Capítulo 83
Ante la absurda propuesta de Liat yo estaba perpleja, pero él, sin importarle mi reacción, dijo:
—Ya sé que Roshan y Nisha son rivales, pero ¿qué importa eso? Si tú estás de acuerdo, no debería haber problemas diplomáticos. Además, entre las reliquias que no se pudieron sacar del país por diversas circunstancias, también hay algunas que podrían interesarte…
Antes hubiera aceptado su oferta, pero ahora las cosas son diferentes porque tengo claro quién es el verdadero enemigo, Arcane, el Rey de los Espíritus Oscuros, él fue quien arruinó la vida de mi madre y mi abuelo.
Su único objetivo es acabar con el mundo, y ya dio un paso enorme al expulsar al Rey de los Espíritus de la Sabiduría y a mi madre con todo lo que sé ahora, no puedo confiar ni arriesgarme con nada que pueda estar conectado a él.
Seguramente Arcane me estará buscando ahora, tras los pasos de Mariette. «¿Acaso no quedó claro con lo de Mainhardt?».
La única hija de la mujer bendecida por su némesis aunque me da un poco de vergüenza decirlo yo misma,bendecida por los Reyes de los Espíritus de la Vida, el Agua y la Tierra.
La hija biológica por la que el Gran Duque Haylian quien es capaz de usar a Shastia como una ficha de cambio.
Seguramente para Arcane yo soy como una espina en el costado
—Después de los exámenes, tengo que regresar de inmediato, así que lamento decir que no podré aceptar su invitación.
—¿No puedes sacar ni un momento de tu tiempo?
Ante mi rechazo educado mostró abiertamente su decepción sin embargo no puedo confiar en tu pueblo ni en la deidad a la que adoran
—Ya tengo doce años, debo preocuparme por mi reputación.
—Con doce años aún eres sólo una niña, no necesitas actuar como una adulta todavía.
«¿Por qué no puede aceptar un rechazo?».
Mientras Liat y yo discutíamos acaloradamente, él insistiendo tercamente y yo sin el más mínimo deseo de ir a Nisha, de repente una voz irrumpió la pelea.
—Lady Edith
Al oír una voz familiar, me di la vuelta y vi a Mainhardt, que no sabía desde cuándo estaría allí, mirándome con el ceño ligeramente fruncido, algo poco común en él.
—¿Me habrá estado buscando?
Sorprendida, lo miré fijamente, justo tenía que encontrármelo cuando estaba con Liat.
Ahora que lo pienso, el incidente que me llevó a conocerlo fue el secuestro, ese incidente hizo que mis abuelos vinieran a rescatarme, recuerdo junto a ellos la figura de Mainhardt luchando junto a ellos.
Maldita sea, ¡ellos dos ya se habían visto antes!
Mainhardt quien me había estado mirando fijamente desvió su mirada hacia Liat.
Sumida en un pánico mezclado con miedo, miré alternativamente entre ambos que se observaban en un silencio incómodo.
—¿Quién es este?
Con el ceño ligeramente fruncido, la reacción de Riate, actuando como si fuera la primera vez que veía a Mainhardt, fue algo inesperado.
¿Eh? por un momento me sentí perpleja, pero sonreí de alivio.
Sí, eso pasó hace tantos años.
Es más probable que no recuerdes a alguien con quien solo te cruzaste una vez en una batalla.
—Es el Señor Mainhardt, quien solía servir a mi madre y ahora me acompaña a mi.
Fue un alivio que Liat no recordara a Mainhardt.
—¿Es un noble de Roshan?
—No, no es un noble.
Ante esa respuesta murmuró con evidente desagrado.
—¿Él sirvió a Mariette?
Con una risa incómoda, me alejé de él y corrí rápidamente hacia Mainhardt tomando su mano.
A diferencia de Liat, Mainhardt con una expresión impasible que no revelaba emoción alguna.
—Él es Su Majestad Liat Ilkay Khalid del Reino de Nisha, quien estudió en Literra con mi madre en el pasado.
—Lo sé, ¿No es acaso el individuo que secuestró a la Señorita Edith hace unos años?”
Una sensación de escalofrío recorrió mi espalda, y con voz temblorosa, pregunté:
—¿L-lo recordabas…?
—¿Cómo podría olvidar ese incidente?.
—Secuestro… ¿Sabes de eso? Espera, tú. Ahora que te veo, tu rostro me resulta familiar.
¡El comentario de Mainhardt hizo que Liat comenzará a recordar lentamente!
Mientras lo miraba con sorpresa, sus fríos ojos grises de repente brillaron.
—Así que eres tú quien arruinó mis planes trayendo a los Grandes Espíritus.
—Veo que lo recuerda.
Respondió brevemente con un tono completamente sereno.
Por el contrario Liat apretando los dientes, mostró una hostilidad feroz.
—¿Cómo podría olvidar tu rostro? Sí, arruinaste por completo mis planes y, descaradamente, te quedaste al lado de Edith ahora todo tiene sentido.
—No tenía intención de permanecer tan cerca de la Señorita Edith, sin embargo sus planes no eran más que actos criminales.
Aunque, con el corazón en un puño, trate de intervenir para mediar la situación sin embargo las palabras de Mainhardt sumieron el lugar en un silencio mortal una vez más.
—Si la Señorita Edith no me hubiera pedido personalmente que me quedara a su lado me habría conformado con protegerla desde la distancia.
Al escucharlo el rostro de Liat se tiñó por completo de celos y rabia.
—¿Como un plebeyo sin un linaje adecuado se atreve…?
—Basta, insultar a alguien por su origen no era correcto después de todo, tú fuiste el que actuó mal primero.
Con una voz fría y serena, reprendí a Liat.
—Es mi benefactor, que me ha salvado en numerosas ocasiones al igual que fue un subordinado que fue leal a mi madre. Objetivamente hablando, ¿no es alguien en quien puedo confiar más que en usted, Señor Liat?.
—Edith.
Sus ojos grises titubearon sin embargo la hostilidad desapareció por completo y su expresión se desmoronó, lo que ablandó un poco mi corazón.
—Me alegró mucho volver a verlo después de tanto tiempo de verdad pero preferiría que no hubiera más conflictos.Entonces me retiraré por ahora, vamos Mainhardt.
Me fui de allí sin volver la mirada ni una sola vez.
Es como si me hubiera visto envuelta en un extraño triángulo amoroso en el que nunca había pensado.
* * *
—Así que eso pasó.
Esimed observó en silencio a Edith, quien, recostada en el sofá hablaba con un tono de queja, recordó lentamente la extraña situación que él mismo había experimentado mientras Edith sufría atrapada entre dos hombres.
Cuando paseaba sola por las afueras de Literra de la nada, escuchó una voz fantasmal.
Una voz frágil exclamó susurrante:
—No debes estar aquí, toma a tu compañera y huyan.
«¿De quién era ese susurro tan desesperado?». Esimed soltó un profundo suspiro y se sumió en sus pensamientos.
* * *
Al día siguiente, siguiendo llamados por Mekaila, Mainhardt y yo nos dirigimos a las murallas del castillo de Literra.
Allí, una mujer de avanzada edad nos esperaba, contemplando el vasto cielo.
—Han llegado, qué extraña sensación ver reunidos así a los hijos de mis antiguos compañeros de batalla.
Aunque Mainhardtno era hijo de Judith, Mekaila parecía considerarlo como tal, lo miré y apreté con más fuerza su mano que sostenía la mía.
—¿Tu abuelo está bien? Cuando ese tipo se quedó un tiempo en Literra, no paraba de quejarse que había entregado a su nieta en las garras de su enemigo
Ante su tono mordaz no supe si reír o no, y respondí con una sonrisa incómoda.
—Creo que siempre estamos en contacto, así que como debe saber, mi abuelo está bien.
—Seguro que también está librando una batalla de nervios con el Gran Duque Haylian quien vino a buscarte.
Me reí, sintiéndome apenada.
—¿Y tú estás bien?
Mainhardt que había guardado silencio por un momento, por alguna razón me miró, cuya mano sostenía la suya, y respondió:
—Aunque no puedo decir que estoy satisfecho llevo una vida que podría calificarse como pacífica
—Así es, con eso basta.
Mekaila cambió de tema con naturalidad.
—La información sobre las materias y métodos del examen de cualificación de Elementalista es un secreto estrictamente controlado. Incluso si eres la Gran Duquesa de Haylian no sabrás los detalles exactos.
Mekaila levantó las comisuras de los labios y dibujó una sonrisa.
—El Presidente de Literra debe vivir protegiendo solo la equidad y la neutralidad, hace mucho tiempo cuando no tenía familia ni lugar al que acudir mi honor era infinitamente alto Literra me tendió la mano precisamente por esa razón.
Ella miró el cielo lejano, como recordando el pasado, y habló con un tono tranquilo.
—Pero habiendo nacido como una Gran Elementalista, ¿no puedo pasar toda mi vida sacrificándome solo por los demás? Después de todo, no soy tan tonta

TRADUCCIÓN: AKANAE
CORRECCIÓN: AKANEA
REVISIÓN: ROBIN
RAW HUNTER: ACOSB