Capítulo 90
En ese momento, Ariel mostró una visible agitación, como si contuviera con dificultad su ira.
—Su elección irritó profundamente a Arcane. Él, que desprecia y odia la vida, no pudo soportar que la oportunidad de sellarlo fuera entregada precisamente a los humanos.
La historia de Mekaila continuó:
—Así, Arcane, con el objetivo de destruir todas las reliquias de los Reyes de los Espíritus, comenzó a urdir planes a lo largo de los años, evitando la mirada de la Neutralidad, y poco a poco los puso en marcha.
No pude contener el temblor que me invadía, apreté los dientes y cerré los puños.
—El primero fue el Imperio del Viento. Al ser el primero, el Imperio Ephese cayó en las artimañas de Arcane sin darse cuenta y finalmente pereció, perdiendo así la reliquia del viento.
Mekaila habló con un tono desapegado. Yo, sumida en la conmoción, miré hacia el Rey de los Espíritus del Viento.
—¿Sabes por qué el Emperador del Imperio Lumen, tu antepasado, renunció a su estatus y abandonó su imperio? Fue porque presenció el fin del Imperio Ephese.
Ella volvió la cabeza sin decir palabra.
—Para no perder las vidas y la paz de innumerables personas. Aunque perdió su nación, que era como su otra mitad, en las garras del odioso poder de la oscuridad, para preservar la “esperanza” futura, tenía que escapar del objetivo de Arcane.
«En un pasado muy lejano, el peso de la decisión que mi antepasado tuvo que tomar era algo que yo ni siquiera me atrevía a imaginar.»
—Así, el Emperador de Lumen entregó la reliquia de la luz y protegió el futuro. Aunque hay razones para considerar su elección como cobardía, quienes no experimentamos directamente la situación de esa época no podemos entender la desesperación que lo llevó a tomar esa decisión.
—…
Moví los labios y bajé la cabeza.
—Así, las reliquias del viento y de la luz fueron destruidas por Arcane y desaparecieron hacia algún lugar desconocido.
BOOM.
En ese mismo instante, el cielo comenzó a arremolinarse de manera más siniestra que antes.
[—Parece que la sombra de Arcane intenta asomar la cabeza.]
Su cabello azul claro ondeó como si se dispersara en el aire.
[—Intentaré detenerlo tanto como pueda, así que apresúrate.]
Ariel levantó una mano y murmuró estas palabras.
[—“Apresúrate” ]
Me sentí desconcertada por las últimas palabras del Rey de los Espíritus, pero pronto él desapareció como si se disolviera en la atmósfera.
—El resto ya lo sabes. En el continente, que había entrado en una era de caos sin un reino establecido, los descendientes de los usuarios de espíritus que una vez fueron amados por los Reyes de los Espíritus comenzaron a fundar naciones nuevamente.
Mekaila continuó hablando con calma.
—El primero en fundarse fue el Imperio de la Tierra, Inter, seguido por varios otros países, incluido el Imperio Roshan. Pero la paz…
—Comenzó a desmoronarse desde lugares invisibles.
El nombre que vino a mi mente en ese momento no fue otro que…
—Comenzando con el Imperio Inter… el Ducado de Hakad Ella, que corresponde a tu familia materna, y el Reino del Bosque, perecieron.
«El Ducado de Hakad Ella.»
—El Reino del Bosque, Drayers, junto con el Ducado del Agua… décadas antes del inicio de la calamidad, ya estaban al borde de la destrucción debido a la presión del Reino de Nisha.
«¿Qué?»
Inmersa en la conmoción y la indignación mientras escuchaba su relato, me sorprendí profundamente al oír el nombre “Nisha” y miré a Liat. Él mantuvo un profundo silencio, con mirada sombría, sin mostrar reacción.
—Y cuando llegó el momento en que todas las reliquias, excepto la del fuego, habían perdido su poder, Arcane, esta vez, decidió…
—Vio la oportunidad de eliminar toda la vida existente en el universo y liberó la calamidad que había acumulado meticulosamente sobre el mundo.
—No puede ser.
—Así es, fue el inicio de la calamidad. Pero los Reyes de los Espíritus no se quedaron de brazos cruzados. Como Arcane había destruido las reliquias usando humanos sin ensuciar sus propias manos, predijeron que pronto llegaría una calamidad que acabaría con toda la vida.
Sin embargo, la “Neutralidad” nunca permitiría que los Reyes de los Espíritus se enfrentarán directamente al Rey de los Espíritus de la Oscuridad bajo ninguna circunstancia. Así que crearon seres que reemplazarían las reliquias perdidas. Esos seres éramos nosotros, los seis Grandes Usuarios de Espíritus.
—En realidad, nosotros, a quienes el mundo venera, fuimos creados para reemplazar los objetos destruidos. Pero, para ser precisos, éramos seres que complementaban las desventajas que tenían las reliquias.
Mekaila esbozó una leve sonrisa:
—Como somos seres vivos, podemos pensar con libre albedrío, lo que nos hace más difíciles de manipular para Arcane, y además tenemos la ventaja de no ser destruidos fácilmente, ¿verdad?
Murmurando como burlándose de sí mismo, apoyó las manos en la barandilla y se reclinó.
—La situación es urgente, así que dejemos las autocríticas aquí. De todos modos, cuando supimos toda la verdad, estábamos conmocionados, pero aun así no podíamos rechazar la misión encomendada.
Miró hacia el cielo, donde siniestros remolinos y fuertes vientos se arremolinaban.
—Inmediatamente nos enfrentamos directamente al Rey de los Espíritus de la Oscuridad y luchamos contra él con todas nuestras fuerzas. Sin embargo, por más que lleváramos una parte de un Rey de los Espíritus, éramos meros mortales.
—…
—Al borde de la muerte, agotamos todo nuestro poder y, como resultado, sufrimos graves daños en nuestras almas. Después de eso, ya no pudimos usar el mismo poder que en nuestros días de gloria.
Apreté los labios y luego, con cuidado, hablé:
—Esto puede ser inapropiado, pero… yo he presenciado la escena en que la señora Judith falleció.
—Ah, ¿en serio? Entonces lo entenderás rápidamente.
Mekaila respondió sin siquiera cuestionar cómo había presenciado yo su muerte.
—En nuestros días de gloria, podíamos desbaratar un hechizo de sacrificio humano como ese sin esfuerzo. Matar personas era aún más fácil. Incontables Usuarios de Espíritus de la Oscuridad murieron a manos de quién sabe quién.
Su tono cínico me dejó sin palabras.
—Judith murió de manera tan vacía porque, aún con su alma dañada por la batalla decisiva contra Arcane, forzó su poder. En circunstancias normales, no habría muerto. No debería haber muerto…
«Ah, ¿hasta dónde se extiende el pecado demente de Arcane?»
Sentí que la cabeza me daba vueltas y cerré los ojos.
—¿Entiendes ahora? En esa única batalla decisiva, agotamos todo nuestro poder y ya no podemos detener al Rey de los Espíritus de la Oscuridad. Por eso quiero confiarte la misión que llevamos a cabo.
—Señora Mekaila, ¿qué quiere decir con eso? ¿Cómo podría yo enfrentarme al Rey de los Espíritus de la Oscuridad, que incluso los Grandes Usuarios de Espíritus apenas pudieron contener a costa de dañar sus almas?
Pregunté, atrapada por el miedo. Pero a Mekaila no le importó.
—Sin duda ganamos la batalla y forzamos a Arcane bajo restricciones. Sin embargo, está intentando volver a subir hacia el mundo, incluso rompiendo su “promesa” de neutralidad.
Sus ojos azules brillaron intensamente mientras hablaba.
—Ahora el mundo está en peligro una vez más. Nosotros hemos envejecido, y es imposible que él no lo sepa.
—Él es…
—El Rey de los Espíritus de la Sabiduría, Laer.
Una vez más, el nombre del Rey de los Espíritus de la Sabiduría apareció ante mí como un destino ineludible.
—Puedo vislumbrarlo. Tú eres sin duda el ser que Laer preparó. Alguien que, como nosotros, se enfrentará a Arcane y lo sellará una vez más para proteger el mundo.
—Señora Mekaila, yo no soy un ser tan grandioso. Solo quería vengar a mi madre y a mi abuelo. Y aunque llegué a albergar resentimiento hacia Arcane después de descubrir la verdad relacionada con mi madre…
«Al enterarme de esta larga historia del pasado, la emoción que me invadió no fue otra que el “miedo”.»
«¿Cómo podría yo, una simple humana, enfrentarme a un ser ancestral lleno de una maldad tan asfixiante?»
«Incluso los Grandes Usuarios de Espíritus, incluida mi abuela materna, tuvieron que arriesgar la destrucción de sus almas para apenas sellarlo.»
«Y aun así, a pesar de haberlo sellado con todas sus fuerzas, es un ser tan poderoso que ha logrado regresar y amenazar al mundo una vez más.»
«¿Cómo podría yo?»
—El miedo es una emoción que precede a todo. No te pediré que te enfrentes a la oscuridad que se acerca en este momento. Sin embargo, el descendiente de Judith y yo debemos proteger y resistir en Literra.
—¿El descendiente de Judith? ¿Mainhardt?
Aturdida, murmuré y de repente giré la cabeza para mirar a Mainhardt en la torre contigua.
—Idris, ya sabes por qué te llamé aquí.
—Maestro.
Mientras tanto, Mekaila le habló a Idris.
—No olvides que tú, que has recibido la bendición de la sabiduría, debes convertirte en la guía de esa joven en el futuro. ¡Jamás lo olvides!
—Sí, nunca lo olvidaré.
Aunque su voz temblaba ligeramente, Idris respondió con determinación.
—Edith, gira la cabeza y mírame. Te diré lo que necesito confiarte.
—…
Apreté los labios y miré fijamente a Mekaila.
—A partir de ahora, lleva a Idris y al joven Rey a Nisha para escapar. Nisha ha pertenecido desde tiempos antiguos al dominio de la oscuridad, por lo que será más fácil golpear el punto débil de Arcane.
Luego, Mekaila dirigió su mirada hacia Liat.
—¿Cree que es posible dirigirse a Nisha ahora, joven Rey?
—Entiendo. Llevaré a la Gran Duquesa y a su discípulo a refugiarse en Nisha.
—¡Pero entonces, Literra!
Grité con urgencia, pero ante la mirada penetrante de Mekaila, me callé.
—Idris es un Gran Usuario de Espíritus de la Sabiduría. Por lo tanto, podrá usar “ese poder.” Edith, después debes viajar al pasado con la ayuda de Idris.
—.¿Qué?¿Viajar al pasado?
«Dejando de lado que Idris sea un Gran Usuario de Espíritus de la Sabiduría, ¿cómo es eso posible?»
—Escucha los detalles de Idris. Lo que debes hacer al regresar al pasado es encontrar las reliquias destruidas. Aunque fueron dañadas por el Rey de los Espíritus de la Oscuridad para que no pudieran cumplir su propósito, si encuentras sus fragmentos… existe la posibilidad de que nosotros, los Grandes Usuarios de Espíritus que poseemos la esencia de los Reyes de los Espíritus, podamos repararlas. Ahora estamos en una situación en la que debemos aferrarnos incluso a una esperanza tan incierta.
—¡…!
—El poder de la sabiduría no puede transportar el cuerpo físico al pasado, pero al menos en espíritu, regresa al pasado, encuentra los fragmentos de las reliquias y escóndelos en un lugar que solo tú conozcas. Luego, regresa al presente, toma esas reliquias y vuelve a Literra.
No pude pronunciar palabra.
—Para entonces, el exterior también se habrá dado cuenta de la anomalía en Literra, y mis antiguos compañeros de batalla sin duda vendrán aquí. Juro que permaneceré con vida hasta ese momento, así que haz lo que te he dicho. ¿Entendido?
—Yo…
«La presión que sentía por primera vez era tan abrumadora que no podía hablar.»
Pero bajo la mirada penetrante de Mekaila, vi la desesperación de tener que depositar el destino en una niña como yo.
—Entiendo. Seguiré sus instrucciones y encontraré los fragmentos de las reliquias… Definitivamente, regresaré a Literra.

TRADUCCIÓN: KAZU
CORRECCIÓN: KAZU
REVISIÓN: MIRCEA
RAW HUNTER: ACOSB