puso visiblemente nervioso, desvió la mirada hacia los lados y luego la levantó. En ese estado, habló.

—Aun así, me alegra que nadie haya salido gravemente herido.

—Sí, es verdad. Pero Isaac, ¿no vas a mirarme?

—Señorita, tu atuendo…

—Es solo un camisón, ¿qué importa? Además, estamos comprometidos, ¿no?

Temiendo que él se sorprendiera aún más, lo condujo a la mesa en vez de a la cama y se cubrió con un chal. Solo entonces, él logró recuperar la compostura y suspiró.

Calliope, tras asegurarse de que Susan había revisado que no tuviera ninguna herida, le pidió una taza de té caliente.

—Entendido. Pero fue una suerte que Sir Esteban estuviera cerca. Aun así, por favor, no salga sola de nuevo. ¿No dijeron que los asesinos iban tras ustedes dos? Sir Esteban puede protegerse por sí mismo, pero usted no, señorita.

—Entendido. Ya es la quinta vez que me lo dices, no hace falta repetirlo.

—Ay, ¿sabe cuánto me asusté?

Susan continuó refunfuñando hasta que fue a preparar el té, dejando la habitación en un silencio interrumpido solo por sus respiraciones. Quien rompió ese silencio fue Calliope.

—Isaac, creo que en realidad iban tras de ti.

—¿Por qué piensas eso?

—Porque no hay razón para que alguien me quiera atacar a mí. No tengo enemigos, ni motivos para ser un blanco. Pero tú eres diferente. Eres joven, talentoso, y hay muchas casas nobles interesadas en ese título. Hay prodigios que han sido entrenados desde pequeños, dedicando todo el esfuerzo de la casa. Para ellos, el título de mejor espada del reino sería el mayor de los honores.

—…

Isaac permaneció en silencio como si estuviera de acuerdo, pero en realidad no lo estaba. Según su percepción, también habían apuntado a Calliope con insistencia. Por supuesto, también querían su vida, pero no podía deshacerse de esa extraña sensación.

Como Calliope conocía el pasado, le insistió con mayor seriedad en que debía cuidarse y no andar solo. En el pasado, cuando él tenía alrededor de diecinueve años, había sido atacado al dirigirse a la región de Esteban.

«¿Entonces ese incidente ocurrirá antes de lo previsto? Como aún faltan unos meses para el cumpleaños de Isaac, pensaba que tenía algo de margen».

Calliope, tras reflexionar, preguntó: —Isaac, ¿tienes planes de ir pronto a alguna región?

—Ah, justo mi padre me pidió que fuera antes de que llegue el invierno.

El cumpleaños de Isaac era en invierno. Así que era muy probable que el ataque también ocurriera antes. ¿Por qué querían eliminar a Isaac? Aunque se tratara de una competencia entre casas, el ataque parecía excesivo. Calliope, con una sensación incómoda, se mordió los labios.

«¿Debería ir con él?»

Tal vez solo sería un estorbo, pero si se preparaba bien, podría cambiar el resultado. Para Calliope, había una razón clara por la que este asunto era importante.

«Isaac pierde un ojo en ese ataque».

Concretamente, una espada le rozaba el ojo y perdía la visión. Como su color de ojos era blanco y no dejaba ver que estaba herido, la Calliope del pasado no lo descubrió hasta mucho después. Y cuando lo supo, lloró tanto… que Isaac pasó horas abrazándola, diciendo que sus lágrimas derretirían la nieve.

«De todos modos, ya tengo un plan respecto a esto».

Primero debía evitar la tragedia y descubrir al verdadero culpable. Aunque estaba algo desconcertada por el ataque que no había ocurrido en el pasado, al menos gracias a eso tanto los Marqueses como el conde estarían en guardia y bien preparados, así que no sería tan difícil.

«¿Qué es esto que no sé?»

Calliope se dio cuenta de lo ignorante que había sido en el pasado y mordió sus labios con más fuerza. Sentía que ya no había nada que pudiera hacer por él.

Isaac, al verla tan inquieta, suspiró levemente y se acercó.

—¿…?

Mientras Calliope lo miraba con curiosidad, él levantó la mano y liberó con cuidado el labio inferior que ella estaba mordiéndose. Luego lo acarició suavemente con el pulgar.

—Te vas a hacer una herida en los labios.

—Ah…

Sus orejas se tiñeron de rojo. Era la primera vez que Isaac se acercaba a ella con tanta naturalidad y la tocaba. Calliope soltó su labio y esbozó una sonrisa algo torpe.

—Ah, es que estaba pensando demasiado.

—No te preocupes tanto —acarició un poco más su labio, con cierta delicadeza, y finalmente lo soltó con algo de pesar—. No me apartaré de tu lado. Si es así, ninguno de los dos estará solo.

Calliope lo miró como hipnotizada. Ah… ¿cuándo creció tanto mi joven prometido? Apenas acababa de convertirse en adulto, pero ya superaba los 1.90 centímetros, y sus hombros podían envolverla completamente. De repente, sintió que el hombre en él había regresado. El rubor en su rostro no desaparecía.

—E-entonces, está bien.

—Sí. Entonces iré a informar al Marqués de mi decisión.

—¿Eh? ¿De verdad?

No se había imaginado que él hablaba de quedarse tan cerca, y se levantó de golpe. Él dio un paso atrás, asintió y añadió una frase más:

—Pero en la misma habitación, no.

—Eh…

—…No.

—Está bien.

Ella guardó la pequeña esperanza que había tenido. Por suerte, Ilan y Circe también parecían muy alterados, así que permitieron que se quedara temporalmente en la mansión. Claro, que su habitación estuviera justo al lado de la de Calliope fue un detalle que solo ella sabía.

***

—¿Qué situación es esta?

—Es por la escolta de la señorita, por supuesto.

—Jack, no te he preguntado eso.

Después del cumpleaños y del incidente del ataque, no solo Isaac estaba a su lado, sino que tres caballeros de la casa del Marqués también se habían añadido a su escolta. Como no era de su agrado andar con tanta gente pegada, Calliope suspiró.

—Ya lo dije. De todas formas, no iban tras de mí.

—Lo recuerdo. Aun así, va a estar acompañada del caballero Esteban Isaac. Es mejor tener cuidado.

—Tú… ¿cuánto te pagó la Marquesa?

—No fue poco.

—Qué locura.

Calliope suspiró y luego miró a su prometido, Isaac.

—Isaac. No, olvídalo.

—Sí.

Parecía bastante satisfecho con la situación. Y no era para menos, ya que ahora caballeros que estaban entre los cinco mejores de la casa Anastas se encargaban de protegerla. Isaac aún sentía que no era lo suficientemente fuerte, aunque no supiera cuánto más podría crecer en poder.

Como Calliope no tenía forma de saber cómo se sentía él, decidió dejar de lado el dolor de cabeza y aceptar la situación en silencio.

—Necesito ir de compras.

—¡Sí!

—¡Entendido!

—¡Por supuesto!

—Sí, señorita.

—La acompañaremos.

Calliope se cubrió el rostro con la mano.

—Que conteste solo uno, uno nada más.

Jack, el único que no respondió, la miró con una expresión de “lo hice bien, ¿no?”, pero ella lo ignoró. Eso también era molesto.

Calliope salió de compras con sus tres escoltas, su prometido, Jack y Susan todos pegados a ella. Incluso Bertche no salía con tanta gente a su alrededor. Ah, pero Otis Gladiert, después del secuestro, también parecía salir así. ¿Cómo lo sabía?

—…
—…

Porque se lo encontró mientras hacía compras. Él iba acompañado de un asistente y cuatro escoltas. Ambos, con caras igualmente agotadas, simplemente se saludaron con la mirada y se despidieron. Probablemente compartían el deseo de no agotar aún más sus energías. Juntos sumaban más de diez personas, así que para otros, seguramente parecía un grupo de turistas recorriendo la capital.

La primera parada de Calliope fue una tienda de accesorios, luego fue al taller de modas que ella misma había ayudado a levantar para Romanda.

—¡Bienvenida!

—¡Oh, por Dios, señorita! ¡Por aquí, por favor!

En cuanto los empleados la llamaron por su nombre, Romanda salió corriendo desde el fondo levantando su falda. Ahora se hacía llamar Madame Romanda y parecía orgullosa de ello.

—¡Bienvenida, señorita!

—Pasaba a ver cómo iba el taller.

—¡Muy bien, claro que sí! ¿Sabe cuántas citas tenemos al día?

—Por fin está brillando tu talento.

—Vaya… —Romanda sonrió, algo incómoda—. Mi habilidad es una cosa, pero también fue gracias a la modelo. Muchas personas vienen buscando vestidos similares al que usted usó.

—Y al final también los hiciste tú. No tienes por qué desanimarte.

De hecho, Romanda siempre había estado bastante orgullosa de su habilidad. Pero al llegar a la capital y ver los vestidos de otros talleres, casi se le voltearon los ojos. Había tantos vestidos brillantes hechos con piedras, hilos y telas que ella apenas había tocado antes.

Hacía un esfuerzo enorme para no dejarse intimidar. Una de sus estrategias era ofrecer un servicio personalizado a su mejor clienta.

—Justo estaba pensando en un vestido para usted y planeaba contactarla.

—¿Sí?

—Sí, hay una fiesta en palacio a fin de mes y también el cumpleaños de su prometido. Es mejor estar preparada con anticipación.

—Vaya, ya hasta sabes cuándo es el cumpleaños de mi prometido.



RAW HUNTER: ACOSB
TRADUCCIÓN: SIA
CORRECCIÓN: TY


¿Aquí no ibas?


¿Te has cansado?


¿Uno más?

© 2026 ACOSB

No puedes copiar el contenido de esta página.

    Previous Post

  • CAPÍTULO 81

    Next Post

  • CAPÍTULO 83
Scroll to top
  • INICIO
  • ROFAN
  • BL & GL
  • FANTASÍA
  • +15 & +19
  • VIP
  • MANHWAS
  • My Bookmarks