Capítulo 37
De camino a la habitación de Amude, la vista del jardín era de sirvientes buscando por cada centímetro del jardín. Principalmente entre los arbustos y la parte trasera del jardín.
Vi tierra apilada en montones desordenados y grandes redes colocadas.
—Ah, señora —me saludó Colton, el mayordomo.
Asentí con la cabeza, pero de repente se escuchó un gran alboroto.
—Parece que la han atrapado.
Como dijo Colton, vi cómo los jardineros recogían una serpiente con una rama gruesa y la metían rápidamente en una bolsa. Pude ver que el cuerpo de la serpiente era bastante grande y aún se retorcía en el aire.
Entonces recordé a la serpiente que se deslizaba por mi hombro hace unos días, se me puso la piel de gallina sólo de recordarlo.
—Podría ser peligroso si hay más serpientes por ahí, así que mientras las atrapan creo que deberías abstenerte de salir a pasear con tu amo.
—… De acuerdo.
Escuché su respuesta y volví a mirar el saco que contenía la serpiente. El saco de cuero temblaba salvajemente con la serpiente aún viva. La miré fijamente y luego me apresuré a caminar.
.・。.・゜✭・.・✫・゜・。.
—¿Estás cansada de actuar?
Tan pronto como entré en la habitación de Amude, escuché una voz muy sarcástica.
—¿Cansada?
Me detuve y lo miré.
Estaba sentado junto a la ventana como siempre. Estaba de espaldas a la profunda luz del atardecer, así que su cara y su cuerpo estaban cubiertos de sombra. Eso realzaba su apariencia y al mismo tiempo le hacía parecer muy… solitario.
Era la hora del perro y el lobo. El tiempo en que no sabía si el hombre sentado junto a la ventana era un perro para echarse a mis pies o un lobo para morderme el cuello.
Hoy se veía un poco solo.
«No puede ser… ¿Por qué no estuve aquí? ¿De verdad? ¿De verdad? Dios mío, se le están escapando los sentimientos. ¡Se le nota claramente!».
N/C: No pude evitar de acordarme del meme del lobo solitario e imaginarme a Amude así JAJAJAJAJA
Quise reírme, pero me contuve.
—¿Quizá estabas aburrido sin mí? —me armé de valor para preguntar.
Hizo una expresión de desagrado, pero no lo negó por completo.
Mientras lo miraba, sentí como si me hubieran golpeado la cabeza con algo. La sonrisa de mi cara desapareció en un instante.
No me extrañaba que se sintiese solo porque yo también sentía soledad en aquella mansión. Era una situación en la que cualquiera se podía sentir solo.
Sin embargo, aunque yo era una extraña en esa mansión, era otro quien estaba más aislado que nadie. Aunque era el dueño de esa mansión, siempre estaba solo. Un hombre que, debido a su débil cuerpo, siempre pasaba el tiempo junto a la ventana mirando hacia fuera.
Se trataba de Amude.
—¿Qué estás mirando? —Por un momento, sus profundos ojos azules me miraron fijamente—. Te dije que no me miraras así —dijo con una mirada feroz.
«Mamá».
N/C: mamá vendría siendo una expresión de sorpresa.
Di un paso hacia atrás, por un instante.
«¿Qué hice para merecer semejante mirada tan pronto entré?».
Podía matarme con esa mirada. Pero mi boca sobrevivió.
—… ¿Cómo te estoy mirando? —Tenía que preguntar para resolver mi duda.
—Decepcionada.
La respuesta salió de su boca como un cuchillo.
—…
Me quedé sin palabras por un momento y solo lo miré fijamente.
—Ahí está esa mirada otra vez.
—Te miraré mientras tenga ojos —respondí casualmente—. Porque tu cara es bonita, aunque tienes una mala personalidad.
Las palabras fluyeron de mi boca. Era un pensamiento que siempre tuve, así que no había nada que me detuviera.
—…
Esta vez se quedó sin habla.
—Después de todo, diría que eres un hombre guapo. Si me lo preguntas.
Me miró con una expresión misteriosa en la cara, como si estuviera estupefacto o intrigado. Luego se dio la vuelta y miró por la ventana.
Eso es lo que uno hace cuando se siente avergonzado.
Probablemente había oído esa frase muchas veces en su vida, pero la vergüenza en su cara me hizo querer preguntar al respecto.
—¿Nunca te lo dijeron?
De repente surgió la curiosidad.
El Comandante de caballeros más joven del Imperio. Ese título debería bastar para tener muchas mujeres a su lado.
Además, también es el jefe de una familia ducal cercana a la familia imperial. Y muy guapo.
Si no hubiera estado enfermo, se habría casado con una hermosa noble de buena familia y alto estatus. No con una noble caída como yo, agobiada por las deudas y apenas capaz de mantener un título.
Incluso entre los nobles hay rangos .
A mi familia no se le permitía el acceso al Palacio Imperial, ni mucho menos estábamos en condiciones de interactuar con las familias nobles de alto rango.
El {—¡Cómo te atreves!} de Camilla fue un comentario bastante razonable.
Probablemente si mi familia no estuviera tan jodida nunca lo habría conocido.
—¿A quién le importa?
—Sólo tengo curiosidad.
—¿Por qué tienes curiosidad por eso?
—Me interesa todo sobre ti.
Esa era la única manera de salvar su vida.
¿Quién está intentando matar a esta persona y por qué esta persona pasó de estar sana a sufrir una enfermedad inexplicable de la noche a la mañana? ¿O realmente ocurrirá algo que hará que lo mate? ¿De verdad va a ocurrir algo tan terrible? Y si es así, ¿por qué querría matarlo la Selene original?
Aunque yo era Selene y Selene era yo, no conseguía entenderlo.
—Debe de haber habido muchas damas coqueteando contigo, cuéntame.
—No conozco a nadie que hable tan directamente.
—Ah, si.
Eso era verdad. Incluso si las mujeres a su alrededor pensaran que es guapo, solo lo dirían a sus espaldas.
—¿Fui demasiado directa? —Pero el cumplido hizo bailar incluso a una ballena*—. Pero no soy buena dando tantas vueltas a las cosas como tú.
N/T: Esta expresión se refiere a que los cumplidos pueden influir en la conducta y acciones de las personas y hacer que hagan las cosas más insólitas.
—¿Qué estoy haciendo?
—Ni siquiera te das la vuelta y me contestas. ¿Ya lo has olvidado?
—¿De qué estás hablando?
—Oh, así que finges no saber. Deja de hacer eso, perdiste —le dije, imitando su expresión y su tono lo mejor que pude.
Al ver su cara mientras me escuchaba, me invadió un oscuro placer que no podría describir.
—Solo porque tú lo dices.
—Entonces no finjas que no lo sabes.
Abrió y cerró la boca como si fuera a decir algo. Aunque quisiera, probablemente no podría.
—A veces me gustaría no ser tan franca, pero si no lo fuera tal vez no me entenderías, así que estoy bien así.
—…
— Así que no evites la conversación. —Hice contacto visual con él y sonreí de nuevo—. Entonces respóndeme, estabas aburrido sin mí, ¿verdad?
—… No digas tonterías.
—¿Te das cuenta de que has tardado mucho en negarlo?
—No me vengas con tonterías.
—¿Es tan difícil admitir que te aburres sin mí?
Me acerqué y me senté a su lado. Se apartó un poco, como si quisiera evitarme, pero no se levantó ni se fue.
Sólo eso ya era una mejora.
Su cara, vista de cerca, era aún más hermosa. No importa si es un perro o un cachorro de lobo, lo que importa es que es guapo.
—¿No saliste a caminar hoy?, ¿verdad? Estaría bien salir ahora. Ya sabes, para ver la puesta de sol —dije, mirando por la ventana hacia el jardín. Colton seguía ocupado colocando redes para las serpientes.
—No hace falta —murmuró mientras apoyaba la cabeza contra la ventana—. No lo necesito.
—¿No? Lo dices con esa cara amarilla que parece que nunca ha visto el sol.
—… ¿Qué?
Levantó la cabeza de la ventana y me miró con una mirada malvada.
—Ah, creo que es por la puesta de sol. Si, creo que vi mal.
Me reí rápidamente y recogí mis palabras.
—Hoy no puedo dar un paseo, así que será mejor que te vayas.
Mientras intentaba levantarse, lo agarré rápidamente y lo jale hacia abajo.
—Entonces hablemos aquí hoy.
—…
Agregue con descaro mientras él me miraba hacia abajo con una mirada incrédula:
—¿Sabes que las conversaciones entre las personas tienen un efecto positivo para el cuerpo humano? Dicen que las personas que viven solas son más propensas a sufrir demencia.
Estaba a punto de decir algo pero luego volvió a cerrar la boca. Era como si se diera cuenta de que, dijera lo que dijera, no sería fácil sacarme de ahí.
—¿Hay algo de lo que podamos hablar? Mmm…
Sentí que tenía que hablar de algo grandioso. De algo que le interesara o algo que le gustara. Me estrujé el cerebro pensando, pero no se me ocurrió nada.
Era obvio.
Lo único que sabía de él era lo que pasó después de que me casé y me mudé a la mansión. Nunca habíamos tenido una conversación adecuada,ni habíamos hecho nada juntos, así que no tenía ni idea de su pasado.
Cómo no conocía la historia personal de Amude mis preguntas eran limitadas.
Todo lo que sé de él es…
—Los Caballeros del Sol.
—…
—Cuéntame la historia de los Caballeros. El otro día vi que eras bueno atrapando serpientes.
De hecho, desde que lo conocí la escena más vista era de él tumbado en la cama con fiebre. Por supuesto, no había posibilidad de verlo blandir una espada.
En primer lugar, me preguntaba si alguna vez tendría una espada en sus manos.
—Porque he vivido en el campo de batalla desde que era un niño —dijo como si nada.
—¿Y qué pasa cuando no hay guerra?
—Normalmente me quedo en la residencia de los caballeros en el Palacio Imperial. Está en el lado este del Palacio Imperial.
La misión de los Caballeros del Sol era proteger a la familia imperial y defender todo el imperio, así que la residencia de los caballeros estaba en realidad dentro del Palacio Imperial.
Escuché que hay un campo de entrenamiento para los caballeros, en los terrenos más grandes al este del palacio, justo donde sale el sol.
Imaginarlo entrenando allí me hizo sentir aún más lástima por el hombre sentado frente a mí.
«¿Es así como se ve una bestia a la que le han arrancado las garras y los dientes?».
—Eres una persona increíble.
Me miró fijamente ante el repentino cumplido.
Los Caballeros del Sol son la Primera Orden del Imperio. La posición de capitán de caballeros es la más honorable de todas. Por eso, todas las familias nobles querían que un miembro de su familia se uniera a los Caballeros del Sol.
Amude también se unió a la orden de caballeros a la edad de doce años y, gracias a su entrenamiento, se convirtió en caballero oficial y ascendió al cargo de capitán.
—He oído que la confianza del Emperador… es profunda.
Su expresión se oscureció poco a poco. Pensé que estaba haciendo un cumplido, pero por la cara de Amude no era así.
—Si tienes curiosidad sobre los asuntos del Palacio Imperial, no tengo nada que decir. Hace tiempo que no voy por allí, quizás la familia imperial también se olvidó de mi existencia. Supongo que tendré que esperar a mi obituario.
Una fría sonrisa se dibujó en sus labios.
La habitación, que había sido cálidamente coloreada por el sol poniente, pareció congelarse en un instante.
«Oh, mierda. Cometí un gran error».
—No tuve más remedio que ausentarme de mis obligaciones como capitán y pedir trabajo externo para estar convaleciente en casa.
«Soy una idiota».
Mencioné el tema para hablar de algo trivial y terminé metiendo el dedo en la llaga.
—Lo siento. —Bajé la cabeza avergonzada.
«Idiota, idiota».
Sentí unas ganas enormes de arrancarme el pelo.

RAW HUNTER: ACOSB
TRADUCCIÓN: MORADITO
CORRECCIÓN: IDALIAM
REVISIÓN: ESME