Skip to content

ACOSB

  • INICIO
  • ROFAN
  • BL & GL
  • FANTASÍA
  • +15 & +19
  • VIP
  • MANHWAS
  • My Bookmarks
ACOSB

Capítulo 15

El director Kwon siguió palpando la herida durante un rato, hasta que de repente se detuvo.

—¡…!

Una conmoción indescriptible se apoderó del director Kwon. Miró la boca abierta del secretario Jin y su mano tanteando descuidadamente dentro de ella.

—Oh, no.

El director Kwon era un hombre perfecto y, como era típico de su carácter, tenía un leve caso de blenofobia*. No era tan grave como para interferir con la vida diaria. Simplemente no le gustaba tocar directamente las membranas mucosas de otras personas. Todo lo demás estaba bien, pero las manos eran una excepción. Por eso, el director Kwon siempre usaba guantes quirúrgicos de látex en las manos cuando participaba en un juego con penetración.

N/T:*Blenofobia. Es un miedo irracional que provoca ansiedad cuando se está expuesto a baba, o cualquier otro material viscoso, como fluidos corporales o alimentos.

Aquí no había ninguna excepción. Era lo mismo incluso si era el Secretario Jin. Al menos, esta era una línea que no podía cruzar. Incluso cuando tocaba los fluidos dentro de la boca o los fluidos de abajo, siempre usaba guantes. De lo contrario, no podía quitarse de  la mente la sensación de que estaba sucio.

—…

El director Kwon retiró lentamente su mano del secretario Jin. Las yemas de sus dedos estaban ligeramente mojadas con saliva transparente. Al ver  esto inmediatamente tomó algunos pañuelos de la mesa de noche y se secó las manos. Arrugó un fajo de pañuelos en sus manos y luego se levantó de la cama. Esto no era suficiente. Necesitaba lavarse las manos.

El director Kwon salió inmediatamente de la habitación del secretario Jin y se dirigió al baño. Cuando presionó el interruptor, una luz brillante se encendió de inmediato. Bajo la deslumbrante luz del baño, el director Kwon se lavó las manos una y otra vez, perdido en sus pensamientos.  Se lavó las manos hasta el punto de pensar que estaba desperdiciando agua y luego se las secó con una toalla que colgaba en la pared.

Sin embargo, incluso después de lavarse las manos, el director Kwon no pudo quitarse la sensación de que sus dedos todavía estaban en la boca del secretario Jin. Lo sorprendente era que la sensación de ahora era más clara que cuando realmente estaba tocando la membrana mucosa de su boca.

El director Kwon seguía pensando en los labios hinchados, la lengua suave y el paladar cicatrizado del secretario Jin. La sensación permanecía en su mano y no podía quitársela de encima. El director Kwon extendió su mano bajo la luz blanca del baño y apretó el puño con tanta fuerza que sus nudillos se pusieron blancos. Sentía que esto no debería quedarse así.

No le tomó mucho tiempo salir a la sala y encontrar el botiquín. El director Kwon tomó un ungüento adecuado y regresó a la habitación del secretario Jin.  El secretario Jin todavía estaba dormido, ajeno al mundo. Se sentó en el borde de la cama en el mismo lugar en el que había estado sentado antes, abrió la tapa del ungüento y se puso a pensar por un momento.

«Tal vez necesito aclarar lo que acababa de ocurrir y, para ello, necesito volver a tocar el interior de la boca del secretario Jin con mis propias manos».

Los pensamientos fueron breves y no valía la pena darle más vueltas. El director Kwon estiró su largo brazo y abrió el primer cajón de la mesa de noche. Luego sacó un par de  guantes quirúrgicos del interior. Los finos guantes se ciñeron fuertemente a sus manos. Exprimió el ungüento en su mano enguantada, luego agarró la barbilla del secretario Jin con la otra mano y le abrió los labios.

—Eh… 

El secretario Jin gimió suavemente mientras frotaba el interior de su boca. El director Kwon movió las yemas de los dedos sin detenerse hasta que aplicó todo el medicamento en la herida.  Mientras limpiaba la membrana mucosa con los guantes puestos, poco a poco recupero la compostura. El director Kwon continuó el tratamiento en silencio y borró el incidente de sus pensamientos.

                                    * * *

A partir de ese día, los impulsos del director Kwon alternaron entre curvas ascendentes y descendentes.  Esto se debía a dos razones.  La primera era  la actitud del secretario Jin de evitar abiertamente al director Kwon, y la segunda se debía a la actitud del secretario Jin de seguir presentando informes en blanco.

El secretario Jin evitó abiertamente el beso del director Kwon. Desde su punto de vista, no fue un beso ni nada por el estilo, por lo que no le importó mucho. Sin embargo, el beso fue sólo el comienzo.  El secretario Jin evitó los labios del director Kwon, su tacto e incluso evitó el contacto visual.

Estaba claro que le tenía miedo al director Kwon. Y la forma en la que se comportaba le hizo preguntarse si debería haberlo tratado con más educación y amabilidad durante un período de tiempo más largo. Pero ya era demasiado tarde para dar marcha atrás.  Lo último que quería hacer el director Kwon era cambiar el plan una vez más.

Además, aunque el director Kwon dijo que quería cuidar del secretario Jin, no había ninguna justificación. El secretario Jin seguía presentando informes en blanco todos los días. El director Kwon no podía dejar pasar el comportamiento testarudo del secretario Jin. Por lo tanto, a medida que pasó el tiempo, el nivel de maltrato aumentó hasta el punto en que el secretario Jin no pudo soportarlo fácilmente y las lesiones en su cuerpo aumentaron.

Contradictoriamente, aunque el director Kwon se preocupaba por el secretario Jin, sentía una gran satisfacción al torturarlo. Estaba realmente feliz de hacerle cosas insoportables hasta que ya no podía aguantar más. El director Kwon tenía un talento natural para manipular a la gente y fácilmente podía arrinconar a alguien. Si hubiera querido, el secretario Jin habría sufrido todo tipo de humillaciones en sus manos.

Sin embargo, a pesar de este impulso abrumador, el director Kwon no cruzó la línea final. Significaba que no importaba cuánto revelara su avaricia, no la seguía hasta el final.  Eso se debía a la primera razón mencionada anteriormente. A medida que pasaba la semana, el secretario Jin comenzó a evitar cada vez más al director Kwon. Su personalidad se volvió muy pasiva y sus movimientos también perdieron vitalidad.

El secretario Jin del pasado mostró fortaleza incluso en las condiciones extremas del confinamiento. Podía incluso sentirse relajado cuando estaba quieto. Sin embargo, comparado con la persona que era hace una semana, ha cambiado radicalmente.

Para dar un ejemplo, el Secretario Jin permanecía  mucho tiempo acurrucado hecho bola y enterrado bajo la manta ni siquiera salía cuando el director Kwon estaba fuera por trabajo. Se podía escuchar una respiración agitada que indicaba que tal vez estaba llorando debajo de la manta.

Esto era algo a lo que el director Kwon no tuvo más remedio que prestarle atención. El secretario Jin nunca lloró, sin importar el tipo de cosas crueles que sufrió. Aunque las comisuras de sus ojos se humedecían y sus pupilas se volvían vidriosas, en realidad nunca derramó una sola lágrima. Pero ahora no podía soportarlo, y lloraba hasta quedarse dormido.

Esto no era lo único. Otro ejemplo era que, a medida que se acercaba la hora de salida del trabajo del director Kwon, el secretario Jin miraba fijamente por la ventana el sol poniente y el reloj de la pared. Quizás era porque se sentía  traumatizado por el hecho de que el director Kwon llegara a casa y lo atormentara.

Cada vez que el director Kwon veía al secretario Jin mirando así el reloj a través del programa CCTV, sentía náuseas. Le molestaba y a la vez le daba pena que lo odiara tanto. Al igual que la bolsa de valores, los impulsos del director Kwon subieron y bajaron repetidamente.

Luego, antes de darse cuenta, se encontraba posponiendo la salida del trabajo. Tal vez quería darle al secretario Jin algo de tiempo libre. Sin embargo, las acciones del director Kwon no tuvieron mucho efecto.  Cuando regresaba tarde a casa del trabajo, todo lo que encontraba era al secretario Jin, que era tímido y evitaba su contacto, y un informe en blanco.

Después volvió a ocurrir lo mismo.  Los deseos que había soportado durante un tiempo salían a la superficie, y el director Kwon trataba con dureza al secretario Jin, causándole otras heridas en el cuerpo. El director Kwon lo curaba todas las mañanas, pero desafortunadamente, las heridas se formaban más rápido de lo que sanaban.

Algo había que hacer.

El director Kwon ya no podía tratar tan imprudentemente al secretario Jin. Sin embargo, tampoco podía  tratarlo tan suave y vainilla como al principio. Para eso ya  había perdido mucha paciencia.

Estaba de pie en medio de un muro que lo rodeaba por la izquierda y la derecha.

Era el primer muro al que se enfrentaba en su vida. La única forma de superarlo sería volar, pero Kwon, que era realista, no sabía volar.

Hasta que un día. Un rayo de sol cayó del cielo.

[Sugerencia: Quiero tomar un poco de sol.]


RAW HUNTER: ACOSB
TRADUCCIÓN: MORADITO 
CORRECCIÓN: NICO


¿TE HAS CANSADO?

© 2026 ACOSB

No puedes copiar el contenido de esta página.

    Previous Post

  • CAPÍTULO 16

    Next Post

  • CAPÍTULO 17
Scroll to top
  • INICIO
  • ROFAN
  • BL & GL
  • FANTASÍA
  • +15 & +19
  • VIP
  • MANHWAS
  • My Bookmarks