Capítulo 21
¿Se había ofendido?
Sayed fingió no darse cuenta de la mirada y tomó la cantimplora de agua. En el futuro tal vez, pero aún no había estado en un lugar donde muriera gente, por lo que para Lessas, incluso una herida de esa magnitud sería repugnante de ver en la mesa. A Sayed también le resultaba incómodo mostrar sus heridas a los demás, por lo que cruzó los brazos como si no hubiera pasado nada. El corte en su muñeca era en la mano derecha por lo que no era un gran inconveniente para él ya qué era zurdo.
—… ¿Por qué tienes una herida? —la pregunta fue inesperada. Mientras miraba hacia adelante, se encontró con unos ojos violetas fijos en él. —Esa es una herida que tu Guía necesita sanar de inmediato.
Parecía que le estaba dando una reprimenda, o algo similar. Mientras escuchaba la voz baja y tenue, tenía la ilusión de que su dolor de cabeza se sentía disminuido extrañamente. No podía saber si era solo un comentario o no, porque Lessas seguía mirándole el brazo, así que tuvo que ignorarlo.
—Es una herida que no necesita curación. —Sayed respondió brevemente.
Se preguntó si debería haber respondido de otra manera, pero no tenía más que decir. Lo que había pasado con Aster también era algo que no le podía revelar a nadie más.
—¿Una herida que sangra tanto no necesita tratamiento? —las espesas cejas negras se fruncieron y los labios de Lessas se apretaron. No sabía lo que pensaba, pero sabía que no estaba contento.
Esto era lo mismo que cuando eran jóvenes. Se sentía extraño ver a alguien que se había convertido en adulto con los rasgos de su infancia aún intactos. Si algo no le gustaba, sus cejas se arqueaban así, como si estuviera aguantando. Como era un niño acostumbrado a contenerse, era probable que desarrollara ese hábito.
—Siempre has sido así. Nunca dices lo que hay que decir.
Sayed entrecerró los ojos. Cuando lo miró como si no pudiera estar de acuerdo con él, Lessas se pasó una mano por el cabello. En el dorso de su mano, una vena azul destacaba.
—Cuidar de tu cuerpo también forma parte de la misión de Títer. No hables así.
Escuchó en silencio las palabras de Lessas, luego exclamó.
—Escuchándolo, pareciera que está preocupado por mí, Su Alteza.
Fue algo que dijo aun sabiendo que era una tontería, pero Lessas no se molestó en negarlo.
—Desde que he recibido el apellido de Solias, es natural que me preocupe por Títer. No, incluso si no se trata de Títer, las heridas necesitan ser curadas.
Esa era una de las razones por las que sabía que Lessas le prestaría su fuerza como Guía a pesar de que le odiaba tanto. Lessas no podía ignorar a una persona en apuros, y no dudaría en salvar a una persona herida. Esa compasión era a la vez una gran fortaleza y una debilidad que podía explotarse fácilmente.
Era demasiado blando.
Incluso aunque lo pensaba, Sayed decidió aprovecharse de eso. Miró fijamente a Lessas y habló:
—Si le molesta, Su Alteza podría purificarme. —tan pronto pronunció la palabra purificación, el rostro de Lessas se endureció. Su expresión que parecía haberse suavizado ligeramente, volvió a ser fría, como la de alguien que había sido profundamente herido. Los labios de Lessas se crisparon y se reprendió a sí mismo.
—¿Cambiaste repentinamente de actitud para esto? ¿Es una nueva forma de burlarte de mí? —en lugar de enfadarse más, Lessas bajó las pestañas con expresión triste. Como si hubiera sido decepcionado una vez más por alguien del que no quedaba más que decepcionarse.
Pero el hecho de que mostrara incluso un poco de emoción de esta manera también significaba que todavía quedaba un poco de espacio para hablar. Cinco años después, Lessas permanecía impasible ante cualquier cosa que Sayed hacía, limitándose a ignorarlo con el rostro inexpresivo.
—No tienes que tomarte tantas molestias para insultarme.
Era natural que hubieran malentendidos. En lugar de ser impreciso o tomar medidas fuera de lugar, Sayed decidió ir al grano.
—Su Alteza será un gran Guía. Por eso hice esa sugerencia. —tan pronto como terminó de hablar, Lessas se echó a reír. Su amable actitud se tornó rápidamente amarga.
—Basta, Archiduque. No estoy de humor para escuchar tus insultos. —Lessas parecía exhausto. Bajó la mirada con ojos resignados y guardó silencio. Después de reflexionar un momento en el pesado silencio, Sayed decidió decir algo que nunca antes le había dicho a nadie.
—Cecilia vió el futuro.
Lessas se detuvo al escuchar el nombre de Cecilia. Sayed estaba diciendo la verdad. Era algo que había estado enterrado en sus recuerdos y nunca lo había dicho en voz alta, haciendo que pareciera algo que nunca había sucedido, pero en realidad era algo que había sucedido en un pasado distante.
—La hermana del Archiduque no está aquí, ¿verdad? ¡Hablar de ella de esa manera…!
—Sucedió más o menos en la época en que la anterior Archiduquesa fue ejecutada.
Se sintió espeluznantemente extraño mencionar la existencia de su madre en voz alta. A Lessas debió pasarle lo mismo, porque se quedó con la boca cerrada. La visión de aquellos avergonzados ojos violetas, hizo que algo en su pecho palpitara molestamente. Nunca había mencionado los asuntos de su madre delante de Lessas. Desde que lo había visto con Zion, Sayed estaba convencido de que él y Lessas no eran compatibles.
Hubo muchos problemas desde el principio. Como había dicho Aster, Lessas era la sangre de la Reina Leana, y también había un leve rastro de Sildras fluyendo en sus venas. Era imposible que Sayed estuviera al lado de Lessas, sobre todo con Zion a su lado, como guiado por el destino.
—Como dijiste, es verdad que te odio. Y haces bien en odiarme, ya que Su Alteza no puede tenerme a su lado, después de todo, ¿no soy el hijo de un traidor que intentó asesinar a Su Majestad la Reina?
Un frío brillo apareció en los ojos grises de Sayed. El solo hecho de que tuviera que decir algo como eso, significaba que su odio había sido diluido en gran parte, pero aún así no era fácil de decir. La muerte de su madre había sido la pesadilla de Sayed.
—Pero hay algo más importante que eso.
De eso se había dado cuenta Sayed justo antes de morir. Había algo más importante en el mundo que su odio y su resentimiento. Proteger las vidas inocentes y cumplir con su verdadero deber, para eso tenía que estar por encima de sus emociones.
—Es su elección escuchar.
La feroz y aguda refutación de Lessas se desvaneció lentamente. Estaba tan silencioso que ni siquiera podía escuchar su respiración. Los ojos que miraban a Sayed brillaban extrañamente, aunque tal vez fuera por la luz de la habitación. Una expresión como la de un niño que ha cometido un gran error cruzó brevemente su rostro y luego desapareció.
Nona: Yo digo que Lessas se acordó del día en el columpio y está dudando de si Sayed los escuchó hablando o no 🤔
Un brillo lamentable creció en sus ojos. Las largas pestañas parpadearon lentamente y un pequeño aliento escapó de sus labios rosados.
—… Déjame oírlo.
La voz sonó un poco temblorosa, o eso le había parecido. Ver a Lessas así le hizo sentir mal. Las náuseas habían regresado brevemente, aún así, Sayed abrió la boca.
—Es un futuro que Cecilia vió ese año.
La hermana menor de Sayed, Cecilia, a pesar de tener la sangre de la Archiduquesa, había nacido a diferencia de otros Títer, con habilidades especiales. Cecilia veía el futuro lejano. Sin embargo, debido a que la precisión milagrosa no servía para matar a los Nieras, no lo consideró de gran utilidad, aparte de su misticismo. Además, Cecilia veía el futuro en un tiempo muy alejado del suyo, independientemente de su voluntad.
Como tomaba mucho tiempo verificar la dudosa autenticidad de las escenas que Cecilia veía, la veracidad de sus habilidades era ambigua, pero el Sayed actual estaba seguro de que la Cecilia del pasado había visto el futuro real.
—Cecilia tuvo un sueño en el que Su Alteza mataba a los Niera, con varios Títer a su lado. No sé la época exacta, pero la descripción de Su Alteza que ella dió no parecía muy lejana de la actual.
Sayed conocía ese momento por experiencia de primera mano, pero Cecilia ciertamente se lo había dicho en el pasado. Cuando Sayed intentaba mantenerse alejado de Lessas y pararse al lado de Aster, fue una de las cosas que le dijo para persuadirlo.
—No sé cómo ni por qué se ha retrasado su despertar, pero el momento no está muy lejos. —Lessas guardó silencio mientras escuchaba las palabras de Sayed. Lessas, sumido en un largo momento de reflexión, guardó silencio un rato y luego preguntó:
—¿Me estás tratando así porque ese momento está cerca?
—Supongo que podría verlo de esa manera.
—Pero tienes a mi hermano. No veo por qué un Títer, que ya tiene un Guía con la longitud de onda adecuada, necesitaría a otro Guía.
Es cierto que bajó la guardia, pero tampoco se dejó engañar ingenuamente.
Sayed se preguntó cómo podría cerrar la laguna señalada por Lessas. No le creería si dijera que abandonaría a Aster de la noche a la mañana sin tener consecuencias.
Ahora que había mencionado la historia de Cecilia, decidió hablar sobre lo que pasó con ella, era un incidente que no necesariamente quería recordar.
—Hay una cosa más que vió Cecilia.
Cecilia, que le había dicho que no debería volverse enemigo de Lessas, le dijo una cosa más sobre el futuro.
—Voy a tener una Fuga pronto.

RAW HUNTER: ROBIN
TRADUCCIÓN: AUS
CORRECCIÓN: SAAM
REVISIÓN: NONA