Capítulo 1. J*dida vida
¡Qué alguien lo salve, va a morir asado!
El ventilador, zumbando como un loco, solo echaba aire caliente. Una oficina cerrada sin aire acondicionado en pleno verano, esto era maltrato laboral. Yeo-woon suspiró y abrió el programa de mensajería en la esquina inferior derecha.
[Fake AoFriends: ¡En un día tan caluroso como hoy, nada mejor que algo que refresque tu corazón como un helado!]
Ya cualquier cosa lo ponía triste. ¿Por qué lo primero y único que le llegaban eran mensajes publicitarios? Tendría que hacer amigos de verdad. Abrió un chat grupal y envió un mensaje expresando su aburrimiento.
[¿Ya almorzaron?]
[Seon-yong: Noㅜㅜ Quiero pizza.]
[Jeong Se-hyung: Ugh, joder, me harté de tragar insultos. No necesito comer hasta mañana.]
[Jeong Se-hyung: ¿Cómo carajos se supone que termine esto en un solo día, jefe? ¿Tú podrías si estuvieras en mi lugar?]
[Jeong Se-hyung: El calvo de mie***, la próxima vez que esté borracho le suelto un puñetazo fingiendo que fue sin querer y le pagó la indemnización.]
[Seon-yong: JAJAJAJAJA.]
[Seon-yong: Aún así, eres mejor que Lee Yeo-woon, al tipo ese, antes le vi metiendo dinero en una cuenta de ahorro.]
[Seon-yong: Cuenta de ahorro para contratar un asesinato, jaja.]
[Jeong Se-hyung: jajajaja seguro es solo un fondo de emergencia, pero se hace el que ahorra.]
[También voy a hacer uno para ustedes ^^]
[Jeong Se-hyung: WTF]
[Seon-yong: OMG]
De nuevo se dio cuenta de que era hora de trabajar. Los que después de las seis de la tarde ni se asomaban, ahora eran los primeros en leer los mensajes.
[Jeong Se-hyung: Eh, ¿de dónde se descargaba el modelo de carta de renuncia?]
[Seon-yong: Aguanta, que te has comprado un coche, ¿no?]
[Seon-yong: ¿Te sobra el dinero?]
[Jeong Se-hyung: Ah, gracias. Me estoy calmando gracias a ti…]
«Qué aburrido.»
Mientras giraba la rueda del ratón sin rumbo en la pantalla, Yeo-woon vio un chat que llamó su atención. El nombre del contacto era “Cliente”.
«Estoy aburrido, ¿por qué no le hablo un rato?»
Yeo-woon dio doble CLIC en el chat y colocó las manos sobre el teclado.
[¿Todavía estás durmiendo?]
Le dio a enter para enviar el mensaje, pero el “1” al lado del globo de texto no desaparecía. El “Cliente” era de los que respondían al instante si estaba despierto. Mientras esperaba una respuesta, Yeo-woon supuso que el “Cliente” todavía estaba durmiendo.
[Todavía no han arreglado el aire acondicionado hoy.]
[¿Recuerdas que la fecha límite era hoy?]
[Gané la apuesta, LOL.]
En el mensaje parecía estar riendo, pero en realidad no tenía ganas de reírse en absoluto debido al calor. Su Jefe, ¿tenía tanto miedo gastar en arreglar el aire acondicionado? Ojalá valorará su vida así de mucho. Yeo-woon cogió su celular, que estaba enchufado al cargador, y abrió la app del banco. Después de meterle 30 mil wones a su “fondo de ahorro para contratar un asesino”, se quedó mirando la cantidad un buen rato antes de dejar el celular a un lado.
—El dinero no se acumula tan fácilmente…
Soltó un suspiro profundo y alzó la vista para mirar la hora en su celular. Justo estaba pasando la una. ¿En qué momento se quedó dormido? La verdad, era una vida que daba envidia. Yeo-woon se dejó caer en la silla, todo relajado, como un perezoso.
—…Hace calor.
Tenía calor, sueño, hambre y cansancio. Si esto no era una vida de mendigo, no sabía lo que era. De verdad, solo quería ir a casa. Quería dejar su trabajo, irse a casa y jugar, y cuando tuviera sueño, solo quería tumbarse y dormir.
—Jefe Lee.
¡AH!
Al oír la voz a su espalda, Yeo-woon pulsó la tecla ESC como un loco para cerrar la ventana del chat. Giró la cabeza como un robot y vio al Subgerente Kim, que se estaba limpiando el sudor de la cara con el dorso de la mano y le dedicaba una sonrisa de oreja a oreja.
—¿Subgerente Kim?
—¿Qué pasa?, ¿Qué estabas haciendo?
—Ah, nada. Qué susto…
—¿Por qué te asustas?
—Bah, ¿asustarme yo? ¡Qué va!
Yeo-woon se rió con indiferencia y giró la silla. Si le descubrían su plan para pagar el asesinato del Jefe, la imagen de élite robusta, educada e inquebrantable que se había forjado, se desmoronaría.
—Aquí tienes el café, Jefe Lee.
«…No había visto nada, ¿no?»
—Jaja, gracias…
Yeo-woon sonrió de manera incómoda mientras aceptaba el café que le ofrecía con las dos manos. Al tomar el café del Subgerente Kim, el hielo sonó dentro del vaso desechable. Las gotitas de agua que se acumulaban en la superficie del vaso empezaron a resbalar, empapándole la palma de la mano.
—¿Aún no has comido? ¿Estás bien?
—Hoy me siento un poco hinchado. Si como ahora, lo vomitaré todo.
—Ay, dios mío, ¿qué vas a hacer si estás tan enfermizo?
—Jaja. Soy un poco débil en verano.
—Así que, ¡arregla el aire acondicionado, maldita sea! —murmuró Yeo-woon para sí mismo.
—¿Con el estómago así de mal, crees que es buena idea tomar café en ayunas?
—Sí, estoy bien.
—Pero tú nunca desayunas. Si te metes cafeína así, te va a hacer daño.
—Gracias por preocuparte.
—Jefe Lee, va a terminar mal.
«Seguramente me desmayaré antes por un golpe de calor que por el café.» Pensó…
—Tengo un seguro de vida.
—¿Te gusta?
—Aún no me he muerto para saberlo.
—Eso es verdad. Ya me contarás si te gusta cuando lo pruebes.
Kim, el Subgerente, no paraba de reírse por alguna razón y agitaba su camisa. A juzgar por su cara roja, él también debía estar pasando bastante calor. Tenía que averiarse el aire acondicionado justo en este verano tan caluroso. Era como si se estuvieran cociendo vivos en una olla hirviendo.
—Por cierto, ¿qué haces últimamente después del trabajo?
—¿Yo? Hago ejercicio.
—¿Ejercicio?… Ah, ¿sigues yendo a nadar?
—Sí.
—Wow… ¿Todos los días?
—Sí.
Ante la respuesta de Yeo-woon, entrecerró los ojos y murmuró.
—Espero que no sea lo único.
«…Es un genio, ¿cómo puede ser tan perceptivo?»
La verdad es que sí hacía ejercicio, pero no podía ir todos los días. Así era la vida de un oficinista.
—La piscina está cerrada los lunes…
—…
—Estaba demasiado cansado para ir el otro día.
—…
—A veces me tomo los fines de semana libres.
—…Hmm.
—Eh, ayer también surgió un imprevisto…
—Así que, en otras palabras, ni siquiera podía ir una o dos veces por semana.
—Jefe Lee.
—…
—Lo sé todo.
Al oír esas palabras, Yeo-woon se sintió un poco frustrado. Normalmente no era así. Solía ir a hacer ejercicio con bastante regularidad, pero justo esta semana había sido un desastre total…
—¡Pero hoy sí que voy a ir de verdad! Traje mi traje de baño.
—¡No, eso no es a lo que me refiero!
—¿Eh?
Él le sonrió con una expresión pícara, como si supiera algo más. La forma en que lo miraba le daba mala espina.
—¡Jefe! ¿No será que tienes una novia o algo así?
—…¿Qué?
Yeo-woon parpadeó, completamente confundido. No sabía cómo reaccionar ante lo que decía el Subgerente Kim. ¿Él? ¿Una novia de repente? No tenía ni tiempo para eso.
—Yo soy como una pinza precisa. El señor Lee, el Jefe de sección, últimamente, en cuanto llega la hora de salida, recoge sus cosas y se va rápidamente.

RAW HUNTER: ACOSB
TRADUCCIÓN: SPOOKYBOOGIE
CORRECCIÓN: YOUZHAO
REVSION: GOLDRED