Capítulo 161
La noche anterior había caído un aguacero.
Al amanecer, Rudville se dirigió, como de costumbre, a la habitación de Odelli para revisar la barrera protectora que había erigido alrededor de ella.
Aunque no detectaba ninguna anomalía particular en el flujo de energía mágica, nunca se saltaba la verificación cuando el clima empeoraba.
En su vida, nada era más importante que la seguridad de Odelli.
Y además…
«…»
Rudville se detuvo un momento al ver el calendario colgado descaradamente en la pared.
Una pequeña frase escrita en él:
[Faltan D—7 días para la Ceremonia de Mayoría de Edad]
Debajo de ella, había nada menos que tres estrellas dibujadas.
«Esperando con ansias», «Por fin se acaba», «Debo tener éxito».
«…»
…¿Qué es lo que debes tener éxito?
Era consciente de que no faltaba mucho para la Ceremonia de Mayoría de Edad.
Porque Odelli lo había mencionado casi a diario desde hacía aproximadamente un año.
Parecía estar esperando ansiosamente ese día.
«Tan descaradamente, desafiante…»
No, mejor no pensarlo.
Rudville apartó la vista del calendario con esfuerzo y volvió a examinar la barrera.
Al observarla en detalle, notó que había habido una leve sacudida en la barrera debido al aguacero, pero no era un problema lo suficientemente grande como para requerir reparaciones.
Distraídamente, Rudville retiró la mirada y dio un paso para regresar a su rutina diaria, como una rueda girando sin cesar.
Recientemente, había reunido a los investigadores del instituto y se había sumergido en sus experimentos.
Había descubierto una posibilidad de devolver el cuerpo de Odelli a su estado anterior a ser explotado.
No tenía tiempo que perder, ni siquiera una sola hora.
Pero…
Antes de salir de la habitación, vio por casualidad que sobre el escritorio de Odelli había un diario rojo abierto descaradamente.
«…»
[Cuando llegue ese día, yo también seré una adulta.]
Esto… no podía ser un descuido.
Odelli, sabiendo de antemano que Rudville vendría, había dejado preparados el calendario y el diario para que llamaran su atención.
«Odelli…»
Rudville soltó un suspiro abiertamente.
Por alguna razón, una oleada de fatiga lo invadió.
«¿Cuándo pasó el tiempo así?»
Rudville, después de repetir cientos de guerras, muertes y regresiones, finalmente había acudido a Odelli.
Era la primera vez desde la tercera regresión, cuando la había visto partir en sus brazos.
La razón era puramente emocional.
Simplemente, porque la anhelaba infinitamente. Porque incluso sus pequeños hábitos cotidianos se estaban desvaneciendo gradualmente en su memoria.
Había incendiado el laboratorio, obtenido la posición de Gran Duque de la Casa Exion y sentado a Odelli en el lugar de Gran Duquesa.
―¿En-ton-ces, no-sotros… nos… ca-sa-mos?
―Solo hasta que alcances la mayoría de edad. Es solo una medida para protegerte.
―…
―Después de que seas adulta, si tú quieres, en ese momento me divorciaré de ti.
Era un proceso necesario para cortar por completo los lazos con la Casa Kardel.
No tenía planeado involucrarse profundamente con Odelli.
Solo pensaba protegerla para que no sufriera y hacerla feliz.
Pero…
―Si el mismo tiempo se repitiera constantemente, ¿qué te parecería?
―¿Rudville también estaría conmigo?
―…Sí, yo también estaría.
―Entonces, creo que estaría bien.
En ese momento, él se sintió redimido.
Ante la pregunta de si estaría bien que el sufrimiento y la desesperación se repitieran sin fin, ella respondió sin dudar:
—Tenerte a mi lado me hace muy afortunada.
¿Cómo no iba a poder amarla?
Desde que abría los ojos por la mañana hasta que volvía a dormirse, su día siempre comenzaba y terminaba con Odelli.
Antes, priorizaba encontrar una manera de salvarla.
«Esta vez podría funcionar.»
Solo con esa creencia, había soportado cientos de regresiones.
Pero ahora lo sabía.
Que era mucho más valioso protegerla y verla reír así, viva, que simplemente salvarla.
Regresión número 312.
Todavía estaba buscando un camino.
Pero ya no sentía miedo.
Incluso si la muerte llegaba, con que ella fuera feliz hasta entonces, eso era suficiente.
La amaba en cada momento, y mientras más se repetía ese amor, más sentía que el mundo era un lugar un poco más soportable.
Solo por ella, incluso la desesperación repetida tenía significado.
Aunque se derrumbara, enloqueciera o enfrentara la muerte.
Si al final de la mirada de Odelli estaba él, podía soportar la eternidad en ese instante.
Esa se convirtió en la razón de vivir en todas esas regresiones.
Así había decidido vivir, desde hacía mucho tiempo.
Pero…
―Ja…
Rudville soltó un suspiro y se pasó la mano por el rostro.
Esto… no era diferente, sin importar cómo se viera.
«Aún es demasiado joven.»
Cree que al convertirse en adulta, realmente será mayor.
Es una ilusión común a una edad temprana.
Quizás en unos 20 años la voz de la conciencia se calme un poco.
Claro, para entonces, las posibilidades de que ella siguiera con vida serían casi nulas.
Le vinieron a la memoria los días en que ella, enfadada, protestaba furiosa pidiendo que no la trataran como a una niña, y él siempre se reía y le decía: «Cuando seas adulta».
Ahora ya no podía usar esa excusa.
* * *
La luz del sol se derramaba por la ventana.
El cielo estaba despejado, como si la lluvia de la noche anterior hubiera sido una mentira.
Mientras atravesaba el pasillo, Rudville escuchó la risa de Odelli filtrándose.
Ella estaba bromeando con las doncellas y riendo con una carcajada alegre.
«Debe estar ocupada con los preparativos para la Ceremonia.»
Podía imaginar la escena que se desarrollaría allí.
Parada frente al espejo, con sus ojos azul cielo brillando, mostrando una expresión emocionada mientras extendía los vestidos que usaría en el banquete y se adornaba.
―¡Cielos, no hay otro ángel bebé como usted!
Siguió un breve silencio.
Y un momento después, Odelli, esforzándose por sonar serena, preguntó de nuevo:
―¿…Bebé?
Las doncellas, dándose cuenta de su error, inmediatamente comenzaron a balbucear excusas.
―…Una vez fue un ángel bebé, pero ahora ha cambiado tanto que no la reconocemos.
―Será porque se acerca la Ceremonia de Mayoría de Edad, hasta su mirada es diferente. Diría que parece más madura.
―¡Por supuesto! Ahora ya casi es una adulta de verdad.
―¡Es porque ustedes siguen tratándome como una niña, que Rudville también me trata como tal!
Se oyó la voz de Odelli, enfadada, quejándose y protestando sin parar.
Sin querer, a Rudville se le escapó una pequeña risa.
Quizás era porque, a diferencia de su vida anterior, desde pequeña había recibido el amor y la atención de muchos.
El corazón que se había cerrado herméticamente debido al abuso y la explotación se había abierto gradualmente, y ella, con emociones más ricas, había suavizado hasta el ambiente del castillo sin darse cuenta.
Odelli había crecido como una mimada que sabía recibir amor y devolverlo, una amante del amor.
Quizás por eso todavía la sentía tan adorable, como una niña.
―Entonces, ¿ustedes qué creen? ¿Creen que Rudville me pedirá matrimonio el día de la Ceremonia?
«…»
Sin querer, había terminado en la posición de estar escuchando a escondidas.
«¿Pedirle matrimonio?»
No tenía… ese plan.
Claro, algún día lo haría, pero ese día no sería en la Ceremonia de Mayoría de Edad.
―Bue-no, eso… quizás no de inmediato, pero ¿no lo hará algún día?
―Es cierto. ¿Acaso Su Alteza el Gran Duque no quiere mucho a nuestra Gran Duquesa? Con solo ver su mirada, parece que la miel gotea.
Justo cuando las doncellas, consternadas, intentaban consolar a una decepcionada Odelli, desde el interior del vestidor llegó su voz resuelta y dramática.
―Si Rudville no lo hace, lo haré yo.
―¿…Perdón?
―Ahora Rudville también debe saberlo. Que soy la mujer que se convertirá en la Gran Duquesa de Exion.
* * *
Así comenzó la gran operación de propuesta de matrimonio de Odelli.
Aunque hubiera sido complicado si la hubiera pillado por sorpresa, era varias veces más complicado sabiéndolo de antemano.
Porque el camino hacia el jardín el día de la ceremonia estaba extrañamente brillante.
Había filas de velas encendidas, y en los macizos de rosas colgaban cintas brillantes y piedras luminosas.
Incluso la fuente estaba decorada de manera espléndida.
«…Ah, así que esto es eso.»
¿Planea confesarse en esa fuente?
Rudville detuvo sus pasos por un momento.
Desde la sombra de un árbol detrás de él, dos doncellas asomaron la cabeza.
«………»
Él las miró de reojo y, como si no hubiera visto nada, entró directamente al jardín.
«Supongo que debo cumplir con sus expectativas.»
Ella querría que se sorprendiera, no podía quedarse ahí parado como una estatua.
Rudville contuvo la respiración un momento y puso una expresión moderadamente sorprendida.
―…¿Qué es esto?
Rudville se sintió exasperado por su propia torpeza.
Habiendo engañado a cientos de enemigos en el campo de batalla, frente a ella volvía a ser el torpe del primer encuentro.
Y justo entonces.
Desde detrás de la fuente, sintió una pequeña presencia.
―¡Ru!
Odelli apareció con sus ojos azul cielo brillando.
E inmediatamente, el dobladillo de su vestido azul oscuro se enredó en sus pies, haciendo que tambaleara…
―…¡…!
Rudville extendió rápidamente la mano y sujetó su cintura.
En el instante en que sus cuerpos se tocaron ligeramente, su corazón latió con fuerza por un breve momento.
Odelli, en sus brazos, abrió los ojos redondos como platos, y luego esbozó una sonrisa mezclada, mitad vergüenza, mitad satisfacción.
―…Ay, no era mi intención hacer esto.
Odelli, como si fuera un error, comenzó a actuar torpemente, arreglando su vestido con las yemas de los dedos.
Él se quedó sin palabras ante esa imagen ridículamente adorable.
Robin: Mis bebes regresaron!!! AAAAAAA

RAW HUNTER: ANNA FA
TRADUCCIÓN: ROBIN
CORRECCIÓN: ROBIN
REVISION: ANNAD