Capítulo 6
También felicité a la joven Marquesa, que estaba de pie junto a Kylos, como antes hice con él. Dado que ellos estaban tan cerca el uno del otro como si fueran un solo cuerpo, ni siquiera había necesidad de girar mi cabeza para tenerla ante mi vista.
—Chloe, gracias.—la mujer que siempre me miraba con desprecio y envidia, ahora me observaba felizmente, como si lo tuviera todo en este día—. Estoy más feliz que antes porque me has felicitado. ¿No eres la figura más famosa del Imperio de Astart últimamente?
—… Es todo gracias a ustedes.
Como dijo Elizabeth, en estos momentos, la persona de la que más hablaban en la capital era yo, Lady Chloe Garnetsch del Gran Ducado de Ludwig.
Al principio, el carruaje del Emperador que venía dos días semanales al castillo de Ludwig, gradualmente comenzó a aumentar el número de ocasiones en las que aparecía. De vez en cuando me recogía tres o incluso cuatro veces por semana. Al final, hubo días en los que ni siquiera me llamaron al Palacio Imperial.
Los sirvientes del Gran Ducado, que por lo general eran muy entrometidos, corrieron la voz tan rápido como sus bocas se lo permitieron.
«¿Tal efecto fue el desencadenante de mi actual situación?»
De un momento a otro, los invitados que habían venido a la ceremonia de compromiso del Gran Duque de Ludwig y la hija del Marqués Rosaline, me observaban fijamente mientras cuchicheaban. Era un lugar para mostrar la solidaridad de la unidad de dos importantes familias. Por eso hoy, todos los nobles llamados del Imperio Astart se reunieron aquí.
Los ojos curiosos que me seguían allá donde fuera me dieron dolor de cabeza, pero no lo demostré.
Fue cuando se oyó un estruendo y se escuchó un fuerte alboroto desde muy lejos que todos, incluyéndome a mí, quedamos desconcertados. El Emperador había venido.
—Felicitaciones por tu compromiso, hermano.
—¿Cómo es que Su Majestad llegó aquí?
El único que saludó al Emperador con una sonrisa sin vergüenza, fue Kylos.
—Es la ceremonia de compromiso de mi único hermano. Así que no me la puedo perder.
De ninguna manera podía ser ese el verdadero motivo de su visita. Era bien sabido que no había amistad fraternal entre Kylos y Raymond. Además, él no era el tipo de persona que asistía a lugares como este sin un motivo oculto.
El joven pelirrojo me miró con una sonrisa y, en un instante, todos los ojos de los presentes se clavaron en mí. Pronto, ambos volvimos la cabeza como si nada hubiera pasado. Aunque todos sabían sobre mi relación con él, era divertido fingir que no había ninguna conexión en absoluto.
Debido a la repentina aparición del Monarca, los sirvientes del Gran Duque rápidamente le hicieron un lugar.
Él, que se limitó a decir que había venido a felicitar el compromiso, observó a su alrededor y apretó la barbilla con una expresión sombría.
Justo antes de que comenzara la ceremonia, el Emperador llamó a su asistente y le habló al oído. En ese momento, nuestras tímidas miradas se cruzaron una vez más.
Como antes, Raymond, me lanzó una de sus gentiles sonrisas, se levantó de su asiento y desapareció en alguna parte. Después de un tiempo, su asistente vino a verme. Al escuchar sus palabras, dejé escapar un leve suspiro.
Kylos no parecía preocuparse por mí durante el acto que estaba a punto de comenzar. De modo que, después de reparar en él por un momento, inmediatamente seguí al sirviente y salí del lugar donde se celebraba la unión de la pareja.
—Saludo al Sol del Imperio.
Cuando el Emperador, que estaba sentado como el dueño en la habitación de invitados más grande de la mansión, me encontró, curvó su boca suavemente y se levantó.
—Hubiera dicho que no hay necesidad de tal saludo.
—Su Majestad, el momento y el lugar ahora son…
—Shhh…
Los gruesos dedos de Raymond presionaron suavemente mis labios carnosos, mi respiración era lenta y mis vibrantes pupilas lo miraban nerviosamente. Me quedé contemplando su rostro sonriente y juguetón.
«Maldita sea, esa sonrisa es muy similar a la suya.»
—Es realmente un gran problema. Cada vez es más difícil no verte, Chloe.
—…
Que el Emperador se enamorara de mí no era mi propósito. Eso es lo que mi Kylos había deseado y yo, que lo amaba tanto, haría cualquier cosa por él.
—Ven aquí, Chloe.
En algún momento, el joven agarró mi muñeca con delicadeza y se sentó en el borde de la cama sosteniendo mis manos con las suyas. Sin previo aviso, me tomó entre sus brazos y parecía que estaba sentada en su regazo cuando mi rostro se reflejó en sus iris rojos.
Al contrario de los amargos rumores que circulaban, afortunadamente, ahora estaba mostrando sus sentimientos de amor sinceros hacia mí con una tímida sonrisa.
—De verdad, no podía soportarlo, Chloe
—Yo tampoco, Su Majestad.—puse mis manos sobre su duro pecho y susurré suavemente— No sabe cuánto lo extrañé en este corto tiempo.
—¿De verdad?
—Por supuesto.
El Emperador me abrazó fuertemente con una cara que no pudo contener su alegría. Sentí el pelo rojo revoloteando sobre mi hombro y mis párpados se agitaron lentamente como las alas de una mariposa.
Mimy: Me está dando mucha penita Raymond. Es un cacho pan. (╥﹏╥)
Mirando fijamente fuera de la ventana, escuché el sonido de aplausos que anunciaban que la ceremonia de compromiso del hombre al que amaba, había comenzado.
—Estoy pensando y buscando una manera de mantenerte a mi lado.
—Pero, Su Majestad ya… tiene una compañera a quien le prometiste el resto de tu vida.
—El matrimonio con la Emperatriz se hizo por voluntad del anterior Emperador, no era mi intención.
Los vítores y ovaciones de la multitud sacudieron mi cabeza. Quería cerrar la ventana abierta, pero no pude porque Raymond me atrapó. Así que solo lo miré y sonreí con tristeza.
—Estoy lo suficientemente satisfecha ahora, Su Majestad.
—… Chloe.
Por un instante, el joven me miró con ternura y luego me frotó los ojos con su grueso pulgar.
—No llores.
De alguna manera, las lágrimas estaban cayendo continuamente sin parar.
—Definitivamente se me ocurrirá una manera para que puedas estar a mi lado…
—…
—Así que, por favor, no llores, Chloe.
Con el gran hombre frente a mí, que estaba inquieto y sin saber qué hacer, cerré los ojos. Sus labios ásperos se posaron en las esquinas calientes de mis párpados, donde el agua fluía sin parar.
Ese día, Raymond me consoló en silencio. Mientras me abrazaba sin cesar y hasta que cayó la espesa oscuridad, no se apartó de mi lado.
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El carruaje, que solía venir una vez al mes, dejó de aparecer y fue el hombre al que amaba, la persona que notó este hecho.
—Su Majestad se está moviendo de acuerdo a nuestra voluntad, más de lo que esperaba.—Kylos dijo en la cena que compartimos juntos después de mucho tiempo.
—Quiere que seas su Reina.
—¿Acaso no es ese un sistema que desapareció hace mucho tiempo?
Hubo una época en la que el Emperador del Imperio podía tener dos o tres reinas además de su esposa principal, quien era la Emperatriz. Sin embargo, según la doctrina de la Diosa, que se convirtió en la religión del estado hace más de 200 años, no solo el Emperador, sino también todos los hombres del Imperio de Astart tenían que mantener la monogamia.
—No, en realidad tiene mucho sentido. La Emperatriz no ha tenido hijos durante casi 10 años.
Kylos dejó el tenedor y el cuchillo para levantar su vista y verme. En el momento en que coincidimos nuestras miradas, mi corazón se aceleró ante sus ojos suaves.
—No habrá descendientes en el futuro.—agregó levantando las comisuras de sus labios con gracia
La Emperatriz no podía dar a luz a un heredero y el responsable de este hecho era Kylos.
—No me quedaré quieto con la nobleza de la facción de la Emperatriz y la Iglesia de Ramie oponiéndose.
—…
—Porque esto es exactamente lo que quiero. Que tú seas su Reina.
Después de comer se levantó. Pero cuando iba a salir del comedor, se detuvo y me miró fijamente.
—Por cierto, Chloe. Todavía no ha llegado tu periodo este mes. ¿No es así?
A pesar de que ni siquiera podía recordar mi edad, él sí sabía y controlaba mi ciclo menstrual desde que el Emperador envió el primer carruaje.
—Ah…
Con dificultad, me di cuenta de que ya había pasado más o menos una semana desde la fecha esperada. Kylos asintió y reafirmó los hechos.
—Voy a enviarte un médico, así que descansa.—tan pronto como dijo eso, concluyó y se dio la vuelta.
Fue en esa noche en la que descubrí que estaba embarazada del futuro hijo del Emperador Raymond de Astarot.
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Como deseaba Kylos, tenía al hijo del Soberano del Imperio en mi vientre. Cuando éste se enteró de la noticia de mi embarazo, me llevó al Palacio Real. Era él quien estaba más encantado por este hecho a pesar de la oposición de los nobles y otras denominaciones.
Mientras me apoyaba en el pecho del Emperador, recordé cómo Kylos se deleitaba con mi gestación más que la persona que ahora estaba a mi lado.
Sentía un cosquilleo en el pecho. Me sentía bien porque mi tío me necesitaba y estaba feliz con el hecho de que yo había demostrado ser útil para él.
—¿Qué estás pensando?—La voz amigable de Raymond rompió mi contemplación.
Dibujé una media luna con mis labios a la vez que lo miraba acariciando mi bajo vientre.
—Estaba pensando en que quiero que el niño nazca y se parezca a Su Majestad.
Mimy: 🎶 Mentirosaaaaa 🎶 Mentías cuando me decías que yo era sólo para ti. Mentías cuando me decías que sin mi amor no eras feliz. Mentías, de mi te reías y te burlabas de mi gran amor. Mentías y yo te creía… 🎶 (Mentirosa de Ráfaga)
Satisfecho con mi respuesta, una risa baja resonó en mis oídos.
—Estaba pensando exactamente lo contrario. Creo que sería mejor que se pareciera más a ti que a mí.
—¿Por qué?
—¿Acaso eso no lo haría un poco más encantador?
Dentro del carruaje traqueteante, había tanta quietud que hizo que la voz ronca del Emperador fuera aún más profunda.
Lo miré con los ojos llenos de afecto y sonreí por dentro.
«¡Que estúpido de verdad! Es cómo si se hubiera enamorado de una flor sin saber si es o no, una planta venenosa.»
Mimy: Chloe, cruz y raya para mí. Que te p*to den en esta vida. ¡Oh espera! Que sí te van a dar… Pues te lo mereces por imbécil. (Perdonad mis preciosas lectoras es que me enerva esta mujer)
El matrimonio del Monarca del continente requería la aprobación de dos grupos. Uno de ellos era la Iglesia de Ramie, que es la religión estatal del Imperio de Astart, y el otro era la aprobación del consejo aristocrático, que constaba de 10 familias nobles.
En particular, para que se llegara a un consenso afirmativo sobre cualquier tema, el grupo nobiliario necesitaba presentar al menos siete votos a favor de los diez miembros integrantes. Por supuesto, estos nobles conservadores no podrían permitir que me convirtiera fácilmente en la segunda esposa de Raymond de Astarot.
Él me convocó al Palacio Imperial tan pronto como supo que estaba encinta. Pero como resultado, su relación con la aristocracia se deterioró sin control.
Al final, los nobles y otras denominaciones no pudieron tolerar que el Emperador tuviera una mujer que no fuera la Emperatriz.
El joven Soberano se disculpó conmigo una y otra vez por no poder lograr fácilmente lo que quería. Pero realmente, a mí no me importaba si me convertía en su Reina o no.
«¿Qué significado tendría para mí el convertirme en la esposa de un hombre que pronto moriría?»
Mimy: ¡¡Detenedme, que la voy a despertar de un manotazo!!

RAW HUNTER: ACOSB
TRADUCCIÓN: ROBIN
CORRECCIÓN: MIMY