Capítulo 2
—Jin Dojin, ¿qué te pasó hace un rato? Esto no es nuevo para ti, ¿por qué te quedaste paralizado? ¿Quién se queda mirando al cliente de esa manera? Sé que eres un tipo despreocupado, pero esto ya es demasiado.
Tan pronto como se quedaron solos, Sang-hyun, el senior de Dojin, lo reprendió. Sang-hyun, que era tres años mayor, había sido seleccionado para el equipo nacional en su momento, pero una lesión grave lo obligó a retirarse. Según los rumores, se había metido en problemas por andar con gente conflictiva.
Quizás por eso llevaba tiempo en este negocio y, a menudo, conseguía trabajos para juniors como Dojin. Aunque Dojin lo conocía desde hacía años y le estaba agradecido, no podía decir que fueran cercanos. Era de esa clase de relaciones en las que, por más que lo intentaras, la distancia nunca se acortaba. O tal vez era porque Dojin mostraba una imagen demasiado ligera de sí mismo y por eso todos mantenían cierta distancia.
—Lo siento. Es que era tan hermoso que por un momento perdí la cabeza. No volverá a pasar.
Dojin sonrió con naturalidad y Sang-hyun, como si no pudiera regañarlo más, chasqueó la lengua.
—Chicos como tú siempre se aprovechan de su apariencia.
Dojin nunca lo había planeado, pero desde siempre había dado la impresión de ser un tipo despreocupado. Tanto hombres como mujeres Omega se le acercaban, y como siempre estaba sonriendo y no parecía tomarse nada en serio, todos asumían que era un Alfa que no podía estar sin un Omega a su lado.
En realidad, Dojin había salido con varios Omegas. Si alguien que le gustaba le confesaba sus sentimientos, no solía rechazarlo, así que desde la escuela hasta el momento debía de haber salido con al menos diez personas. Pero, en el fondo, él era del tipo de “lo que sea, está bien“. No era alguien que buscara activamente a los Omegas. Simplemente dejaba que las cosas fluyeran, y, sin darse cuenta, había adquirido una imagen de persona ligera y superficial.
Desde su perspectiva, no veía la necesidad de corregir ese malentendido. Al fin y al cabo, la gente creía lo que quería creer.
Él estaba demasiado ocupado ahorrando dinero. Tenía que enviar a su única hermana, a quien adoraba, a la universidad, y no podía permitirse distracciones.
—Bueno, es verdad que era hermoso. ¿Será un Omega? Probablemente sea mejor que cualquier otro chico.
Dojin respondió con una sonrisa traviesa y Sang-hyun, como si se hubiera relajado, asintió de inmediato.
─Senior, ¿no sabes su rasgo? Normalmente, ¿no te dan información básica sobre la persona a la que vas a proteger?
Por lo general, se podía distinguir por el olor, pero últimamente la tecnología había avanzado tanto que era posible ocultarlo con medicamentos. Una compañía farmacéutica había descubierto que los inhibidores que se tomaban durante el ciclo de celo o el período de inactividad, si se consumían regularmente, podían ocultar el rasgo. Desde entonces, cualquiera que lo deseara podía encubrirlo.
Este medicamento se comercializó cuando Dojin estaba en la secundaria, y, desde entonces, se había vendido como pan caliente. Mucha más gente de la esperada no quería revelarlo, y recientemente la tendencia era no hacerlo a menos que fuera necesario.
Era algo comprensible. Aunque la sociedad había avanzado y la discriminación abierta basada en el rasgo había disminuido, aún existían ciertos estereotipos asociados a cada uno de ellos. Y ahora, él mismo pensaba lo mismo.
—No siempre es así. No hay razón para darnos información importante a nosotros, que somos solo personal de reemplazo. Y esta vez en particular, fueron muy cautelosos. Ni siquiera nos dijeron su nombre o edad. Lo único que sé es que esta familia es poderosa y que debemos tener cuidado. ¿Entiendes? Si te descuidas, podrías acabar muerto.
La advertencia de Sang-hyun sonó como una broma, pero no era algo que se pudiera ignorar. De hecho, el ambiente era más tenso que en trabajos anteriores.
Dojin asintió con la cabeza mientras le sonreía incómodamente a Sang-hyun, que hizo el gesto de cortarse el cuello.
Los dos comenzaron a patrullar el área conversando sobre temas triviales. Empezaron desde fuera del muro, dieron una vuelta completa a la mansión y vigilaron la entrada principal hasta que el sol se puso. Preferían estar ocupados y corriendo de un lado a otro antes que aburrirse vigilando en un solo lugar.
El día se sentía más largo de lo normal. El calor húmedo era sofocante y todos parecían estar igual de cansados. Los empleados que ocasionalmente se cruzaban con ellos también parecían agotados.
Finalmente, cuando llegó el turno nocturno, Dojin fue liberado. El alojamiento para los guardias de seguridad estaba a solo cinco minutos de la mansión, y como era una familia adinerada, las instalaciones para el personal también eran bastante cómodas. Incluso tenían habitaciones individuales.
Aparte del clima, el trabajo era bastante relajado. El ambiente era bueno, y aunque el primer día no fue perfecto, la gente parecía decente por ahora y el trabajo era muy fácil. Aunque el tiempo pasaba lentamente, no había mucho estrés físico o mental, así que, si lograba completar los tres meses, ahorraría una buena cantidad de dinero.
No tendría que preocuparse por la matrícula de Doyeon.
Al pensar en su única hermana, una sonrisa se dibujó en el rostro de Dojin. Era una chica dulce, linda y siempre preocupada por él.
Doyeon era su razón de vivir y su felicidad. Para que su hermana menor, que entraría a la universidad el siguiente año, pudiera vivir una vida sin preocupaciones, Dojin había estado ahorrando dinero desde que se convirtió en adulto trabajando en todo tipo de empleos.
Dojin había perdido a su padre hacía cuatro años. Fue entonces cuando dejó de prepararse para ser atleta. Tras perder a su madre y posteriormente a su padre, los hermanos se quedaron huérfanos.
Aunque seguía siendo triste y siempre lo sería, Dojin tuvo suerte. Sus tíos, que no tenían hijos, los acogieron y los criaron con amor, por lo que no tuvieron que vivir en la calle. Sin embargo, no podían depender de ellos para siempre, así que Dojin había estado ahorrando para independizarse con su hermana.
Después de llegar al alojamiento, pensó en ducharse de inmediato y llamar a su hermana, pero fue interceptado por los guardias de seguridad senior.
—Maknae, haz un recado.
Miró a su alrededor, pero era el único al que podían llamar “Maknae*”.
«Maldición».
Sabía que el día había sido demasiado fácil. Una breve queja pasó por su mente, pero no tenía forma de negarse, así que se acercó con una sonrisa.
N/T : *Maknae (막내) es una palabra en coreano que se refiere al miembro más joven de un grupo, ya sea en una familia, un equipo, o un grupo de amigos. Es comúnmente utilizado en el contexto de los grupos de K-pop para referirse al integrante de menor edad. El maknae a menudo es visto como el “bebé” del grupo y puede recibir un trato especial o más atención por parte de los otros miembros
—Sí, díganme qué necesitan.
—Ve a la tienda del vecindario y compra algo de comida. De paso, trae una lata de cerveza para cada uno.
—Y si hay castañas, trae también.
Sang-hyun, que había entrado con ellos, no lo ayudó en absoluto, sino que empeoró las cosas. Era algo común.
—Entendido —respondió Dojin amablemente y juntó las manos, extendiéndolas.
Sang-hyun, entendiendo la indirecta, se rio incómodamente, y el que le había pedido el recado levantó una ceja.
—¿Qué?
—Solo traje el dinero para el transporte. Como nos dan alojamiento y comida, solo traje mi tarjeta de transporte.
Eso no era mentira. Después de años de vivir en alojamientos compartidos, Dojin sabía que si no llevaba nada de valor, no podían sacarle nada.
—Vaya, qué descarado.
—Este tipo realmente no tiene dinero. Es famoso por ser tacaño.
Al escuchar el comentario sarcástico de Sang-hyun, alguien que ya estaba descansando en el alojamiento gritó desde la entrada.
—Ya basta. Dale el dinero y mándalo a hacer el recado.
Finalmente, tres billetes de 10,000 wones (aproximadamente 10 dólares) fueron colocados en la palma de Dojin. Uno, dos, tres, cuatro… Contó rápidamente y vio que eran alrededor de ocho personas, así que el dinero no sería suficiente, pero era mejor que nada.
—Volveré pronto. Correré para que puedan descansar cómodamente.
Hizo el gesto de correr mientras hablaba y se escucharon risas. Los hombres, especialmente los Alfas, eran simples. Si los halagabas un poco y actuabas sumiso, ganabas su simpatía rápidamente. Dojin suspiró internamente y salió al exterior, donde el cielo comenzaba a oscurecer, caminando lentamente por la calle.
Era un pueblo rural, así que el ambiente era tranquilo al anochecer. Por un lado, se extendían campos de arroz, y por el otro, había una fila de árboles. Las antiguas casas dispersas y las montañas redondeadas que se veían por todas partes le recordaban a la casa de su abuela materna cuando era niño.
Después de caminar unos treinta minutos, Dojin vio que la tienda estaba cerca. Pero entonces, alguien apareció en su campo de visión.
—¿Eh?
Era un joven de piel pálida que claramente no parecía ser del pueblo. Dojin sintió un presentimiento extraño y se acercó sigilosamente. Pensó que tal vez era un niño que había venido de visita, pero al acercarse, reconoció el rostro.
«… ¿El joven Maestro?»
No podía creerlo, pero allí estaba, parado en la encrucijada como un niño perdido. El joven, que parecía confundido, miró a Dojin con desconfianza. Al verlo con su traje, frunció el ceño y comenzó a correr.
Dojin se quedó paralizado por un momento. No estaba seguro sobre si debía perseguirlo, ya que era alguien a quien no debía molestar, pero parecía que el joven había escapado. No podía entender como había logrado salir de la estricta seguridad. Pero eso no era lo importante.
—¡Joven Maestro! ¡Espere!
Dojin sintió que, si lo dejaba ir, las cosas se complicarían, así que también comenzó a correr. Aunque no era un corredor, Dojin era ligero y rápido. Había recibido ofertas para unirse al equipo de atletismo en la escuela, así que redujo la distancia rápidamente.
El joven Maestro corría bastante bien. Aunque era más pequeño, sus piernas eran largas, así que su velocidad no era mala.
Pero no podía vencer a Dojin. Cuando estuvo lo suficientemente cerca, el joven miró hacia atrás con ansiedad. Dojin, que lo perseguía, abrió los ojos de par en par.
—¡Espere! ¡Mire adelante!
El joven, que solo miraba hacia atrás, giró hacia el campo de arroz en lugar de seguir el camino. Dojin gritó, pero el joven tropezó y cayó de bruces.
El joven rodó por el suelo. Su ropa se empapó instantáneamente con el lodo del campo de arroz. El sonido del agua salpicando fue ensordecedor y las plantas de arroz quedaron aplastadas.
Dojin corrió hacia él maldiciendo internamente. No solo por el desastre que se avecinaba, sino porque le preocupaba que el joven se hubiera lastimado.
—¿Estás bien? ¿Te lastimaste?
Olvidando que era alguien a quien debía servir, Dojin entró apresuradamente en el campo. Sus zapatos negros se hundieron en el agua.
El agua le llegaba hasta los tobillos mientras se acercaba al joven caído. Su ropa estaba completamente empapada de lodo y su rostro pálido estaba salpicado de barro.
El joven se levantó lentamente, apoyándose en el suelo con ambas manos, y permaneció en silencio con la cabeza gacha. No era el tipo de situación en la que alguien como él debería estar.
—Dios mío, estás hecho un desastre. Toma mi mano, te ayudaré a levantarte.
Dojin se inclinó y extendió la mano, pero el joven permaneció en silencio. Finalmente, levantó la cabeza lentamente.
Bajo el cielo que comenzaba a oscurecerse, los ojos del joven brillaron intensamente. Sus ojos marrones, que antes parecían suaves, ahora tenían un destello dorado, y su voz sonó amenazante.
—¿Por qué me sigues? ¿Y quién te dijo que podías tutearme?
El tono grosero y despectivo hizo que Dojin se sintiera irritado. No quería ser prejuicioso, pero el joven actuaba como un típico niño rico de Seúl. Había visto a muchos como él, que crecían con todo y no veían a los demás como personas.
—Lo siento. Pero es peligroso que esté solo a esta hora.
Dojin se inclinó rápidamente para disculparse y extendió la mano nuevamente. El joven la miró con desdén y la golpeó con fuerza. Un sonido agudo de fricción resonó y el dorso de la mano de Dojin se calentó.
—Lo que haga no es asunto tuyo…
El joven, que estaba rechazando a Dojin, de repente se detuvo. Luego miró hacia abajo, hacia su pierna, y abrió los ojos de par en par. Su rostro palideció y Dojin también miró su pierna. En su tobillo blanco había una larga masa negra y marrón.
«Eh… es una sanguijuela».
Merlisys: Yo también estaría igual que el joven maestro…Tan solo imaginarme ese animalito viscoso.
Aunque las había visto de niño, hacía mucho tiempo que no veía una. Recordó los días en los que atrapaba saltamontes y los comía fritos, así que estaba familiarizado con este tipo de cosas. Observó la sanguijuela con curiosidad por un momento, hasta que se dio cuenta de que el joven se había quedado paralizado por completo.
Una risita escapó de su interior.
«No importa lo arrogante y grosero que seas, al final eres solo un niño».
Pensando que los chicos de la ciudad eran así, se alejó un poco.
—Vaya, es una sanguijuela. ¿Cómo llegó a su tobillo? Si chupa su sangre, le dolerá.
El joven, que ya estaba asustado, palideció aún más y miró a Dojin. Sus ojos, llenos de miedo, lo miraban con desesperación.

RAW HUNTER: ACOSB
TRADUCCIÓN: BYUL
CORRECCIÓN: MERLISYS
REVISION: FREYJA