Capítulo 11
Kwon Yi Shin, Director Ejecutivo de XM Corporation. Su vida era aburrida.
Nació como el segundo hijo de una familia adinerada de renombre mundial. A una edad muy temprana, completó una formación gerencial a través de un curso de élite y fue nombrado director ejecutivo de una filial de un importante conglomerado. En ese momento, el director Kwon tenía sólo 33 años. Su edad poco convencional, fue el motivo que provocó mucha oposición por parte de quienes lo rodeaban, pero él demostró sus habilidades prácticas en un corto período de tiempo.
Las habilidades de gestión del director Kwon eran tan precisas y sobresalientes que se lo consideraba inhumano. Era como si todo eso, tratar con la empresa y con la gente, le resultara muy fácil. Cuando pasó un año, incluso las personas que por su complejo de inferioridad habían criticado al Director Kwon llamándolo una llamativa cuchara de oro, no tuvieron más remedio que reconocer y aplaudir sus habilidades.
Kwon Yi Shin. Era una persona que vivía en un nivel completamente diferente al de la gente común.
En otras palabras, era demasiado perfecto. Nacido impecablemente, todo llegó a sus manos sin mucho esfuerzo ni voluntad. Poder, riqueza, habilidad, incluso fuerza física y encanto. A la vida del director Kwon no le faltaba nada.
Mientras que otras personas nacen en el nivel 1 y juegan el juego de la vida acumulando puntos de experiencia poco a poco, el Director Kwon nació con todas las habilidades en el nivel 99999 desde el principio y fue como empezar el juego de la vida a partir de ese nivel. Lo que necesitaba ya estaba en sus manos y no había nada más que pudiera pedir.
Por eso, el director Kwon estaba aburrido. Nada en el mundo podría despertar su interés.
No había nada que quisiera, ya que no tenía metas, y como no tenía metas, no tenía ningún deseo de lograr o mejorar algo. Quizás su vida ya había terminado en el momento en que nació. Una persona que no tiene que hacer ningún esfuerzo. Una persona que no tiene nada que esperar.
Para decirlo sin rodeos, probablemente era la persona más perfecta pero miserable del mundo.
Por supuesto, no es que el director Kwon no haya intentado escapar de ese pantano de aburrimiento. Ha experimentado todos los estímulos que existen en el mundo. Alcohol, drogas, sexo. Sexo que incluye juegos SM de gustos inusuales; éstos, al menos, le proporcionaban un breve momento de emoción en su vida.
Pero como siempre, el final fue el mismo. Todas las cosas que se decía que eran emocionantes terminaban siendo aburridas a los ojos del director Kwon. Al final, estos estímulos fueron efímeros y comenzaron a volverse repetitivos, por lo que no pudo sentir ninguna atracción particular. Normalmente, sería fácil volverse adicto y difícil poder deshacerse de esos hábitos, pero esto tampoco se aplicaba al Director Kwon.
Pero había una cosa. Existía algo que no podía tener sin importar lo que hiciera.
Era un hombre. Rondaba los 20 años, medía unos 178 cm de altura y tenía una apariencia limpia y ordenada. Sorprendentemente, el Director Kwon no conocía nada sobre ese hombre, excepto su apariencia. No sabía su nombre, edad exacta, personalidad; ni siquiera conocía su voz.
De hecho, esto era algo inusual. El director Kwon era un hombre que no necesitaba más de cinco minutos para ganarse el favor de personas de todas las edades y géneros. Podría arrastrar a cualquier persona del mundo a su cama si quisiera. Pero no podía tener a ese hombre.
Además, desde el punto de vista del sentido común, era difícil entender que el Director Kwon no conociera la identidad de la otra persona. Con su riqueza y poder, encontrar a alguien no era una tarea difícil. Pero había una buena razón para ello.
El hombre no identificado sólo existía en los sueños del Director Kwon.
Había soñado con ese hombre desde que era muy joven. Por supuesto, no podía hablar con él ni tocarlo; todo lo que podía hacer era simplemente mirar su cara. A medida que pasaba el tiempo, el Director Kwon crecía, pero la persona en su sueño todavía parecía tener veintitantos años.
Kwon no era tan tonto como para distraerse con cosas que sucedían durante un simple sueño. No creía en fenómenos psíquicos o sobrenaturales, ni siquiera pensaba que hubiera algo paranormal involucrado en sus sueños. El sueño era simplemente un sueño. Era una ilusión, un proceso intracerebral, y nunca tuvo ningún significado importante.
Sin embargo, a pesar de esto, la persona que conoció en su sueño era alguien especial para el Director Kwon. Porque era lo único que no podía controlar a su voluntad.
Desde que nacemos como humanos, es fundamental dormir una cierta cantidad de horas cada día. Y no importa cuán inhumano fuera el Director Kwon, él no era una excepción a esta regla. Era una persona misteriosa que podía mantener su mejor condición incluso durmiendo menos que otras personas, pero de todos modos tenía que dormir todos los días. Y todos los días encontraba y observaba a esa persona en sus sueños.
El aprendizaje repetitivo da miedo. El director Kwon no le dio ningún significado importante al hombre de su sueño. Sin embargo, debido a la sobreexposición y acumulación de tiempo, esa persona permaneció como un estándar para él. Por ejemplo; cuando conocía a alguien, naturalmente lo comparaba con la persona de su sueño. ¿Es más alto o más bajo que él? ¿Es más viejo o más joven? ¿En qué se diferencian sus rasgos faciales de los suyos? ¿Cuál es la diferencia entre el color y la forma del cabello?, etc.
El director Kwon no estaba contento de estar atado por una entidad onírica* no identificada. Sin embargo, como se dijo antes, el director Kwon estaba aburrido. Debido a esto, estas ideas gradualmente se desarrollaron hacia otros aspectos.
N/T: Del sueño o relacionado con las imágenes y sucesos que se imaginan mientras se duerme.
“imágenes oníricas”
Cuando miraba ciertas prendas, comenzó a considerar si le quedarían bien o no a la persona de su sueño, y cuando probaba ciertos alimentos, terminaba preguntándose si le gustaría esa comida o no. Además, se ha llegado a imaginar todo tipo de patrones de conducta de la otra persona. ¿Cómo es su voz? ¿Cómo es su cara sonriente? ¿Cómo se vería si frunce el ceño? ¿Qué pasa si llora? ¿Cómo luciría gimiendo y sufriendo en la cama?
No importaba cuánto lo pensara, no tenía fin. Esto se debía a que, por mucho que imaginara el Director Kwon, nunca podía encontrar la respuesta correcta. Comparado con otras cosas en la vida real donde alcanzas la meta, ganas y conoces el resultado en un instante, no había límite cuando imaginaba al hombre de sus sueños. Por lo tanto, el momento en que el Director Kwon pensaba en él, no era para nada aburrido.
De repente, la persona de sus sueños se convirtió en algo absoluto para el Director Kwon. Era un completo secreto que nadie en el mundo conocía.
Entonces, cuando el Director Kwon se encontró cara a cara con la persona que había visto todos los días en sus sueños, sintió que su realidad se hizo añicos.
Nuevo empleado, Jin Yuhyeon.
En el momento en que el director Kwon lo vio por primera vez en la empresa como el miembro más joven del equipo de ventas, perdió la línea entre los sueños y la realidad. Era como si un secreto que había sido guardado sólo por él durante mucho tiempo hubiera sido revelado al mundo.
Sus ojos, su nariz, su boca. Todo coincidía. El director Kwon, que se había encontrado con él todos los días en sus sueños durante 34 años, lo sabía. No era sólo alguien que se parecía a él. Esa persona era Jin Yuhyeon, el nuevo empleado.
El director Kwon se puso en contacto inmediatamente con el equipo de recursos humanos y lo trasladó del departamento de ventas al equipo de secretaría. Y en un nombramiento de personal sin precedentes, fue designado para el cargo de su secretario personal. Debido a que el trato especial fue tan extremo, circularon rumores de que el empleado Jin Yuhyeon sólo había llegado allí por ser recomendado; aun así, no le importó. Algunos incluso dijeron que el manejo fue impropio del Director Kwon, quien es completamente perfecto. Aun así, no le importó.
La noche que conoció a Jin Yuhyeon en la vida real, el director Kwon Yi Shin se quedó dormido sin soñar por primera vez.
* * *
La vida del director Kwon ha cambiado por completo; ya no había tiempo para aburrirse. Esto se debía a que no había nada más interesante que ver a su secretario concentrarse en su trabajo en un pequeño escritorio sin perder la noción del tiempo. El verdadero Secretario Jin era más atractivo que cualquiera de las innumerables fantasías que había imaginado.
En primer lugar, el secretario Jin era incomprensiblemente aburrido. Aunque lo miraba todos los días, no notó nada extraño. El director Kwon le dio un trato especial sólo al secretario Jin, hasta el punto de parecer descarado. Le llevaba café al secretario todos los días, siempre salía a comer solo con él a la hora del almuerzo e incluso compartía el mismo espacio colocando el escritorio del secretario Jin en su oficina personal.
Esto no fue lo único. Originalmente, a nivel de CEO, era un privilegio poder abandonar la oficina temprano. De esta manera, los empleados de rango más bajo pueden trabajar sin ser notados. Sin embargo, el director Kwon pospuso incluso su horario de salida. Esperó a que el secretario Jin saliera de la oficina, con el pretexto de que tenía mucho trabajo que hacer, y luego lo llevó en su *Maybach hasta al frente de su casa con el pretexto de compartir el auto. Sin embargo, el secretario Jin no parecía tener ninguna sensación de crisis. Era algo frustrante.
N/T: Mercedes-Maybach (marca de autos).
Aquí hay otra cosa: el secretario Jin tenía un lado inesperado. Cuando las personas son así de aburridas, pareciera que tardarían en hacer las cosas, pero sorprendentemente, ese no fue el caso. En términos de trabajo, el secretario Jin era bastante hábil y rápido. Incluso si hiciera el mismo trabajo, podría realizarlo correctamente y en un período de tiempo más corto que otras personas. Tal vez estaba tan concentrado en el trabajo que no notó el coqueteo del Director Kwon. El secretario Jin mostró una habilidad decente para un novato.
Gracias a esto, el estigma dentro de la empresa de que era una persona recomendada por el director Kwon desapareció, y solo quedaba la admiración de que haya seleccionado el talento adecuado para el puesto correcto con una excelente previsión. Quizás por eso, no importaba cuán especial fuera el trato del director Kwon hacia el secretario Jin, los empleados solo dijeron que esto también era parte de un panorama más amplio que la gente común no podía entender.
A medida que avanzaba la situación, la oportunidad para que el secretario Jin descubriera naturalmente las oscuras intenciones del director Kwon se perdió para siempre. Quizá las cosas hubieran sido más fáciles si hubiera surgido un escándalo de que el Director Kwon y el Secretario Jin tuvieran “ese tipo” de relación. Entonces todo lo que tenía que hacer era convertir el rumor en un hecho consumado.
Sin embargo, el secretario Jin, que ya era insensible, creía completamente que Kwon Yi Shin, su jefe, era el director ejecutivo más joven; que era absolutamente perfecto y respetado por todos. El director Kwon quedó estupefacto. Al mirar los ojos inocentes del secretario Jin, que no tenían ni un solo rastro de egoísmo en ellos, tuvo la sensación de que incluso si lo seducía no podría capturarlo de la manera que él quería.
Conforme pasó un mes, el director Kwon comenzó a sentirse ansioso.
Tal como estaban las cosas, era algo decepcionante. El director Kwon, que había vivido sin desear nada, se dio cuenta del sentimiento de deseo por primera vez. Definitivamente fue interesante conocer al Jin Yuhyeon de sus sueños en la vida real y aprender sobre él. Sin embargo, la información descubierta hasta ahora tenía límites.
En algún momento, el director Kwon llegó a querer conocer a Jin Yuhyeon más allá de las líneas de la vida diaria o del trabajo. Un poco más estimulante, un poco más especial. Quería saber sobre las cosas que nadie conoce de él. En la imaginación del director Kwon, el secretario Jin mostraba todo tipo de apariencias; cómo reía, cómo lloraba, cómo gemía, cómo sufría. Llegó a querer conocer todos estos aspectos.
Para que eso sucediera, el nivel actual de relación entre jefe y secretario no era suficiente. Esto sólo sería posible con una relación más personal y cercana. Si pudiera convertirse en el amante del Secretario Jin, se habría resuelto de la forma más natural y pacífica, pero por el momento parecía muy improbable. Ahora, para tenerlo, tenía que utilizar un método más fuerte y seguro.
Afortunadamente, el director Kwon era un hombre minucioso. Sabía que si se bloqueaba la primera mejor opción, podría utilizar inmediatamente la siguiente mejor opción.
En primer lugar, lo que el director Kwon quería era a la persona “Jin Yuhyeon” en sí, no quería su afecto o su amor. Él nunca trató al secretario Jin de manera emocional. No le gustaba ni lo amaba. No era algo que apreciaría.
El Secretario Jin era simplemente una persona única e irremplazable para el Director Kwon, un ser absoluto que había que conseguir a toda costa. Mientras pudiera ponerle las manos encima de alguna manera, no importaba cuáles fueran los métodos. Mientras pudiera descubrir todo sobre el secretario Jin, profundizar en cada detalle y satisfacer sus propios intereses, estaba bien incluso si hacía algo ilegal.
Todo lo que el director Kwon quería era un compañero en la vida real para aliviar su aburrimiento.
* * *
Pasó algún tiempo después de eso. Mientras tanto, el director Kwon decidió abandonar la primera mejor opción y elegir la siguiente mejor opción. La razón crucial de la decisión fue que ocurrió un tipo de “incidente” entre el director Kwon y el secretario Jin. Pero incluso si ese incidente no hubiera ocurrido, el resultado habría sido el mismo. Sólo había una diferencia entre hacerlo antes o después, pero eventualmente sucedería algún día.
—Secretario, gracias por su trabajo durante este proyecto. Le daremos una bonificación por su ardua labor, para que pueda esperarlo con ansias.
Segunda mejor opción.
—Para celebrarlo, hoy tomemos una copa juntos. El alcohol, los aperitivos y el lugar los proporciono yo.
Secuestro, encarcelamiento y posesión total del secretario Jin.
Como era de esperar, el secretario Jin quedó atrapado en la trampa sin darse cuenta. Todo salió muy bien, desde invitarlo a casa y darle alcohol mezclado con pastillas para dormir.
—¿Le sorprendió cuando de repente lo invité a mi casa?
El secretario Jin respondió inocentemente cuando le hicieron una pregunta disfrazada de amabilidad.
—No. Ya me lo imaginaba, porque al Director Kwon no le gustan los lugares llenos de gente.
De hecho, no se trataba de eso, simplemente había elegido un lugar donde pudiera estar a solas con el Secretario Jin.
—El Secretario Jin me conoce muy bien.
—Eso es porque soy el secretario del Director Kwon.
Incluso mientras intercambiaban preguntas y respuestas breves y monótonas, los ojos del director Kwon permanecieron centrados en los labios del secretario Jin. Se quedó mirando el momento en que la copa de Martini tocó su boca, y luego observó cómo su cuello largo y limpio se movía y tragaba la bebida. Mezcló pastillas para dormir con otras bebidas y agua en caso de que el Secretario Jin no bebiera, pero con esto, todas esas precauciones habían sido innecesarias.
—¿Es porque forma parte de su trabajo?
—Sí, lo que sea.
—Es una pena.
—No hay nada por lo que estar triste. El Director Kwon puede tratarme de la misma manera.
El director Kwon levantó la muñeca con un movimiento suave. Esto fue para medir el tiempo que tardaron las pastillas para dormir en hacer efecto. Al final de las mangas perfectamente ajustadas del traje se reveló un costoso reloj de pulsera.
—¿Eso significa que debo tratar al Secretario Jin sólo como a un compañero de trabajo?
—Sí.
—Ah… Esa es la forma en la que siempre lo hemos hecho.
—…
—Desafortunadamente, no funcionó.
El director Kwon memorizó el número al que apuntaba la aguja del reloj y volvió a mirar el rostro del secretario Jin. Era importante recordar la hora, pero era más importante recordar la expresión inocente del secretario Jin en ese momento. Porque nunca la volvería a ver.
Sin embargo, ese nivel de riesgo estaba bien porque estaba dentro del rango de cálculo. La memoria del director Kwon era tan precisa y clara como una fotografía. Una vez que veía algo, nunca lo olvidaba. Ya ha visto la expresión tranquila y cotidiana del secretario Jin muchas veces a lo largo de este tiempo. Podría recordarla cuando quisiera. Ahora era el momento de recordar algo más estimulante.
—Entonces, voy a intentar algo un poco diferente, especialmente con el Secretario Jin.
El secretario Jin se quedó dormido y el director Kwon usó sus asombrosos reflejos para atrapar la copa de Martini antes de que cayera al suelo.

RAW HUNTER: ACOSB
TRADUCCIÓN: MORADITO
CORRECCIÓN: NICO