Skip to content

ACOSB

  • INICIO
  • ROFAN
  • BL & GL
  • FANTASÍA
  • +15 & +19
  • VIP
  • MANHWAS
  • My Bookmarks
ACOSB

Capítulo 10

Esta noche presentaba una solitaria oscuridad en el espacio yaciente de Hye-neul. Intranquila y preocupada por no conciliar el sueño, en un estado lánguido, acabó cediendo a los brazos de Morfeo. Sus párpados se cerraron suavemente y la luz de la luna se superpuso al suave rostro de Hye-neul, quien ya estaba dormida.

Una gran sombra se alzó cerca de ella.

—…

Seong-yul contempló todo el cuerpo de Hye-neul con una mirada sin emoción. Como se encontraba en un zona más sombría, donde el cielo nocturno no lo invitaba, sólo sus ojos brillaban con una profunda emoción. Mirando sus labios cerrados, no estaba claro qué pasaba por su mente.

Los dedos de Seong-yul sostenían algo. Era una pista de su secreto, que se había apresurado a esconder de Hye-nul, cuando había aparecido repentinamente antes, tras su baño en la tina de madera.

{—Seong-yul. Por extraño que parezca mi pregunta, ¿por qué está en mi habitación?…}

{—Vine porque estoy preocupado por mi hermana, ya casi es de día y Sojourner no salió aún.}

Estaba debajo de la pierna de Hye-nul. Su interior, donde ella lo confundió con Taeheon, se revelaba claramente que ya había estado en las manos de Seong-yul. Atrapada entre sus nudillos, estaba húmeda y empapada con las semillas recién recibidas, Seong-yul la miró fijamente.

Había perdido la cuenta de cuántas veces lo había olido y lamido.

Le recordó la primera vez que lo hizo. Cuando Taeheon, terminó de vestir a Hye-nul, Seon-nul se coló por la noche, sólo tuvo que entrar y quitarle su ropa. Levantó su falda, la despojó de su ropa interior y enterró su rostro entre sus piernas , donde aún permanecía la fragancia de la aventura. Por la mañana esperó a que Hye-neul abriera los ojos y la saludó despreocupadamente con las manos en la espalda, con el secreto de haber tocado su interior.

Dejando de lado el pasado, Seong-yul tomó con sus manos la suave barbilla de Hye-neul. Cuando sus delicados labios quedaron entreabiertos, deslizó su desgarrada polla en su boca. Sus mejillas se hincharon, y un chorro de semen agrio salió de los labios de Hye-nul y se deslizó sobre sus blancas mejillas.

Abrió la parte superior de su ropa, para dejar al descubierto sus blancos pechos y su abultado vientre. Mientras tanto, la lujuria oculta que había consumido su humanidad, brotó con avidez en su rostro. Observó el cuerpo de Hye-neul persistentemente con ojos ardientes, como si estuviera listo para devorar su piel. Sus oscuros ojos negros no podían apartarse de la cálida y dulce carne de su coño, como si la tuviera capturada como rehén.

Seong-yul se acostó en cierto ángulo para que el estómago embarazado de Hye-neul no se interpusiera en su camino, y sostuvo uno de sus pechos Unas apetitosas protuberancias carmesíes comenzaron a sobresalir por encima. Seong-yul inclinó la cabeza y lo devoró; los mordió y masticó con fuerza, apoderándose lentamente de su piel blanca. A medida que el dulce aroma de la carne de la mujer lo intoxicaba, los lamió y chupó con ojos fieros como los de una bestia.

Los sonidos de la tela rozando la piel desnuda, mientras la tocaba y chupaba con la boca, y su respiración agitada comenzaron a dominar el espacio del interior.

Sin embargo, no había hecho más que empezar. Seong-yul levantó la falda de Hye-neul y retiró su ropa interior. Con ojos llenos de deseo, observó los pétalos entre sus piernas cubiertos de denso vello corporal, y prosiguió a pasar su lengua por encima de ellos. Luego levantó sus redondas nalgas, apretándolas desde abajo. Con el dedo corazón y el índice de cada mano, abrió la entrada del ano de Hye-nul, con una mirada burlona, se relamió los labios y empezó a sorber ese lugar, emitiendo un fuerte sonido junto con su glande. Su estrecha entrada, en la que era difícil meter un dedo, palpitaba y rechazaba ferozmente al forastero, pero aquello no lo hizo vacilar.

Presionó los pliegues anales de Hye-nul, estirándolos. Cuando estaba a punto de aparecer una herida en su suave piel, la frotaba con el dedo y la curaba inmediatamente. El conducto se tensaba cada vez que su miembro, del tamaño de un antebrazo, entraba en él, como si tuviera la intención de desgarrarlo. Seung-yul estiró su cabeza hacia atrás, luchando contra el placer de su cerebro. Un placer que hacía que hasta sus huesos se estremecieran y que crecía gracias con cada embestida profunda y constante que llegaba a lugares que debería de ser imposibles según el sentido común. El sudor resbalaba de él.

No era ningún secreto que tenía un pasado lleno de libertinaje. Sin embargo, su burda afición por estimular la zona de atrás, en lugar de la húmeda entrada de una mujer, se mantuvo en silencio. El hecho de ir a la guerra no era diferente a huir del peligro de que una mujer que disfrutaba de tal afición, lo traicionara y revelara sus extraños gustos al mundo.

Esos extraños muros finalmente parecieron desaparecer cuando se postuló como discípulo, pero eso fue solo temporal y estuvo lejos de ser un cambio permanente.

{—Hye-neul, me temo que si sales vestida así, te meterás en muchos problemas.}

{—¿Qué? ¿Por qué? Me esforcé mucho para ponérmelo… ¿Tengo que quitármelo otra vez?}

Rápidamente disimuló su expresión, pero la suave carne de Hye-neul, que quedaba al descubierto porque llevaba un uniforme de hombre que no era adecuado para su físico, le llegó al corazón ¿Qué se sentiría al sostener y frotar esa zona? Si lo lamía con su lengua, ¿sería tan dulce hasta el punto de hacerle perder el sentido? Bajo una mujer así, debe fluir un delicioso néctar. Si sostuviera esa esbelta cintura y llegara frotarlo con sus manos, ¿no se derrumbaría ningún hombre?

Por primera vez en años, una mujer que era como una hermana menor para él, despertó su alma casi muerta. Deseaba a Hye-neul cada vez que la veía.

De hecho, Ji Sang no fue el único testigo del ataque de Taeheon a Hye-neul. Aunque la distancia era más larga, él también estaba allí.

Seung-yul se masturbó mientras observaba como el otro hombre embestía a Hye-neul y la hacía rebotar con el empuje de sus caderas. Mentiría si dijera que no sentía envidia de Taeheon, pero no sentía celos como para matarlo a sangre fría, ya que si no fuera el dueño de la zona trasera de la mujer, todo sería en vano. Miró a Ji Sang con una mirada burlona, quien se veía enfadado y con el rostro sonrojado. Y pensar que alguna vez lo consideró un hermano digno, al parecer aún no alcanzó el nivel de ocultar sus emociones.

Y a la mañana siguiente, probó un poco de Hye-neul. Justo como ahora.

—Grande.

Entró en el cuerpo de Hye-neul hasta el final de su raíz, y los músculos de la cadera de Seong-yul se contrajeron y relajaron repetidamente. Estaba tan tensa y apretada que cuando logró llenarla, no pudo moverse hacia adelante o hacia atrás. Para no despertarla a causa de la herida, frotó más sus pliegues y aplicó un poco más de fuerza. El pene de Seong-yul comenzó a moverse ligeramente. La mente de Hye-neul estaba tranquila, pero sus suaves muslos temblaban como si pudiera percibir el peligro. Tuvo que reprimir en silencio el impulso de correrse de inmediato. Un par de venas aparecieron en la frente de Seong-yul por el esfuerzo, y sus ojos se pusieron vidriosos. Su respiración era entrecortada. Estar dentro de Hye-nul, era como tocar el paraíso.

Cuando Ji Sang secuestró a Hye-neul y se la llevó, colocó un hechizo en Taeheon, mientras inventaba una excusa y se marchaba del lugar. Parte del alma de Seong-yul se aferró a éste último y lo siguió. Taeheon, quien todavía era joven, aún no dominaba esa técnica, y Ji Sang tampoco era buena en ella; por lo que sus hermanos menores no se dieron cuenta de lo que pasaba. Si la distancia entre el alma y el cuerpo era muy grande, es una técnica inútil, pero afortunadamente, el lugar donde escondieron a Hye-neul no era muy lejos, así que pudo observar lo que ocurría desde lejos.

Él lo vio todo, mientras eyaculaban dentro de ella, un líquido preseminal brotó de él hasta que la tela de su ropa se hizo jirones. Cada vez que las huellas dactilares de los otros hombres cubrían la suave piel de Hye-neul o cuando su vientre se retorcía y se hinchaba, él se estremecía una y otra vez.

El hecho de que Seong-yul, que sólo observaba la situación desde lejos, diera un paso adelante, se debió ante el inesperado comportamiento de Taeheon.

{—¿Huh? ¿Va a entrar aquí?}

Taeheon estaba tocando el agujero trasero de Hye-neul y examinándolo. Aquello no le gustó y para cuando volvió en sí, ya había aparecido delante de los tres.

─Ha, ha.

La expresión del hombre, completamente arrebatado por el placer, se desmoronó. La locura se apoderó por completo de su rostro mientras sus caderas chocaban contra su espalda. Sabía igual que esto. Además, como es una preciosidad, su piel es tan suave y deliciosa. No podía estar más que agradecido por la sobreprotección de su Maestro. El rostro de Hye-neul, durmiendo profundamente, estaba más tranquilo que nunca.

Cada vez que frotaba su vello púbico y golpeaba su interior con su pene, podía sentir como el estómago de la joven se estremecía; asombrado, siguió acariciándola con su mano.

Los muslos de Seong-yul empujaron con mayor fuerza contra la tensión que lo consumía, era como si lo estuvieran devorando. Los músculos de la parte inferior de cuerpo se movían violentamente y, cada vez que sus testículos chocaban contra Hye-neul, el cuerpo de la mujer se movía con vigor. El pecho de Hye-neul, que lucía unas bonitas protuberancias de color carmesí, se balanceaban suavemente arriba y abajo.

─¡Wow, ha!

En esa tardía noche, sólo el hombre era el único que se retorcía de placer. Hye-neul se vio abrumada por la fuerza de un hombre varias veces mayor que la de ella. La gruesa carne del hombre la penetraba sin piedad, sin eyacular. Y finalmente…

Se inclinó hacia delante y juntó su frente con la de Hye-neul. Observó fijamente su rostro que aún se encontraba en el mundo de los sueños y estalló en lujuria.

─Ha… Sojourner tiene talento natural para esto.

El glande, que se encontraba profundamente enterrado en el interior de Hye-neul, vertió un flujo de líquido blanquecino. Incluso si rogara, Seung-yul no dejaría de retorcerse. Cuando retiró su pene, el ano de la mujer se encogió maravillosamente en un instante. Seung-yul sujetó sus caderas desde abajo y levantó la parte inferior de su cuerpo hacia arriba para evitar que su semilla se escapara. Esperaba que disfrutara hasta la última gota.

─¿Quién te dijo que nacieras tan hermosa?─ murmuró mientras levantaba el pie de Hye-neul y se metía sus dedos en la boca, degustándolos. Mientras él se llenaba la boca con el interior de su piernas, ella permanecía en silencio. Seong-yul observó su encantadora figura y se llevó las manos a sus horribles y oscuros genitales, para acariciar sus palpitantes y grandes testículos; volviendo a tener una erección en un instante. Y sin dudarlo, la penetró.

* * *

Así como el sol se levantó para saludar al cielo, los párpados de Hye-neul también se movieron. Sus largas pestañas revolotearon, parecía ligeramente sorprendida de que ésta fuera su habitación y no en la que había estado encerrada los últimos días. Se sobresaltó por un momento al ver a Seong-yul de pie cerca de ella, pero pareció recuperar su compostura al reflexionar sobre lo que ocurrió el día anterior.

—…

Sin embargo, la expresión de Hye-neul mientras miraba su barriga era muy extraña.

—¿Sojourner?

—…Umm, Seong-yul. ¿No pasó nada en toda la noche?

—Así es.

—…

Él frunció el ceño. Hacía tiempo que había borrado todo rastro de la relación carnal que había transcurrido en esa noche. Se aseguró de dejarlo limpio e impecable. A pesar de que cada dedo de sus pies y manos fueron acariciados y chupados cuidadosamente, sólo permanecía en la memoria de Seong-yul.

—Sojourner, donde se sienta más cómoda…

—Mi vientre… parece que creció un poco más.

Resulta que Hye-neul, siempre revisaba el estado de su abdomen antes de acostarse y al levantarse por la mañana. Incluso los cambios más pequeños no podían pasar desapercibidos.

Los ojos de Seong-yul se entrecerraron ligeramente. La embistió de tal manera que sus testículos se quedaran satisfechos. No quería exagerar tanto, pero Hye-neul era una mujer que realmente lo volvía loco. Intentó penetrarla sólo en la zona de atrás, perosu piel lo abrumaba hasta el punto de parecer que se derretía en sus manos, así que comenzó a morder y desgarrar su cuello y su pecho, acto que posteriormente, tuvo que solucionar de forma frenética, con la curación Aunque le prestó más atención a su ano, le gustaba el dulce olor del agujero delantero, así que metió la lengua y lo mordió. Por no hablar de las innumerables veces que eyaculó dentro de ella.

Ahora que lo pensaba, es definitivamente diferente a sus ojos. Sin embargo, el hombre permaneció ignorante de ello.

—A mis ojos, sigue igual que ayer. Quizás, dado que Sojourner está en un estado inestable tanto mental como físicamente, probablemente esté equivocada…

—No, estoy segura de lo que digo. Ya que sólo una mujer conoce su propio cuerpo mejor que nadie.

—…

—Seong-yul, por favor sé honesto conmigo ¿Es cierto que no pasó nada en toda la noche?

Hye-neul suponía que Ji Sang o Taeheon habían invadido por la noche. Seong-yul negó con la cabeza. Podía ser descarado sobre el asunto, porque fuera cual fuese su suposición jamás sería la correcta. Respondió con su habitual voz fiable.

—Sí. Nunca le mentiría a Sojourner.

—Entonces… ¿Eso significa que el feto sigue creciendo incluso sin oclusión?

Los ojos de Hye-neul se abrieron de par en par. A medida que el niño crece, hay menos formas de eliminarlo. Poco después, sus hombros temblaron violentamente.

—Sojourner, Sojourner, no pasa nada. Por favor, recupere la compostura.

Seong-yul se inclinó y se acercó a Hye-neul, quien estaba reaccionando violentamente, casi como si estuviera sufriendo un ataque. Pasó sus dedos por las lágrimas que rodeaban los ojos de la joven, reprimiendo el impulso de probarlos, añadió.

—Tiene que haber alguna forma en alguna parte, así que déjamelo todo a mí.

—Aun así…

—Confía en mí, por favor. Creo que es mejor que Sojourner descanse hasta que todo se solucione.

Hye-neul no pudo evitar que la mano de Seong-yul se acercara a su frente. Estaba tan aterrada que quería salir de la realidad.

—Si, házlo… Por favor.

—No te preocupes.

Hye-neul tembló hasta que estuvo a punto de quedarse dormida. Aun así, sus párpados se cerraron rápidamente y su rostro regordete volvió a mostrar calma.


RAW HUNTER: DONACIÓN
TRADUCCIÓN: ANNA FA
CORRECCIÓN: MONIX


¿Aquí no ibas?


¿Te has cansado?


¿Uno más?

© 2026 ACOSB

No puedes copiar el contenido de esta página.

    Previous Post

  • CAPÍTULO 9

    Next Post

  • CAPÍTULO 11
Scroll to top
  • INICIO
  • ROFAN
  • BL & GL
  • FANTASÍA
  • +15 & +19
  • VIP
  • MANHWAS
  • My Bookmarks